Na veibuli, la investidura de los jefes en las islas Fiji

710px-Two_Fijian_warriors,_photograph_by_Burton_Brothers,_1884

Na veibuli, la investidura de los jefes es uno de los aspectos más importantes de la cultura material fijiana. Cada clan, tribu y confederación tienen su propio jefe. En cada una de estas comunidades los turanga de menor rango no pueden ser investidos individualmente sino que deben hacerlo al mismo tiempo que el jefe supremo. La fecha de investidura se decide entre todos los jefes de la tribu y la preparación de la ceremonia puede durar hasta un año, pues se cultivan tubérculos, se engorda a los cerdos y las mujeres confeccionan esteras o ibe  y masi o textiles naturales confeccionados con la corteza interior de la morera. Cada tribu o pueblo es responsable de la aportación de taro, tavioka, cerdos, esterillas, textiles naturales y colmillos de ballena. Todos estos bienes materiales se reúnen antes del ritual y, posteriormente, son distribuidos entre cada clan.

El turanga participa en la preparación de la na veibuli asegurando, al mismo tiempo, el bienestar de todos los participantes. Todas las riquezas personales del jefe son distribuidas entre sus subordinados. Desde la visión tradicional, un jefe siempre es pobre en el sentido material e inmensamente rico en el sentido espiritual; sus posesiones más apreciadas son su pueblo y su comunidad. Un fijiano, cuando se encuentra necesitado, siempre acude al turanga ni koro.

En la na veibuli tiene lugar la presentación del tabua (ai lakovi) en la que se demanda al individuo que acepte la condición de jefe supremo. Cuando el jefe aparece en la rara o área pública del poblado se produce un saludo solemne de bienvenida mediante el llamado tama. A continuación tiene lugar la ai qalovi (segunda presentación del colmillo de cachalote pulido) seguida de la yaqona ni sau o la preparación para el ritual de la yaqona (yaqona vakaturaga). El pueblo y el país (vanua) demuestra su convicción y confianza con respecto al jefe (lavutu). Tras la ceremonia de la kava, y habiendo sido ya reconocido como turaga, a este le son presentados un cerdo asado y cestos llenos de taro (ai wase ni yaqona). La presentación del tercer tabua (ai tataunaki), reconoce la responsabilidad absoluta del turaga como líder del pueblo o país. Magiti ni veibuli es el nombre con el cual se conoce la presentación de alimentos para ser consumidos en la magiti o fiesta tradicional: cerdos,, tortugas,taro,pescado, ñames…. Todos estos productos son presentados por la comunidad, a la comunidad y para la comunidad. Tras esta ceremonia, el ministro de la iglesia ofrece una oración (na masu), que inmediatamente da paso al banquete propiamente dicho o kana magiti. La investidura de un jefe llega a su término con un servicio religioso de acción de gracias (na lotu).

Paniolo de Hawai’i, un mundo que se resiste a desaparecer

 

La mayoría de la gente no lo sabe, pero hay vaqueros en Hawaií.  Los paniolo, como se les llama localmente en pidgin , han existido en estas islas polinesias antes de que lo hiciesen en el Oeste Americano. Quizás el término más adecuado para referirse a estos vaqueros de origen español  y latinoamericano no sea paniolo, más bien la palabra paniola, derivada de espaniola que es como los hawaianos pronunciaban `español´. Sin embargo y por cuestiones de género gramatical pasó a utilizarse en su forma masculina aunque en lengua hawaiiana pani signifique literalmente `apropiarse´ y paniolo, `apropiarse de algo que no te pertenece´.

Los cowboys hawaiianos surgieron en los últimos años de la década década de 1800 y hasta el día de hoy siguen manteniéndose como una particularidad única del archipiélago,   Su cultura es  expresada a través de su propia música, rituales y lenguaje propios.  La palabra  paniolo   además de ser   utilizada para referirse a aquellos individuos de habla española, describe al mismo tiempo un estilo de vida que ha sido siempre considerado le’a le’a o apasionante; una vida  desprovista del aburrimiento y dedicado al disfrute de la libertad que tan sólo pueden inspirar los paisajes hawaianos y el duro trabajo en el campo junto al ganado.

