Mage’au Melanesian Marks , revitalizando el arte del tatuaje melanesio

Fotografía: Mage’au: Melanesian Marks

Mage’au: Melanesian Marks-Hand Poke Melanesian Tatu, colectivo femenino de tatuaje melanesio integrado por Julia Mage’au Gray, Aisa Pokarop y  Toria Maladina, ha sido invitado a participar en el Traditional Tattoo & World Culture Festival que se celebrará en la localidad mallorquina de Santa Ponsa (Mallorca, España) a partir del 17 de mayo  y hasta el 24 de mayo de 2017. Es importante para el grupo la asistencia al evento, ya que representa una oportunidad para promover, difundir y revivir  el tatuaje melanesio. Dice Julia Mage’au Gray,  `… desde 2012 hemos estado creando conciencia para poder recuperar el tatuaje tanto masculino como femenino y el festival ha recogido el testigo´. Como originaria de Papua Niugini, Gray señala que la práctica del tatuaje mantiene para ella una significación histórica: `Los hombres en nuestras comunidades contemplan  a las mujeres por su valor, y en el pasado  hacíamos uso de nuestras marcas como declaración y recordatorio para los hombres   nos traten con respeto´. Para Ema Tavola quién lleva tatuajes elaborados por Mage’au, `Es un privilegio llevar estos patrones tradicionales. Cuando marcamos nuestros cuerpos, estamos creando una interfaz entre cómo el mundo nos percibe y cómo queremos que este nos vea´.  `Para mí – prosigue-  el tatuaje,  es una manera de recordarme cada día de dónde vengo y lo que me hace diferente.´ La comisaria de arte fijiana,  dice que Magea’u y su equipo son `defensoras y protectoras de la integridad de estas marcas en la piel , asegurándose de que las personas que  hacen uso de ellas, lo hacen  por una justificada razón.

Esclavistas peruanos en el Paraíso: Polinesia, 1862-1864

 

El esbelto volumen es una obra maestra. Un ejemplo elegantemente escrito de reconstrucción histórica, Slavers in Paradise (Australian National University Press, Camberra, 1981) hace la crónica de un triste capítulo genocida en la historia de las Islas del Pacífico durante el cual 3.125 isleños  fueron secuestrados o reclutados para trabajar en el Perú durante el periodo 1862-3. El profesor Maude es el decano de los historiadores del Pacífico y su relato refleja su enorme pericia, la familiaridad de toda una vida con Oceanía y su compasivo entendimiento de los isleños y sus culturas.

Según su propia admisión, el libro fue resultado de un `intermitente trabajo de amor a lo largo de veinte años´. Comenzó con una virtual tabula rasa, se basó en una vasto variedad de documentación en archivos franceses, británicos, hawaianos, peruanos y españoles, y forjó `un cuadro compuesto a partir de una intratable colección de hechos discretos´. El resultado es un soberbio trabajo detectivesco; cuidadoso, enciclopédico y preciso. La historia que Maude cuenta es la del `más dramático conflicto regional ocurrido en el escenario romántico de los Mares del Sur, entre perplejos inocentes  y la codicia humana´.

La historia del periodo colonial en Oceanía fue y es una historia de hambre de fuerza laboral. Los poderes imperiales que dividieron las Islas del Pacífico en el último siglo (XIX), constantemente estaban buscando proveedores seguros de trabajo barato y tratable para laborar en sus intereses, intensivos en labor, agrícolas y mineros. Así, los franceses utilizaron prisioneros políticos vietnamitas en las minas de níquel de Nueva Caledonia, y reclutaron chinos para que sirvieran de artesanos en Tahití; los australianos reclutaron isleños de las Salomón para cortar caña en Queensland; y los británicos transportaron a Fiji trabajadores obligados por contrato para producir azúcar. El comercio esclavista peruano — pues aparte de las finezas legales ninguna otra palabra describe tan adecuadamente el proceso— fue, entonces, una (aunque una más trágica) en una serie de corrientes humanas de convección que vincularon las Islas del Pacífico con la cuenca del Pacífico.

