Mage’au Melanesian Marks , revitalizando el arte del tatuaje melanesio

Fotografía: Mage’au: Melanesian Marks

Mage’au: Melanesian Marks-Hand Poke Melanesian Tatu, colectivo femenino de tatuaje melanesio integrado por Julia Mage’au Gray, Aisa Pokarop y  Toria Maladina, ha sido invitado a participar en el Traditional Tattoo & World Culture Festival que se celebrará en la localidad mallorquina de Santa Ponsa (Mallorca, España) a partir del 17 de mayo  y hasta el 24 de mayo de 2017. Es importante para el grupo la asistencia al evento, ya que representa una oportunidad para promover, difundir y revivir  el tatuaje melanesio. Dice Julia Mage’au Gray,  `… desde 2012 hemos estado creando conciencia para poder recuperar el tatuaje tanto masculino como femenino y el festival ha recogido el testigo´. Como originaria de Papua Niugini, Gray señala que la práctica del tatuaje mantiene para ella una significación histórica: `Los hombres en nuestras comunidades contemplan  a las mujeres por su valor, y en el pasado  hacíamos uso de nuestras marcas como declaración y recordatorio para los hombres   nos traten con respeto´. Para Ema Tavola quién lleva tatuajes elaborados por Mage’au, `Es un privilegio llevar estos patrones tradicionales. Cuando marcamos nuestros cuerpos, estamos creando una interfaz entre cómo el mundo nos percibe y cómo queremos que este nos vea´.  `Para mí – prosigue-  el tatuaje,  es una manera de recordarme cada día de dónde vengo y lo que me hace diferente.´ La comisaria de arte fijiana,  dice que Magea’u y su equipo son `defensoras y protectoras de la integridad de estas marcas en la piel , asegurándose de que las personas que  hacen uso de ellas, lo hacen  por una justificada razón.

Alerta de riesgo de hambre y sed generalizada en las Islas del Pacífico

La menor posibilidad de obtener agua potable y alimentos en las Islas del Pacífico supone una amenaza para las comunidades indígenas y rurales, especialmente mujeres y niños, ha alertado recientemente un informe divulgado  por Cáritas  Nueva Zelanda. Este,   el cual informa sobre el  estado del medioambiente en  las Islas del Pacífico,  señala que los fenómenos meteorológicos extremos combinados con los continuos efectos del cambio climático favorecen la pérdida severa de alimentos y agua potable en la región. La directora de la filial de la organización en Aotearoa Nueva Zelanda, Julianne Hickey, señaló que en Fiji muchos niños comen raíces de mandioca ablandadas con paracetamol y que en Papúa Nueva Guinea muchos tuvieron que caminar durante días para obtener comida y agua debido al fenómeno de El Niño. Este evento climatológico provocó sequías en toda esta región y en su momento álgido hizo que unos 4,7 millones de personas se quedara sin comida ni agua, según el informe. El Niño exacerbó la situación de escasez de agua que padece Papua Niugini, donde el 60% de la población no tiene acceso a fuentes de agua segura, una tasa considerada como la más alta en el mundo. La organización alertó de que en países como Fiji, Vanuatu o Tonga, la falta de alimentos adecuados y de agua debido a una climatología extrema tendrá un impacto negativo a largo plazo en la salud de la población o el acceso de los niños a la educación. `Hemos oído hablar del hambre, de la gente que muere a causa de ello, del hambre y la sequía, y por ello nuestra valoración sobre el agua y la comida ha subido de alta a severa´, comentó Hickey a los micrófonos  de  Radio New Zealand. Si bien Oceanía no figura en las estadísticas mundiales sobre inseguridad alimentaria, el informe subraya la vulnerabilidad de las fuentes de agua y alimentos en la región cuando ocurren eventos extremos como El Niño o ciclones de categoría 5. Cáritas recordó que la erosión de las costas, las inundaciones, la salinización de los pozos de agua siguen amenazando a los pueblos del Pacífico, que se están desplazando a consecuencia del aumento del nivel del mar. La organización criticó la actual política de ayudas al desarrollo de Aotearoa  Nueva Zelanda y Australia en  las Islas del Pacífico y llamó a centrar esfuerzos para hacer frente de forma específica al impacto del cambio climático.

