Nauru, una prisión al aire libre

Amnistía Internacional (AI) denunció esta semana que el trato que Australia da a los solicitantes de asilo y refugiados internados en el centro de tramitación en Nauru, en el Pacífico Sur, linda con la tortura.

En un nuevo informe Island of Despair basado en más de cien entrevistas y meses de investigación, AI asegura que la política de tramitación de las solicitudes de asilo en Nauru es un reflejo de “`n régimen sistemático y deliberado de negligencia y crueldad´.

Australia tiene convenios con Nauru y Papúa Nueva Guinea para establecer centros en estos dos países del Océano Pacífico  donde internar a los inmigrantes que intentan llegar a sus costas por la vía marítima y tramitar ahí su solicitud de asilo.

El programa australiano establece además que cuando estas personas logran el reconocimiento de su condición de refugiado, estos no son acogidos en Australia sino reubicados en terceros países.

La ONU y varias organismos han denunciado los problemas mentales graves, abusos físicos y sexuales a los que están expuestos estos internos, incluidos mujeres y niños, y que han llevado a algunos de ellos al suicidio, intentarlo o a autolesionarse.

`La combinación de la angustia mental severa de los refugiados, la naturaleza del sistema intencionadamente dañina, el hecho de que el objetivo de la tramitación en alta mar intenta intimidar o forzar a otros a alcanzar un resultado específico, supone que el régimen de tramitación se ajusta a la definición de tortura bajo el derecho internacional´, señaló AI en un comunicado.

La directora de investigación de AI, Anna Neistat, calificó el centro de Nauru como una prisión `al aire libre´ diseñada para `causar tanto sufrimiento como sea necesario para evitar que la gente más vulnerable del mundo intente buscar seguridad en Australia´.

La organización también criticó al primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, por poner como modelo su política de inmigración ante la Cumbre de la ONU para los refugiados celebrada el mes pasado.

Australia gasta anualmente alrededor de 434.511 dólares (396.129 euros) por la tramitación de las solicitudes de asilo en Nauru y Papúa Nueva Guinea, según datos de la Oficina Nacional Australiana de Auditoría citados por AI.

Muchos de los inmigrantes retenidos en Nauru y Papúa Nueva Guinea han huido de conflictos como los de Afganistán, Darfur, Pakistán, Somalia y Siria, y otros que han escapado de la discriminación o de la condición de apátridas como las minorías rohinyá de Birmania (Myanmar), o Bidún, de la región del Golfo

Hotel Hanga Roa : Firma de Acuerdo entre el clan Hito y el Estado chileno

El 11 de octubre, cinco días después que iniciaran protestas contra el Hotel Hanga Roa, se firmó un histórico acuerdo entre la Gobernadora de Isla de Pascua, Carolina Hotu Hey; y los herederos de Ricardo Hito Tepihe, representados por Pedro Hito, Luis Emiliano Tuki Hito (Kihi), Ricardo Hito Cea, Susana Tuki Hito, Santi Hitorangui, Claudio Tuki Hito (Rau) y la  portavoz Marisol Hito (Kere).

Este consiste en el compromiso de constituir una Mesa de Trabajo que iniciará sesiones el próximo 18 de octubre y tendrá 90 días –divididos en cuatro etapas- para resolver el problema de tierras entre los Hito y el Estado.

En el Punto Primero del convenio se comenta respecto de cómo se originó esta Mesa, después de tantos años estancado el problema:

Con fecha 11 de octubre, se presentan los herederos de don Ricardo Hito Tepihe, a esta Gobernación Provincial, manifestando ellos, el deber del Estado de entablar diálogo para lograr una solución, por situación en particular que afecta sus derechos que expresan corresponderle por el terreno donde está ubicado el Hotel Hanga Roa Eco Villaje, y reclamos por situación vivida fin de semana anterior, además del desconocimiento del Estado por derechos anteriores.

