Una nueva mirada sobre las estatuas de la Isla de Pascua

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Making Monuments on Rapa Nui:  The Statues from Easter Island ( del 1 de abril al 6 Septiembre de  2015, Museo de Manchester, Inglaterra). Tras el  reciente trabajo de campo del profesor Colin Richards  en Rapa Nui ,  el arqueólogo de la Universidad de Manchester  presenta una nueva mirada sobre las monumentales estatuas de Isla de Pascua. Como se construyeron los moai y sus pukao,  como fueron extraídos de las canteras y transportados a través de la accidentada geografía insular,  su significado y que  que representaron en la vida de  los  que habitaban este enclave remoto del Pacífico Sur; la deconstrucción de los mitos sobre  Rapa Nui  y  la discusión de las teorías actuales que analizan las causas que llevaron al colapso a  aquella  cultura y civilización polinesia.  Como parte de la exposición, el Manchester Museum,  muestra el Moai Hava, cedida por el Bristish Museum  y   estatua que fue sustraída de  la isla en 1868.  El Moai Hava pesa 3.3 toneladas y  tiene 1,56 metros de altura . Es una de las  catorce estatuas talladas en basalto, el resto están esculpidas a partir de la toba volcánica.  Durante cientos de años los habitantes polinesios de Rapa Nui   tallaron y erigieron alrededor de 887 moai.

Te Kuhane o te Tupuna: El espíritu de los ancestros

Te Kuhane o te Tupuna (El espíritu de los ancestros) es un documental acerca de Hoa Haka Nanai’a (El rompeolas), un moai esculpido en basalto muy bello y de estilo muy particular. Se encontraba en una de las casas de piedra  o aua  de Orongo, en las cimas del Rano Kao. Fue destinada a presidir las ceremonias de iniciación de los  jóvenes muchachos. Mide dos metros ochenta, con un volúmen de un metro setenta y un peso de tres mil seteciendos kilos. En su espalda, hermosos petroglifos de tangata manu (hombre-pájaro) sobre un signo de vida formado por una O sobre un triple cabrio, encima de una M. Hoa Haka Nanai’a a quién los habitantes polinesios de Rapa Nui llaman hoy día ‘ el amigo robado’  se encuentra hoy en el Museo Británico en Londres.

Para llevarse el moai se tuvo que derribar la gran casa de Orongo en la que se enclavaba, en  su  camino hacia la bahía de Hanga Roa, le frotaron tanto por el cuello que desaparecieron las pinturas blancas y rojas que le adornaban. Su  transporte preciso de nada más y nada menos que   trescientos marineros y otros tantos polinesios que le desplazaron mediante palancas, cuerdas y rodillos. Fue embarcada en el navío británico HMS Topaze al mando de Purvis, en 1868, con destino Inglaterra. En 1970 se encontraba encerrada en un almacén lejos de la vista del público. En 1972 y hasta hace muy poco tiempo, se encontraba en Museum of Mankind (Museo de la Humanidad) de Londres, casi olvidada y con la espalda  pegada a la pared por lo que resultaba imposible admirar sus bellos petroglifos. El documental Te Kuhane o te Tupuna realizado por Leo Pakarati (2012) expresa el deseo que  El rompeolas, así como otros moai  y piezas arqueológicas que fueron extraidas de Islas de Pascua y que se encuentran repartidos por museos de todo el mundo, regresen a la isla.

Enlace de Interés Rapa Nui, el Centro Ceremonial de Orongo

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El orígen de los Moai o Kave Heke

Rapa NuiLos primeros en esculpir un moai fueron Tangui Te Ako a Hotu y Miru a Hotu. Aquella estatua se llamó Tai Hare A’tua. No quedando satisfechos con su trabajo los dos hombres enviaron a seis muchachos a Te Vera Vera, para consultar a un anciano llamado Kave Heke y  maestro experto en la construcción de estatuas; querían saber que es lo que debían hacer para terminar su obra. Kave Heke recibió a los jóvenes y les dió de comer. Al ser consultado acerca de la estructura de la estatua, no respondió. Pasó otro día y tampoco respondió. Llegado el tercer día y viendo que el viejo no respondía, los jovenes  se dispusieron a regresar a su hogar, cuando lo estaban haciendo Keve Heke les llamó y les preparó un nuevo umu tao, el cual  descubrió al amananecer y ofreciendoles de comer. Una vez consumieron los alimentos, el anciano les despidió y cuando los muchachos se prestaban a partir Kave Heke les gritó: `id y decidles a Tangi Te Ako a Hotu y A Miru Hotu que abjo en vosotros, está el moai´. Entonces partieron y en el camino uno de ellos se detuvo a orinar. Al contemplar su pene, sorprendido le dijo a uno de sus compañeros que ya había averiguado como tenía que hacer la parte del moai que les faltaba. Al mirar su sexo el joven habia recordado las palabras de Kave Heke. Lo que faltaba para terminar era nada menos que la del cuello, arrepintiéndose de esta manera haber planeado matar al sabio ya que este nunca constestaba a sus preguntas; si lo hubiése hecho, nunca hubieran sabido cual era la verdadera parte del moai.

