Porirua, centro de la cultura polinesia de Tokelau en Aotearoa Nueva Zelanda

La ciudad de Porirua  en la Isla del Sur de   Aotearoa Nueva Zelanda, acogerá en los días de Pascua la mayor concentración de personas originarias de Tokelau, diminuto archipiélago coralino enclavado en la Polinesia. Porirua vecína de  Wellington,  es una de la poblaciones  con mayor densidad de habitantes originarios de las Islas del Pacifico.  Alex Patelesio  presidente de la Tokelau Porirua Association espera la asistencia de hasta 10.000 personas para la celebracioón del Mafutaga Tupulaga Tokelau Festival. `Porirua es la capital de Tokelau. Hay más personas originarias de las islas viviendo en el extranjero que en Tokelau y la mayoría de estas viven en Porirua´.

Durante 45 años no se ha celebrado otro evento que reúna a todas  las comunidades pertenecientes a cada uno de los cuatro atolones que conforman Tokelau.

El festival tuvo sus inicios a principios de la década de los setenta y lo hizo  en forma de competiciones de rugby  a las que con el transcurso de los años se sumarían las mujeres para participar en torneos de volleyball. A día de  hoy  el  Mafutaga Tupulaga Tokelau Festival incluye todos aquellos aspectos culturales  propios  de Tokelau, festejando los orígenes e identidad  de este pueblo polinesio y procurando  que la cultura de estas islas sea mantenga hoy día relevante en el mundo contemporáneo.  Patelesio  afirma que existe una desconexión entre  aquellos niños nacidos en Aotearoa Nueva Zelanda y la cultura de la que provienen, resaltando de esta manera la necesidad de tal celebración.

El futuro de Tokelau

The Future of Tokelau: Decolonising Agendas: 1975 – 2006 (Judith Hubtsman & Kelihiano Kalolo ( Auckland University Press, 2007) es un libro imprescindible para todo historiador y amante de las Islas del Pacífico. Un fondo documental extraordinario y continuación de Tokelau: A Historical Ethnography publicado en 1997 por la Australian University Press) que recoge la historia de este diminuto y remoto territorio del Pacífico Sur desde la década de los setenta hasta el referendun que tuvo lugar en el 2006 y que concedió el deseo de sus habitantes de permanecer como dependencia de Nueva Zelanda.Sin lugar a dudas su lectura es fascinante, permitiendo analizar la vida social y política insular en el mundo contemporáneo y las diferentes visiones que tienen entre sí los ancianos de Tokelau, políticos y oficiales, un choque cultural que conduce a situaciones unas veces cómicas y otras extremadamente complicadas. Es también una crítica brillante a las Naciones Unidas y la manera en que toma sus decisiones.

Atolón de Swains, una de las últimas joyas del Pacífico

El documental `Swains Island: One of the Last Jewels of the Planet´ dirigido y narrado por Jean Michel Costeau muestra la belleza y los aspectos ecológicos y culturales únicos que representa el atolón de Swains u Olosega   y que forma parte del  National Marine Sanctuary of American Samoa, en el corazón de la Polinesia más remota. El documental ha sido producido y filmado por el submarinista y cámara Jim Knowlton durante el año pasado.

La isla de Olosenga  se encuentra enclavada  a 350 kilómetros al nornoroeste de Tutuila  en  Amerika Samoa. Actualmente esta isla polinesia  es de propiedad privada. Olohega como la llaman los  habitantes  de Tokelau,  legítimos propietarios  de esta tierra perdida en el océano, pertenece a los  Jennings y su acceso está gestionado a través del permiso concedido por  esta familia  americana  y la Marine & Wildlife Resourcers Officer con oficinas en  Fagatogo (Pago Pago). Olosenga es  en realidad un atolón de coral de 2 kilómetros de largo y 1,7 de ancho donde el punto más elevado alcanza seis metros sobre el nivel del mar. Las aguas de su laguna son salobres y no existe ningún acceso natural ni artificial a su interior.

Isla de Quirós  fue también llamada durante cierto tiempo,  ante la creencia de que había sido descubierta para  los europeos por el portugués Pedro Fernández de Quirós, al servicio de la Corona Española  el 2 de marzo de 1606. Quirós podría haberle dado  el nombre de Isla de la Gente Hermosa. El  capitán norteamericano  L. Hudson de la Exploring Expedition y al mando del  USS Peacock  navegó hasta  la isla y tras comprobar que la posición dada por Fernandez de Quirós no era la correcta,  bautizo al anillo coralino como   Swains  en honor y acreditando al americano  W.C. Swains,  del ballenero George Champlan,  como su descubridor en 1840.