Pacífico, un viaje a los confines del Hombre

La2  de Televisión Española (RTVE), nos invita a disfrutar de una auténtica aventura: Pacífico, una ruta de 50.000 kilómetros desde el Norte de Japón hasta las islas  exóticas de Indonesia,  Papúa Occidental, Papúa Nueva Guinea y la  Australia Aborigen. De Fiji y Samoa a Aotearoa  Nueva Zelanda y las Islas Cook. Una expedición española viajará  por lejanos enclaves de Asia Pacífico buscando en ruta  tribus y comunidades nativas de singulares  costumbres y  estilos de vida. Un año de  travesía insólita que cruza caminos y pistas  de tierra, que se adentra en mares salvajes y desconocidos y que desciende ríos ignotos.

El periodista y director de la serie documental `Un mundo aparte´, Daniel Landa, nos presenta a lo largo de 10 capítulos una expedición en la que en us propias palabras ` descubriremos que los otros somos nosotros´,  en  una série documental producida por  Doc & Road y La Competencia.

En  `Pacífico´ se ha  puesto un gran esfuerzo por salir de las rutas convencionales y buscar historias de culturas muy poco conocidas;  tal motivo ha llevado  a  los periodistas a enclaves increíbles. `El exotismo de esos lugares y el choque cultural es el más extremo que he visto en mi vida´, ha comentado su director. `Ha sido una gran aventura de principio a fin´.

Los dos primeros capítulos dedicados al Japón ,  se pudieron  ver este pasado miércoles 14 de septiembre en ‘El documental‘ a las 23:25h en La2. Podéis seguir también la serie en la página web de RTVE .  A partir del capitulo  7,  la expedición documental  iniciará una  larga travesía por el Mar de Banda, llegando al lejano y aislado archipiélago de Raja Ampat,  en Papúa Occidental.in esta región y en la vecína Papúa Nueva Guinea conocerán los usos,costumbres  y ritos de las tribus locales. Tras dos días de canoa  en Papúa Barat, llegarán  a un poblado de los Asmat, donde sus habitantes  mostrarán  sus danzas y su destreza a bordo de largas canoas sobre un atardecer en el río Siret. Remontando el río, alcanzarán  una de las tribus más singulares del mundo: los korowai quiénes habitan en los árboles.

Atravesando a pie la frontera con Papúa Nueva Guinea,  el  objetivo  será  navegar las aguas del río Sepik. En sus orillas viven algunos de los pueblos más  interesantes de esta nación melanesia  como  la tribu de los Iatmul. En el extremo oriental de Papua Niugini , las tribus viven en fiordos tropicales. Las mujeres llevan el rostro tatuado y los hombres pescan langostas con arpones. En el capitulo 9 se emprenderá rumbo a Fiji viajando desde este fascinante archipiélago situado en el mismo corazón del Pacífico Sur, a Vanuatu. En este hermoso islario alejado del mundo y que muestra multitud de  contrastes entre tradición y modernidad  Espíritu Santo  , Tanna y Pentecostés se abrirán a las cámaras de la expedición;  explorando sus paisajes insulares  enclavados en una naturaleza virgen y espectacular.  En Tanna  se explorará el Monte Yasur uno de los volcánes activos más espectaculares y  accesibles del planeta y hogar de tribus que se rigen bajo las directrices de la  `kastom´o costumbre tradicional melanesia.

En la isla de Pentecostés el equipo  será  testigo de uno de los ritos de iniciación más arriesgados del mundo: el Naghol, desde 15 metros de altura y desde  catafalcos vegetales, los hombres saltan al vacío atando sus pies sólo con lianas. Samoa,  mostrará sus encantos a través de los más bellos paisajes de Polinesia y una cultura vibrante que fusiona la tradición polinesia con los valores cristianos. La experiencia por  las Islas del  Pacífico finalizará con el capitulo 10 , siguiendo el rastro de los  Tangata Whenua (māori)  desde el encanto risueño de las  Islas Cook  hasta Aotearoa Nueva Zelanda.