Tangata O Te Moana Nui, Articulos de Interés sobre Isla de Pascua

Imágenes de los actos de conmemoración de los 30 años de hermanamiento entre Olot y Hangaroa

En la fotografía  Rosa y Tiare Pujador, Raúl Nuñez y el Excelentisimo alcalde de la ciudad de Olot en Girona.

Fotografías de los actos de conmemoracinó de los  30 años de hermanamiento  entre Olot (Girona)  y  Hanga Roa en la Isla de Pascua , que contaron con la ceremónia ancestral del  Umu Tahu de la mano de Haka Ara Henua  y un homenaje a Antoni Pujador, impulsor de las relaciones entre Olot y  Rapa Nui. La celebración se llevó a cabo en la Plaza de la Isla de Pascua donde se levanta un moai simbolo de esta relaciones. Fotografías cortesia Institut de Cultura de la Ciutat d’ Olot & Raúl  Nuñez.

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Olot conmemora los 30 años de hermanamiento con Hanga Roa, Isla de Pascua

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1.-El Moai de Olot por Francesc Amorós 2.- Antoni Pujador y la Isla de Pascua 3.-  Isla de Pascua: El Sueño Imposible de Antoni Pujador 4.- Rapa Nui: Un mundo perdido al este de la Polinesia: Entrevista a Francesc Amorós

Los moai que camínan …

National Geographic en su edición de Julio de 2012 revela  a sus lectores  la supuesta  nueva teoría desarrollada por el arqueólogo Carl Lipo  de la California State University y el antropólogo Terry Hunt de la Universidad de   Hawai’i  que plantea como los  antepasados del pueblo polinesio de  Isla de Pascua pudieron  transportaron los moai, utilizando un sistema de cuerdas y fuerza humana. El ingeniero e investigador  checo Pavel Pavel, miembro de la expedición de 1986 a la Isla de Pascua , liderada por Thor Heyerdhal  hizo ya `andar´a las estatuas. Charles  Love arqueólogo norteamericano   hizo lo propio y   al año siguiente  aunque  en lugar de mover al moai basculándolo, lo hizo de pie sobre rieles de troncos a modo de trineo. Para probar esta teoría Lipo y Hunt  crearon una réplica de una estatua de cinco toneladas contradiciendo a la tesis más popular de que los polinesios habían trasladado las imponentes estatuas megalíticas haciendo uso de narrias de madera, donde se tendían los moai y se movía a este  usando rodillos del mismo material.   Sin embargo el terreno de Isla de Pascua es abrupto y pedregoso y las estatuas  fueron  trasladadas, supuestamente,  pendiente arriba y pendiente abajo; lo que sugiere que habría resultado  muy  complicado  mantener un moai en posición vertical mientras este estaba siendo  desplazado. En las imágenes del video de National Geohgraphic  el moai `camina ´sobre  un sendero  de tierra llano,  sin mostramos por  cuanto espacio de tiempo. Entre unas 800 y 1000 estatuas fueron esculpidas en su mayoría en el volcán  Rano Raraku, los de menor tamaño son los que más alejados se encuentran de la cantera,  sin lugar a dudas en razón de las dificultades de transporte en un terreno extremadamente accidentado como es el de Rapa Nui.