La experiencia de este trabajo tuvo un efecto profundo no solo sobre los trabajadores mismos, sino sobre los territorios originales y de destino. En primer lugar, el proceso de reclutamiento fue homogeneizador, pues quebró las distinciones de clan, casta, tribu y lengua que existían entre los reclutados. En segundo lugar, los introdujo a culturas (generalmente occidentales), materiales y no materiales, ajenas, y aseguró, vía la repatriación, la difusión de esas culturas por toda la región del Pacífico. Hablando generalmente, la cultura repatriada socavó las estructuras políticas, económicas y sociales, al mismo tiempo que forjaba nuevos vínculos de dependencia, particularmente en el nivel material, entre el territorio de origen y el de destino.

Al mismo tiempo, los territorios de destino fueron transformados. La experiencia del trabajo dio origen a sociedades plurales, como en el caso de Fiji y Nueva Caledonia, o creó pequeños enclaves extranjeros, como en el caso de los chinos en Tahití y los isleños del Pacífico en Australia.

Afortunadamente, los pasados veinte años han sido testigos de un enorme crecimiento en el conocimiento de estas variadas tratas de fuerza de trabajo, como consecuencia de la investigación de estudiosos como Parnaby, Corris, Scarr, Gillion y McCall. Sin embargo, hasta la publicación de Slavers in Paradise, la historia del reclutamiento peruano de fuerza de trabajo en las Islas del Pacífico durante la década de 1860 era apenas entendido. H.E. Maude ha hecho un invalorable servicio al documentar este comercio en detalle y destruir los mitos asociados con él.

La decisión peruana de reclutar fuerza de trabajo en la región del Pacífico fue resultado de una combinación de factores: la supresión del reclutamiento en China, la emancipación de los negros en el Perú, la eliminación del tributo indígena, el desarrollo de la explotación guanera y la expansión de la agricultura peruana como resultado de la escasez producida por la Guerra Civil en los Estados Unidos. El 15 de enero de 1861, el Congreso peruano promulgó una legislación que permitía la introducción de los denominados colonos asiáticos, con la intención de que sirvieran como sirvientes domésticos o como peones en las propiedades de los poderosos hacendados.

El reclutamiento de polinesios, en realidad, ocurrió por accidente. Un aventurero irlandés llamado J. C. Byrne, recibió una licencia, el 1 de abril de 1862, para introducir colonos de las Islas del Pacífico, y partió del Callao rumbo a las Nuevas Hébridas en Melanesia. En su ruta sucedió que visitó Tongareva, en las Islas Cook del norte. Llegó en un momento altamente fortuito. Los franceses acababan de reclutar a los isleños de Tongareva para trabajar en Tahití, y quienes quedaron, enfrentados ante un periodo de escasez de alimentos, estaban ansiosos por dejar la isla. Byrne firmó contratos con 253 isleños y ahí comenzó la carrera por la fuerza de trabajo polinesia. Finalmente, 33 barcos fueron comprometidos en el reclutamiento (27 peruanos, 4 chilenos, un español y uno de Tasmania), y durante treinta y ocho viajes entre septiembre de 1862 y abril de 1863, visitaron todos los grupos habitados de la Polinesia, excepto Hawaii.

Una variedad de estratagemas fue usada para obtener la fuerza laboral. Ocho barcos armaron una incursión armada en la Isla de Pascua en diciembre de 1862 y se llevaron a 349 de los habitantes; el capitán de la Empresa ofreció al gran jefe de Atiu, en las Islas Cook del sur, $3,000 en monedas de oro por doscientos hombres; y el doctor a bordo del mismo barco atontó a los isleños con una mezcla de brandy y opio.

Sin embargo, no todos los isleños fueron obtenidos por la violencia y el engaño. Como la gente de Tongareva, los habitantes de las islas Gilbert del sur estuvieron prontos a ser voluntarios, debido a que la comida era escasa. Los jóvenes de Niue, se informa, tenían la `manía´ de emigrar en búsqueda de aventuras, mientras otros setecientos isleños de las Cook, inocentes, crédulos y acostumbrados a confiar en los europeos, firmaron por voluntad propia.

Los reclutadores encontraron dos comunidades que ayudaron y obstaculizaron sus empeños: `vagabundos de playa´(beachcombers) y misioneros. Byrne, por ejemplo, utilizó los servicios de un vagabundo conocido como Beni para que lo ayudara a reclutar en Tongareva, mientras Paddy Cooney, `un súbdito británico de mal afamado carácter´, indujo a 85 pakapukanos a contratar con el Jorge Zahara. Algunos de los vagabundos y tripulantes de la nave, sin embargo, no estuvieron dispuestos a ser parte del fraude, y el sobrecargo de la Empresa fue abandonado a su muerte por insistir en que los isleños fueran reclutados voluntariamente.