Los vaqueros  establecieron en las islas enormes ranchos dedicados a la cría de vacuno. En las tierras altas de Maui, el Up Country es territorio vaquero. Hasta aquí llegaron gentes procedentes de España, México y Venezuela por expreso deseo del Rey Kamehameha III. Hoy por las venas de estos cowboys corre mezclada la sangre japonesa, filipina, polinesia, portuguesa y china.

En Makawao su centro de reunión se celebra cada año un rodeo al más puro estilo de Hawai’i; durante este tiempo uno se cruza con personajes pintorescos calzados con botas de montar, vaqueros ajustados, floreadas camisas ‘aloha y tocados con sombreros adornados con plumas del ‘iwi y las flores anaranjadas de la akulekule. Sin embargo en los últimos años los elevados impuestos, el aumento del coste energético y un clima en cambio han impactado de forma negativa en la viabilidad ganadera  en Hawai´i. Grandes áreas dedicadas al pasto han sido ya vendidas para el desarrollo urbanístico y agrícola  y muchas granjas luchan en estos momentos por su supervivencia. Los vehículos motorizados están reemplazando a los caballos para pastorear el ganado y muchos vaqueros han sido despedidos. El número de cowboys es hoy muy reducido y aunque se mantienen firmemente arraigados a su comunidad, manteniendo fuertes sentimientos familiares,  nadie sabe cuanto  tiempo podrán resistir.

Julia Cumes autora de The Last of  Hawaiian Cowboys  decidida a documentar y preservar la cultura hawaiiana de los vaqueros antes de que desaparezca para siempre, paso muchos meses y  durante un período de dos años para fotografiar, realizar entrevistas y registrar la música y el audio ambiental ; centrándose para ello  en dos familias paniolo:  los Ho’opais y los  Keakealanis,   creando de esta manera una labor multimedia que refleja la riqueza cultural derivada aquellos vaqueros llegados desde España, México y Venezuela hasta el lejano archipiélago polinesio para enseñar a los nativos a manejarse con el ganado en la Gran Isla de Hawaii y  examinando la futura perspectiva de esta comunidad.

Lomipeau Aotearoa, recopilación musical basada en las poesías de la Reina Salote Tupou III de Tonga

Este sábado pasado en el Auckland Council’s Mangere Arts Centre  (Auckland, Aotearoa Nueva Zelanda) la música y la danza ancestral de las islas Tonga fueron las protagonistas con motivo del lanzamiento de un álbum de música tradicional originaria de  este reino polinesio. `Lomipeau Aotearoa´ es una recopilación de canciones basadas en las poesías de la Reina Salote Tupou III e interpretadas por el grupo Pukepuke o’ Tonga con base en Auckland. Las canciones relatan eventos importantes en la historia de las islas y está  disponible en iTunes desde el 10 de abril de 2017.En frente de la Princesa Mele Siuilikutapu Kalaniuvalu Fotofili la comunidad tongana actuó junto a Pukepuke o’ Tonga,  cuyos integrantes  son descendientes del que fuera en compositor de la reina, son   miembros de la familia Pusiaki  de la aldea de Lapaha en Nuku´alofa y   los únicos a los que se les permite interpretar  aquellas  composiciones tonganas  que datan de los años veinte.

Sesilia Pusiaki, la  líder del grupo, dijo que el lanzamiento del álbum es un sueño hecho realidad para su familia:  `Refleja la forma en como vivíamos y vivimos, y es también  un reflejo de  como seguiremos viviendo.´ La poesía, melodías y los ritmos de Pukepuke o’ Tonga  muestran el alma y cuan profundos fueron  los sentimientos de la Reina Salote muy amada y respetada  por  los tonganos por su entrega al amantenimiento, desarrollo y preservación de las artes  tradicionales y el Faka Tonga o la manera de hacer las cosas al estilo tongano.

`Lomipeau Aotearoa´ es el primer álbum de su tipo en ser producido como parte del llamado Taonga Pasifika , proyecto piloto de dos años que se centra en promover la preservación y la difusión de la cultura de las Islas del Pacífico.