Lipo y Hunt son autores del libro The Statues that walked: Unraveling the Mystery of Easter Island  (Free Press, 2011). Cuando iniciaron sus estudios arqueológicos  en Rapa Nui en 2001  estos investigadores esperaban encontrar evidencias para respaldar su teoría  sobre la técnica de transporte de los moai  sin embargo y  en esta obra detallan  como descubrieron  otros aspectos de la historia de Rapa Nui que les sorprendieron y  que  han suscitado polémica y discusión entre los científicos. Según su trabajo de campo llevado a cabo   en  Isla de Pascua, estos demuestran que fue poblada mucho más tarde  de lo que se creía –   profesor de  antropología y experto en arqueología  el   norteamericano  Hunt  afirmó en un artículo publicado en 2006  en Science  que la colonización de Isla de Pascua tuvo lugar en 1200 dC. Del mismo modo se afirma que el frondoso bosque tropical que cubría la isla no fue destruido por los polinesios entregados a la  explotación indiscriminada  de  los recursos naturales , hasta no dejar un solo árbol, planta o especie animal en el paisaje pascuense.  Los polinesios fueron unos excelentes gestores medioambientales, las  sociedades  que se desarrollaron en  de las Islas del Pacífico, más que adoptar políticas de explotación de sus recursos  poseyeron  una tradición distributiva de estos. Los mecanismos sociales se desarrollaron con la intención de conservar y repartir los recursos, particularmente en situaciones en las que estos podían  presentar limitaciones considerables  o se planteaban   crecimientos de población.

Enlaces de Interés:  Pavel Pavel  & la Isla de Pascua  *  Charles Love

En sus viajes a lo largo y ancho del Océano Pacífico los polinesios de antaño, antes de emprender  expediciones marítimas  a la búsqueda de nuevas tierras más generosas o seguras en las que asentarse se procuraron para enfrentarse a la posible  precariedad de los recursos,  del buen abastecimiento de alimentos, agua, semillas, animales…  las ratas fueron embarcadas como fuente de proteínas y  en  más de una  ocasión se colaron en las grandes piraguas de doble casco como polizones;  las consecuencias que  la  presencia de roederos  provocó en el medio natural de las Islas del Pacífico no han sido hasta la fecha considerada adecuadamente. Según Hunt las ratas   que llegaron a Isla de Pascua  acabaron con la vegetación, consumiendo semillas de árboles endémicos, especialmente de la palma de la jubaea (Paschalococos disperta) o palma de Rapa Nui base del bosque primario de la isla.

Otra de las conclusiones es que  Rapa Nui  no fue dominada por una poderosa jerarquía  que regulase la explotación de los recursos naturales  o que mantuviese privilegios económicos para asegurarse el control y la autoridad sobre la población, así cómo la existencia de tribus  divididas y en permanente estado  de guerra.  Se sustenta  que la construcción de los moai no supuso ninguna carga para los pobladores de Isla de Pascua  si no más bien una parte indisoluble y vital de su cultura que les permitió prosperar como sociedad. Para Lipo y Hunt  desplazar las estatuas de un lugar a otro fue una tarea sorprendentemente fácil.  Por último, aquello que  provocó el colapso en Isla de Pascua   difiere mucho  de los planteamientos de Jared Diamond (Colapso: por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen, Barcelona, Debate, 2006) y otros investigadores anteriores; el  contacto de los polinesios con los occidentales al inicio del siglo XVIII, provocó el declive de una de las sociedades más fascinantes que ha dado la historia de la Humanidad.

 

Isla de Pascua e Internet … los moai tienen cuerpos enteros ….!!!!

Circula por internet  `información´ sobre el `descubrimiento de que los moai tienen cuerpos enteros´, reflejando el  extraordinario desconocimiento que tiene la mayoría de las personas con respecto a la Isla de Pascua, su pueblo y  su cultura; además de su realidad social actual. Para muchos los moai  `tan sólo eran cabezas´  y ahora `descubren´ por las fotografías que  aparecen en la red que `también tienen cuerpos´ No cabe duda de que internet convierte al ignorante en más ignorante (y al inteligente en más inteligente) y alimenta teorías fantasiosas  muchas de las cuales  pasan por alto el hecho de que los antiguos habitantes polinesios  de la Isla de Pascua no necesitaban ayuda del espacio exterior, ni de culturas sudamericanas para construir santuarios y eregir  estatuas, dado que tenían una larga tradición escultórica que se extiende por los numerosos archipiélagos de Polinesia hasta el sudeste asiático. Los polinesios eran (y son) pueblos inteligentes y creativos que construían extraordinarias canoas de vela, enormes edificaciones de piedra y poseían una fuerte tradición artística. A lo largo de los siglos fueron poblando las islas dispersas del Pacífico y en el último puesto avanzado del remoto este – en la pequeña Isla de Pascua, solitaria en medio de los vastos mares del Océano Pacifico – crearon una civilización extraordinaria…”

Como muy bien afirman  expertos  arqueólogos e historiadores, la  presencia de estatuas de piedra en Isla de Pascua no es misteriosa ni inesperada, en otras Islas del Pacífico se encuentran también estatuas de piedra monolíticas que nacen de un conjunto de creencias y prácticas religiosas comunes; habiendo dando ya  hace mucho tiempo, el conocimiento de `la sorprendente revelación´ anunciada estos días en la red.

