Hotel Hanga Roa : Firma de Acuerdo entre el clan Hito y el Estado chileno

El 11 de octubre, cinco días después que iniciaran protestas contra el Hotel Hanga Roa, se firmó un histórico acuerdo entre la Gobernadora de Isla de Pascua, Carolina Hotu Hey; y los herederos de Ricardo Hito Tepihe, representados por Pedro Hito, Luis Emiliano Tuki Hito (Kihi), Ricardo Hito Cea, Susana Tuki Hito, Santi Hitorangui, Claudio Tuki Hito (Rau) y la  portavoz Marisol Hito (Kere).

Este consiste en el compromiso de constituir una Mesa de Trabajo que iniciará sesiones el próximo 18 de octubre y tendrá 90 días –divididos en cuatro etapas- para resolver el problema de tierras entre los Hito y el Estado.

En el Punto Primero del convenio se comenta respecto de cómo se originó esta Mesa, después de tantos años estancado el problema:

Con fecha 11 de octubre, se presentan los herederos de don Ricardo Hito Tepihe, a esta Gobernación Provincial, manifestando ellos, el deber del Estado de entablar diálogo para lograr una solución, por situación en particular que afecta sus derechos que expresan corresponderle por el terreno donde está ubicado el Hotel Hanga Roa Eco Villaje, y reclamos por situación vivida fin de semana anterior, además del desconocimiento del Estado por derechos anteriores.

Se hacía alusión al hecho que la mañana del martes 11 una delegación de los Hito irrumpió en la Gobernación Provincial en momentos que comenzaba a sesionar la Subcomisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Subcodeipa), estando presentes los comisionados electos rapanui y la gobernadora Hotu.

Los Hito acudían a protestar, en primer término, contra la Orden N°646emanada por la gobernadora Hotu el viernes 7 de octubre, en que se solicitaba a la Armada desalojar a este clan de los exteriores del Hotel Hanga Roa.

Por destemplada, dicha orden no se vio concretada. Los Hito rehusaron abandonar su legítima protesta, mientras que el Gobernador Marítimo y el capitán de Carabineros prefirieron no llevar a efecto el desalojo, por las negativas consecuencias que una medida así podría tener, máxime si se considera que en Rapa Nui todos reconocen que las tierras en disputa efectivamente son propiedad ancestral de los Hito.

Marisol Hito lideró a su Clan en la arremetida en la reunión de la Subcodeipa. Habló fuerte y claro. Fue tan intenso el momento que la Gobernadora y el resto de los comisionados se allanaron ahí mismo a iniciar un diálogo que encaminé a una solución definitiva de este caso, el más emblemático e internacionalmente conocido de todas las situaciones de despojo de tierras que afectan a los Rapa Nui.

Los otros puntos centrales del acuerdo son:

CUARTO: Se establecerá una mesa de trabajo, sin perjuicio de las manifestaciones pacíficas, conformada por representantes de los Herederos de Ricardo Hito Tepihe, el Ministerio de Interior y Seguridad Pública, representado por la Gobernación Provincial (…) la Subcomisión de Desarrollo de Isla de Pascua, el Ministerio de Bienes Nacionales,  la CONADI, el Consejero Nacional de la CONADI Rafael Tuki Tepano y el Ministerio de Desarrollo Social;. Se integrarán a la Mesa de Trabajo los Honui que los herederos de Don Ricardo Hito Tepihe designen para esta mesa.

QUINTO: Herederos de Ricardo Hito Tepihe establece un plazo de 90 días, con cuatro etapas, la materia de cada etapa se establecerá en la mesa indicada en el numeral anterior. La Primera etapa será del día 1 al día 15, inclusive. La Segunda etapa del día 16 al día 30 inclusive. La Tercera etapa del día 31 al día 60 inclusive, y la Cuarta y última etapa desde el día 61 al 90.

El compromiso de diálogo logrado entre los Hito y el Gobierno, se suma al Convenio de Asociatividad -firmado en septiembre- entre la comunidad Rapa Nui y Conaf por la gestión y usufructo del territorio ancestral comprendido en el Parque Nacional, lo que supone otro avance trascendente en el proceso de recuperación del territorio de este Pueblo.

Estos acuerdos muestran que el diálogo, el respeto de los derechos territoriales y a la investidura de las autoridades Rapa Nui es el único camino para recomponer la relación entre Chile y el Pueblo Nación Rapa Nui. Fuente original: Prensa Rapa Nui

Esclavistas peruanos en el Paraíso: Polinesia, 1862-1864

 

El esbelto volumen es una obra maestra. Un ejemplo elegantemente escrito de reconstrucción histórica, Slavers in Paradise (Australian National University Press, Camberra, 1981) hace la crónica de un triste capítulo genocida en la historia de las Islas del Pacífico durante el cual 3.125 isleños  fueron secuestrados o reclutados para trabajar en el Perú durante el periodo 1862-3. El profesor Maude es el decano de los historiadores del Pacífico y su relato refleja su enorme pericia, la familiaridad de toda una vida con Oceanía y su compasivo entendimiento de los isleños y sus culturas.

Según su propia admisión, el libro fue resultado de un `intermitente trabajo de amor a lo largo de veinte años´. Comenzó con una virtual tabula rasa, se basó en una vasto variedad de documentación en archivos franceses, británicos, hawaianos, peruanos y españoles, y forjó `un cuadro compuesto a partir de una intratable colección de hechos discretos´. El resultado es un soberbio trabajo detectivesco; cuidadoso, enciclopédico y preciso. La historia que Maude cuenta es la del `más dramático conflicto regional ocurrido en el escenario romántico de los Mares del Sur, entre perplejos inocentes  y la codicia humana´.