Los misioneros, en líneas generales, hicieron lo que pudieron para impedir el reclutamiento, y Maude reconoce su deuda con los registros de los misioneros en su reconstrucción del comercio. Los misioneros católicos franceses en la Polinesia oriental, como el Padre Honoré Laval, quien bloqueó el reclutamiento de la Serpiente Marina en Mangareva, islas Gambiers, fueron particularmente efectivos pues fueron capaces de convocar a las autoridades navales y coloniales de Tahití.

Los isleños no siempre fueron víctimas inermes de las operaciones esclavistas. En cierto número de casos los jefes polinesios evitaron el secuestro o el reclutamiento colocando tapus (tabúes) en los navíos peruanos. En otros casos tomaron las cosas en sus propias manos capturando naves y tripulaciones: los ´del atolónde Rakahanga capturando la Empresa; los Rapa tomando el mando de la goleta Cora, que ellos dirigieron a Tahití; y los Tonganos de Ha’apai emboscando a los marineros de la Margarita.

Mientras la mayoría de los raptados o reclutados no fueron tratados brutalmente durante el viaje al Callao, `la puerta del infierno´, muchos de ellos cayeron víctimas de enfermedades. En tierra, el asunto se puso peor. Efectivamente, como Maude sugiere, un período de trabajo por deudas en el Perú `era equivalente a una sentencia de muerte´. Sesenta y cinco por ciento de quienes desembarcaron murieron de enfermedades pulmonares o intestinales, mientras un sexto pereció de viruela.

La verdadera naturaleza de esta trata pronto se hizo evidente y los peruanos, cediendo a la presión diplomática británica y francesa, acordaron repatriar a los isleños. Naves sobrecargadas y pestíferas regresaron su cargamento enfermo y moribundo a la Polinesia. El resultado fue una catastrófica despoblación de las islas y, en total, cerca de seis mil murieron directa o indirectamente como resultado de la trata esclava.

¿Cómo se adaptaron los isleños a este grande y externamente inducido desastre social? ¿Qué estratagemas emplearon ante la súbita desaparición  de entre el 24 y el 79 por ciento de la población de trece islas? El mayor problema que tuvieron que enfrentar fue la falta de varones adultos. Esto significó que las tareas tradicionales de conseguir los alimentos tuvieron que ser reasignadas y que las poblaciones isleñas tuvieron que ser repuestas suspendiendo las sanciones que prohibían el adulterio, alentando la inmigración masculina y terminando practicas tales como el aborto y el infanticidio.

Al mismo tiempo, el trauma de la experiencia peruana alentó la difusión del cristianismo, y socavó las estructuras tradicionales del poder. Así, cuando los misioneros llegaron a la Isla de Pascua en 1864, encontraron `solo las ruinas de una civilización´, tras haber colapsado hasta el caos el viejo sistema económico y político.

Aunque todos los interesados en la historia del Pacífico se beneficiarán de la investigación de Maude, su sombría letanía fue compilada principalmente para los descendientes de quienes sufrieron. `Solo mediante el conocimiento de su historia´, escribe él, `podrán los isleños de hoy hacerse completamente conscientes de su identidad regional, y cuidarse así de la aniquilación de a pocos que los amenaza en el presente siglo, como el cautiverio peruano lo hizo en el pasado´.

Esclavistas peruanos en el Paraíso: Polinesia, 1862-1864 (reseña de  James A. Boutilier, publicado originalmente en The International History Review, Vol. 5, No. 1 (Feb. 1983), pp. 155-158. Traducido por Alberto Loza Nehmad.

