Tuariki Huna

White Lies /Tuakiri Huna,  Aotearoa Nueva Zelanda (2013),  transcurre en la Nueva Zelanda rural de la década de los años veinte en  una sociedad  dominada por el racismo hacia la población māori ; filmada en los majestuosos paisajes de  Ruatahuna , en el corazón de la iwi  o tribu de los Tuhoe, en el Parque Nacional de Te Uruwera, la película  está    basada en la  novela  Medicine Woman (2013)  del  aclamado escritor māori  Witi Ihimaera y  autor de  The Whale Rider ( 1987) o  La leyenda de las Ballenas ;  de hecho su directora, la mejicana Dana Rotberg, ha comentado que viajó a Aotearoa Nueva Zelanda   después de  haber visto Whale Rider (2002) cuyo productor es  Johhn Barnett el mismo que el de este, su más reciente  largometraje interpretado en Te Reo Māori  o  lengua māori. y que desvela el choque de culturas  entre británicos y polinesios.  Rotberg es directora de cine, guionista, fotógrafo y profesora de música. A principios  de los  años ochenta, ingresó en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC)  de México  co dirigiendo años más tarde , junto a Ana Diez Días, el documental Elvira Luz Cruz, pena máxima ( Ariel y la Diosa de Plata al Mejor Cortometraje Documental y el premio Bochica de Oro en el Festival de Cartagena de Colombia).  Esta es la segunda vez que Aotearoa Nueva Zelanda está presente en un largometraje  para ser considerada  como Mejor Película Extranjera en la 86 edición de los Oscar 2014.

Paraiti es una comadrona māori a la que le está  prohibido hacer uso de la  medicina tradicional  o rongoā māori, bajo una ley  establecida en  1907 con la intención de suprimir el uso de las  prácticas sanadoras tradicionales  y otras funciones derivadas de  los líderes tribales. Habiendo   sido testigo de joven de  la muerte de su familia y  a los habitantes de su aldea a manos de los colonizadores europeos, vive  una existencia semi nómada en la remota región de Te Urewera, dedicándose  en secreto a cuidar y sanar a  la población māori . En una visita inusual a Auckland a Paraiti se le acercará Maraera una altiva ama de llaves  māori  al servicio de   Rebbecca Vickkers,  rica mujer blanca quién temerosa de las habladurías y cotilleos necesita de ayuda para interrumpir  su ya avanzado  embarazo  antes de que su esposo regrese al hogar,  tras un viaje de negocios a la lejana Europa.  En un principio, se negará a  complacer los deseos de la mujer  pākehā   sin embargo, cambiará de opinión cuando vea morir a una joven māori y su hijo no nacido a manos del personal insensible de un hospital : ` … Esta es mi manera de restaurar un poco de justicia…´  A pesar de que la señora de la casa  no disimula su desprecio hacia Paraiti y a  sus prácticas tradicionales  será  Maraera la que se mostrará como su mayor adversario. El ama de llaves se niega a hablar su lengua materna, dirigiéndose siempre en inglés a la comadrona y convirtiéndose en fiel reflejo de la traición a su propia cultura polinesia. Interpretada por la poderosa cantante māori , Whirimako Black, Paraiti reaccionará  a los desprecios con serenidad,  a la vez que irá  desvelando secretos celosamente escondidos en la opulenta  mansión de   Rebbeca  Vicckers.