Aprovechando sus buenas relaciones con los  americanos  en 1856  Eli Hutchinson Jennings,  casado con la samoana  Malia,  adquirió la isla   haciéndose cargo de las plantaciones de cocoteros y de aquellos que las trabajaban , polinesios originarios de Tokelau reunidos en una comunidad auto suficiente  dedicada a la pesca y la agricultura de subsistencia. Debido a sus afinidades culturales y su cercanía con  el archipiélago de  Tokelau, a una distancia aproximada de 175 kilómetros, fue incluida en el grupo insular de la Unión. En 1925  Olohega  sería  anexionada por los EE.UU. y pasaría    a estar bajo la administración de la Samoa Americana, sin que por aquel  motivo  la familia Jennings perdiese sus derechos de propiedad sobre el atolón.

En la década de los  años cincuenta  los  dueños  tradicionales de la tierra serían expulsados dejando tan solo a unas cuantas personas; Taulaga reúne una cuarentena de aldeanos  mientras que  el pueblo de Etena , donde los Jennings construyeron su residencia en 1800, permanece abandonado. La   expulsión de la comunidad polinesia causó gran conmoción, tristeza y enorme vergüenza-  dicen los exiliados –  ahora ya ancianos y residentes en una lejana aunque unida comunidad enclavada en ‘Oahu, en el archipiélago de Hawai’i.  Hoy , desde la añoranza, siguen reclamando su tierra bella y fértil  manteniendo la esperanza en el regreso

Auckland, capital de Polinesia

Los libros Polynesian Festival & Pacific  Auckland de la fotógrafa samoana Evotia Tamua presentan una perspectiva que es para muchos  viajeros desconocida;  esta no es otra que el marcado   carácter polinesio de Auckland (Aotearoa Nueva Zelanda)  reflejándose,  entre otros muchos aspectos,  en  celebraciones como el PolyFest, el Auckland Secondary Schools Maori and Pacific Cultural Festival , el Style Pasifika o el exótico y  colorista Otara Market. Esta es   la urbe que acoge a la mayor comunidad polinesia del mundo y desde  Karangahape Road hasta  las  calles de  los suburbios de  Mangere, Ihumatao o Henderson; los rostros polinesios se suceden impregnando el paisaje urbano con su distintivo estilo de vida.

Cada  comunidad con sus iglesias, centros sociales y culturales  insisten sus miembros,  en perpetuar en  el difícil entorno urbano  la lengua, las artes, artesanía , oratoria y ceremonias  heredadas de sus padres en las lejanas islas del Pacífico Sur. En la actualidad, y por poner tan sólo  un ejemplo, vive más gente originaria de Niue en Aotearoa  Nueva Zelanda  que en su propio lugar de origen. Auckland, es la  `Capital de la Polinesia´y como tal acoge del mismo modo, a gentes procedentes de Samoa, Islas Cook, Tokelau, Tuvalu, Niue aunque también y , en menor medida, de  las islas melanesias de Fiji, Vanuatu, Islas Salomón y otros rincones de la  Micronesia.

Rarotonga en el archipiélago de las Cook, fue según la tradición el lugar de partida de la Gran Emigración o Heke. Desde esta hermosa isla de la Polinesia, que la historia y la leyenda refirió como ‘Avaiki o la patria espiritual del pueblo polinesio, es desde donde las siete canoas ancestrales largaron amarras en el año 1350 rumbo a Aotearoa…   El País de la Larga Nube Blanca . Esta ola migratoria no tan sólo impregnó de carácter polinesio los fríos y bellos paisajes que una vez descubrió el héroe mitológico  Kupe  al mismo  tiempo supuso el impulso colonizador y  definitivo de un pueblo a la búsqueda de nuevos horizontes en donde asegurar su supervivencia; originarios de islas amenazadas por las luchas de poder,  la guerra, la escasez de tierras y la falta de recursos o lideradas por la inquietud y el espíritu de descubrimiento de hombres de mar valerosos.

Para los polinesios, el hecho de vivir en los suburbios de grandes ciudades como Auckland o Wellington no implica necesariamente la renuncia a  su propia identidad, sobre todo en comunidades tan numerosas como la de Niue, Samoa y Tokelau donde la preservación de la herencia cultural es de prioridad absoluta entre sus miembros dirigentes de mayor edad. Sin embargo la tarea no es fácil, sobre todo para unos  jóvenes que en ocasiones se encuentran atrapados entre dos mundos opuestos y exigentes. El equilibrio  es difícil … No cabe duda de que Aotearoa Nueva Zelanda es ya una sociedad pluriracial y cultural y dentro de esta, la llamada taha māori o `dimensión māori´   junto  a la perpetuación, desarrollo, mantenimiento  de los valores tradicionales  característicos de las sociedades polinesias;  además de la  gradual adaptación a la modernidad para conceder un necesario dinamismo para garantizar la supervivencia de usos y costumbres ,  demuestran que la presencia polinesia ha traspasado fronteras que años atrás parecían infranqueables. Hoy esta se asienta en las esferas del arte, la cultura y la vida cotidiana dando un sentido de orgullo a la comunidad insular del Pacífico.