Se hacía alusión al hecho que la mañana del martes 11 una delegación de los Hito irrumpió en la Gobernación Provincial en momentos que comenzaba a sesionar la Subcomisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Subcodeipa), estando presentes los comisionados electos rapanui y la gobernadora Hotu.

Los Hito acudían a protestar, en primer término, contra la Orden N°646emanada por la gobernadora Hotu el viernes 7 de octubre, en que se solicitaba a la Armada desalojar a este clan de los exteriores del Hotel Hanga Roa.

Por destemplada, dicha orden no se vio concretada. Los Hito rehusaron abandonar su legítima protesta, mientras que el Gobernador Marítimo y el capitán de Carabineros prefirieron no llevar a efecto el desalojo, por las negativas consecuencias que una medida así podría tener, máxime si se considera que en Rapa Nui todos reconocen que las tierras en disputa efectivamente son propiedad ancestral de los Hito.

Marisol Hito lideró a su Clan en la arremetida en la reunión de la Subcodeipa. Habló fuerte y claro. Fue tan intenso el momento que la Gobernadora y el resto de los comisionados se allanaron ahí mismo a iniciar un diálogo que encaminé a una solución definitiva de este caso, el más emblemático e internacionalmente conocido de todas las situaciones de despojo de tierras que afectan a los Rapa Nui.

Los otros puntos centrales del acuerdo son:

CUARTO: Se establecerá una mesa de trabajo, sin perjuicio de las manifestaciones pacíficas, conformada por representantes de los Herederos de Ricardo Hito Tepihe, el Ministerio de Interior y Seguridad Pública, representado por la Gobernación Provincial (…) la Subcomisión de Desarrollo de Isla de Pascua, el Ministerio de Bienes Nacionales,  la CONADI, el Consejero Nacional de la CONADI Rafael Tuki Tepano y el Ministerio de Desarrollo Social;. Se integrarán a la Mesa de Trabajo los Honui que los herederos de Don Ricardo Hito Tepihe designen para esta mesa.

QUINTO: Herederos de Ricardo Hito Tepihe establece un plazo de 90 días, con cuatro etapas, la materia de cada etapa se establecerá en la mesa indicada en el numeral anterior. La Primera etapa será del día 1 al día 15, inclusive. La Segunda etapa del día 16 al día 30 inclusive. La Tercera etapa del día 31 al día 60 inclusive, y la Cuarta y última etapa desde el día 61 al 90.

El compromiso de diálogo logrado entre los Hito y el Gobierno, se suma al Convenio de Asociatividad -firmado en septiembre- entre la comunidad Rapa Nui y Conaf por la gestión y usufructo del territorio ancestral comprendido en el Parque Nacional, lo que supone otro avance trascendente en el proceso de recuperación del territorio de este Pueblo.

Estos acuerdos muestran que el diálogo, el respeto de los derechos territoriales y a la investidura de las autoridades Rapa Nui es el único camino para recomponer la relación entre Chile y el Pueblo Nación Rapa Nui. Fuente original: Prensa Rapa Nui

Esclavistas peruanos en el Paraíso: Polinesia, 1862-1864

 

El esbelto volumen es una obra maestra. Un ejemplo elegantemente escrito de reconstrucción histórica, Slavers in Paradise (Australian National University Press, Camberra, 1981) hace la crónica de un triste capítulo genocida en la historia de las Islas del Pacífico durante el cual 3.125 isleños  fueron secuestrados o reclutados para trabajar en el Perú durante el periodo 1862-3. El profesor Maude es el decano de los historiadores del Pacífico y su relato refleja su enorme pericia, la familiaridad de toda una vida con Oceanía y su compasivo entendimiento de los isleños y sus culturas.