Nowhere Line: Voices from Manus Island, la escalofriante realidad de los campos de detención para solicitantes de asilo en Australia

Nowhere Line: Voices from Manus Island es un documental animado narrado por dos solicitantes de asilo detenidos en el llamado Manus Island Offshore Processing Centre o centro de detención para solicitantes de asilo en la isla de Manus, de jurisdicción papú y financiado por Australia;  que relatan su penoso viaje antes de acabar recluidos en la isla melanesia y las revueltas que allí  tuvieron lugar  en 2014.

En el mes de octubre de 2014, el director británico residente en Australia, Lukas Schrank, estableció contacto  con el periodista iraní Behrouz y Omar quiénes pudieron  dar a conocer su historia y experiencias desde dentro mismo del campo de detención.

Las entrevistas ofrecen una visión escalofriante de la realidad diaria de las 1700 personas que estaban retenidas de forma arbitraria en Papúa Nueva Guinea, hoy son 800.  El 17 de febrero de 2014 se produjeron en el centro violentos conflictos entre los habitantes melanesios y los refugiados, cientos de detenidos sufrieron graves lesiones. Reza Berati, iraní de 23 años fue víctima mortal.

Nowhere Line: Voices from Manus  cuenta lo acontecido aquella noche y descubre la violación de los Derechos Humanos a la que se enfrentan los solicitantes de asilo en Australia. Según la ley australiana , cualquiera interceptado mientras intenta alcanzar la costa en barco será enviado a la isla de Nauru en Micronesia o Manus en Papúa Nueva Guinea  y no tendrá derecho a ser reasentado en el país. Algunos solicitantes de asilo han pasado años en estos campos, como han criticado la ONU y varios grupos de derechos humanos, y han sido numerosos los informes de casos de abusos y daños autoinfligidos entre los detenidos, incluyendo niños. Los Gobiernos de Australia y Papua Niugini han acordado esta semana cerrar el controvertido centro de detención pero no está claro cuál será el destino de los cientos de refugiados.

La cinta a sido proyectada en diferentes países y ganó el premio al Mejor Corto Documental en el Melbourne International Film Festival 2015. Podéis visionar el documental en  Vimeo

Miembros del personal de la constructora española Ferrovial podrían ser expuestos a responsabilidades por crímenes contra la humanidad en Nauru y Manus

refugee-camp

La filtración al diario británico The Guardian  de  los Nauru Files (Archivos de Nauru) ,  más de 2.000 documentos sobre los centros de detención de inmigrantes y solicitantes de asilo del Gobierno australiano en la isla micronesia de  Nauru y en  la isla de Manus en Papua Niugini,  muestran la escala del sufrimiento al que están sometidos los internos en estos lugares: 8.000 páginas de informes internos sobre incidentes ocurridos en estos recintos, de mayo de 2013 a octubre de 2015, que relatan casos de asaltos, abusos sexuales a adultos y menores y automutilaciones, así como las terribles condiciones a que se ha relegado a estas personas. Un escándalo en el que  se ha visto arrastrada la constructora española Ferrovial, que el pasado mayo adquirió la empresa responsable de proporcionar servicios a estos centros, incluyendo el personal de seguridad responsable de muchos de estos excesos.

El pasado 25 de julio, una experta en derecho internacional de la Universidad de Stanford llegó incluso a asegurar que algunos de los empleados de la firma española podían llegar a ser procesados por su responsabilidad en estos hechos:

`Basándonos en nuestro análisis de los hechos, es posible que miembros del personal de Ferrovial podrían ser expuestos a responsabilidades criminales por crímenes contra la humanidad bajo el Estatuto de Roma´, afirmaba Diala Shamas, del Centro Internacional de Derechos Humanos y Resolución de Conflictos de Stanford, en una entrevista. `Hemos expresado nuestra preocupación a Ferrovial en una comunicación privada con sus responsables y directores detallando nuestras conclusiones. Aún no nos han respondido´, explicaba. Desde Ferrovial, sin embargo, niegan la validez de esta argumentación legal.

