El Aroma de Vanuatu: Cuatro Años de Aventuras en los Mares del Sur por Mercedes López-Tomlinson

 

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Mercedes López-Tomlinson nació en Barcelona y desde pequeña su sueño era viajar. Siempre ha sido apasionada de los idiomas y empezó a aprender inglés y francés a los 10 años. A los 19 años decidió viajar y vivir en otros países. Desde 1978 hasta 1989 residió en Londres, donde trabajó con niños discapacitados más tarde, organizando conferencias y visitas de estudios para profesionales de otros paises en el Reino Unido, en el departamento de la juventud y la comunidad de una organización desaparecida que ahora forma parte del British Council, el Central Bureau for Educational Visits and Exchanges. También se licenció en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Londres.

En 1989 viajó a Vanuatu, década en que este país  alcanzó su independencia, por motivos de trabajo de su marido, funcionario inglés que iba a trabajar para formar funcionarios ni-Vanuatu para llevar las riendas del pais tras la colonización inglesa y francesa. En Vanuatu, Mercedes creó el departamento de lengua española en la University of the South Pacific y trabajó como profesora de español en el Liceo Francés y en la Escuela Francesa de Port Vila, capital de este archipiélago melanesio. En los cuatro años que estuvo viviendo en Vanuatu, conoció a gente fuera de lo común y tuvo la gran oportunidad de experimentar una cultura que preserva tradiciones de hace miles de años. Hace algo más de un año decidió escribir un libro de estas experiencias que acaba de ser publicado: El Aroma de Vanuatu: Cuatro Años en los Mares del Sur.

En Tangata O Te Moana Nui donde sentimos una predilección muy especial por estas islas de Melanesia, os recomendamos su lectura, para descubrir porque en Vanuatu esta viajera apasionada, fue dónde se encontró más cerca del paraíso. Recomendamos el libro porque también reconocemos y apoyamos a las mujeres que viajan, a esas trotamundas, como define López-Tomlinson, cuyo rastro se pierde tras el protagonismo masculino, y sin cuyas experiencias nos mantendríamos ajenos a la visión femenina del mundo. Al mismo tiempo en Tangata O te Moana Nui seguimos las huellas de los españoles que vivieron o viven en las Islas del Pacífico – Pedro Fernández de Quirós, desembarcó en Vanuatu el 30 de abril de 1606 y la tierra que pisó, creyendo que era parte de la tierra meridional, la bautizó como Austrialia del Espíritu Santo nombre que aún hoy conserva. En aquel remoto enclave fundó Nueva Jerusalém, a orillas del río Jordán, una colonia que sería pronto abandonada en razón de los desacuerdos entre los expedicionarios y la hostilidad de sus habitantes – sintiéndonos orgullosos de presentaros este libro, relato de las vivencias de una compatriota, en un islario en el que aún suenan los ecos de la presencia española del pasado.

Desde 1996 hasta 1998 estuvo viviendo en Guyana, anteriormente colonia inglesa y otro fascinante y desconocido país. En Guyana se concentró en trabajar con niños discapacitados y abandonados y formó parte de un comité de ayuda para mejorar las condiciones de vida de los niños de dos centros. Tambien trabajó como profesora sustituta de español para la Universidad de Guyana y como intérprete de español-inglés para CARICOM (el equivalente de la Unión Europea del Caribe) cuya sede se haya en Georgetown, la capital de Guyana. Actualmente está escribiendo un libro acerca de sus experiencias en el Caribe.

Desde 1999 está viviendo en Turín, en el norte de Italia. Ha trabajado como intérprete y profesora de español para el Centro de Formación de la OIT (Organización Internacional del Trabajo, parte de Naciones Unidas). En el 2004, tras varios años de investigación creó el sitio web www.trotamundas.com  dedicado a la memoria de las grandes viajeras y actualmente se dedica a desarrollar la editorial Trotamundas Press www.trotamundaspress.com, con la que edita libros de viajeras que están en el olvido pero que todavía tienen muchas cosas interesantes que contarnos. Y también existe el proyecto de editar libros de viajeras actuales tanto en inglés como en castellano y posiblemente en otros idiomas. El libro de Ana Briongos www.ana-briongos.net  Un invierno en Kandahar ha sido traducido al inglés (Winter in Kandahar-Life in Afghanistan before the Taliban, ed. Trotamundas Press) y es el primero de los libros de viajeras contemporáneas. Los idiomas actuales de trabajo de la editorial son el inglés y el castellano.