Según su propia admisión, el libro fue resultado de un `intermitente trabajo de amor a lo largo de veinte años´. Comenzó con una virtual tabula rasa, se basó en una vasto variedad de documentación en archivos franceses, británicos, hawaianos, peruanos y españoles, y forjó `un cuadro compuesto a partir de una intratable colección de hechos discretos´. El resultado es un soberbio trabajo detectivesco; cuidadoso, enciclopédico y preciso. La historia que Maude cuenta es la del `más dramático conflicto regional ocurrido en el escenario romántico de los Mares del Sur, entre perplejos inocentes  y la codicia humana´.

La historia del periodo colonial en Oceanía fue y es una historia de hambre de fuerza laboral. Los poderes imperiales que dividieron las Islas del Pacífico en el último siglo (XIX), constantemente estaban buscando proveedores seguros de trabajo barato y tratable para laborar en sus intereses, intensivos en labor, agrícolas y mineros. Así, los franceses utilizaron prisioneros políticos vietnamitas en las minas de níquel de Nueva Caledonia, y reclutaron chinos para que sirvieran de artesanos en Tahití; los australianos reclutaron isleños de las Salomón para cortar caña en Queensland; y los británicos transportaron a Fiji trabajadores obligados por contrato para producir azúcar. El comercio esclavista peruano — pues aparte de las finezas legales ninguna otra palabra describe tan adecuadamente el proceso— fue, entonces, una (aunque una más trágica) en una serie de corrientes humanas de convección que vincularon las Islas del Pacífico con la cuenca del Pacífico.

La experiencia de este trabajo tuvo un efecto profundo no solo sobre los trabajadores mismos, sino sobre los territorios originales y de destino. En primer lugar, el proceso de reclutamiento fue homogeneizador, pues quebró las distinciones de clan, casta, tribu y lengua que existían entre los reclutados. En segundo lugar, los introdujo a culturas (generalmente occidentales), materiales y no materiales, ajenas, y aseguró, vía la repatriación, la difusión de esas culturas por toda la región del Pacífico. Hablando generalmente, la cultura repatriada socavó las estructuras políticas, económicas y sociales, al mismo tiempo que forjaba nuevos vínculos de dependencia, particularmente en el nivel material, entre el territorio de origen y el de destino.

Al mismo tiempo, los territorios de destino fueron transformados. La experiencia del trabajo dio origen a sociedades plurales, como en el caso de Fiji y Nueva Caledonia, o creó pequeños enclaves extranjeros, como en el caso de los chinos en Tahití y los isleños del Pacífico en Australia.

Afortunadamente, los pasados veinte años han sido testigos de un enorme crecimiento en el conocimiento de estas variadas tratas de fuerza de trabajo, como consecuencia de la investigación de estudiosos como Parnaby, Corris, Scarr, Gillion y McCall. Sin embargo, hasta la publicación de Slavers in Paradise, la historia del reclutamiento peruano de fuerza de trabajo en las Islas del Pacífico durante la década de 1860 era apenas entendido. H.E. Maude ha hecho un invalorable servicio al documentar este comercio en detalle y destruir los mitos asociados con él.

La decisión peruana de reclutar fuerza de trabajo en la región del Pacífico fue resultado de una combinación de factores: la supresión del reclutamiento en China, la emancipación de los negros en el Perú, la eliminación del tributo indígena, el desarrollo de la explotación guanera y la expansión de la agricultura peruana como resultado de la escasez producida por la Guerra Civil en los Estados Unidos. El 15 de enero de 1861, el Congreso peruano promulgó una legislación que permitía la introducción de los denominados colonos asiáticos, con la intención de que sirvieran como sirvientes domésticos o como peones en las propiedades de los poderosos hacendados.