La historia del periodo colonial en Oceanía fue y es una historia de hambre de fuerza laboral. Los poderes imperiales que dividieron las Islas del Pacífico en el último siglo (XIX), constantemente estaban buscando proveedores seguros de trabajo barato y tratable para laborar en sus intereses, intensivos en labor, agrícolas y mineros. Así, los franceses utilizaron prisioneros políticos vietnamitas en las minas de níquel de Nueva Caledonia, y reclutaron chinos para que sirvieran de artesanos en Tahití; los australianos reclutaron isleños de las Salomón para cortar caña en Queensland; y los británicos transportaron a Fiji trabajadores obligados por contrato para producir azúcar. El comercio esclavista peruano — pues aparte de las finezas legales ninguna otra palabra describe tan adecuadamente el proceso— fue, entonces, una (aunque una más trágica) en una serie de corrientes humanas de convección que vincularon las Islas del Pacífico con la cuenca del Pacífico.

La experiencia de este trabajo tuvo un efecto profundo no solo sobre los trabajadores mismos, sino sobre los territorios originales y de destino. En primer lugar, el proceso de reclutamiento fue homogeneizador, pues quebró las distinciones de clan, casta, tribu y lengua que existían entre los reclutados. En segundo lugar, los introdujo a culturas (generalmente occidentales), materiales y no materiales, ajenas, y aseguró, vía la repatriación, la difusión de esas culturas por toda la región del Pacífico. Hablando generalmente, la cultura repatriada socavó las estructuras políticas, económicas y sociales, al mismo tiempo que forjaba nuevos vínculos de dependencia, particularmente en el nivel material, entre el territorio de origen y el de destino.

Al mismo tiempo, los territorios de destino fueron transformados. La experiencia del trabajo dio origen a sociedades plurales, como en el caso de Fiji y Nueva Caledonia, o creó pequeños enclaves extranjeros, como en el caso de los chinos en Tahití y los isleños del Pacífico en Australia.

Afortunadamente, los pasados veinte años han sido testigos de un enorme crecimiento en el conocimiento de estas variadas tratas de fuerza de trabajo, como consecuencia de la investigación de estudiosos como Parnaby, Corris, Scarr, Gillion y McCall. Sin embargo, hasta la publicación de Slavers in Paradise, la historia del reclutamiento peruano de fuerza de trabajo en las Islas del Pacífico durante la década de 1860 era apenas entendido. H.E. Maude ha hecho un invalorable servicio al documentar este comercio en detalle y destruir los mitos asociados con él.

La decisión peruana de reclutar fuerza de trabajo en la región del Pacífico fue resultado de una combinación de factores: la supresión del reclutamiento en China, la emancipación de los negros en el Perú, la eliminación del tributo indígena, el desarrollo de la explotación guanera y la expansión de la agricultura peruana como resultado de la escasez producida por la Guerra Civil en los Estados Unidos. El 15 de enero de 1861, el Congreso peruano promulgó una legislación que permitía la introducción de los denominados colonos asiáticos, con la intención de que sirvieran como sirvientes domésticos o como peones en las propiedades de los poderosos hacendados.

El reclutamiento de polinesios, en realidad, ocurrió por accidente. Un aventurero irlandés llamado J. C. Byrne, recibió una licencia, el 1 de abril de 1862, para introducir colonos de las Islas del Pacífico, y partió del Callao rumbo a las Nuevas Hébridas en Melanesia. En su ruta sucedió que visitó Tongareva, en las Islas Cook del norte. Llegó en un momento altamente fortuito. Los franceses acababan de reclutar a los isleños de Tongareva para trabajar en Tahití, y quienes quedaron, enfrentados ante un periodo de escasez de alimentos, estaban ansiosos por dejar la isla. Byrne firmó contratos con 253 isleños y ahí comenzó la carrera por la fuerza de trabajo polinesia. Finalmente, 33 barcos fueron comprometidos en el reclutamiento (27 peruanos, 4 chilenos, un español y uno de Tasmania), y durante treinta y ocho viajes entre septiembre de 1862 y abril de 1863, visitaron todos los grupos habitados de la Polinesia, excepto Hawaii.

Una variedad de estratagemas fue usada para obtener la fuerza laboral. Ocho barcos armaron una incursión armada en la Isla de Pascua en diciembre de 1862 y se llevaron a 349 de los habitantes; el capitán de la Empresa ofreció al gran jefe de Atiu, en las Islas Cook del sur, $3,000 en monedas de oro por doscientos hombres; y el doctor a bordo del mismo barco atontó a los isleños con una mezcla de brandy y opio.

Sin embargo, no todos los isleños fueron obtenidos por la violencia y el engaño. Como la gente de Tongareva, los habitantes de las islas Gilbert del sur estuvieron prontos a ser voluntarios, debido a que la comida era escasa. Los jóvenes de Niue, se informa, tenían la `manía´ de emigrar en búsqueda de aventuras, mientras otros setecientos isleños de las Cook, inocentes, crédulos y acostumbrados a confiar en los europeos, firmaron por voluntad propia.

Los reclutadores encontraron dos comunidades que ayudaron y obstaculizaron sus empeños: `vagabundos de playa´(beachcombers) y misioneros. Byrne, por ejemplo, utilizó los servicios de un vagabundo conocido como Beni para que lo ayudara a reclutar en Tongareva, mientras Paddy Cooney, `un súbdito británico de mal afamado carácter´, indujo a 85 pakapukanos a contratar con el Jorge Zahara. Algunos de los vagabundos y tripulantes de la nave, sin embargo, no estuvieron dispuestos a ser parte del fraude, y el sobrecargo de la Empresa fue abandonado a su muerte por insistir en que los isleños fueran reclutados voluntariamente.

Los misioneros, en líneas generales, hicieron lo que pudieron para impedir el reclutamiento, y Maude reconoce su deuda con los registros de los misioneros en su reconstrucción del comercio. Los misioneros católicos franceses en la Polinesia oriental, como el Padre Honoré Laval, quien bloqueó el reclutamiento de la Serpiente Marina en Mangareva, islas Gambiers, fueron particularmente efectivos pues fueron capaces de convocar a las autoridades navales y coloniales de Tahití.