[…] El cuerpo varía, desde el de forma francamente de columna, hasta el redondeado con estómago saliente. Todos los moai tienen un ombligo en bajorrelieve en el centro de la parte inferior del torso y todos tienen las tetillas matcadas por medio de espirales. Los brazos esculpidos en bajorrelieve, están pegados a los costados. Los dedos, que son largos y se van estrechando hacia las puntas, descansan sobre el estomago y están también tallados en bajo relieve. Las manos en el estomago son un rasgo típico de las estatuas de Polinesia, postura que puede deberse a la creencia de que el estomago alberga el saber ritual

Los dedos de las estatuas, finos y apuntados, están siempre esculpidos con gran cuidado y elegancia y terminan en líneas incisas, sin que estén representadas las uñas. Entre las puntas de estos dedos largos y elegantes hay una forma cuadrada en bajorelieve que representa un hami, o taparrabo sagrado. Algunas estatuas tienne detalles adicionales en la parte trasera, en forma de líneas curvas o espirales en las nalgas, que tal vez sean intentos de representar tatuajes

Las estatuas representaban los antepasados de alto rango y quizá sirvieran como monumentos funerarios, para conservar vivo el recuerdo de los fallecidos. También podrían haber servido como frontera sagrada entre dos mundos: como intermediarias entre los vivos y los dioses, entre la vida y la tierra, y como centro de ceremonias religiosas. La forma de las estatuas en su conjunto tiene características fálicas, correspondiendo a un ariki – un antepasado masculino lleno de potencia-. Una leyenda cuenta que la primera estatua fue modelada imitando un ure o pene  […]

Georgia Lee, Arqueóloga  (Isla de Pascua: el Poder y la Profecía,1995)

Fotografía Portada  Aku Aku – Thor Heyerdahl (1955)

 

 

El moai de Olot (I)


PUKAO & MATA: REFLEXIONES Y SUGERENCIAS ENTORNO A ESTOS COMPLEMENTOS PARA EL MOAI DE OLOT
Discurso académico pronunciado en Olot el 23 de septiembre de 2007 por Francesc Amorós i Gonell Centro de Estudios Históricos Internacionales de la Universidad de Barcelona & Asociación Española de Estudios del Pacifico.
© Copyright 2007 Francesc Amorós i Gonell.

Sea casual o no, el hecho es que hoy se cumplen los 25  años de una efemérides que consta en la memoria colectiva de la ciudad de Olot. Me refiero a la celebración del Hermanamiento de la capital de la Garrotxa con la villa de Hangaroa, capital de la Isla de Pascua. Hoy, con el acto simbólico de colocar el pukao y los dos ojos al moai tallado en aquella ocasión se renueva el contrato de amistad y de hermanamiento que se oficializo en el Salón del Ayuntamiento en presencia de muchas personalidades el 2 de julio de 1982. Y la nobleza obliga. Hay que tener en cuenta que según la tradición polinesia, ser considerado taina, o hermano, no es un hecho trivial, sino que comporta una serie de obligaciones y también de derechos, de los que mas tarde hablaremos. Que todo el mundo lo tenga muy presente: este honor no lo tiene quien quiere sino que se lo ha ganado. Y Olot fue la ciudad preferida hace veinticinco anos, gracias a las gestiones iniciadas por Antoni Pujador y el juez de la Isla de Pascua, Don Orasmin Gillies Gil, con las autoridades municipales de las dos ciudades que se mostraron favorables para llevarlo a cabo. Escribía Antoni Pujador en 1989 en la segunda edición del libro de Antoni Ribera Operación Rapa Nui (p.231) las siguientes reflexiones:

  Don Orasmin fue uno de los impulsores, por parte chilena, del hermanamiento de Rapa Nui con Olot, ciudad de Cataluña que desde 1982 se enorgullece de ser la única ciudad del mundo en tener la Plaça de l’Illa de Pasqua o Rapa Nui con un moai en el centro, tallado por el escultor pascuense Manuel A. Tuki, el cual con las autoridades pascuenses presididas por su alcalde Samuel Cardinali, se desplazaron a Olot para sellar con su presencia el Hermanamiento entre dos comunidades tan alejadas…”

