Nueva edición de La Herencia Musical de Rapa Nui de Ramón Campbell

La editorial Rapanui Press ha publicado recientemente  una nueva edición de La Herencia Musical de Rapa Nui de Ramón Campbell. Este es sin duda,  el más relevante y completo estudio sobre el mundo musical de Rapa Nui, realizado por el doctor y  músico que ejerció su labor profesional  en  la Isla durante los años  1960 y 1970 . Su cercanía con los habitantes le permitió romper la barrera del tabú, logrando rescatar los últimos vestigios de la música ancestral, obteniendo una completa recopilación de cantos y Kai-kai antiguos. La obra  reúne la transcripción, traducción y análisis de aquellos cantos ya casi olvidados, una investigación que nos traslada  al pasado de Rapa Nui descubriendo sus cautivadores ritmos, poéticos contenidos y misteriosas relaciones entre esta música y la del lejano oriente.  Un valioso CD complementa la edición, conteniendo las grabaciones originales realizadas por Ramón Campbell y sus comentarios.

La editorial Rapanui Press fue creada en Isla de Pascua en 1999, apoyada por el museo de la isla, MAPSE (Museo Antropológico Padre Sebastián Englert). Se define como una editorial patrimonial especializada en libros sobre Rapa Nui, principalmente en las áreas de arqueología, antropología, historia y leyendas, desarrollando tanto proyectos propios como de terceros. Es reconocida por la comunidad isleña y nacional como un aporte a la difusión de la cultura rapanui. La mayoría de  sus libros están editados en tres idiomas: español, inglés y francés. Su misión es el rescate de la cultura rapanui y su difusión hacia el público en general, por medio de libros con una alta calidad de contenidos y atractivo visual. Por ello pone especial énfasis, además de la calidad de los textos, en el diseño gráfico de cada edición con el fin de convertirla en una obra atractiva de leer y ver.

Oceanía, una teoría racista basada en el `color de la piel´

Polynésie / Mélanésie – L’Invention française des `races ´ et des régions de l’Océanie (XVIe-XXe siècles) de Serge Tcherkézoff (Au vent des îles, 2013).  A menudo se pasa por alto que la división de Oceanía es el resultado de una teoría racista basada en el `color de la piel´, surgida  en Francia a principios del  XIX y desarrollada durante siglos de interrogaciones  europeas sobre la presencia de los `Negros del Pacífico´. Es también el resultado de una mirada europea masculina que admiraba más a las polinesias que a las mujeres  de las `islas negras´ (Melanesia). El libro ofrece una historia general- y una reconstrucción-  de las visiones europeas, raciales y sexistas sobre la naturaleza física y moral de estos  pueblos entre los siglos XVI y XX.

Serge Tcherkézoff es director de estudios del Centre de Recherches et de Documentation sur l’Océanie – CREDO, sus trabajos están relacionados con la evolución contemporánea de la sociedad polinesia de las islas Samoa, la  etnohistoria de los primeros encuentros entre los polinesios y los europeos y sobre la historia de las teorías antropológicas.

El obispo Edwards en Rapa Nui, 1910 -1938

En 1914 el pueblo rapanui fue protagonista de una rebelión contra las condiciones coloniales impuestas por una empresa extranjera, la Williamson Balfour, que contaba con el apoyo del Estado de Chile. En este contexto de impugnación viajó, en 1916 y posteriormente en 1917, a Isla Pascua el vicario castrense y obispo Rafael Edwards Salas. Su comprensión crítica de los hechos – `en Pascua hay una suerte de esclavitud´- , sus campañas en pro de los rapanui y las medidas que propuso para paliar los males, transformaron al Obispo Edwards -en el discurso público- en una figura equiparable a Las Casas. Su participación como presidente de la Comisión Consultiva se tradujo en políticas de Estado: el Temperamento Provisorio, el reglamento de 1917 y de 1936 y la inscripciones de la totalidad de las tierras rapanui como fiscales en 1933. Las gestiones de Edwards fueron fundamentales para comprender el tránsito de un colonialismo `duro´ (por la expoliación, explotación y arbitrariedad), a un colonialismo `suave´, que se invisibilizó bajo el manto del paternalismo de las instituciones del Estado y de la caridad nacional. Ese colonialismo es el que será cuestionado en 1964 por la llamada ` revolución de Alfonso Rapu´.