 

Mage’au Melanesian Marks , revitalizando el arte del tatuaje melanesio

Fotografía: Mage’au: Melanesian Marks

Mage’au: Melanesian Marks-Hand Poke Melanesian Tatu, colectivo femenino de tatuaje melanesio integrado por Julia Mage’au Gray, Aisa Pokarop y  Toria Maladina, ha sido invitado a participar en el Traditional Tattoo & World Culture Festival que se celebrará en la localidad mallorquina de Santa Ponsa (Mallorca, España) a partir del 17 de mayo  y hasta el 24 de mayo de 2017. Es importante para el grupo la asistencia al evento, ya que representa una oportunidad para promover, difundir y revivir  el tatuaje melanesio. Dice Julia Mage’au Gray,  `… desde 2012 hemos estado creando conciencia para poder recuperar el tatuaje tanto masculino como femenino y el festival ha recogido el testigo´. Como originaria de Papua Niugini, Gray señala que la práctica del tatuaje mantiene para ella una significación histórica: `Los hombres en nuestras comunidades contemplan  a las mujeres por su valor, y en el pasado  hacíamos uso de nuestras marcas como declaración y recordatorio para los hombres   nos traten con respeto´. Para Ema Tavola quién lleva tatuajes elaborados por Mage’au, `Es un privilegio llevar estos patrones tradicionales. Cuando marcamos nuestros cuerpos, estamos creando una interfaz entre cómo el mundo nos percibe y cómo queremos que este nos vea´.  `Para mí – prosigue-  el tatuaje,  es una manera de recordarme cada día de dónde vengo y lo que me hace diferente.´ La comisaria de arte fijiana,  dice que Magea’u y su equipo son `defensoras y protectoras de la integridad de estas marcas en la piel , asegurándose de que las personas que  hacen uso de ellas, lo hacen  por una justificada razón.

La kava podría ayudar a tratar o prevenir el cáncer

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Una nueva investigación ha encontrado que la kava (Piper Methysticum) elaborada a la manera tradicional de las Islas del Pacífico, podría ayudar a tratar o prevenir el cáncer. Para su estudio los científicos hicieron uso de las raíces pulverizadas  de este arbusto, combinándolas con otros elementos que  incluían la savia de diversas muestras encontradas en  la Micronesia. Preparada de esta manera, en vez de filtrada, la kava se mostró más activa en la inhibición de las células de cáncer de mama y colon. Uno de los principales científicos detrás del estudio, Linda Saxe Einbond del New York Botanical Garden y la City University of New York declaró que los resultados obtenidos son alentadores. La doctora Einbond explicó  que el estudio surgió porque los datos epidemiológicos mostraron que la incidencia de cáncer estaba inversamente asociada con la kava en países como Fiji, Samoa y Vanuatu.Los extractos empleados procedían de Fiji y Hawaii siendo los del primer archipiélago más activos contra las células cancerígenas. La investigadora declaró que valdría la pena desarrollar y evaluar aún más la kava tradicional (yaqona en Fiji)  para prevenir y tratar el cáncer de colon y otros tipos.

Pacífico, un viaje a los confines del Hombre

La2  de Televisión Española (RTVE), nos invita a disfrutar de una auténtica aventura: Pacífico, una ruta de 50.000 kilómetros desde el Norte de Japón hasta las islas  exóticas de Indonesia,  Papúa Occidental, Papúa Nueva Guinea y la  Australia Aborigen. De Fiji y Samoa a Aotearoa  Nueva Zelanda y las Islas Cook. Una expedición española viajará  por lejanos enclaves de Asia Pacífico buscando en ruta  tribus y comunidades nativas de singulares  costumbres y  estilos de vida. Un año de  travesía insólita que cruza caminos y pistas  de tierra, que se adentra en mares salvajes y desconocidos y que desciende ríos ignotos.