Manuera, la bella historia de un español en el País de la Larga Nube Blanca

A principios de la   década de 1830  el segoviano Manuel José de Frutos Huerta abandonó el `Elizabeth´,  buque  ballenero norteamericano  en el que surcaba las aguas de Aotearoa Nueva Zelanda desembarcando en Awanui, cerca de Ruatoria en el área  de Waiapu,  en la Costa Este de la Isla del Norte (Te Ika-a-Maui) .  Ya había estado otras veces en   aquellos remotos paisajes, aunque  en aquella  ocasión  decidió no regresar a Perú y quedarse  allí  para siempre; aprovechando la escala del barco para repostar víveres y concedido el permiso para bajar a tierra.   La leyenda cuenta que su decisión fue tomada tras quedarse absorto ante la belleza de unas jóvenes māori que desnudas recolectaban kai moana  (mariscos) a orillas de la playa. Quizás por este motivo  decidió desertar y comenzar una nueva vida, lejos de todo. Cuando la tripulación, junto a la guarnición británica residente,  emprendieron su búsqueda, nunca lo encontraron, nadie se imaginaba que pudiera haberse escondido bajo las faldas de una mujer māori!

En Port  Awanui  aunque esta vez teniendo como base tierra firme, continuó  dedicándose a las ballenas;  descuartizándolas en  una próspera comunidad māori y creciente asentamiento  europeo, hasta  prosperar  y más tarde  convertirse en  comerciante. Manuel José tuvo  cinco esposas , todas de la iwi o tribu de los  Ngāti Porou: Te  Here-kaipuke, primera esposa   a la que cariñosamente llamaba Tapita; Te Auwhi a la que dio el nombre de  Kataraina o Catalina  (hermana de  Te Here-kaipuke, Maraea de  Te Whanau-a-Takimoana), Mihi Taheke de Te Whanau-a-Hinepare y  Uruhana , llamada también  Maraea Ruihi, de Te Whanau-a-Hinekehu. De los cinco hijos de Manuel y  Tapita Te Here-kaipuke  uno murió en la infancia.  Neri Manuera fue su progenitor. Cada una de sus otras cuatro esposas  tuvo un hijo; todos ellos le convirtieron en abuelo de cuarenta y dos nietos y bisabuelo de 299 bisnietos.  Los mā ori describirían más tarde  a Manuel José  como un  joven castellano  atractivo,  alto, fuerte,; de piel clara, ojos azules  y de largos cabellos rojizos.  Voz portentosa y  gestos expresivos,  rasgos sin lugar a dudas que atrajeron a las mujeres locales, aunque alguno de sus matrimonios pudo haber obedecido a  intereses propios de los jefes de la región.

En la actualidad más de 16.000 personas descienden de aquel joven intrépido y emprendedor, son conocidos en Aotearoa Nueva Zelanda como los Paniora ( `los españoles´)  de la iwi  o tribu Ngāti Porou, quién los considera una  o hapū  en si misma  (subtribu o clan) . Por línea paterna tomaron el apellido Manuel;  los descencientes  del hijo de Mihi Taheke, Hori Waikari, el nombre de Waikari que fue dado por el líder de los , Te Kani-a-Takirau, p Ngāti Porou para conmemorar la muerte de su propio hijo, Te Waikari-a-Takirau.

Poseedores de una cultura de tradición oral, los Paniora  no olvidaron sus orígenes españoles aunque si   algunos aspectos de su turangawaewae, hasta que en 2005 y  gracias al documental que rodó Diana Burns, periodista residente en Wellington  descubrieron  que  este,  estaba en Valverde de Manjano; un pueblecito  de unos 1000 habitantes a escasos 15 kilómetros de Segovia en España.   Allí,  Manuera, como así le llamaban los māori ,  había nacido  de  madre panadera y padre comerciante de lana, José  de Frutos y María Huerta  el 31 de enero de 1811.  A partir de aquel momento,la población  castellana se convertiría `en el lugar donde ponerse de pie y hablar´ en el  añorado turangawaewae de los Paniora. El término turangawaewae, en un sentido amplio, abraza  la identidad de una persona como māori  haciéndolo desde la esfera cultural, lingüística y emocional. La única manera de poseer turangawaewae, en el sentido de poder reclamar una afiliación a lugar en  particular o a un marae, es a través de la whakapapa o  lazos genealógicos; la conexión ancestral a un lugar particular.   Un  marae es en términos generales,  el lugar de reunión social, cultural y ceremonial de la comunidad,  no  describe a un edificio en particular, si no el conjunto de edificios y espacios donde se llevan a cabo los encuentros ceremoniales. El espacio abierto que se encuentra en frente del Whare Nui o  casa de reunión,  recibe el nombre de Marae atea y es el que cruzan los manuhiri o visitantes durante la ceremnia de bienvenida powhiri.