Rolf Foerster Gonzáles  es antropólogo, doctor en Antropología por la Universidad de Leiden (Holanda); profesor asociado del Departamneto de Antropologia de la Universidad de Chile:  Ha publicado diferentes artículos y libros  relativos a la historia y el devenir contemporáneo del mundo indígena chileno, en especial el pueblo mapuche y rapanui.

La editorial Rapanui Press fue creada en Isla de Pascua en 1999, apoyada por el museo de la isla, MAPSE (Museo Antropológico Padre Sebastián Englert). Se define como una editorial patrimonial especializada en libros sobre Rapa Nui, principalmente en las áreas de arqueología, antropología, historia y leyendas, desarrollando tanto proyectos propios como de terceros. Es reconocida por la comunidad isleña y nacional como un aporte a la difusión de la cultura rapanui. La mayoría de  sus libros están editados en tres idiomas: español, inglés y francés. Su misión es el rescate de la cultura rapanui y su difusión hacia el público en general, por medio de libros con una alta calidad de contenidos y atractivo visual. Por ello pone especial énfasis, además de la calidad de los textos, en el diseño gráfico de cada edición con el fin de convertirla en una obra atractiva de leer y ver.

Ríu, el canto primal de Rapa Nui

El libro Ríu, el canto primal de Rapa Nui (LOM Ediciones, 2015) de Sofia Abarca Fariña,  es el resultado de una investigación acerca de una fracción del patrimonio inmaterial de la cultura de Rapa Nui. Particularmente, se trata de una recopilación musical histórico-social dedicada a la formalización de cantos ancestrales, vestigios de la memoria musical de los habitantes originarios de este territorio polinesio. La tradición oral se reúne con el ejercicio de la escritura para constatar la urgencia de su recuperación. Los orígenes y usos de cada expresión se cuentan prolijamente para dejar en evidencia su sentido sociocultural y la relevancia de la música para la definición de la ritualidad rapanui.

En palabras del arqueólogo José Miguel Ramírez es `mucho más que un libro de etnomusicología, se trata del relato de un proceso muy personal de Sofía Abarca, de un largo aprehender desde el interior de un complejo mundo de sonidos y significados hasta profundidades donde nadie más había llegado hasta ahora. Una arqueología de la música que pretende llenar de carne el esqueleto de la memoria sonora de Rapa Nui, un acercamiento a las penetraciones de los significados ocultos, a la escritura rongo-rongo de los cantos antiguos y de los complejos modos de cantar-contar historias´.

`La voluntad de la maestra María Elena Hotus para entregar y difundir sus memorias a través de los conocimientos de Sofía es algo muy excepcional y hace de este libro un aporte único a la cultura rapanui. Esto es mucho más profundo que el rescate de un patrimonio del pasado, es la mayor contribución a la salvaguarda de un legado que se mantiene vigente en tanto se comparte y se recrea en cada generación, incluyendo los cambios inevitables´.

Sofía Abarca Fariña es música y compositora, artista plástico-visual, museógrafa e investigadora asociada al Centro de Estudios Rapa Nui de la Universidad de Valparaíso (Chile) Nacida en Quillota y  residente desde hace dieciséis años en Rapa Nui. Su obra posee un claro compromiso con la conservación de la memoria patrimonial de los pueblos originarios de Chile. Su interés es el acercamiento de herramientas técnicas para la materialización de registros, la creación y el desarrollo de nuevas expresiones en este contexto.

Entre los años 2004 y 2008 fue discípula de Papa Kiko, patriarca cultural en Rapa Nui de la segunda mitad del siglo XX. Desde el año 2008 hasta el día de hoy, es la única discípula no rapanui de María Elena Hotus, la actual maestra de la tradición oral de este pueblo polinesio. El año 2002 fundó el Teatro de Esculturas Articuladas Nuku te Mangó. Ha escrito y editado: Kai-kai rapanui: ideograma de hilos, juego ancestral (2007); Apuntes sobre Isla de Pascua (2010); Manos del alma (2013), obra y catálogo de artista e introducción al arte escultórico y la talla artesanal   a través de la obra del escultor Tomás Tuki Tepano.