El pasado 13 de mayo, Ferrovial adquirió la empresa australiana Broadspectrum , cuyo papel administrador en los mencionados centros de internamiento en Manus y Nauru ha sido muy cuestionado. Pero Ferrovial puntualiza: `Broadspectrum no gestiona estos centros. Es un proveedor de servicios del Departamento de Inmigración y Protección de Fronteras del Gobierno australiano, ocupándose del mantenimiento, ‘catering’, limpieza, logística, seguridad, bienestar y transporte”.

Estos centros de detención ilegales forman parte de la controvertida política de asilo del Gobierno australiano desde hace una década y media, que estipula que, para evitar las responsabilidades derivadas de la legislación internacional sobre asilo, aquellos solicitantes interceptados en el mar no son enviados a la propia Australia territorial sino a  islas del Pacífico Sur , donde se evalúan sus peticiones. Se trata de un intento deliberado de disuadir a aquellos que trataban de llegar en patera a suelo australiano, dificultando muchísimo el proceso de obtención de asilo. Por ello, Camberra ha firmado acuerdos con Papúa-Nueva Guinea y Nauru para la creación de estos centros de detención, a cambio de importantes contrapartidas económicas.

Algunas voces opinan que el problema va mucho más allá de la mera gestión, y que la propia existencia del sistema de confinamiento en las islas supone ya una enorme violación de los derechos humanos. El pasado 27 de abril, el Tribunal Supremo de Papua Niugini ordenó el cierre del centro de detención de la isla de Manus, tachándola de `ilegal e inconstitucional´. Unos días después, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) exigió el traslado inmediato de todos los internos a otro lugar con `condiciones humanas´. `No hay duda de que la política actual de procesamiento y detención prolongada en las islas es inmensamente dañina´, afirmó la institución en un comunicado.

No obstante, más de 1.300 personas permanecen encerradas en ambos centros a día de hoy. En junio, el psicólogo especializado en trauma Paul Stevenson, que ha trabajado regularmente en Manus y Nauru, aseguró en una entrevista que `no había visto tantas atrocidades en toda su carrera profesional de 43 años como en dichos lugares.

 Días después de la adquisición de Broadspectrum, un equipo de la ONG australiana No Business In Abuse se reunió con representantes de Ferrovial  para advertirles sobre lo que implicaba esta operación comercial. Su directora, Shen Narayanas según declaró a la prensa española,  los representantes de  Ferrovial  `no parecían tener un plan sobre qué iban a hacer´, especialmente respecto a la orden del ACNUR de transferir a los internos fuera de los centros. `Su nivel de información parecía muy bajo. Nuestra opinión es que compraron la empresa sin entender realmente de qué iba aquello, a pesar de toda la información pública y el hecho de que les habíamos contactado varias veces´, comentó

En concreto, el 29 de febrero de 2016, No Business in Abuse y el Centro Legal de Derechos Humanos de Australia (HRLC) enviaron una `alerta a inversores´ a Ferrovial, sobre la posible complicidad en los abusos en la que podía incurrir la empresa con la adquisición de Transfield-Broadspectrum:   `La compañía nos indicó que no estaban preparados para hablar con nosotros mientras la oferta de adquisición estuviese vigente´, señala Rachel Ball, directora de promoción de políticas públicas del HRLC.

Para Ball, la responsabilidad de Ferrovial respecto a lo que sucede en Nauru y Manus es incontrovertible: `Las empresas que operan los centros de detención tienen obligaciones contractuales en relación con la seguridad y el bienestar de los detenidos, y están expuestos a responsabilidades civiles por los errores. Además, bajo los Principios Rectores de la ONU sobre Negocios y Derechos Humanos, las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos en sus operaciones´, indica. `El porcentaje exacto de beneficios derivados de los contratos de los centros no está claro. Un informe de expertos independientes señala que el sector social, de defensa y de propiedad, que incluye dicho contrato, suponeel 84% de la actividad económica de Broadspectrum´, afirma Ball. De acuerdo con No Business in Abuse, el Gobierno australiano paga 1,4 millones de dólares al día a la empresa por operar los campos.