`… Mis padres y abuelos hablaban  de un valle verde o una pradera verde. Decían que de allí venia mi bisabuelo José Manuel…´, le comentó una anciana a Burns cuando  junto  a dos amigos españoles, Álvaro Toepke y Ángel Serrano  se encontraban grabando `Debajo de tus pies´, un documental que relata la hipotética llegada de marinos españoles a Aotearoa  Nueva Zelanda en el siglo XVI, 200 años antes de Abel  Tasman y James  Cook y  que al mismo tiempo cuenta la  historia de los propios Paniora. En febrero de 2006 se presentó en el marae de Rangitukia , actuando como altavoz del descubrimiento de los orígenes de aquel español del que descendían las gentes del valle de Waiapu.

marae (2)

Los comerciantes europeos  lo conocían por José Manuel o Emanuel Josef,  nombre este último  con el que  él antropologo neocelandés  Bob McConell , quién más tarde sería contactado por Diana Burns, se había encontrado en 1980  en un documento de la época el cual  hablaba de las actividades comerciales del español; en su promesa de investigar  las raíces familiares de su esposa Vivienne, cuarta generación de los  `josés´ como se refieren así mismos los Paniora. El mismo año ambos publicaron Olive branches, un registro de los descendientes de Manuera; una  labor en la que invirtieron varios años y  que traza el árbol genealógico de estos polinesios de sangre española ; localizando a 6300 descendientes número que se vería incrementado con el paso del tiempo y ampliada su  esfera geográfica a otros países.

Desde que los Paniora encontraron su whakapapa, se han producido varios encuentros entre  españoles y  māori. El primero fue con Su Majestad el Rey de España, D.  Juan Carlos de Borbón, quién en una recepción a la colonia española con motivo de un viaje oficial  Aotearoa Nueva Zelanda  en 2009, tuvo al mismo tiempo un encuentro con  algunos Paniora y se llevó consigo el libro Olé José escrito por McConnell. En 2007, una delegación de polinesios visitó Valverde del Majano y  en la Navidad de 2010, un grupo de vecinos del pueblo segoviano , liderado por su  alcalde,  lo hizó a Aotearoa Nueva Zelanda. Allí  formalizaron los lazos con  Gisborne,  convirtiéndose en uno de los hermanamientos entre ciudades más distantes del planeta. En el año 2012 cuarenta y ocho descendientes de Manuel José  recorrieron los 19.500 kilómetros que separan Auckland de Madrid para sentir bajo sus propios pies, la tierra  de sus tipuna. Fue para todos, una experiencia inolvidable.

En la década de 1850 Manuel José  era ya considerado tanto por los europeos como por   māori como el comerciante más destacado del territorio de los Ngāti Porou ,  extiendiendose desde  Pōtikirua , en el norte, hasta Te Toka-a-Taiau  al sur, en Gisborne.  Aunque  no fue del todo aceptado entre  los colonos británicos, si lo fue entre los Tangata Whenua ; conviviendo con la familia inmediata de su principal esposa Tapita Te Here-kaipuke y  compartiendo su cultura originaria con los polinesios y estos con él. Se dice que era aficionado a cantar por las noches y que sabía cómo tratar y entretener a las gentes, un aspecto de su personalidad que atrajo a los māori  aunque   tampoco dejó de suscitar ciertas envidias entre sus compañeros varones.