Hay sin embargo un detalle muy importante en todo este asunto que suele pasar desapercibido tanto por los olotenses como por los extranjeros. Y es que tal como me consta personalmente, las autoridades municipales de la Isla de Pascua han rechazado propuestas similares provenientes de ciudades mucho mas relevantes a nivel mundial y mas próximas a su área geográfica. Olot tuvo la suerte de disponer en aquel momento de unas personas que proveyeron la gran oportunidad que, de cara al futuro, les ofrecía una elección similar. Del pasado cabe mencionar a los señores Joan Sala y Arcadi Calzada, los entonces alcalde de Olot y presidente dela Diputación de Girona respectivamente, y el senador señor Ramón Sala Canadell, y en especial el inspirador y promotor infatigable en todo este asunto Antoni Pujador i Estany. Como materialización de este compromiso simbólico el municipio decidió mas tarde la construcción de un conjunto monumental excepcional que por sus características estéticas y significación simbólica la hacen una obra arquitectónica única. Me refiero naturalmente al ahu moai que preside la Plaça de l’Illa de Pasqua (Plaza de la Isla de Pascua)  en Olot, y que hoy, veinticinco anos después de aquella efeméride la estatua se ve complementada con dos nuevos elementos escultóricos imprescindibles el pukao o sombrero y los mata o apéndices oculares.

Ahora si se podrá decir con toda seguridad que la olotense Plaça de l’Illa de Pasqua hay un fragmento real de Rapa Nui,fusionado y con una pieza de basalto de nuestro país. Si en 1982 el hermanamiento fue administrativo, ahora en 2007 ha sido de tipo material o geológico, ya que los dos territorios han efectuado la unión física uniendo los respectivos materiales volcánicos. Con tal de sellar para siempre aquel pacto anterior, el mismo escultor pascuense, Manuel Tuki, en agradecimiento ha querido regresar a Olot 25 años después trayendo consigo un bellísimo pukao de escoria volcánica desde su isla natal y que el ha tallado con sus propias herramientas. Nos lo ha traído hasta aquí para que hoy fuese instalado definitivamente en la estatua original: Olot y Pascua volvían realmente a hermanarse. Pero aun mas: la Isla de Pascua ha donado una gran reliquia, es decir una pequeña parte de ella misma, – una masa de roca de uno de sus volcanes evaluada en unos 80 kilogramos -, a su hermana, la ciudad de Olot. Por lo tanto, verdaderamente la actual plaza puede llamarse  con toda propiedad  Plaça de l’Illa de Pasqua porque hay una pequeña parte absolutamente autentica. Quien desde ahora quiera “ver” y “tocar” físicamente la Isla de Pascua, podrá hacer realidad su deseo visitando esta plaza de nuestra ciudad.

Cabe agradecer al Señor  Raül  Núñez Chacón olotense residente en Sant Esteve d’En Bas, por la ilusión y esfuerzos desinteresados que expresados durante tanto tiempo para que este proyecto iniciado en 1982 finalizase ahora satisfactoriamente. El ha encontrado la total colaboración del actual consistorio municipal olotense, presidido por el Excelentísimo Sr. Lluis Sacrest, así como también del Sr. Ignasi Pujador y la Sra. Florentina Estany, padres del malogrado Antoni el principal promotor del hermanamiento de 1982.

Como ya he dicho, Olot puede presumir desde hace un cuarto de siglo de ser la única ciudad del mundo que dispone de un ahu, es decir una estructura ceremonial de estilo polinesio construida en piedra, hecho a semejanza de los que únicamente se encuentran en la Isla de Pascua. Situado en un plaza que lleva el mismo nombre, como los ahu antiguos esta presidido desde 1984 por un valioso moai de basalto, tallado expresamente por uno de los mas valorados y cotizados escultores rapanui actuales tanto en madera como en piedra, el Señor Manuel Tuki, aquí presente. Es una primerísima figura en su especialidad artesanal. Es por estas razones que al visitante interesado le resulta inexplicable que, esta tan singular construcción no se la haya reconocido como un monumento excepcional incluyéndola en el catalogo de esculturas de interés artístico, y como tal que no figure,-al menos a mi no me consta-, en ninguna de las guiás históricas y turísticas de la ciudad.