Kiribati, Tuvalu y las Islas Salomón afectadas también por la fuerza destructiva del ciclón Pam

El gobierno de  la República de Kiribati ha señalado de  que está recibiendo informes sobre los graves daños sufridos en tres de los atolones situados al sur de este país micronesio a causa de los fuertes vientos y marejadas provocadas por el ciclón tropical Pam y que arrasó Vanuatu el fin de semana pasado.  Rimon Rimon portavoz del gobierno I Kiribati ha informado que la evaluación de los daños está  en marcha;  la semana pasada el  The Dai Nippon Causeway  puente que conecta Betio y Bairiki, dos de los núcleos urbanos más poblados del atolón de Tarawa y por donde transita la mayoría de las mercancías y combustible se ha visto afectado por la violencia del oleaje  impidiendo  su capacidad de servicio y tráfico limitado  controlado por la policía local. Las severas condiciones climáticas no han permitido hasta la fecha su reconstrucción. Los diques de contención del océano y las viviendas en poblados se han visto seriamente dañadas. En los atolones mencionados, aldeas enteras se han visto obligadas a desplazarse a lugares más seguros afectando, de este modo, la vida de sus habitantes y su medio de vida basada en la pesca y la agricultura de subsistencia. Según ha señalado el líder micronesio, `llevará bastante tiempo para que puedan regresar a la normalidad´. La semana que viene, con la llegada de la primavera,  se espera que una nueva marea  afecta a las islas.

Por otro lado Tuvalu, nación de Polinesia compuesta  también por atolones de coral que apenas si se eleven unos metros sobre el nivel del océano,  esperar recibir  este martes  ayuda por parte de la Cruz Roja después de sufrir el embate  de enormes olas y lluvias torrenciales que han arrasado cultivos y provocado la destrucción de viviendas. Casi la mitad de la población de Tuvalu 9876 habitantes,  se ha visto  desplazada por la inundaciones.  Enele Sopoaga, primer ministro del país,  ha indicado que la mayoría de  los habitantes  del archipiélago se han visto afectados, al menos habiéndose visto completamente anegado por completo uno de los atolones. La máxima preocupación para las autoridades se centra en las condiciones sanitarias  y la falta de alimentos,  agua y medicinas. Aurelia Balpe,  directora regional de la Cruz Roja Internacional en el Pacífico , ha declarado que desde Fiji han sido enviados equipos higiénicos, mantas, utensilios de cocina y contenedores de agua.

 El Ministro de Relaciones Exteriores de Nueva Zelanda, Murray McCully   ha indicado  que los  reconocimientos aéreos  llevados  a cabo por aviones de las Fuerzas Armadas de Nueva Zelanda el pasado fin de semana ,  han podido comprobar que la situación en Tuvalu no ha sido tan desastrosa como en Vanuatu. Los atolones  se han sido  afectados por la fuerza del ciclón Pam  aunque las viviendas no se han visto tan afectadas como aquellas del país melanesio. McCully ha dicho que el gobierno de Tuvalu parece capaz de gestionar la situación y con ello centrar todos los esfuerzos  en prestar ayuda a Vanuatu sin embargo, umerosas asociaciones humanitarias , como Plan International Australia, han alertado a la comunidad internacional que no se olviden de los desastres ocasionados en otras Islas del Pacífico por el paso del ciclón Pam, como son Kiribati, Tuvalu y las Islas Salomón. Las islas de Anuta y Tikopia, en las Islas Salomón en Melanesia, se han visto severamente afectadas por las violentas inclemencias climáticas derivadas de Pam, uno de los ciclones más destructivos ocurridos en el Pacífico Sur y que con ráfagas de viento de más de 340 kilómetros hora arrasó el archipiélago de Vanuatu el pasado sábado.

Tikopia, en las Islas Salomón, arrasada por el ciclón tropical Pam

Jonathan Tafiariki, director adjunto de la Solomon Islands National Disaster Management Office ha señalado que la  remota isla de Tikopia ha sido la más afectada por el ciclón Pam  que clasificado categoría 5  ha arrasado  palmeras cocoteras , cultivos y destruido viviendas  obligando  a sus habitantes a buscar refugios en escuelas y cuevas. `Hemos sido informados de que la isla , tras sufrir el embate de fuertes vientos, vuelve  a parecerse  de nuevo un desierto¨ Tikopia  fue ya arrasada por el ciclón Zoe el 28 de diciembre de 2002  momentos en los cuales, y en razón a su lejanía,  ninguna de las grandes organizaciones humanitarias se preocupó  por su grave situación; la ayuda quedó en manos privadas que fletaron veleros y barcos para suministrar alimentos, medicinas y ayudar a reconstruir  casas y el pequeño hospital insular-