Los isleños no siempre fueron víctimas inermes de las operaciones esclavistas. En cierto número de casos los jefes polinesios evitaron el secuestro o el reclutamiento colocando tapus (tabúes) en los navíos peruanos. En otros casos tomaron las cosas en sus propias manos capturando naves y tripulaciones: los ´del atolónde Rakahanga capturando la Empresa; los Rapa tomando el mando de la goleta Cora, que ellos dirigieron a Tahití; y los Tonganos de Ha’apai emboscando a los marineros de la Margarita.

Mientras la mayoría de los raptados o reclutados no fueron tratados brutalmente durante el viaje al Callao, `la puerta del infierno´, muchos de ellos cayeron víctimas de enfermedades. En tierra, el asunto se puso peor. Efectivamente, como Maude sugiere, un período de trabajo por deudas en el Perú `era equivalente a una sentencia de muerte´. Sesenta y cinco por ciento de quienes desembarcaron murieron de enfermedades pulmonares o intestinales, mientras un sexto pereció de viruela.

La verdadera naturaleza de esta trata pronto se hizo evidente y los peruanos, cediendo a la presión diplomática británica y francesa, acordaron repatriar a los isleños. Naves sobrecargadas y pestíferas regresaron su cargamento enfermo y moribundo a la Polinesia. El resultado fue una catastrófica despoblación de las islas y, en total, cerca de seis mil murieron directa o indirectamente como resultado de la trata esclava.

¿Cómo se adaptaron los isleños a este grande y externamente inducido desastre social? ¿Qué estratagemas emplearon ante la súbita desaparición  de entre el 24 y el 79 por ciento de la población de trece islas? El mayor problema que tuvieron que enfrentar fue la falta de varones adultos. Esto significó que las tareas tradicionales de conseguir los alimentos tuvieron que ser reasignadas y que las poblaciones isleñas tuvieron que ser repuestas suspendiendo las sanciones que prohibían el adulterio, alentando la inmigración masculina y terminando practicas tales como el aborto y el infanticidio.

Al mismo tiempo, el trauma de la experiencia peruana alentó la difusión del cristianismo, y socavó las estructuras tradicionales del poder. Así, cuando los misioneros llegaron a la Isla de Pascua en 1864, encontraron `solo las ruinas de una civilización´, tras haber colapsado hasta el caos el viejo sistema económico y político.

Aunque todos los interesados en la historia del Pacífico se beneficiarán de la investigación de Maude, su sombría letanía fue compilada principalmente para los descendientes de quienes sufrieron. `Solo mediante el conocimiento de su historia´, escribe él, `podrán los isleños de hoy hacerse completamente conscientes de su identidad regional, y cuidarse así de la aniquilación de a pocos que los amenaza en el presente siglo, como el cautiverio peruano lo hizo en el pasado´.

Esclavistas peruanos en el Paraíso: Polinesia, 1862-1864 (reseña de  James A. Boutilier, publicado originalmente en The International History Review, Vol. 5, No. 1 (Feb. 1983), pp. 155-158. Traducido por Alberto Loza Nehmad.

Hotel Hanga Roa resurge como centro del conflicto de tierras en Rapa Nui

La tarde del jueves 6 de octubre el Clan Hitorangi (Hito) se instaló  a protestar frente al Hotel Hanga Roa, en una manifestación de reivindicación territorial que se ha ido consolidando con el paso de los días. Esta protesta es la continuación de las manifestaciones que culminaron con la toma de este hotel en los primeros días de agosto de 2010, ocupación que culminó el 6 de febrero de 2011 en un desalojo que careció de toda legalidad y que fue apoyado logísticamente por los Schiess, la familia propietaria del Hotel.

Esa toma fue la más emblemáticas de las acciones de recuperación de tierras que comenzaron el 27 de julio de aquel 2010, y que partieron con la que el clan encabezado por Ana Lola Tuki, de 84 años, hizo de la casa oficina que el Ministerio de Bienes Nacionales, frente a la Gobernación en un proceso que se extendió por todo Hanga Roa y que fue brutalmente reprimido por el Gobierno de Sebastián Piñera, a principios de diciembre de aquel año.

El pasado viernes 7 a las 10.30 de la mañana la gobernadora provincial Carolina Hotus Hey, mediante Orden N°646, ordenó a la Capitanía de Puerto que procediera a desalojar “por ocupación ilegal” el borde costero colindante al Hotel Hanga Roa, “sin perjuicio que se persiga judicialmente el pago de las indemnizaciones que correspondan por todo el tiempo de esa ocupación ilegal”. Identificó como respnsavle de la Ocupación a Marisol Hito, la vocera del Clan.

Pese a sus intenciones, este desalojo no se concretó ante la negativa de los manifestantes a desistir de su legítima protesta. “La manifestación era pacífica y solo consistía en la instalación de carteles y de un pae pae (choza) para guarecerse de la lluvia”, señala en entrevista con Prensa Rapa Nui Marisol Hito.

A medianoche del jueves se vivió el momento de mayor tensión. Una acción conjunta de Marinos, agentes de la PDI y Carabineros conminó a las cerca de 80 personas congregadas allí -entre miembros del citado Clan Hito y de otras familias- a alejarse del sector. Los Hito se negaron tajantemente aduciendo que estaban manifestándose en paz y no obstruían el paso de vehículos.

Ante la insistencia de la fuerzas represivas, los Hito advirtieron que si eran desalojados procederían a la retoma del Hotel. Ahí quedó en evidencia que los uniformados no estaban dispuestos a tomar medidas de fuerzas que podrían reverdecer el duro conflicto que en 2011 llevó el conflicto a la agenda internacional de derechos humanos, transformando la toma del Hotel y la posterior represión a los Hito en un tema de interés nacional e internacional.