El reclutamiento de polinesios, en realidad, ocurrió por accidente. Un aventurero irlandés llamado J. C. Byrne, recibió una licencia, el 1 de abril de 1862, para introducir colonos de las Islas del Pacífico, y partió del Callao rumbo a las Nuevas Hébridas en Melanesia. En su ruta sucedió que visitó Tongareva, en las Islas Cook del norte. Llegó en un momento altamente fortuito. Los franceses acababan de reclutar a los isleños de Tongareva para trabajar en Tahití, y quienes quedaron, enfrentados ante un periodo de escasez de alimentos, estaban ansiosos por dejar la isla. Byrne firmó contratos con 253 isleños y ahí comenzó la carrera por la fuerza de trabajo polinesia. Finalmente, 33 barcos fueron comprometidos en el reclutamiento (27 peruanos, 4 chilenos, un español y uno de Tasmania), y durante treinta y ocho viajes entre septiembre de 1862 y abril de 1863, visitaron todos los grupos habitados de la Polinesia, excepto Hawaii.

Una variedad de estratagemas fue usada para obtener la fuerza laboral. Ocho barcos armaron una incursión armada en la Isla de Pascua en diciembre de 1862 y se llevaron a 349 de los habitantes; el capitán de la Empresa ofreció al gran jefe de Atiu, en las Islas Cook del sur, $3,000 en monedas de oro por doscientos hombres; y el doctor a bordo del mismo barco atontó a los isleños con una mezcla de brandy y opio.

Sin embargo, no todos los isleños fueron obtenidos por la violencia y el engaño. Como la gente de Tongareva, los habitantes de las islas Gilbert del sur estuvieron prontos a ser voluntarios, debido a que la comida era escasa. Los jóvenes de Niue, se informa, tenían la `manía´ de emigrar en búsqueda de aventuras, mientras otros setecientos isleños de las Cook, inocentes, crédulos y acostumbrados a confiar en los europeos, firmaron por voluntad propia.

Los reclutadores encontraron dos comunidades que ayudaron y obstaculizaron sus empeños: `vagabundos de playa´(beachcombers) y misioneros. Byrne, por ejemplo, utilizó los servicios de un vagabundo conocido como Beni para que lo ayudara a reclutar en Tongareva, mientras Paddy Cooney, `un súbdito británico de mal afamado carácter´, indujo a 85 pakapukanos a contratar con el Jorge Zahara. Algunos de los vagabundos y tripulantes de la nave, sin embargo, no estuvieron dispuestos a ser parte del fraude, y el sobrecargo de la Empresa fue abandonado a su muerte por insistir en que los isleños fueran reclutados voluntariamente.

Los misioneros, en líneas generales, hicieron lo que pudieron para impedir el reclutamiento, y Maude reconoce su deuda con los registros de los misioneros en su reconstrucción del comercio. Los misioneros católicos franceses en la Polinesia oriental, como el Padre Honoré Laval, quien bloqueó el reclutamiento de la Serpiente Marina en Mangareva, islas Gambiers, fueron particularmente efectivos pues fueron capaces de convocar a las autoridades navales y coloniales de Tahití.

Los isleños no siempre fueron víctimas inermes de las operaciones esclavistas. En cierto número de casos los jefes polinesios evitaron el secuestro o el reclutamiento colocando tapus (tabúes) en los navíos peruanos. En otros casos tomaron las cosas en sus propias manos capturando naves y tripulaciones: los ´del atolónde Rakahanga capturando la Empresa; los Rapa tomando el mando de la goleta Cora, que ellos dirigieron a Tahití; y los Tonganos de Ha’apai emboscando a los marineros de la Margarita.

Mientras la mayoría de los raptados o reclutados no fueron tratados brutalmente durante el viaje al Callao, `la puerta del infierno´, muchos de ellos cayeron víctimas de enfermedades. En tierra, el asunto se puso peor. Efectivamente, como Maude sugiere, un período de trabajo por deudas en el Perú `era equivalente a una sentencia de muerte´. Sesenta y cinco por ciento de quienes desembarcaron murieron de enfermedades pulmonares o intestinales, mientras un sexto pereció de viruela.

La verdadera naturaleza de esta trata pronto se hizo evidente y los peruanos, cediendo a la presión diplomática británica y francesa, acordaron repatriar a los isleños. Naves sobrecargadas y pestíferas regresaron su cargamento enfermo y moribundo a la Polinesia. El resultado fue una catastrófica despoblación de las islas y, en total, cerca de seis mil murieron directa o indirectamente como resultado de la trata esclava.