Rapa Nui, El colonialismo republicano chileno cuestionado

El libro de Rolf  Foerster González,  Rapa Nui. El colonialismo republicano chileno cuestionado (1902-1905) Editorial Catalonia-2014, indaga sobre los oscuros acontecimientos y sus dramáticas consecuencias ocurridas entre los años  1902 y 1905 y que en la práctica significaron la perdida de la tierras por parte de los habitantes de la Isla de Pascua.

El 9 de septiembre de 1888 el pueblo polinesio de Rapa Nui  firmó con las autoridades chilenas un tratado de buena voluntad, entendido por el primero como de amistad y de cooperación, y por las segundas como un vínculo republicano que invisibilizaba el nexo colonial. En 1895, el Estado arrendó la isla al empresario Enrique Merlet , quien posteriormente se asociaría  con la empresa angloescocesa Williamson Balfour, creándose en 1903 la Compañía Explotadora de Isla de Pascua.

Su instalación transformó a la isla en una estancia ganadera, despojando a sus habitantes originales  de sus tierras , reduciéndolos a los confines de Hanga Roa,  y  obligandoles  a convertirse en sus trabajadores. De este modo, el Estado de Chile cubrió su colonialismo bajo la apariencia  de una empresa moderna que explotaría  sin contemplación la tierra – llegó a tener 60.000  ovejas y varios miles de vacunos en solo 16.000  hectáreas-  y a su población.

Este proceso fue denunciado a la prensa y al parlamento chileno por voces provenientes de la propia isla —como la del esposo de la viuda del rey Riroroko y de los deportados en 1902— y muestra a una sociedad civil chilena sensible a la explotación, pero al mismo tiempo incapaz de reconocer su colonialismo.

Rolf  Foerster González es  antropólogo, doctor en Antropología por la Universidad de Leiden, Holanda. Profesor asociado del Departamento de Antropología de la Universidad de Chile. Ha publicado numerosos artículos y libros relativos a la historia y devenir contemporáneo del pueblo mapuche y rapanui.

Tatau, expresión de identidad cultural

El arte del tatuaje  en Tahiti  y sus Islas  estuvo al borde de la desaparición  hasta que  en la década de los ochenta el esfuerzo de su revitalización entró en escena. Tatau  La culture d’un art (2014)  es un documental dirigido por  Jean-Philippe  Joaquim  el cual nos trae la historia del tatau  que  hace ciento cincuenta años trato de ser eliminado por  los misioneros europeos quiénes  lo consideraron  una  práctica erótica asociada a la desnudez y un impedimento al buen desarrollo de la  labor evangelizadora y  occidentalizadora  que pretendían  proyectar  sobre la sociedad polinesia.   Para los tahitianos  el tatau  expresaba su identidad cultural que dibujada sobre su anatomía en unas ocasiones  indicaba genealogía o  status social  y otras,  madurez sexual  o  logros personales. El documental, premiado en el pasado Festival International du film Océanien (Fifo) de Tahiti,   no es del agrado de los maestros tatuadores  marquesanos que  han  denunciado  el cúmulo de amalgamas y  falsedades que en el se encuentran, confundiendo el tatuaje tahitiano con  el marquesano.

En la década de los setenta cuando jóvenes polinesios pudieron viajar a Francia y estudiar en la universidad, empezaron a  tomar conciencia de su identidad cultural,  disponiéndose  a  investigar sobre  los   tatuajes  que sus  antepasados llevaban orgullosamente  grabados sobre la piel .  En Tahiti  muchos diseños del tatuaje, al no haber sido registrados,   se perdieron  para siempre;  por lo que la  información encontrada  fue escasa.  El tiki patu  en  las islas  Marquesas  aguantó mejor el embate de la influencia  de los misioneros  y conservada parcialmente su práctica pudo  sobrevivir a las agresiones externas y a su desaparición.

Karl von den Steinen  viajó al archipiélago en 1897 y allí comenzó a dibujar todos los diseños   marquesanos   conocidos e intentar descifrar sus significados.  El etnólogo alemán  publicó un libro al que los tatuadores  de Tahiti y sus Islas  recurrieron  habitualmente sin embargo,   en aquellos  años  de descubrimientos  tenían acceso tan solo  a los diseños,  pero no a la técnica de aplicación la cual  llegaría de la mano de polinesios originarios  de Samoa.