Ante el complejo escenario, los protestantes solicitaron la presencia de la Gobernadora Hotus para buscar una solución al problema  pero hasta el lunes 10, esta no había abierto el camino del diálogo.

Marisol Hito señaló en relación lo aquí reseñado: “Primero, nos echan de nuestra tierra; y luego nos prohíben que hagamos una manifestación pacífica”.

Es necesario señalar que el Hotel Hanga Roa fue construido sobre el Ahu Makere -altar familiar en un terreno prestado por los Hito al Estado, a principios de los años setenta y que el Gobierno –sin ser su dueño- lo vendió en 1981 a un empresario chileno, vulnerando así la Ley Pascua -de 1966- que reserva la propiedad de la tierra a los Rapa Nui y al Estado.

Tras la toma de los terrenos del hotel, en agosto de 2010, el Estado de Chile reaccionó criminalizando su lucha y no dando ninguna solución a sus reclamos de devolución de sus tierras.

Para revertir el despojo, el 20 de abril de este 2016 la Comunidad Indígena Hitorangui ingresó a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) una solicitud para que dicho ente fiscal haga uso del Fondo de Tierras establecido en el artículo 20, letra b) de la Ley N° 19.253, “Ley Indígena”.

De esta manera podría comprar a los actuales supuestos propietarios –familia Schiess, Compañía Interamericana- el terreno de casi 7 hectáreas en que se emplaza con la finalidad que retorne a los Hito.

“Han pasado seis meses desde que esa solicitud fuera presentada y no ha habido ninguna respuesta por lo que nosotros quisimos venir a manifestarnos pacíficamente… y al hacerlo, llega Carabineros, la Armada, la PDI, en siete camionetas, diciendo que la gobernadora había dado la orden de desalojarnos”, expresa la vocera. Con el paso de los días, la protesta se consolida y consigue el respaldo de la comunidad Rapa Nui.  Fuente original: Prensa Rapa Nui

Rapa Nui, el sitio sagrado de Orongo

orongo

El lago del Rano Kau es el mayor de la Isla de Pascua, En el borde  más estrecho del cráter está situado Orongo. Esta caldera volcánica forma la punta suroeste  de Rapa Nui; en Polinesia el sudeste de una isla era el lugar desde donde partían las almas de los muertos, y los cráteres eran entradas al más allá; es  muy posible que Orongo lugar tuviera las mismas connotaciones. Desde la parte más baja del borde del Rano Kau es desde donde descendían los contrincantes  de la prueba del Tangata Manu. La imagen del hombre pájaro combina una figura humana en cuclillas con el pico y la cabeza de un rabihorcado.

Orongo es una aldea ceremonial que fue construida con motivo del culto a Make-Make, dios creador y de la fertilidad, y la competencia del tangata manu. Su uso era estacional, se utilizaba al inicio de la primavera y durante unas pocas semanas. Aquí se desarrollo  un tipo único de habitación a piedras lajas, a pesar de que el diseño evoca claramente el de las hare vaka o casa botes comunes en el resto de la isla. Orongo es al mismo tiempo el principal enclave de arte rupestre de Rapa Nui con centenares de petroglifos variados que dan cuenta de la importancia que alcanzó este enclave en tiempos antiguos. Se estima que el inicio de su ocupación fue desde finales del siglo XVI, aunque el culto del Tangata Manu parece que fue adquiriendo relevancia en siglos posteriores.  El sitio sagrado de Orongo alberga una de las colecciones de motivos en bajo relieve mejor conservadas y más notables, entre los que destaca la famosa figura del hombre pájaro. El profundo bajo relieve con que están realizados es insólito en Polinesia y supone un desarrollo que, en otras culturas, es un paso hacia la escultura de bulbo redondo. El 86% de las imágenes están localizadas aquí.

El culto a los antepasados representado por los moai  fue uno de los rasgos mas sobresalientes de la cultura polinesia  prehistórica de la Isla de Pascua. Sin embargo a partir del siglo XVI, la sociedad insular fue abandonando la construcción de estatuas megalíticas como expresión política y religiosa, sustituyéndolo por el culto al dios Make Make estrechamente vinculado a la fertilidad, la primavera y la llegada de aves marinas migratorias. Orongo llego a ser el centro  de este orden emergente, representando de esta manera una nueva etapa en la historia y cultura de Rapa Nui, en la cual una religión y un sistema político diferentes a los anteriores se impuso de forma gradual en la sociedad y marcó su devenir hasta finales del siglo XIX. Orongo representa esta nueva fase histórica.

El ritual del Tangata Manu era una ceremonia anual en la que jefes de diferentes tribus, o sus hapu o representantes, competían para conseguir el primer huevo del manutara o gaviotin apizarrado, que llegaba a la isla para anidar en el islote Motu Nui.

Grupos provenientes de toda la isla, acudían a la aldea ceremonial donde llevaban a cabo diversos preparativos para la competición. En esta, los participantes descendían por el acantilado y nadaban hasta Motu Nui, donde permanecían días o semanas esperando la llegada de los manutara hasta que alguno de los participantes encontraba un huevo. El competidor regresaba a la aldea y era investido como tangata mau u hombre pájaro o recibía esta condición el jefe a quién representaba. El nuevo tangata manu era considerado tapu, es decir sagrado, y vivía en reclusión ceremonial por un año. La última competencia tuvo lugar  en 1867.