¿Cómo se adaptaron los isleños a este grande y externamente inducido desastre social? ¿Qué estratagemas emplearon ante la súbita desaparición  de entre el 24 y el 79 por ciento de la población de trece islas? El mayor problema que tuvieron que enfrentar fue la falta de varones adultos. Esto significó que las tareas tradicionales de conseguir los alimentos tuvieron que ser reasignadas y que las poblaciones isleñas tuvieron que ser repuestas suspendiendo las sanciones que prohibían el adulterio, alentando la inmigración masculina y terminando practicas tales como el aborto y el infanticidio.

Al mismo tiempo, el trauma de la experiencia peruana alentó la difusión del cristianismo, y socavó las estructuras tradicionales del poder. Así, cuando los misioneros llegaron a la Isla de Pascua en 1864, encontraron `solo las ruinas de una civilización´, tras haber colapsado hasta el caos el viejo sistema económico y político.

Aunque todos los interesados en la historia del Pacífico se beneficiarán de la investigación de Maude, su sombría letanía fue compilada principalmente para los descendientes de quienes sufrieron. `Solo mediante el conocimiento de su historia´, escribe él, `podrán los isleños de hoy hacerse completamente conscientes de su identidad regional, y cuidarse así de la aniquilación de a pocos que los amenaza en el presente siglo, como el cautiverio peruano lo hizo en el pasado´.

Esclavistas peruanos en el Paraíso: Polinesia, 1862-1864 (reseña de  James A. Boutilier, publicado originalmente en The International History Review, Vol. 5, No. 1 (Feb. 1983), pp. 155-158. Traducido por Alberto Loza Nehmad.

Hotel Hanga Roa resurge como centro del conflicto de tierras en Rapa Nui

La tarde del jueves 6 de octubre el Clan Hitorangi (Hito) se instaló  a protestar frente al Hotel Hanga Roa, en una manifestación de reivindicación territorial que se ha ido consolidando con el paso de los días. Esta protesta es la continuación de las manifestaciones que culminaron con la toma de este hotel en los primeros días de agosto de 2010, ocupación que culminó el 6 de febrero de 2011 en un desalojo que careció de toda legalidad y que fue apoyado logísticamente por los Schiess, la familia propietaria del Hotel.

Esa toma fue la más emblemáticas de las acciones de recuperación de tierras que comenzaron el 27 de julio de aquel 2010, y que partieron con la que el clan encabezado por Ana Lola Tuki, de 84 años, hizo de la casa oficina que el Ministerio de Bienes Nacionales, frente a la Gobernación en un proceso que se extendió por todo Hanga Roa y que fue brutalmente reprimido por el Gobierno de Sebastián Piñera, a principios de diciembre de aquel año.

El pasado viernes 7 a las 10.30 de la mañana la gobernadora provincial Carolina Hotus Hey, mediante Orden N°646, ordenó a la Capitanía de Puerto que procediera a desalojar “por ocupación ilegal” el borde costero colindante al Hotel Hanga Roa, “sin perjuicio que se persiga judicialmente el pago de las indemnizaciones que correspondan por todo el tiempo de esa ocupación ilegal”. Identificó como respnsavle de la Ocupación a Marisol Hito, la vocera del Clan.

Pese a sus intenciones, este desalojo no se concretó ante la negativa de los manifestantes a desistir de su legítima protesta. “La manifestación era pacífica y solo consistía en la instalación de carteles y de un pae pae (choza) para guarecerse de la lluvia”, señala en entrevista con Prensa Rapa Nui Marisol Hito.