A pesar de ello, la estrategia de Ferrovial parece ser la de deshacerse lo antes posible de estos polémicos centros. `El mismo día que se tomó el control de Broadspectrum, Ferrovial Servicios anunció que, dado que los servicios prestados en los Centros Regionales de Refugiados de Nauru y Manus no forman parte de su actividad, no figurarán tampoco en la oferta de Broadspectrum en el futuro. Por tanto, Broadspectrum no se presentará a la renovación del contrato, que convocará el Departamento de Inmigración y Protección de Fronteras del Gobierno australiano´, asegura el portavoz.

`Esto sería prudente, dado que cada día que pasa, los miembros de Ferrovial se arriesgan más a una futura exigencia potencial de responsabilidades legales´, explica Diala Shams.  `Cualquier compañía que se haga con dichos contratos se encontraría en una situación similar, a menos que haya cambios significativos en la política australiana [de asilo] y en las condiciones de estos centros de detenciones´, asegura.

`Saludamos el compromiso de Ferrovial de no proporcionar estos servicios en el futuro, pero los hombres, mujeres y niños en los campos de Nauru y la isla de Manus no pueden esperar a que el contrato de Broadspectrum expire en febrero del año próximo´, asegura Ball. `Cada día que los campos siguen abiertos, los refugiados y solicitantes de asilo sufren serios daños y cada día que Ferrovial opera esos centros, la empresa estará expuesta a un significativo riesgo legal, financiero y reputacional´

Australia acepta cerrar el centro de detención de inmigrantes de Manus en Papua Niugini

PNG

Los Gobiernos de Australia y Papua Niugini han acordado cerrar el  controvertido centro de detención para solicitantes de asilo en la remota y aisada  de isla Manus, al norte  del país melanesio. No está claro cuál será el destino de los 800 refugiados que viven en este campamento, bajo jurisdicción papú y financiado por Australia. Su futuro ha sido incierto desde que el Tribunal Supremo de Papúa Nueva Guinea sentenciara en abril que el centro era `ilegal e incostitucional´. El lugar ha despertado polémica por sus malas condiciones y supuestos casos de abuso, según el periódico británico The Guardian.

Según la ley en Australia, cualquiera interceptado mientras intenta alcanzar la costa en barco será enviado a la isla de Nauru en Micronesia  o Manus y no tendrá derecho a ser reasentado en el país. Algunos solicitantes de asilo han pasado años en estos campos, como han criticado la ONU y varios grupos de derechos humanos, y han sido numerosos los informes de casos de abusos y daños autoinfligidos entre los detenidos, incluyendo niños.

Parte de la sociedad de Papúa Nueva Guinea desaprueba el reasentamiento de cientos de refugiados en su país y se han registrado ataques hacia los peticionarios de asilo por parte de  los habitantes de las islas. `Papúa Nueva Guinea y Australia están de acuerdo en que el centro debe cerrarse´, ha dicho el primer ministro papú, Peter O’Neill. ´ Se han puesto en marcha ya un paquete de medidas Es importante que el proceso no se lleve a cabo con prisas, sino de forma cuidadosa´, ha añadido el lider melanesio.  No se ha establecido una fecha de cierre para el centro.

Peter Dutton, el ministro australiano de Inmigración, que se ha reunido con O´Neill este miércoles, ha reiterado que la posición de su Gobierno es que Australia no aceptará ningún refugiado detenido en el país vecino. `Ha sido una postura sólida de este Gobierno el trabajar con Papúa Nueva Guinea para cerrar el centro de Manus y apoyar a esta gente en su adaptación a la isla o en su retorno a sus países de origen´, ha declarado Dutton. El anuncio llega después de que el periódico británico The Guardian publicara documentos filtrados que detallan más de 2.000 casos de abusos sexuales, asaltos y tentativas de autolesiones registradas en dos años en el centro de detención de Nauru.