Te Kaitu, el padre de Tapita Te Here-kaipuke,   formaba parte del Pai Mārire, culto  māori  fundado en Taranaki por el profeta Te Ua Haumene y que floreció en la Isla Norte   entre 1863 y 1874; incorporando elementos espirituales polinesios y bíblicos, prometia  la liberación de los māori  de la dominación  pākehā  u occidental. En julio de 1865 Samuel Deighton , magistrado residente en Wairoa, estando acampado  en las cercanías  de Rangitukia  en el pa de Hatepe y preparándose para  entrar en combate  en Pakairomiromi contra las fuerzas de Pai Mārire o  Hauhau  como  llamaban los europeos, informó por carta a  Sir  Donald McLean, político y oficial de gobierno de la época,  de  que uno de los hijos del segoviano había sido arrestado bajo sospecha de espionaje, expresando al mismo tiempo sus inquietudes con respecto a De Frutos Huerta; indicando en la misiva su intención de arrestar al extrajero e incluso amenazar con dispararle  si la  sospecha  de sus simpatía hacia los rebeldes māori se confirmaba. Con el tiempo, los del Hauhau, saquearon su comercio en Te Awanui.

En el año 1861 el  castellano  estableció un puesto comercial en Te Awanui, enclavado entre la bahía de Waipiro y la desembocadura de rio Waiapu. Un olivo que sigue en pie, arraigando sus raíces a la tierra del  `País de la Larga Nube Blanca´,  marca el lugar donde  levantó su comercio. En 1873  abriría otra tienda en Tikapa situada en la orilla oriental del  rio y próxima a Waiomatatini donde se dice que introdujo el arado y  el arbusto de la aulaga.  Manuel José de Frutos Huerta  falleció en Tikapa en fecha desconocida.  Los últimos días de su vida  los paso contando a aquellos que quisiesen escuchar,  la historia de  su vida singular, un  español que apenas si  hablar una sola palabra de Te Reo   Māori  se encontró en tierra extraña y lejana y, sumergida en un conflicto entre polinesios y colonos occidentales por la tenencia de la tierra y la supervivencia física y  cultural.

En 1981  en su honor y como iniciativa de Vivienne McConnell,   sus descendientes se reunieron en el marae de Rahui en Tikitiki. Eran dos mil personas que más tarde   levantarían  un mausoleo funerario  que guarda la tumba del tipuna, en el monte Taumata-o-Matawhaita en Tikapa y  con vistas al río Waiapu.  Aquella fue  la primera reunión oficial de los`españoles´, desde entonces  se celebra cada diez años en Tikitiki. Son tres días en recuerdo de Manuel José , una gran fiesta a la que llegan māori de todos los rincones de Aotearoa Nueva Zelanda y otros lugares del planeta;  donde la  haka se fusiona con la sensualidad del flamenco En 1991 los Paniora volvieron a reunirse con éxito de asistencia, las mujeres cubiertas con  mantillas y tocadas con peinetas, los hombres  montando a caballo con sombreros cordobeses;  más tarde , en 2001 bautizando el encuentro de familiares como la `fiesta de la década´, tal cual en español, ondeando banderas de España y    escenas de tauromaquia  en  tapices y paneles; recogiendo  lo tópico que recrea el imaginario neocelandés. Ni faltriqueras ni refajos, ni monteras o moños de picaporte, simplemente  una sincera  muestra de orgullo identitario que honra a los antepasados y al linaje.

 Libros sobre los Paniora de Aotearoa Nueva Zelanda para consulta online:

Olive Branches  de Robert Neill McConnell (Teira Naahi Publishing Ltd, NZ 1991)

A Record of the Descendants of Manuel Josef, Whaler and Trader of Port Awanui, East Coast, N.Z.

Olé José de Robert Neill McConnell (Teira Naahi Publishing Ltd, NZ  1982)

The Jose Manuel Whanau Reunion. A Record of the Descendants of Manuel Josef, Whaler and Trader of Port Awanui, East Coast, N.Z.