El periodista y director de la serie documental `Un mundo aparte´, Daniel Landa, nos presenta a lo largo de 10 capítulos una expedición en la que en us propias palabras ` descubriremos que los otros somos nosotros´,  en  una série documental producida por  Doc & Road y La Competencia.

En  `Pacífico´ se ha  puesto un gran esfuerzo por salir de las rutas convencionales y buscar historias de culturas muy poco conocidas;  tal motivo ha llevado  a  los periodistas a enclaves increíbles. `El exotismo de esos lugares y el choque cultural es el más extremo que he visto en mi vida´, ha comentado su director. `Ha sido una gran aventura de principio a fin´.

Los dos primeros capítulos dedicados al Japón ,  se pudieron  ver este pasado miércoles 14 de septiembre en ‘El documental‘ a las 23:25h en La2. Podéis seguir también la serie en la página web de RTVE .  A partir del capitulo  7,  la expedición documental  iniciará una  larga travesía por el Mar de Banda, llegando al lejano y aislado archipiélago de Raja Ampat,  en Papúa Occidental.in esta región y en la vecína Papúa Nueva Guinea conocerán los usos,costumbres  y ritos de las tribus locales. Tras dos días de canoa  en Papúa Barat, llegarán  a un poblado de los Asmat, donde sus habitantes  mostrarán  sus danzas y su destreza a bordo de largas canoas sobre un atardecer en el río Siret. Remontando el río, alcanzarán  una de las tribus más singulares del mundo: los korowai quiénes habitan en los árboles.

Atravesando a pie la frontera con Papúa Nueva Guinea,  el  objetivo  será  navegar las aguas del río Sepik. En sus orillas viven algunos de los pueblos más  interesantes de esta nación melanesia  como  la tribu de los Iatmul. En el extremo oriental de Papua Niugini , las tribus viven en fiordos tropicales. Las mujeres llevan el rostro tatuado y los hombres pescan langostas con arpones. En el capitulo 9 se emprenderá rumbo a Fiji viajando desde este fascinante archipiélago situado en el mismo corazón del Pacífico Sur, a Vanuatu. En este hermoso islario alejado del mundo y que muestra multitud de  contrastes entre tradición y modernidad  Espíritu Santo  , Tanna y Pentecostés se abrirán a las cámaras de la expedición;  explorando sus paisajes insulares  enclavados en una naturaleza virgen y espectacular.  En Tanna  se explorará el Monte Yasur uno de los volcánes activos más espectaculares y  accesibles del planeta y hogar de tribus que se rigen bajo las directrices de la  `kastom´o costumbre tradicional melanesia.

En la isla de Pentecostés el equipo  será  testigo de uno de los ritos de iniciación más arriesgados del mundo: el Naghol, desde 15 metros de altura y desde  catafalcos vegetales, los hombres saltan al vacío atando sus pies sólo con lianas. Samoa,  mostrará sus encantos a través de los más bellos paisajes de Polinesia y una cultura vibrante que fusiona la tradición polinesia con los valores cristianos. La experiencia por  las Islas del  Pacífico finalizará con el capitulo 10 , siguiendo el rastro de los  Tangata Whenua (māori)  desde el encanto risueño de las  Islas Cook  hasta Aotearoa Nueva Zelanda.

Rapa Nui, el sitio sagrado de Orongo

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El lago del Rano Kau es el mayor de la Isla de Pascua, En el borde  más estrecho del cráter está situado Orongo. Esta caldera volcánica forma la punta suroeste  de Rapa Nui; en Polinesia el sudeste de una isla era el lugar desde donde partían las almas de los muertos, y los cráteres eran entradas al más allá; es  muy posible que Orongo lugar tuviera las mismas connotaciones. Desde la parte más baja del borde del Rano Kau es desde donde descendían los contrincantes  de la prueba del Tangata Manu. La imagen del hombre pájaro combina una figura humana en cuclillas con el pico y la cabeza de un rabihorcado.