Las duras condiciones y las denuncias de abusos sistemáticos a menores en ambos campos han sido duramente criticados tanto en Australia como en el extranjero. El Gobierno australiano defiende que su política es necesaria para evitar que solicitantes de asilo mueran en el mar en la peligrosa travesía entre Indonesia a Australia. Cientos de personas murieron en los años previos a que se estableciera esta política. El cierre del centro de detención ha sido celebrado por los defensores de los derechos de los refugiados. `Casi un millar de hombres en Manus ya han perdido tres o más años de sus vidas encerrados en un limbo por ninguna razón ´ ha declarado la directora en Australia de Human Rights Watch, Elaine Pearson. `Han sufrido condiciones de suciedad y hacinamiento, atención médica inadecuada y violencia. Por fin, ha llegado el momento de permitirles seguir con sus vidas de forma segura y digna´, ha añadido en un comunicado.

El Niño provoca la hambruna en Papúa Nueva Guinea

 

 

81731-oaus-muac-malnutition-el-nino-papua-new-guinea-rodney-dekker-800x533

En Papúa Nueva Guinea, la tragedia sigue en silencio. En la provincia occidental de esta nación melanesia, muchos aldeanos  sufren de desnutrición severa debido a la sequía causada por El Niño. Prácticamente  no han recibido  ningún tipo de ayuda de las autoridades locales o internacionales. Sally Lloyd, hija de una pareja de misioneros australianos y criada en un poblado del Middle Fly, regresó hace pocas semanas de una expedición a Mougulu,  misión de difícil acceso enclavada en la selva y con ella trajo conmovedoras imágenes de niños de piernas raquíticas, costillas marcadas  y el vientre hinchado. Se las mostró al gobierno de Papúa Nueva Guinea quién  admitió que   a pesar de la promesa hecha hace ya cuatro meses,  todavía no ha la llegado ayuda y los  alimentos tan necesarios  para estas comunidades rurales.

La australiana  forma parte de una red de líderes eclesiásticos, académicos y comunitarios que presionan  a los gobiernos de Australia y Papúa Nueva Guinea y  al Programa Mundial de Alimentos para dar una respuesta de emergencia.  en estos momentos, la única solución es entregar los suministros  que permitan alimentarse a  los habitantes de estos remotos poblados  por vía área, sin embargo la mayoría de las pistas de aterrizaje son impracticables y el gobierno no  aún no ha  encontrado los fondos necesarios para  combatir una crisis alimentaria en cierne que amenaza distintas provincias.

Lloyd  ha podido  ver como los lugareños  comían una clase especial de arcilla, la misma  que comen algunas aves y otros animales cuando no encuentran alimento.  La parten y  la mastican para sobrellevar la sensación de hambre y como ayuda  en el caso de que  se sientan enfermos. La misionera permanece en contacto con los habitantes de los alrededores de  Mougulu, y dice que la situación  se ha deteriorado desde entonces.

No hay nada más que llevarse a la boca. Las condiciones climáticas extremas provocadas por El Niño han devastado los cultivos,  las fuentes de agua potable, ya de por sí muy escasas,  está contaminadas o  agotadas por completo;    el suministro de alimentos en los comercios,  de combustible y  la asistencia sanitaria no existen. Se han registrado casos de lepra y  complicaciones gastrointestinales severas y potencialmente mortales en algunas aldeas. Se sospecha incluso  de casos de cólera y fiebre tifoidea. Poblaciones que habitan comunidades aisladas enclavadas en el norte y oeste del país, de  accidentada geografía, están soportando las peores consecuencias derivadas del clima extremo. Estas aldeas están a muchos días de camino a través de la selva tropical de las principales poblaciones y son accesibles tan sólo  guiando embarcaciones por los cursos fluviales o  contratando  vuelos chárter.