Mercedes ha podido cumplir su sueño y ha dado la vuelta al mundo varias veces. Ha visitado paises (algunos en varias ocasiones) como Australia, Aotearoa Nueva Zelanda, Islas Solomón, Kanaky Nueva Caledonia, Fiji, Singapur, Indonesia, Malasia, Tailandia, Vietnam, India, Madagascar, Zanzíbar, Kenia, Tanzania, Egipto, Estados Unidos, Chile, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Perú, el Caribe (Barbados, Santa Lucía, Aruba, Trinidad y Tobago), algunos países europeos (Francia, Inglaterra, Irlanda, Grecia), Rusia y por supuesto ha viajado extensamente y conoce bien los países en los que ha vivido: Inglaterra, Vanuatu, Guyana e Italia.

Españoles en Australia


En Tangata O Te Moana Nui recomendamos AUSTRALIA Un viaje de Jordi Carrión, editado por Berenice. Hay historias olvidadas y algunas de ellas son la de los emigrantes españoles en Australia Nueva Zelanda y el archipiélago de Hawai’i. El escritor catalán en vez de seguir las formas habituales del ensayo divulgativo o del libro de viajes, apuesta por un híbrido que experimenta con las posibilidades del lenguaje para dar cuenta de la percepción del espacio y del movimiento. A través de un viaje alrededor de Australia, sigue el rastro de los emigrantes españoles que llegaron para trabajar en la industria de la caña de azúcar una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial. En la primera parte del libro, en la ruta entre Sydney y Cairns, y siguiendo su rastro genético, conocemos la vida de familiares que emigraron a Queensland, su historia personal y el porqué los seres humanos sentimos desde siempre el impulso de emigrar. Una vez en Australia Occidental, viajando desde Darwin, el escritor sigue las huellas evangelizadoras del gallego Rosendo Salvado y el catalán Benet Serra quiénes en 1846 fundaron a 134 kilómetros de Perth, el monasterio Benedictino de Nueva Nursia.

Jordi Carrión (Tarragona, 1976) escritor y doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, donde da clases de literatura contemporánea. Escribe en diferentes publicaciones y suplementos culturales y es codirector de la revista literaria Quimera. Amante de los viajes y la lectura, también es autor de La Brújula (Berenice, 2006).

Australia_Jordi_Carrión

Dirimera_Konachi

Un libro muy interesante sobre Nueva Nursia y Rosendo Salvado especialmente para los lectores españoles, es The Grand Experiment de Anouk Ride (Hachette Australia, 2007), pero en esta ocasión la autora no investiga el origen español del monje benedictino sino más bien en las pretensiones evangelizadoras y civilizadoras del gallego.Dos muchachos Nyungar, Konachi de once o doce años y Dirimera de diez, no les quedará otra que ser los protagonistas involuntarios del sueño de Salvado, de demostrar que los aborígenes australianos podían ser educados y “civilizados“. En 1848, para evidenciar su teoría enviará a los niños a estudiar a Europa. Dejaran su hogar para viajar a África del Sur, Irlanda y Francia, para acabar en Badia di Cava de Terreni, un monasterio en Nápoles. Los chicos fueron presentados al Papa Pio IX y a la reina de las Dos Sicilias y admitios en el Colegio de Nobles de Nápoles. Konachi moriría en Roma y Dirimera en Australia, dos años después de su regreso, tras enfermar gravemente en 1853.

 Esta es la otra cara de Nueva Nursia , quizás el inicio del capítulo más vergonzoso de la historia de Australia, la “Generación Robada“. En Australia un viaje Jordi Carrión hace referencia a Konachi y Dirimera entre algunas de sus páginas y citando el libro Jose Serra de Antolin Pablos Villanueva el catalán “… quiere que se le haga saber a la Reina que en Valencia tiene a su disposición el salvajito que ella le encargo. Es un joven de doce -dice- a quién le puse por nombre Andrés Avelino, como indicó la Soberana. El salvajito formaba parte de un contingente de regalos para personas distinguidas que habían colaborado con la misión …”