Orongo es una aldea ceremonial que fue construida con motivo del culto a Make-Make, dios creador y de la fertilidad, y la competencia del tangata manu. Su uso era estacional, se utilizaba al inicio de la primavera y durante unas pocas semanas. Aquí se desarrollo  un tipo único de habitación a piedras lajas, a pesar de que el diseño evoca claramente el de las hare vaka o casa botes comunes en el resto de la isla. Orongo es al mismo tiempo el principal enclave de arte rupestre de Rapa Nui con centenares de petroglifos variados que dan cuenta de la importancia que alcanzó este enclave en tiempos antiguos. Se estima que el inicio de su ocupación fue desde finales del siglo XVI, aunque el culto del Tangata Manu parece que fue adquiriendo relevancia en siglos posteriores.  El sitio sagrado de Orongo alberga una de las colecciones de motivos en bajo relieve mejor conservadas y más notables, entre los que destaca la famosa figura del hombre pájaro. El profundo bajo relieve con que están realizados es insólito en Polinesia y supone un desarrollo que, en otras culturas, es un paso hacia la escultura de bulbo redondo. El 86% de las imágenes están localizadas aquí.

El culto a los antepasados representado por los moai  fue uno de los rasgos mas sobresalientes de la cultura polinesia  prehistórica de la Isla de Pascua. Sin embargo a partir del siglo XVI, la sociedad insular fue abandonando la construcción de estatuas megalíticas como expresión política y religiosa, sustituyéndolo por el culto al dios Make Make estrechamente vinculado a la fertilidad, la primavera y la llegada de aves marinas migratorias. Orongo llego a ser el centro  de este orden emergente, representando de esta manera una nueva etapa en la historia y cultura de Rapa Nui, en la cual una religión y un sistema político diferentes a los anteriores se impuso de forma gradual en la sociedad y marcó su devenir hasta finales del siglo XIX. Orongo representa esta nueva fase histórica.

El ritual del Tangata Manu era una ceremonia anual en la que jefes de diferentes tribus, o sus hapu o representantes, competían para conseguir el primer huevo del manutara o gaviotin apizarrado, que llegaba a la isla para anidar en el islote Motu Nui.

Grupos provenientes de toda la isla, acudían a la aldea ceremonial donde llevaban a cabo diversos preparativos para la competición. En esta, los participantes descendían por el acantilado y nadaban hasta Motu Nui, donde permanecían días o semanas esperando la llegada de los manutara hasta que alguno de los participantes encontraba un huevo. El competidor regresaba a la aldea y era investido como tangata mau u hombre pájaro o recibía esta condición el jefe a quién representaba. El nuevo tangata manu era considerado tapu, es decir sagrado, y vivía en reclusión ceremonial por un año. La última competencia tuvo lugar  en 1867.

La clave para comprender el culto al hombre pájaro en el contexto de Polinesia es que la posición social era una preocupación primordial y era hereditaria. Pero esta posición también podía adquirirse a viva fuerza, posiblemente siendo un gran guerrero (matato’a). Convertirse en hombre pájaro era otra forma de conseguir ese rango elevado. El hombre que se convertía en hombre pájaro reafirmaba en orden social, reforzaba la posición social y el poder constituía un punto de encuentro para la sociedad.

ojo-moai

El ritual del hombe-pájaro encierra fuerte elementos simbólicos sobre la muerte y la resurrección, similares a numerosos ritos de otras partes del mundo: la figura mitad hombre/mitad pájaro en cuclillas o en posición fetal, el descenso hacia el océano (la gran madre), la ocultación en cuevas (como el vientre materno), la subida del acantilado, el huevo sagrado el afeitado de cabeza, el sacrificio humano, el confinamiento y el asilamiento (la muerte simbolica), y la vuelta a la sociedad (resurreción).

Isla de Pascua~Georgia Lee

Al inicio del sendero se puede apreciar una perspectiva general de la aldea y de los islotes; pudiéndose percibir que las viviendas fueron orientadas hacia los motu relacionados con las ceremonias religiosas de Orongo. Motu Nui, como indica su nombre, es el más grande y donde anidaban los manutara. A continuación se encuentran dos casas sin restaurar, pudiéndose observar el estado en el que se encontraban estas estructuras antes de la reconstrucción de las casas entre 1974 y 1976. La siguiente atracción es otra vivienda, esta vez restaurada de forma parcial con la intención de  mostrar la forma en que se construyeron; poseyendo un único ambiente, de planta elíptica, con gruesos muros dobles de lajas rellenos de tierra. El techado se construía  trasladando lajas progresivamente hasta unirlas con grandes piedras centrales que cerraban la habitación por la parte superior, donde se colocaba más tarde una cobertura de tierra y pasto.