La isla de Anuta, ha sufrido también la violencia del ciclón Pam. Todos los huertos han sido arrasados y los árboles han sido derribados por la tormenta tropical. Otras islas del archipiélago melanesio de las Salomón  han informado de   haber sufrido una destrucción considerable  y graves  daños en viviendas, aunque no se ha lamentado la pérdida de vidas humanas. En estos momentos el objetivo inicial y principal para gestionar los efectos del desastre natural es la provisión de alimentos, agua potable y suministros médicos sin embargo, las sevreras condiciones climáticas en la región  están dificultando las tareas. Otras fuentes señalan que más de 3000 viviendas se han visto afectadas, unas dañadas y otras destruidas. Algunas personas han resultado heridas por la caída de árboles y materiales  provenientes de aquellas viviendas  que han sido destruidas por los fuertes vientos. Los residentes de Tikopia, han perdió el 90% de sus cultivos y árboles frutales,  fuente de supervivencia  diaria; el agua está contaminada.  Las líneas telefónicas permanecen cortadas en  Anuta   impidiendo a las autoridades del país conocer la situación real en que se encuentra la isla.

 

Médicos de las Islas del Pacífico, formados en Cuba, se enfrentan a problemas de idioma a su regreso

Varias Islas del Pacífico  están alegando que sus médicos graduados en Cuba están en estos momentos  enfrentándose a problemas  derivados del idioma, ya que  recibieron sus conocimientos  y formación en español cuando deben ejercer en inglés; lo que les ha traído no pocas dificultades, tal como señala el diario australiano ABC. Las autoridades de estas naciones del Pacífico Sur  han  informado  que los graduados, al regresar a sus países de origen, se encuentran con dificultades para ejercer su profesión. Cuba brinda capacitación médica a estudiantes de Kiribati, Vanuatu, Islas Salomón, Nauru, Fiji y Tuvalu desde 2006 como parte de su programa del internacionalismo médico. El  envío de médicos a los países en desarrollo, por parte del régimen cubano, ha sido descrito como el más importante producto de exportación de la isla caribeña.

Atabi Ewekia, encargado de formación en el Departamento de Educación de Tuvalu, señalo  que  el gobierno de estas islas polinesias, compuestas en su totalidad por atolones de coral que apenas si se elevan unos metros sobre el nivel el mar,  ha podido  comprobar cómo los médicos formados en Cuba carecen de habilidades prácticas y de comunicación. `Se dieron cuenta, sobre todo en la formulación de recetas, particularmente  en el detalle en la  frecuencia de tomas por parte de los pacientes ´, además de no estar familiarizados con la práctica de relacionarse y tratar a los enfermos. Ewekia dijo que  en la República de Kiribati  y en las islas Salomón, también  se han emitido informes relacionados con  problemas de  formación de los médicos micronesios y melanesios   en Cuba. Kiribati estableció un programa especial de pasantías de dos años,diseñado para cubrir el déficit de las cualificaciones, y ocho médicos formados en  el Caribe  volverán a las islas a finales de este año. `Hemos visto la eficacia del programa que  en estos momentos están llevando a cabo  en Kiribati´, ha dicho  Ewekia,  agregando que el objetivo principal de  este programa es hacer que estos médicos se alisten para practicar en los hospitales. También precisó que no tienen pensado enviar más estudiantes de Medicina a Cuba, conforme a que ya poseen la cantidad necesaria, al tiempo que agradeció a La Habana lo que han hecho hasta  hoy.`Por el momento, ya tenemos varios médicos… y el próximo año no creo que vamos a enviar más a Cuba´, La semana pasada el Departamento de Educación de Tuvalu informó que tiene que trabajar para recapacitar a estudiantes de Medicina que hicieron su carrera en Cuba, pues el nivel de formación de profesionales de la salud en la isla es considerablemente inferior a esta nación polinesia.

Elecciones generales en las Islas Salomón, se inicia el recuento de votos

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Las autoridades electorales de las Islas Salomón comenzaron hoy a contar los votos tras las elecciones generales realizadas la víspera y que fueron las primeras celebradas tras la retirada del contingente de Fuerzas de Paz liderado por Australia en 2013. El jefe de la Oficina Electoral de las Salomón, Polycarp Haununu, informó este jueves que sus funcionarios han retirado todas las urnas electorales de los 867 colegios electorales distribuidos en todo el territorio de este país insular del Pacífico Sur. Haununu agregó que los comicios se celebraron `con normalidad en todo el  archipiélago  y sin mayores incidentes que reportar´, según  Solomon Times.