Tampoco se entiende que no haya sido promovida su divulgación a diferentes niveles local, comarcal e internacional, Ahora es el momento de hacer justicia, al monumento en si mismo, a su autor material y a las personas que han hecho posible su financiación, diseño y construcción. Tiene intrínsecamente un indudable valor estético, prescindiendo de los gustos y de las modas corrientes. No es una vulgar imitación. Es una obra original y autentica, a pesar de que posea una antigüedad relativa de un cuarto de siglo. En su genero, el moai, es único en el mundo, y por estar tallado en durisimo basalto garrotxi se puede muy bien asegurar con toda certeza que durará mas que los auténticos que hay erigidos en la Isla de Pascua.Tiene una personalidad propia, y adquirirá una individualidad o vida especifica, en tanto en cuanto tenga incorporados los accesorios imprescindibles que le faltaban el pukao o sombrero y los mata u ojos.

Por todas estas razones su silueta debería aparecer en la pagina web municipal y con una amplia reseña histórica acompañada de imágenes actualizadas. El enclave, la plaza, ha de convertirse en un privilegiado punto de encuentro para todos los rapanuinófilos o interesados en la Isla de Pascua tanto dentro como fuera de Olot. Ha de ser punto de visita cultural obligada por parte de los escolares olotinos y sus profesores: le ha de servir para conocer una cultura hermana tan poco conocida y para perpetuar la memoria de las personas que lo hicieron posible. A los visitantes extranjeros que vengan a conocer la zona volcánica se les ha de traer hasta aquí a la Plaza de la Isla de Pascua. Una sugerencia a los gestores culturales locales: los japones tienen una especial devoción, casi mística, por todo aquello que hace referencia a los moai. Como sintoistas creen que este tipo de estatuas son fuente de una poderosa energía, que en rapanui se denomina mana.

La ciudad de Olot ha de hacer valer su orgullo de ser una de las pocas, quien sabe si la única, hermana de Rapa Nui o Isla de Pascua. Ha de ser consciente que tiene el derecho de hacer saber a todo el mundo su condición de hermana, pequeña o mayor, tanto da. Pero tal parentesco de hermanamiento comporta también unos deberes ineludibles si se quiere mantener tal como se había pactado,  de cuidar su patrimonio representativo, ha de fomentar su divulgación dentro y fuera del país, Se debería encontrar la manera de colaborar en algún tipo de proyecto beneficioso para la otra parte hermanada. Este era el deseo de Orasmin Gillies, Samuel Cardinalli y Antoni Pujador ahora hace 25 años y de los actuales promotores de su finalización.

Haré ahora una breve descripción técnica del conjunto monumental. Desde el punto de vista arquitectónico los centros ceremoniales en la Polinesia Oriental, como las islas de Tahiti y la Oriental, como las Tuamotu, reciben el nombre de marae. En el archipiélago de las islas Marquesas, al norte, estos grandes monumentos se les conoce como me’ae, y en las islas del sur, Nueva Zelanda y RAPA NUI o Isla de Pascua, son designados con el nombre de AHU. Por tanto, el conjunto arquitectónico de la Plaça de l’Illa de  Pascua en Olot es y quiere representar un centro ceremonial polinesio del tipo marae-ahu. Todos ellos disponen de elementos estructurales comunes: una plaza o un gran recinto cerrado de forma rectangular.

Definido como espacio sagrado; en su interior, una plataforma elevada, escalonada o simple, llamada propiamente ahu; y por fin unas losas plantadas verticalmente que con el paso de los siglos se sustituyo por estatuas antropomórficas o moai. Dentro de las diversas formas de ahu que se encuentran en la Isla de Pascua el mas representativo es el ahu moai, constituido por la plataforma central elevada, que sostenía las grandes estatuas,. Las alas o plataformas bajas que se extienden por los lados, una rampa inclinada y la plaza o espacio abierto, delante de la plataforma central. Otros elementos importantes eran el crematorio ritual y las cistas funerarias. Así lo clasifico (Sebastián Englert, la Tierra de Hotu Matua, (p.80-82): “Entre los sepulcrales llamados ahu, hay de dos clases: los que fueron construidos para recibir estatuas o moai, que pueden denominarse ahu-moai y los que no estaban destinados a esta finalidad” De aquellos primeros en Pascua hay contabilizados treinta y uno.

Fotografia de Antoni Pujador: Moai a la Plaça de l’Illa de Pàsqua (Rapa-Nui) la ciutat d’Olot  està agermanada amb Hanga Roa capital de l’Illa de Pàsqua (Pacífic Sud, Xile), ” el lloc habitat més solitari del  món”, texto  según consta en la leyenda al reverso de la tarjeta postal expuesta.

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