Enlace de Interés:  Paniora ! mitología māori y flamenco sobre el escenario

Once were warriors de Lee Tamahori

Once we were Warriors (1994) es el drama de Beth Heke, esposa y madre de cinco hijos, que un  día se arma de valor y rompe con su marido Jack para recuperar su dignidad y al mismo tiempo  reivindicar los valores de la cultura de sus antepasados māori. Jack Heke es un hombre confundido y agresivo, descendiente de mokai o esclavos,  que se enfrenta a los problemas diários sin dejar que su ánimo desfallezca. Subsistiendo  a la triste rutina en los suburbios, en el olvido de los barrios marginales se respira la nostalgia de los mitos ancestrales que daban forma y sentido a la vida, la ensoñación de un esplendor perdido de una raza guerrera, la presencia de los antepasados, como un murmullo, no deja de alentar extrañas convicciones y fulgurantes imágenes inspirando a aquellos que deciden dejar atrás la miseria.

Horrorizada por el suicido de su hija, Beth decidirá proteger a los niños abandonados y hambrientos que mientras sus padres se ahogan en alcohol, peleas y la inconciencia, vagan sin rumbo por el barrio; de esta manera descubrirán las huellas de una tradición perdida que guarda para ellos los secretos de los guerreros māori de antaño.

Once we were Warriors fue premiada en  el Festival  Internacional de Venecia de 1994, logrando no sólo llegar a los cines europeos sino convertirse en el de mayor éxito de toda la cinematografía de Nueva Zelanda en aquella década a pesar de  su  inexperto reparto  y un breve rodaje de poco más de un mes. Sus protagonistas Temuera Morrison y Rena Owen son hoy consagrados  y respetados actores.  Lee Tamahori medio  māori, medio europeo, hasta entonces director de anuncios publicitarios y hoy día  reconocido por la industria cinematográfica de Hollywood ,  basó su largometraje en la novela del mismo nombre de Alan Duff;  obra que apareció en las librerías a principios de los noventa y que mereció los elogios de la crítica ( publicada en lengua española como Guerreros de Antaño por la Editorial Seix Barral – Barcelona, 1999) . El escritor y director teatral māori Riwia Brown se hizo cargo del guión aunque a diferencia de la primera novela de Duff, centrándose  más en  la figura de Beth Heke y dando más peso a la cultura  y dimensión māori que la protagonista y su familia habían perdido. El público māori  cuando se estrenó la película, pensó  que el retrato de Jack  Heke resultaría  favorable  a  los prejuicios de los  pakeha u occidentales sin embargo,  en la cinta no se reflejan los conflictos interraciales más bien, se resiente la desproporcionada presencia en las estadísticas relativas a la delincuencia, desempleo y oportunidades educativas entre la población māori. No se reflejan los conflictos entre blancos y maori pero si se resiente la desproporionada presencia en las estadísticas relativas a la delincuencia y el desempleo. Un antiguo pueblo de guerreros ahogado en el alcohol y violencia, el orgullo perdido mientras que los niños y mujeres sufren las consecuencias. La banda sonóra de la película representó una excelente presentación de la música tradicional, el   reggae polinesio  y los sonidos contemporáneos māori, interpretada por Tama Renata, Herbs,  Moana & The Moa Hunters, Ardijah, South Side of Bombay  y Upper Hutt Posse entre otros. What Becomes Of The Broken Hearted?”  se convertiría en 1999 en la secuéla de Once we were Warriors.