A medianoche del jueves se vivió el momento de mayor tensión. Una acción conjunta de Marinos, agentes de la PDI y Carabineros conminó a las cerca de 80 personas congregadas allí -entre miembros del citado Clan Hito y de otras familias- a alejarse del sector. Los Hito se negaron tajantemente aduciendo que estaban manifestándose en paz y no obstruían el paso de vehículos.

Ante la insistencia de la fuerzas represivas, los Hito advirtieron que si eran desalojados procederían a la retoma del Hotel. Ahí quedó en evidencia que los uniformados no estaban dispuestos a tomar medidas de fuerzas que podrían reverdecer el duro conflicto que en 2011 llevó el conflicto a la agenda internacional de derechos humanos, transformando la toma del Hotel y la posterior represión a los Hito en un tema de interés nacional e internacional.

Ante el complejo escenario, los protestantes solicitaron la presencia de la Gobernadora Hotus para buscar una solución al problema  pero hasta el lunes 10, esta no había abierto el camino del diálogo.

Marisol Hito señaló en relación lo aquí reseñado: “Primero, nos echan de nuestra tierra; y luego nos prohíben que hagamos una manifestación pacífica”.

Es necesario señalar que el Hotel Hanga Roa fue construido sobre el Ahu Makere -altar familiar en un terreno prestado por los Hito al Estado, a principios de los años setenta y que el Gobierno –sin ser su dueño- lo vendió en 1981 a un empresario chileno, vulnerando así la Ley Pascua -de 1966- que reserva la propiedad de la tierra a los Rapa Nui y al Estado.

Tras la toma de los terrenos del hotel, en agosto de 2010, el Estado de Chile reaccionó criminalizando su lucha y no dando ninguna solución a sus reclamos de devolución de sus tierras.

Para revertir el despojo, el 20 de abril de este 2016 la Comunidad Indígena Hitorangui ingresó a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) una solicitud para que dicho ente fiscal haga uso del Fondo de Tierras establecido en el artículo 20, letra b) de la Ley N° 19.253, “Ley Indígena”.

De esta manera podría comprar a los actuales supuestos propietarios –familia Schiess, Compañía Interamericana- el terreno de casi 7 hectáreas en que se emplaza con la finalidad que retorne a los Hito.

“Han pasado seis meses desde que esa solicitud fuera presentada y no ha habido ninguna respuesta por lo que nosotros quisimos venir a manifestarnos pacíficamente… y al hacerlo, llega Carabineros, la Armada, la PDI, en siete camionetas, diciendo que la gobernadora había dado la orden de desalojarnos”, expresa la vocera. Con el paso de los días, la protesta se consolida y consigue el respaldo de la comunidad Rapa Nui.  Fuente original: Prensa Rapa Nui

Alerta de riesgo de hambre y sed generalizada en las Islas del Pacífico

La menor posibilidad de obtener agua potable y alimentos en las Islas del Pacífico supone una amenaza para las comunidades indígenas y rurales, especialmente mujeres y niños, ha alertado recientemente un informe divulgado  por Cáritas  Nueva Zelanda. Este,   el cual informa sobre el  estado del medioambiente en  las Islas del Pacífico,  señala que los fenómenos meteorológicos extremos combinados con los continuos efectos del cambio climático favorecen la pérdida severa de alimentos y agua potable en la región. La directora de la filial de la organización en Aotearoa Nueva Zelanda, Julianne Hickey, señaló que en Fiji muchos niños comen raíces de mandioca ablandadas con paracetamol y que en Papúa Nueva Guinea muchos tuvieron que caminar durante días para obtener comida y agua debido al fenómeno de El Niño. Este evento climatológico provocó sequías en toda esta región y en su momento álgido hizo que unos 4,7 millones de personas se quedara sin comida ni agua, según el informe. El Niño exacerbó la situación de escasez de agua que padece Papua Niugini, donde el 60% de la población no tiene acceso a fuentes de agua segura, una tasa considerada como la más alta en el mundo. La organización alertó de que en países como Fiji, Vanuatu o Tonga, la falta de alimentos adecuados y de agua debido a una climatología extrema tendrá un impacto negativo a largo plazo en la salud de la población o el acceso de los niños a la educación. `Hemos oído hablar del hambre, de la gente que muere a causa de ello, del hambre y la sequía, y por ello nuestra valoración sobre el agua y la comida ha subido de alta a severa´, comentó Hickey a los micrófonos  de  Radio New Zealand. Si bien Oceanía no figura en las estadísticas mundiales sobre inseguridad alimentaria, el informe subraya la vulnerabilidad de las fuentes de agua y alimentos en la región cuando ocurren eventos extremos como El Niño o ciclones de categoría 5. Cáritas recordó que la erosión de las costas, las inundaciones, la salinización de los pozos de agua siguen amenazando a los pueblos del Pacífico, que se están desplazando a consecuencia del aumento del nivel del mar. La organización criticó la actual política de ayudas al desarrollo de Aotearoa  Nueva Zelanda y Australia en  las Islas del Pacífico y llamó a centrar esfuerzos para hacer frente de forma específica al impacto del cambio climático.