La clave para comprender el culto al hombre pájaro en el contexto de Polinesia es que la posición social era una preocupación primordial y era hereditaria. Pero esta posición también podía adquirirse a viva fuerza, posiblemente siendo un gran guerrero (matato’a). Convertirse en hombre pájaro era otra forma de conseguir ese rango elevado. El hombre que se convertía en hombre pájaro reafirmaba en orden social, reforzaba la posición social y el poder constituía un punto de encuentro para la sociedad.

ojo-moai

El ritual del hombe-pájaro encierra fuerte elementos simbólicos sobre la muerte y la resurrección, similares a numerosos ritos de otras partes del mundo: la figura mitad hombre/mitad pájaro en cuclillas o en posición fetal, el descenso hacia el océano (la gran madre), la ocultación en cuevas (como el vientre materno), la subida del acantilado, el huevo sagrado el afeitado de cabeza, el sacrificio humano, el confinamiento y el asilamiento (la muerte simbolica), y la vuelta a la sociedad (resurreción).

Isla de Pascua~Georgia Lee

Al inicio del sendero se puede apreciar una perspectiva general de la aldea y de los islotes; pudiéndose percibir que las viviendas fueron orientadas hacia los motu relacionados con las ceremonias religiosas de Orongo. Motu Nui, como indica su nombre, es el más grande y donde anidaban los manutara. A continuación se encuentran dos casas sin restaurar, pudiéndose observar el estado en el que se encontraban estas estructuras antes de la reconstrucción de las casas entre 1974 y 1976. La siguiente atracción es otra vivienda, esta vez restaurada de forma parcial con la intención de  mostrar la forma en que se construyeron; poseyendo un único ambiente, de planta elíptica, con gruesos muros dobles de lajas rellenos de tierra. El techado se construía  trasladando lajas progresivamente hasta unirlas con grandes piedras centrales que cerraban la habitación por la parte superior, donde se colocaba más tarde una cobertura de tierra y pasto.

Desde esta casa restaurada se alcanza el enclave donde se llevaban gran parte de las actividades sociales en Orongo. Estas tenían lugar en frente de las viviendas y en terrazas definidas por un muro bajo de piedras. Grupos de diferentes tribus se reunían aquí durante varias semanas cantando y bailando.

Prosiguiendo el camino se llega hasta el lugar en donde una de las casas acogía al Moai Hoa Haka Nana, singular estatua de basalto de 2.5 metros de alto y en la que en su espalda se grabaron distintos petroglifos vinculados al ritual del tangata manu. Este moai fue sustraído en 1868 y hoy se exhibe en el British Museum.  Continuando la ruta se llega a la sección central de Orongo donde se puede apreciar la disposición escalonada de las viviendas, aprovechando los desniveles naturales del sitio. Algunas de las casas disponían de paredes ornamentadas con pinturas alusivas al ritual del Hombre, como figuras de aves marinas y remos ceremoniales llamados ao. Parte de estas pinturas son conservadas en museos tanto en la isla como en el extranjero.

La siguiente visita será en el sector de Mata Ngarahu, el centro de la actividad ceremonial durante la competencia del tangata manu. Centenares de petroglifos del hombre pájaro, Make Make y komari se hayan grabados en las rocas de este sector, dando testimonio de la intensa actividad ritual desarrollada en el lugar. Los komari son signos vulvares  puediendo ser un reflejo de las  preocupaciones generales por la fertilidad o bien un interés en el placer sexual o tal vez ambas. Estas aparecen por toda la isla, en Orongo, es frecuente que aparezcan grabadas en lo alto de la figura del tangata manu, en otras partes cubren toda la superficie de la roca, testimonian culto a la fertilidad

Motivos comunes de los petroglifos son las llamadas caras Make Make; en algunos casos son rostros completos, en otros, ojos y nariz, o solamente ojos y a menudo rodeados por diversas líneas que dan la impresión de una especie de antifaz. Constituyen uno de los motivos principales de la costa norte de Rapa Nui, cerca de Omohe donde existen dos cuevas cuyo interior esta literalmente cubierto de rostros pintados o grabados.

Según la tradición de Isla de Pascua, los sacerdotes a cargo salmodiaban y rezaban por el éxito del ritual del Tangata Manu. Sin lugar  a dudas el impresionante paisaje de Orongo, entre el océano infinito  y el sublime paisaje del  Rano Kau,  fue significativo en los rituales; este era el lugar más sagrado de Orongo. Más adelante se encuentra una de las canteras utilizadas para la extracción de las lajas o keho; las piedras planas empleadas para la construcción de las viviendas de Orongo. Este material resultó muy apropiado para levantar la aldea, ya que las hare vaka o chozas hechas con elementos vegetales como paja y totora, que fueron comunes en el resto de Rapa Nui, no hubieran resistido a los fuertes vientos que aquí imperan. Finalmente, acabando el recorrido por el sendero de Orongo  encontraremos una plataforma central  en ruinas y la rampa de un pequeño altar ceremonial o ahu. Se pueden apreciar al mismo tiempo fragmentos de toba del volcán, pertenecientes a un moai que alguna vez se levantó aquí. Estos restos evidencian que las diversas tradiciones y creencias no estuvieron completamente separadas y que los cambios fueron graduales.

Orongo esta enclavada en un borde estrecho del cráter muy expuesto a la erosión marina. La escultura o kauri kari que se observa al sur de Orongo, muestra como la acción del mar ha erosionado el volcán Rano Kau, y su avance en dirección hacia el cráter. Además la aldea esta expuesta a los vientos y la lluvia permanentes.

Ma’u Henua se hará cargo de proteger el Parque Nacional de Rapa Nui

Desde el lunes pasado, los turistas que ingresan al Parque Nacional Rapa Nui, en Isla de Pascua, ya no le pagan las entradas a los guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) para ingresar a esta reserva. El cobro lo realizan los miembros de la comunidad indígena Ma’u Henua que se hizo cargo de coadministrar, por un año, esta área protegida tras firmar un acuerdo con la Corporación en agosto.

Para nosotros esto es algo nuevo, algo histórico porque vamos a administrar nuestra herencia ancestral que son nuestros más de 25 mil vestigios arqueológicos que existen en la isla que todos estos años han estado en estado de abandono y deterioro continuo”, dice Camilo Rapu, presidente de Ma’u Henua.