Desde esta casa restaurada se alcanza el enclave donde se llevaban gran parte de las actividades sociales en Orongo. Estas tenían lugar en frente de las viviendas y en terrazas definidas por un muro bajo de piedras. Grupos de diferentes tribus se reunían aquí durante varias semanas cantando y bailando.

Prosiguiendo el camino se llega hasta el lugar en donde una de las casas acogía al Moai Hoa Haka Nana, singular estatua de basalto de 2.5 metros de alto y en la que en su espalda se grabaron distintos petroglifos vinculados al ritual del tangata manu. Este moai fue sustraído en 1868 y hoy se exhibe en el British Museum.  Continuando la ruta se llega a la sección central de Orongo donde se puede apreciar la disposición escalonada de las viviendas, aprovechando los desniveles naturales del sitio. Algunas de las casas disponían de paredes ornamentadas con pinturas alusivas al ritual del Hombre, como figuras de aves marinas y remos ceremoniales llamados ao. Parte de estas pinturas son conservadas en museos tanto en la isla como en el extranjero.

La siguiente visita será en el sector de Mata Ngarahu, el centro de la actividad ceremonial durante la competencia del tangata manu. Centenares de petroglifos del hombre pájaro, Make Make y komari se hayan grabados en las rocas de este sector, dando testimonio de la intensa actividad ritual desarrollada en el lugar. Los komari son signos vulvares  puediendo ser un reflejo de las  preocupaciones generales por la fertilidad o bien un interés en el placer sexual o tal vez ambas. Estas aparecen por toda la isla, en Orongo, es frecuente que aparezcan grabadas en lo alto de la figura del tangata manu, en otras partes cubren toda la superficie de la roca, testimonian culto a la fertilidad

Motivos comunes de los petroglifos son las llamadas caras Make Make; en algunos casos son rostros completos, en otros, ojos y nariz, o solamente ojos y a menudo rodeados por diversas líneas que dan la impresión de una especie de antifaz. Constituyen uno de los motivos principales de la costa norte de Rapa Nui, cerca de Omohe donde existen dos cuevas cuyo interior esta literalmente cubierto de rostros pintados o grabados.

Según la tradición de Isla de Pascua, los sacerdotes a cargo salmodiaban y rezaban por el éxito del ritual del Tangata Manu. Sin lugar  a dudas el impresionante paisaje de Orongo, entre el océano infinito  y el sublime paisaje del  Rano Kau,  fue significativo en los rituales; este era el lugar más sagrado de Orongo. Más adelante se encuentra una de las canteras utilizadas para la extracción de las lajas o keho; las piedras planas empleadas para la construcción de las viviendas de Orongo. Este material resultó muy apropiado para levantar la aldea, ya que las hare vaka o chozas hechas con elementos vegetales como paja y totora, que fueron comunes en el resto de Rapa Nui, no hubieran resistido a los fuertes vientos que aquí imperan. Finalmente, acabando el recorrido por el sendero de Orongo  encontraremos una plataforma central  en ruinas y la rampa de un pequeño altar ceremonial o ahu. Se pueden apreciar al mismo tiempo fragmentos de toba del volcán, pertenecientes a un moai que alguna vez se levantó aquí. Estos restos evidencian que las diversas tradiciones y creencias no estuvieron completamente separadas y que los cambios fueron graduales.

Orongo esta enclavada en un borde estrecho del cráter muy expuesto a la erosión marina. La escultura o kauri kari que se observa al sur de Orongo, muestra como la acción del mar ha erosionado el volcán Rano Kau, y su avance en dirección hacia el cráter. Además la aldea esta expuesta a los vientos y la lluvia permanentes.