Fakaleiti de las Islas Tonga piden revisar legislación discriminatoria contra la comunidad LGTBI

tonga

Por primera vez  la comunidad LGTBI de las Islas Tonga  pedirá a los representantes  del gobierno revisar la legislación de este conservador reino polinesio enclavado en el Pacífico Sur y    con el objetivo de  garantizar y proteger los derechos de gay, bisexuales y personas  tránsgenero. La Asociación Tongana de Leiti ha previsto en diciembre de este año  una consulta nacional con los líderes políticos para pedir un cambio en la llamada Criminal Offences Act, ley que criminaliza a los travestidos y la sodomía, legislación heredada de la fuerte influencia misionera occidental en el país y que castiga con una pena de 10 años de prisión.

Según Henry Aho, director de proyectos de la asociación de leiti (`dama´)  o fakaleiti  ( `a la manera de una dama´) los ministros de la iglesia pretenden reforzar  esta ley tras haber conseguido  consolidar recientemente  aquella que prohíbe  abrir las panaderías en domingo;  su objetivo es que el siguiente paso sea fortalecer la Criminal Offences Act  para dictar y  controlar la moralidad de los ciudadanos de Tonga.  En 2015 el  Pacific Sexuality Diversity Network  acogió  en Nuku’ alofa, capital del país, una conferencia sobre los Derechos Humanos a la cual se opusieron con firmeza grupos religiosos mostrando pancartas con slogans  como  Go away with your immorality (` Iros a paseo con vuestra inmoralidad´) sin embargo estos nunca han mostrado su rechazo o se han manifestado con el mismo entusiasmo en contra  de los 183  matrimonios infantiles que se han producido en Tonga  en los últimos años  con niños de 15 años como contrayentes.

Tonga es el único país de Oceanía que no ha firmado o ratificado la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). El gobierno aduce razones culturales. Las diferentes denominaciones religiosas tonganas se opusieron de forma activa a que en el país se pusieran  en práctica los compromisos contraídos en Declaración  adoptada por los líderes  políticos delas Islas del Pacífico que se reunieron en Rarotonga, Islas Cook en  agosto de 2012 para celebrar la 42 edición del Foro de las Islas del Pacífico;  adoptando leyes, políticas y prácticas para poner fin a la violencia contra las mujeres y eliminar todas las demás formas de discriminación contra ellas. También  adoptar medidas activas para promover la condición económica y social de las mujeres y abordar los estereotipos de género. ‘Aminiasi Kefu, Secretario de Justicia del reino de Tonga,  ha afirmado que la comunidad LGTBI se encontrará con una fuerte oposición a la hora de plantear la revisión de las excesivamente conservadoras leyes tonganas las cuales han sido ya criticadas por grupos de Derechos Humanos y Naciones Unidas.