Desde los años setenta hasta la década de los ochenta puede decirse que  con destino  a Aotearoa Nueva Zelanda  tuvo lugar otro Heke  aunque en esta a ocasión, provocado por la presión demográfica que en algunos casos resultó insoportable en territorios de recursos tan limitados como Tokelau o Tuvalu. Familias enteras y  aldeas al completo, como ocurrió en el caso de Niue, multitud de polinesios  dejaron atrás y para siempre  sus  islas natales. Los  efectos derivados  del calentamiento global , cada vez más frecuentes; las severas condiciones climáticas  como   huracanes,  ciclones , lluvias torrenciales  e inundaciones  o simplement   el deseo de nuevas perspectivas económicas y sociales,  no han hecho más que incrementar  en los últimos años estos  flujos migratorios;  aunque hay que señalar que la bonanza de la economía, aunque esta sufra altibajos derivados de las crisis financieras mundiales, algunos de los descendientes de aquellos que emigraron décadas atrás  regresen a las islas para crear establecimientos hoteleros y negocios. La huida de la juventud es otro factor a tener en cuenta en unas sociedades que mantienen un fuerte control social sobre sus miembros y que limitan de forma particular las aspiraciones personales y vitales de los más jóvenes

Olohega, la cuarta estrella de Tokelau

La isla de Olosenga (en lengua samoana),  se encuentra enclavada  a 350 kilómetros al nornoroeste de Tutuila  en  Amerika Samoa. Actualmente esta isla polinesia  es de propiedad privada. Olohega como la llaman los  habitantes  de Tokelau,  legítimos propietarios  de esta tierra perdida en el océano, pertenece a los  Jennings y su acceso está gestionado a través del permiso concedido por  esta familia  americana  y la Marine & Wildlife Resourcers Officer con oficinas en  Fagatogo (Pago Pago). Olosenga es  en realidad un atolón de coral de 2 kilómetros de largo y 1,7 de ancho donde el punto más elevado alcanza seis metros sobre el nivel del mar. Las aguas de su laguna son salobres y no existe ningún acceso natural ni artificial a su interior.

Isla de Quirós  fue también llamada durante cierto tiempo,  ante la creencia de que había sido descubierta para  los europeos por el portugués Pedro Fernández de Quirós, al servicio de la Corona Española  el 2 de marzo de 1606. Quirós podría haberle dado  el nombre de Isla de la Gente Hermosa. El  capitán norteamericano  L. Hudson de la Exploring Expedition y al mando del  USS Peacock  navegó hasta  la isla y tras comprobar que la posición dada por Fernandez de Quirós no era la correcta,  bautizo al anillo coralino como   Swains  en honor y acreditando al americano  W.C. Swains,  del ballenero George Champlan,  como su descubridor en 1840.

Aprovechando sus buenas relaciones con los  americanos  en 1856  Eli Hutchinson Jennings,  casado con la samoana  Malia,  adquirió la isla   haciéndose cargo de las plantaciones de cocoteros y de aquellos que las trabajaban , polinesios originarios de Tokelau reunidos en una comunidad auto suficiente  dedicada a la pesca y la agricultura de subsistencia. Debido a sus afinidades culturales y su cercanía con  el archipiélago de  Tokelau, a una distancia aproximada de 175 kilómetros, fue incluida en el grupo insular de la Unión. En 1925  Olohega  sería  anexionada por los EE.UU. y pasaría    a estar bajo la administración de la Samoa Americana, sin que por aquel  motivo  la familia Jennings perdiese sus derechos de propiedad sobre el atolón.

En la década de los  años cincuenta  los  dueños  tradicionales de la tierra serían expulsados dejando tan solo a unas cuantas personas; Taulaga reúne una cuarentena de aldeanos  mientras que  el pueblo de Etena , donde los Jennings construyeron su residencia en 1800, permanece abandonado. La   expulsión de la comunidad polinesia causó gran conmoción, tristeza y enorme vergüenza-  dicen los exiliados –  ahora ya ancianos y residentes en una lejana aunque unida comunidad enclavada en ‘Oahu, en el archipiélago de Hawai’i.  Hoy , desde la añoranza, siguen reclamando su tierra bella y fértil  manteniendo la esperanza en el regreso

Te Vaka, popular  banda  de Aotearoa Nueva Zelanda, reconocida internacionalmente y cuyos miembros encuentran sus orígenes en Tokealu, Samoa, Tuvalu e Islas Cook,  han apoyado la causa de la devolución de Olohenga  al pueblo de Tokelau, con su bella  canción  Haloa Olohega (Nukuheke, 2002).