Hetereki Huke es arquitecto y  ha desarrollado investigaciones patrimoniales en el parque que  ocupa cerca del 40% de la isla. Explica que el patrimonio arqueológico no solo se concentra allí sino que está presente en todo este territorio insular.

A su juicio, los factores que aceleran su deterioro son la exposición de las estructuras a la intemperie, el  paso de vacas y caballos,  la acción de los turistas y el crecimiento urbano. El Parque Rapa Nui recibe unos 65 mil turistas en promedio al año y se ubica entre los más visitados del país, según Aarón Cavieres, director de la Conaf.

Cavieres, quien firmó el convenio de coadministración en agosto con Ma’u Henua explica que este instrumento permite que la comunidad comparta la administración de uso público del parque, haciéndose cargo de las tareas vinculadas al acceso y manejo de la visitación de las áreas de uso público. Conaf, en tanto, se preocupará de la biodiversidad del lugar y el control de incendios, entre otras funciones.

El plan de acción inicial con la comunidad busca pasar de 5 sitios de visitación habilitados, como Rano Raraku o Tahai,  a 25 sitios con presencia de personal que atienda al visitante sin afectar la conservación del patrimonio arqueológico.“Existe consenso de todos los involucrados, en que el traspaso de competencias es un proceso que, para que sea exitoso, debe ser paulatino”, advierte Cavieres.

Rapu, en tanto,  advierte que aspiran a la administración total del parque el próximo año, antes que la Presidenta Michelle Bachelet deje su cargo. Por eso pidieron expresamente que se incluyera en el convenio de asociatividad parte del discurso que hizo la  mandataria el 30  abril pasado, en el que señala que seis meses antes que termine el gobierno hará una evaluación y el traspaso del parque.

El presidente de Ma’u Henua agrega  que en promedio son $1.200 millones los que ingresan al parque por concepto de entradas, las que cuestan $30 mil para extranjeros y $10 mil para nacionales.  “Todo se puede reinvertir en la mantención y conservación, porque Conaf destinaba antes los fondos a la parte operativa”, asegura Rapu, quien advierte que el precio podría subir a US$80 para extranjeros y US$20 para turistas nacionales, $52 mil y $13 mil respectivamente, a raíz de un acuerdo que están heredando de la Conaf con la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Codeipa).

La presidenta de la Codeipa, Anakena Manutomatoma, señala que desde julio están analizando este tema con la Corporación y la cámara de turismo. “Si hay un alza de las tarifas es para mejorar todo dentro del parque y entregar al turista un mejor servicio”, plantea. El manejo conjunto de áreas protegidas, como en este caso, se promueve a través de tratados internacionales y será parte de la discusión del futuro Servicio de Biodiversidad. Fuente original: La Tercera

Médico suizo alerta que el flujo de turistas en Isla de Pascua es casi insostenible

Moai 1

Como turista suizo, me quedé en la isla de Rapa Nui dos semanas gozando el puro placer de encuentros, contemplaciones y reflexiones. La historia dramática de esta isla tan lejana de todo me impactó, y que ahora coge un camino moderno preocupante.

El flujo de turistas es casi insostenible para las infraestructuras de la isla (los desechos, el difícil reciclaje con su almacenamiento, gestión de los parques, gestión turística poco profesional, etcétera). La tensiones entre el gobierno chileno, la Conaf y la Asamblea Rapa no tienen futuro porque es el turismo el que manda.

Hay que olvidar y perdonar las heridas del pasado. Proteger la isla es el punto clave y el visitante llegando al aeropuerto debería estar informado de todos los problemas generados en la isla por el flujo turístico. Me parece adecuado que el pueblo rapa se encarga de su tesoro arqueológico, pero tendría que hacerlo de manera profesional y estructurada. Los puestos de control actuales son poco informativos y dejan un gusto de control inútil, tacaño y desagradable para el turista.

Mis propuestas para fomentar un turismo responsable son las siguientes:

1) Restablecer ya un clima de confianza mutuo entre la Asamblea Rapa Nui y el Gobierno de Chile, pensando que los dos van a sacar provecho de su colaboración, promoviendo en la isla un ecoturismo responsable y un desarrollo sostenible.

2) Editar recomendaciones estrictas sobre la necesidad de que cada empresa, cada pensión, cada hotel, recicle sus desechos. Impedir en los negocios el uso de bolsas plásticas. Como en muchos lugares turísticos en el mundo, se debería cobrar por cada turista alojado una tasa de un dólar por noche.

3) Con la ayuda europea, canadiense, chilena y estadounidense, se organizará una descontaminación controlada y profesional de los basureros que se filtran por el subsuelo, contaminando la aguas subterráneas.

4) Por cada turista ingresado a Rapa Nui se le cobrará un monto global de 60 dólares repartido como:

– 20 dólares para reciclaje de los desechos y su flete al continente.
– 30 dólares para el cuidado de los sitios arqueológicos (antiguamente Conaf).
– 10 dólares para fomentar un fondo ecológico para el desarrollo de un turismo responsable, con folletos explicativos entregados al turista cuando desembarca en la Isla.

5) Congelar la inmigración hasta que se resuelva el problema de los desechos, del reciclaje y del tratamiento del agua.

6) Centralizar la colección del agua de lluvia y desarrollar energías ecológicas para acabar con las energías fósiles.

7) Tratar y sanear los desguaceros actuales con un tratamiento moderno y conectar todas las casas a una planta de tratamiento de aguas sucias.

8) Aprovechar la vuelta vacía de carga de los buques de carga al continente y firmar acuerdos para llevar todos los materiales ya reciclados. Adquirir una compactadora de vehículos viejos.

9) Cada turista que llega a Rapa Nui recibirá un folleto explicativo de todos los problemas que esta enfrentando la isla y pedir la colaboración de cada uno.