Enlaces de Interés: Cine de las Islas del Pacífico

Mt Zion una historia de música y sueños de un joven māori

Mt Zion (2013) es la primera película de Tearepa Kahi actor māori  de teatro,   de ascendencia Ngāti Paoa/Ngāti Hine y director de  los aclamados cortometrajes Taua y The Speaker, historiador y estudioso de la lengua māori  presenta en este hermoso largometraje  una historia de sueños, de familias que trabajan duro para salir adelante, de la aceptación de riesgos para asumir los propios deseos y pasiones, de la música que une a las personas.  Entre su reparto se encuentra el veterano actor māori Temuera Morrison,  intérprete en numerosas producciones neocelandésas y extranjeras entre las que destacan entre el público internacional  Once Were Warriors  (1994) y River Queen (2005).  Sin embargo el protagonismo recae sobre el joven  Stan Walker quién debuta con la cinta de Kahi tras ganar el  concurso Australian Idol y formar parte del jurado de X-Factor. La banda sonora conjuga el reggae māori de bandas como Herbs interpretando temas de Marley  y de estrellas internacionales  del género como Jimmy Cliff y Marcus Garvey.

Turei es un hombre joven con un gran sueño. Le encanta la música y quiere ser  cantante  en  una banda  cómo lo fue su ídolo, Bob Marley – The Lion. Tiene su propio grupo musical Small Axe , como la canción revolucionaria del jamaicano y contempla su oportunidad de éxito  en las audiciones para el acto de apoyo del concierto de Bob Marley   Western Springs. (Bob Marley llevó a cabo una gira por Nueva Zelanda en el año 1970).  Son los setenta  y Turei vive en Pukekohe, población situada a 50 kilómetros de Auckland , trabajando en el campo junto a su padre y su whānau o familia extendida. ¿Cómo hacer  entonces realidad su sueño? Cuando dispone de tiempo libre que le libera de la ardua tarea de  recoger de patatas,  Turei se junta con la banda formada por su hermano Hone, un  virtuoso de la guitarra,  y  sus mejores amigos Reggie al bajo y Pou a la batería. El joven māori  les convencerá  para tocar en el pub local, Vinyl Shrine   donde  Layla su propietaria, descubrirá   el talento natural de la banda  liderada por la  voz magnifica de Turei y animará  a que se presente a la audición musical.

Turei  tendrá que convencer a sus amigos de que su sueño  vale la pena, especialmente a Hone quién  en breve será padre y que por tal motivo necesita  más que nunca de la seguridad laboral que le ofrece  su labor en la granja de patatas. Su padre interpretado por el veterano actor māori  Temuera Morrison,  quién  durante toda su existencia  ha trabajado muy duro para mantener a su familia, es consciente de la pasión y talento de su hijo para la música  pero no ve claro que esta le  conduzca a nada en concreto; sobre todo en unos momentos en el que el trabajo exige horas extras en turnos de noche para aumentar la producción  y al mismo  garantizar sus empleos. Por otro lado su madre, se emplea en organizar un gran hui o asamblea tradicional  en el marae  (centro de reunión de las comunidades māori),  para discutir con el alcalde acerca de los asuntos concernientes a  la tenencia de la tierra de la whānau. Desea que su hijo asista para presentar el wero a los visitantes  (ritual tradicional de desafío que tiene lugar durante la  Pōwhiri o ceremonia formal de bienvenida)  sin embargo,  la fecha coincide con la de la audición. Turei , al verse impulsado a elegir entre las obligaciones familiares y la música, pondrá en evidencia la reputación de toda la familia.

Maori Boy Genius

Directora: Pietra Brettkelly (2011) Duración 1hr 30min | Nueva Zelanda | Reparto: Ngaa Rauuira Pumanawawhiti

Pietra  Brettkelly nos muestra en la cinta el compromiso de Ngaa Rauuira Pumanawawhiti con la cultura māori – una cultura  que expresa una profunda conexión espiritual con la naturaleza; brindando al espectador una idea del poder de esta espiritualidad cuando el adolescente interpreta el Haka o danza ritual guerrera māori.