Dime el nombre de la isla
Tomada por Eli en 1856
Dijo que fue un regalo
Que le dio un inglés
Vio nativos comiendo cocos
Estaban de paso
No cultivaban nada
Por lo tanto, no era su casa
Tenemos que empezar a dialogar sobre Olohega
Lo que nos llevará a que nos la devuelvan Olohega
Olohega, Olohega
Pobre Olohega
De los crímenes que cometió Eli
Los esclavos y el esclavismo que el apoyó
Atesorando mientras los otros sufrían
Quedándose con la cuarta isla
Llamada Olohega
Una petición a la familia de Eli
Se cometieron muchos errores en el pasado
Que ya no podrán cambiarse
Pero algunos sí que pueden
Haciéndo lo que es correcto

Pobre Olohega (Te Vaka)

Siguiendo los pasos de Tokelau, los atolones de Tuvalu convertirán su energía en 100% renovable para el 2020

Radio New Zealand International informó que Tuvalu, archipiélago enclavado en el Pacífico Sur, compuesto de por atolones de coral que se elevan a  una altitud máxima de 5 metros sobre el nivel del mar, se propone generar  para 2020  toda su energía con paneles solares fotovoltaicos,  como  compromiso adquirido en la Declaración de Majuro. Las islas Tokelau, otro remoto archipiélago de Polinesia, ya lo hizo en 2012, convirtiendose en el primer territorio  en depender totalmente de la energia solar; sus 1.500 habitantes , repartidos en  tres atolones ya utilizan un total de 4.000 paneles solares para abastecerse. A principios de este mes, el  Foro de las Islas del Pacífico  centró su debates entorno  a  los efectos del calentamiento global y el incremento del nivel de los océanos en las Islas del  Pacífico firmando la llamada Declaración de Majuro, no vinculante y se que prevé presentar ante la Asamblea General de la ONU a finales de  este mes  con el objetivo  de  ganar apoyos en la lucha contra este problema medioambiental y social a nivel  mundial. El primer ministro de Tuvalu, Enele Sopoaga dijó a la emisora de Nueva Zelanda que pretenden seguir el ejemplo de Tokelau, utilizando tan sólo energia solar para producir energia, y tener  listos para Navidad los paneles solares en  cada uno de los  nueve atolones de coral que conforman este país polinesio. 

Coral Reef Alliance pide a los países del Pacífico Sur que prohíban la caza de tiburones

La organización The Coral Reef Alliance (CORAL) pidió a todos los países del Pacífico Sur, que sigan el ejemplo de  Kanaky Nueva Caledonia y prohíban la caza de tiburones para salvarlos de la extinción. Arthur Sokimi, representante de la organización ecologista norteamericana en las Islas Fiji, declaró a Radio Australia que los gobiernos de  estas naciones enclavadas en la Polinesia y la Melanesia, deben cumplir una función crucial en la protección de los escualos ya que en sus aguas es donde se producen la mayoria de las capturas. Nueva Caledonia ya anunció la semana pasada la prohibición d e la caza de tiburones, medida ya vigente en Tahiti y sus Islas, Amerika Samoa, Islas Cook y  la república micronesia de Palau. En los últimos cien años la disminución de la población de tiburones ha disminuido en un 90% emplazando a docenas de especies al borde de la extinción.  Según  la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO/Food and Agriculture Organization) los seres humanos matan cada año  aproximadamente 100 millones de tiburones, principalmente lo hacen por sus aletas que son empleadas para elaborar sopa en la China.

Cook

(CORAL es la única organización internacional que trabaja exclusivamente para la conservación de los arrecifes de coral en el mundo prestando ayuda y medios necesarios a las comunidades locales en los países y territorios que actúan gestionando junto a estas en la administración de áreas protegidas y el establecimiento de medios sostenibles para la obtención de beneficios económicos que respetan y benefician tanto a los arrecifes como a las poblaciones. En Fiji su labor es inestimable, habiendo creado el área de protección Marina de Namena en las isla de Vanua Levu, un extraordinario enclave de biodiversidad, y administrada por diez jefes del distrito de Kubulau. The Coral Reef Alliance trabaja estrechamente con el gobierno fijiana para implementar  medidas más rigurosas para la protección de los tiburones.