10) Profundizar los lazos culturales, los intercambios económicos entre todas la islas del triángulo polinésico.

En conclusión, ¿cuantos sufrimientos tendrá que soportar aún el pueblo Rapa hasta la recuperación de su destino con un gobierno local responsable, inteligente, firme en la defensa de sus derechos?

Tiene que olvidar las heridas del pasado y empezar una colaboración constructiva con el estado chileno para garantizar su soberanía cultural y defender las zonas de pesca prohibidas. Los Moais quedarán testigos eternos de la particularidad de la Isla, pero símbolos de su pertenencia a la inmensidad oceánica. Con los peligros del desarrollo y de la globalización, Rapa Nui necesita ser reconocida por su historia y por la fuerza imaginaria que proporciona su paisajes y su pasado.

Un futuro solo se puede construir con armonía, entendimiento mutuo y esperanza. El turista se llevará esa imagen positiva de un pueblo que tiene derecho a ser protegido, ayudado. Él llevará esta formidable fuerza comunicativa que tiene Rapa Nui, como una invitación permanente a soñar.

Dr. Philippe Wacker
Médico Suizo

Fuente original: BiobioChile

Isla de Pascua recuperará administración del Parque Nacional Rapa Nui

`Para nosotros es un momento histórico gigantesco que supone el comienzo de la restitución –por parte de Chile- de nuestros centros ceremoniales donde descansan nuestros ancestros. De aquí a un año más estaremos administrando nuestra herencia ancestral´. Es lo que señala la comisionada electa de la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Codeipa) Anakena Manutomatoma en entrevista con Prensa Rapa Nui.

Dicho acuerdo, que tiene por objetivo principal `implementar un modelo de coadministración del área protegida´ fue suscrito por Camilo Rapu, en representación de la citada comunidad; y por Aarón Cavieres, Presidente Ejecutivo de Conaf. El 2 de agosto se eligió el Directorio de dicha Comunidad Indígena, acto en el que participaron 792 personas, siendo electos: Camilo Rapu, Presidente; Tavake Hurtado Atán (Vice); Pepe Tuki Hito, Secretario; y Petero Hey Icka (Tesorero).

En lo fundamental en Convenio de Asociatividad delega a los Rapa Nui: las áreas de uso público para `la gestión del ecoturismo´; el cobro de entradas al Parque Nacional; y `el control y manejo regulado de la visitación´. Además, los Rapa Nui serán encargados de contratar personal y `mantener en funciones y financiar la infraestructura, instalaciones y cualquier actividad relacionada con la gestión de uso público del Parque Nacional Rapa Nui´.

En el Capítulo Tercero se establece un aspecto que podrá ser clave en el proceso de autogobierno Rapa Nui: `Para dar cumplimiento al presente convenio y las obligaciones que contraten las partes, y con la finalidad de proveer los fondos necesarios para ejecutar las funciones encargadas así como para cubrir todos los gastos de ejecución, CONAF transferirá a la Comunidad Indígena Ma’u Henua, a través del Subtítulo 24, Transferencias Corrientes, los ingresos  generados por concepto de cobro de entradas y otros usos de las áreas de uso público del PNRN´.

Anakena Manutomatoma estima que el resultado de este convenio de asociatividad se enmarca dentro de las funciones que la Conaf está dispuesta a delegar. `La intención del pueblo era que quedase reflejado más el interés por preservar los sitios arqueológicos, pero esas facultades quedaron instaladas más en el lado de Conaf´.

No obstante, señala: `hay que entender que vamos a coadministrar sólo un año” previo a tener una administración total. “Por eso –añade- podemos entender haber dejado esas facultades delegadas´. La dirigente Rapa Nui expresó además: `Esperamos que este periodo venidero podamos trabajar en conjunto con la gente de Conaf –entendiendo que ellos tienen la expertiz hoy día- y que para nosotros es importante recibir el conocimiento y la experiencia por parte de ellos´.

Aarón Cavieres, señaló que este convenio `marca un hito´ respecto a la coadministración de las áreas protegidas, precisando que `es un acuerdo entre nosotros y la comunidad Ma’u Henua en la coadministración de los sitios de uso público´, según consignó Conaf en un comunicado.  Camilo Rapu puso énfasis en que `el convenio nos permite hacernos cargo de los sitios de uso público y que CONAF se preocupe especialmente de la conservación y protección de los ecosistemas presentes en nuestro territorio insular, y también en la prevención y combate de incendios forestales´.

Las negociaciones para llegar a acuerdo fueron intensas y estuvieron precedidas por un hecho que escapó a todas los augurios. La familia Roe, después de décadas de esperar y pedir un resarcimiento por el préstamo -en los años sesenta- de los terrenos en los que se construyó el Aeropuerto Mataveri, no aguantó más y se lo tomó. Lo que complejizó las cosas es que hizo esto a horas que comenzará el plenario de la Codeipa, en que se definiría el destino del Convenio de Asociatividad. Para tranquilidad de todos, un día después, los Roe alcanzarían -con el Ministerio de Interior- un compromiso firmado de solución a su demanda.

El martes 16 comenzaron las tratativas en la Gobernación en torno al Convenio de Asociatividad. Por parte del Gobierno participaron el representante de Interior, Víctor Maldonado; Aarón Cavieres con todos sus asesores; y la viceministra  de Economía, Natalia Piergentili, quien en el Gobierno de Piñera se ocupó del tema Rapa Nui. Por parte de los originarios de Te Pito o Te Henúa participó el directorio completo de la Comunidad Ma’u Henua; los comisionados electos de la Codeipa. El ultimo día se unió el alcalde de la Isla de Pascua Pedro Edmunds Paoa.