A Tavana Salmon, empresario tahitiano residente en Hawaii,  se le atribuye en la década de los ochenta  la revitalización del arte del tatuaje en Tahiti y sus Islas;  cuando expresó su deseo de que los componentes de su grupo de baile  pudiesen lucir tatuajes tradicionales. Salmon no dudo en viajar  a las islas Samoa conocedor de que los habitantes de aquellas islas   aún aplicaban el tatuaje con instrumentos tradicionales y donde los esfuerzos de la iglesia de suprimir su práctica no habían conseguido su fin.

En un primer momento  los samoanos se negaron a tatuar diseños tahitianos o marquesanos por lo que Salmon se  obligado a  ofrecerles una importante  suma de dinero  para que complaciesen sus deseos. A  petición del matai o jefe de mayor rango,  fue requerido a  proveer alimentos  a toda la   aldea y el maestro quién debía aplicar los tatuajes,   compensar su  labor con una vaca.

La  revitalización del arte del tatuaje en Tahiti y sus Islas no hubiese sido posible sin la ayuda de los  diseños marquesanos  y  la técnica  y aplicación de los  samoanos.

Cuando los polinesios de Tahiti  se propusieron revitalizar  e impulsar nuevamente el arte del tatuaje,  lo hicieron inspirados en aquellos diseños cuyo origen se encuentra en las  Marquesas y más tarde, descubriendo aquellos  propiamente tahitianos, samoanos, tonganos, de Hawaii e incluso Rapa Nui; todos estos tatuajes y sus diseños se fusionaron dando como resultado una mezcla cultural polinesia  que  al mismo tiempo  se refleja en la  población de Tahiti y sus Islas.

Si  hoy día uno hoy pasea por las calles de Pape’ete, capital de Polinesia Francesa, resulta difícil encontrase con tahitianos mayores de edad  con  tatau que cubran sus cuerpos. Tanto  hombres como mujeres se tatúan, las tahitianas hacían uso del tatau hasta el siglo XIX.   Los tatuajes que lleva la nueva generación adoptan  una fusión de diseños tahitianos,hawaiianos, samoanos y māori.   Hacerse  un tatuaje   en  el antebrazo, en el tobillo o en cualquier otra parte del cuerpo,  es hoy una forma de reivindicar la identidad cultura ma’ohi.  Otros  se tatúan  por motivos puramente estéticos o como elemento de atracción sexual. En ocasiones las reacciones de las familias de estos jóvenes no son del todo  positivas ya que para muchas personas mayores, bajo la influencia represiva del colonialismo y de la iglesia y junto a la lengua tahitiana, estos estaban prohibidos. En el pasado  los únicos que llevaban tatuajes eran los bailarines, los marginados y los inadaptados.

Una nueva mirada sobre las estatuas de la Isla de Pascua

Making Monuments on Rapa Nui:  The Statues from Easter Island ( del 1 de abril al 6 Septiembre de  2015, Museo de Manchester, Inglaterra). Tras el  reciente trabajo de campo del profesor Colin Richards  en Rapa Nui ,  el arqueólogo de la Universidad de Manchester  presenta una nueva mirada sobre las monumentales estatuas de Isla de Pascua. Como se construyeron los moai y sus pukao,  como fueron extraídos de las canteras y transportados a través de la accidentada geografía insular,  su significado y que  que representaron en la vida de  los  que habitaban este enclave remoto del Pacífico Sur; la deconstrucción de los mitos sobre  Rapa Nui  y  la discusión de las teorías actuales que analizan las causas que llevaron al colapso a  aquella  cultura y civilización polinesia.  Como parte de la exposición, el Manchester Museum,  muestra el Moai Hava, cedida por el Bristish Museum  y   estatua que fue sustraída de  la isla en 1868.  El Moai Hava pesa 3.3 toneladas y  tiene 1,56 metros de altura . Es una de las  catorce estatuas talladas en basalto, el resto están esculpidas a partir de la toba volcánica.  Durante cientos de años los habitantes polinesios de Rapa Nui   tallaron y erigieron alrededor de 887 moai.