Es un adolescente carismático. Su lengua materna es el māori, es bailarín y un  virtuoso de la oratoria tradicional  – y también una esperanza para el futuro. Cuando nació los ancianos recuerdan haber visto un doble arcoíris. Ngaa Rauuira Pumanawawhiti (‘ la energía que desprenden los rayos cuando caen’), nacido en Hawkes Bay, estaba destinado a ser un líder;  quizás también futuro primer ministro de Aotearoa Nueva Zelanda. A los trece años obtuvo una licenciatura en estudios māori y a los dieciséis se matriculó  en un curso de verano en la Universidad de Yale, viajando a los Estados Unidos acompañado de su padre. Su familia se endeudó  para pagarle el curso en Norteamérica; las expectativas de Ngaa, sacar a su pueblo de la pobreza, la falta de educación, las pandillas urbanas y la prisión  donde representan un 40% de la población carcelaria todo ello no dejando  de ser un muchacho como los demás y  que se ríe cuando le hablan de novias o  que, simplemente, le gusta pasar el  pasar el tiempo con sus amigos.

Ngaa Rauuira es un elegido. A muy temprana edad fue capaz de impresionar a los más ancianos con su inteligencia y afinidad con la cultura de sus antepasados, los Tangata Whenua. Después de haber sido acogido y criado por sus abuelos quiénes jamás fueron capaces de dominar su propia lengua, él Te Reo Māori,   se convierte en un adolescente dispuesto a luchar por los derechos de su pueblo. El hermoso  documental Maori Boy Genius de  Pietra Brettkelly, sigue sus pasos hasta la Universidad de Yale donde se está preparando para estudiar políticas, filosofía y derecho. A pesar de que todavía es demasiado joven para ser parlamentario Ngaa Rauuira es ya considerado como una esperanza para el pueblo māori, que confía en que algún día se convierta en primer ministro de  Aotearoa Nueva Zelanda.

 

Free the Moko en apoyo a Tame Iti & Kemara Rangikaiwhiria

Músicos y artistas de Aotearoa Nueva Zelanda  y de otros países se han unido para dar a conocer la injusticia y mostrar su apoyo a las familias de  Tame Iti y Kemara Rangikaiwhiria; encarcelados en la prisión de Waikeria por ‘posesión ilegal de armas de fuego’ y condenados  cada uno a dos años y medio de prisión. El 22 de Agosto de 2012 su caso será llevado al Tribunal de Apelación generando considerables costes legales. Más de  50 artistas han colaborado para producir un CD de edición limitada así como camisetas con  el objetivo de recaudar fondos y para apoyar a las familias de  Tame y Rangi. “Conscious Uprising” es un CD compuesto por doce  temas  de  brand new roots, hip hop, reggae  y recital de  artistas como David Grace, Tama Waipara, Emma Paki, Te Kupu, MC Wiya, Maisey Rika, Nat Rose, Majic & Robbie Paora, MC Tipene, Katz Maihi, Tribal ConexioNZ, Anatonio Te Maioha, NRG Rising, Michael Franti, Tiki Taane. Están disponibles 100 copias firmadas por Tame Iti. La pre venta será hasta el 06 de agosto y la  venta general hasta el 20 de agosto);  las camisetas están disponibles esta semana en  tikidub  Información:  Ninakaye Taanetinorau: ninakaye@tikidub.com  Más información sobre el activista māori Tame Iti Aquí

NRG Rising

Con base en Hamilton en  Aotearoa Nueva Zelanda, la banda NRG Rising fue fundada por Benita Tahuri y sus dos hijas, Anahera-Pono Tahuri-Whakatope y Honey Tahuri- Whakatope, originarias de Wairoa en la Costa Oriental de la Isla Norte y descendientes de las iwi o tribus  de Ngāti Kahungunu and Tūhoe; también por Bevin Hira, guitarra y bajo, originario de Hamilton y de descedencia Ngāti Haua y  Ngāti Whātua. Funky,  R&B &  Reggae comprometidos con la identidad, la realidad social y  reivindicaciones políticas  māori.