La discusión alcanzó momentos de alta tensión. La principal razón de esto se relacionó con el hecho que Conaf envió el borrador del acuerdo menos de una semana antes de la fecha estipulada para la firma (martes 16). Aquel texto restringía severamente la participación de los Rapa Nui en la administración y no contenía una fecha de entrega definitiva como es el anhelo unánime de este pueblo. Esto generó malestar en la comunidad. Sin embargo, los Rapa Nui –representados por el Honui que tiene su expresión jurídica en la Comunidad Ma’u Henua- no se dejaron estar y enviaron una contrapropuesta al Gobierno.

Los originarios de la Isla exigieron que el Convenio considerara la entrega total del territorio antes que termine este gobierno, tal como se comprometió la Presidenta Bachelet en su reciente visita a la Isla. No obstante, este compromiso fue relativizado por las autoridades de Santiago. Pero los polinésios tenían registrado el discurso de la mandataria, el que pusieron sobre la mesa e hicieron respetar. De hecho, quedó consignado en el Convenio como antecedente principal –en la página 1- tal como aquí reproducimos textualmente.

La Presidenta de la República de Chile, Sra. Michelle Bachelet Jeria, en visita oficial a Isla de Pascua el 30 de abril de 2016, en su discurso a la comunidad de Rapa Nui, señaló: `… sé que otro tema que les interesa de sobremanera es el Parque Nacional Natural Rapa Nui, y en ese sentido, hemos estado trabajando con CONAF en este tema. Sé que hubo un proceso de consulta que mostró que había algunos acuerdos pero que había otras áreas donde no había acuerdos y, por tanto, miradas diferentes sobre cómo proteger y administrar la riqueza patrimonial de la Isla. Pero quiero decirles que yo tengo la voluntad de que avancemos en esta materia, y es por eso es que le he instruido a los ministros de Interior y Agricultura para que con CONAF, dentro de los próximos meses, se comience con el convenio de asociatividad para que el Estado de Chile le entregue a Rapa Nui la administración del Parque Natural de Rapa Nui. Esto requiere varias cosas que ya se están trabajando: que haya una institucionalidad de las familias de Rapa Nui, porque el traspaso tiene que hacerse a una institucionalidad y esa parte es la tarea de ustedes (…). Y CONAF, el rol que va a jugar es el que tiene por ley, que es preservar, ver los incendios, forestación, ese tipo de cosas. Pero el resto, la administración: Éste es un proceso gradual, pero como yo tengo la decisión y no quiero que llegue otro gobierno y no esté de acuerdo, es que antes, en la reunión con la CODEIPA fijamos un plazo: a más tardar a los 6 meses antes de que termine mi Gobierno, evaluemos y hagamos el traspaso.´ Finalmente después de tensas horas de tiras y aflojas, la noche del miércoles 17 se alcanzó un acuerdo, el que se firmó un  día después. Este considera el traspaso total de la administración del PNRN –en septiembre de 2017- a sus legítimos detentores: el pueblo Maori Rapa Nui.

El detonante para conseguir la recuperación del territorio ancestral comprendido en el Parque Nacional fue la trascendental toma iniciada el 26 de marzo de 2015. Los Rapa Nui hicieron esto aburridos de promesas incumplidas, centralismo, nula autonomía, migración descontrolada y despojo de sus tierras Un mes después el Ministerio de Interior y Conaf firmaron un compromiso con Codeipa y Parlamento Rapa Nui que estipulaba la entrega en administración del Parque Nacional a un ente Rapa Nui a definir. Paralelo a esto el Gobierno a través de la propia Conaf entre otros entes fiscales inició un proceso de criminalización de los habitantes originarios de la Isla, que participaron del proceso de recuperación del PNRN, esfuerzo que contó con el respaldo de la otrora jueza de Isla de Pascua y del fiscal aún en funciones. Este proceso criminalizador caería por su propio peso siendo absueltos todos los acusados en la causa.

No obstante lo anterior, los diálogos por la coadministración continuaron. En plenaria de la Codeipa de 28 de agosto del mismo año se acordó `avanzar en la elaboración de un Convenio de Asociatividad con el Pueblo Rapa Nui, con el fin de desarrollar la ejecución de funciones de acceso, orientación turística y educación ambiental. Estas funciones implican que el 100% de los fondos generados por los ingresos de acceso o uso del parque y relacionados con éste, podrán ser administrados por un ente rapanui, con personalidad jurídica.´

Posterior a este acuerdo, las autoridades de Santiago impulsaron una Consulta –que se realizó el 25 de octubre- con el fin de definir el destino del Parque Nacional. Esta resultó todo un fracaso puesto que en su implementación no se respetaron los acuerdos contraídos con el pueblo Rapa Nui. Por lo mismo, fue boicoteada por los principales referentes de este pueblo incluidos los comisionados electos de Codeipa, el alcalde Pedro Edmunds Paoa y el representante ante la Conadi Rinko Tuki. Resultado de ello es que votaron poco más de 300 isleños. Una cifra que quitó toda validez al proceso pese a los esfuerzos del Gobierno por hacerla parecer como un éxito. La resistencia a la consulta y la determinación radical del pueblo Rapa Nui de recuperar su territorio, finalmente se coronaron en el acuerdo del 18 de agosto día que difícilmente será olvidado.

Anakena expresa que ha resultado decisivo para obtener este triunfo de recuperar el Parque, `la una unión bien grande que hemos alcanzado”. Especifica que el trabajo por la recuperación del territorio ancestral le ha sido de gran utilidad a su pueblo. “Aparte de fortalecernos, creamos un órgano representativo del pueblo, el Honui, que representa a las 36 familias Rapa Nui. Y luego tuvimos que crear el órgano que coadministrará el Parque, la Comunidad´. La dirigente subraya que `se llamó a una votación para la elección de esta comunidad. Se inscribieron 1007 Rapa Nui. Y fueron a votar 792 personas´. Esto es un nivel de participación realmente grande para un pueblo como el Rapa Nui. Fuente original: UCV