Pacífico, un viaje a los confines del Hombre

La2  de Televisión Española (RTVE), nos invita a disfrutar de una auténtica aventura: Pacífico, una ruta de 50.000 kilómetros desde el Norte de Japón hasta las islas  exóticas de Indonesia,  Papúa Occidental, Papúa Nueva Guinea y la  Australia Aborigen. De Fiji y Samoa a Aotearoa  Nueva Zelanda y las Islas Cook. Una expedición española viajará  por lejanos enclaves de Asia Pacífico buscando en ruta  tribus y comunidades nativas de singulares  costumbres y  estilos de vida. Un año de  travesía insólita que cruza caminos y pistas  de tierra, que se adentra en mares salvajes y desconocidos y que desciende ríos ignotos.

El periodista y director de la serie documental `Un mundo aparte´, Daniel Landa, nos presenta a lo largo de 10 capítulos una expedición en la que en us propias palabras ` descubriremos que los otros somos nosotros´,  en  una série documental producida por  Doc & Road y La Competencia.

En  `Pacífico´ se ha  puesto un gran esfuerzo por salir de las rutas convencionales y buscar historias de culturas muy poco conocidas;  tal motivo ha llevado  a  los periodistas a enclaves increíbles. `El exotismo de esos lugares y el choque cultural es el más extremo que he visto en mi vida´, ha comentado su director. `Ha sido una gran aventura de principio a fin´.

Los dos primeros capítulos dedicados al Japón ,  se pudieron  ver este pasado miércoles 14 de septiembre en ‘El documental‘ a las 23:25h en La2. Podéis seguir también la serie en la página web de RTVE .  A partir del capitulo  7,  la expedición documental  iniciará una  larga travesía por el Mar de Banda, llegando al lejano y aislado archipiélago de Raja Ampat,  en Papúa Occidental.in esta región y en la vecína Papúa Nueva Guinea conocerán los usos,costumbres  y ritos de las tribus locales. Tras dos días de canoa  en Papúa Barat, llegarán  a un poblado de los Asmat, donde sus habitantes  mostrarán  sus danzas y su destreza a bordo de largas canoas sobre un atardecer en el río Siret. Remontando el río, alcanzarán  una de las tribus más singulares del mundo: los korowai quiénes habitan en los árboles.

Atravesando a pie la frontera con Papúa Nueva Guinea,  el  objetivo  será  navegar las aguas del río Sepik. En sus orillas viven algunos de los pueblos más  interesantes de esta nación melanesia  como  la tribu de los Iatmul. En el extremo oriental de Papua Niugini , las tribus viven en fiordos tropicales. Las mujeres llevan el rostro tatuado y los hombres pescan langostas con arpones. En el capitulo 9 se emprenderá rumbo a Fiji viajando desde este fascinante archipiélago situado en el mismo corazón del Pacífico Sur, a Vanuatu. En este hermoso islario alejado del mundo y que muestra multitud de  contrastes entre tradición y modernidad  Espíritu Santo  , Tanna y Pentecostés se abrirán a las cámaras de la expedición;  explorando sus paisajes insulares  enclavados en una naturaleza virgen y espectacular.  En Tanna  se explorará el Monte Yasur uno de los volcánes activos más espectaculares y  accesibles del planeta y hogar de tribus que se rigen bajo las directrices de la  `kastom´o costumbre tradicional melanesia.

En la isla de Pentecostés el equipo  será  testigo de uno de los ritos de iniciación más arriesgados del mundo: el Naghol, desde 15 metros de altura y desde  catafalcos vegetales, los hombres saltan al vacío atando sus pies sólo con lianas. Samoa,  mostrará sus encantos a través de los más bellos paisajes de Polinesia y una cultura vibrante que fusiona la tradición polinesia con los valores cristianos. La experiencia por  las Islas del  Pacífico finalizará con el capitulo 10 , siguiendo el rastro de los  Tangata Whenua (māori)  desde el encanto risueño de las  Islas Cook  hasta Aotearoa Nueva Zelanda.