El proceso para contar los votos demorará tres días tras estos comicios pacíficos, felicitados por Estados Unidos y Australia.Unos 447 candidatos, independientes y miembros de los 12 partidos políticos registrados, aspiran a los 50 asientos del Parlamento en liza.Según las últimas encuestas, se prevé que el actual primer ministro, Gordon Darcy Lilo, permanezca en el poder. Entre 1998 y 2003, más de 200 personas murieron y miles más fueron desplazadas a causa de las disputas étnicas entre grupos armados rivales que aterrorizaron a la población  de esta nación melanesia, la tercera  más poblada del Pacífico Sur después de Papúa Nueva Guinea y  Fiji →Un informe revela las verdaderas causas del cruento conflicto civil que tuvo lugar hace una década en el archipiélago de las Salomón.

Australia lideró la Misión de Asistencia Regional para las Islas Salomón (RAMSI), iniciada en 2003, para pacificar a esta nación mediante un operativo militar que duró diez años y que fue el de mayor duración realizado en el Pacífico Sur tras la Segunda Guerra Mundial.Las Islas Salomón, país oceánico  conformado unas  1.000 islas, cuenta con una población cercana a los 600.000 habitantes, la mayor parte de origen melanesio, aunque también hay poblaciones de origen  polinesio, micronesio y chino. La economía, sustentada en el sector minero y la explotación maderera, tiene una previsión de crecimiento de -1,5 por ciento para este año, debido al impacto de las recientes inundaciones, según indicó  el Banco de Desarrollo Asiático. → Honiara, capital de las Islas Salomón, devastada por graves inundaciones. 

Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección, por Juan Carlos Rey

`Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´, acaba de ser publicado por  Doce Calles , editorial especializada en obras de arte. Su autor es Juan Carlos Rey,  quién fuera embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón. El libro, en una edición trilingüe (español, francés e inglés),  y presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

Juan Carlos Rey  residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico,  allí no  no pudo  escapar a la atracción provocada por la rica expresión artística y la diversidad cultural de esta vasta región oceánica  , donde visitó enclaves  remotos en los que pudo consolidar su colección de objetos de distinta naturaleza, concediéndole de esta manera un carácter inédito a esta cuidada publicación, con   espléndidas fotografías,  que introduce al lector en diferentes aspectos de las desconocidas y  fascinantes culturas desarrolladas en aquellos archipiélagos  del Pacífico Sur. Con la finalidad de ofrecer una más amplia documentación de carácter etnológico y comparativo el libro  incluye  al  mismo tiempo,   fotografías de época  tomadas en Melanesia a finales del siglo XIX y principios del XX, por las que se ponen de manifiesto que ciertos objetos ya empleados entonces siguen siendo de actualidad.

Por último el  diplomático español, en la introducción de la obra , deja patente que las primeras descripciones sobre costumbres y artefactos del Pacifico, más tarde conocido como arte oceánico, fueron hechas por navegantes españoles que durante los siglos XVI y XVII surcaron la casi totalidad del Océano Pacifico, es decir unos doscientos años antes de la llegada de las grandes expediciones de la época de la Ilustración, de las que, entre las más conocidas, se citan los viajes de los franceses Bouganville, La Pérouse, el británico Cook o el español  Alejandro Malaspina.

Portada de `Arte y Cultura de Melanesia´. Máscara de Iniciación procedente del río Sepik bajo (Papúa Nueva Guinea) elaborada  en madera, con conchas marinas, madreperla, pigmentos y fibras vegetales, datada finales del siglo XX.

`Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´. Throught the presentation and description, in three languages (Spanish,French and English), of 87 tribal art objects originating from Papua New Guinea, the Solomon Islands and Vanuatu, this catalog offers abroad overview of the rich artistic expression and cultural diversity of Melanesia, one of the least know regions of the South Pacific. The photographs and unpublished references will introduce the reader to the various aspects of the Melanesian culture, a fascinating yet unknow culture. Juan Carlos Rey holds a master degree in Marine Biology. He worked as oceanographer then as  European Union Ambassador to Papua New Guinea and the Solomon Islands . He combined his professional activities with his passion for the arts and culture of the South Pacific. His expereince and the four years he spent living in Melanesia offered him a unique opportunity to study the primitive cultures and tribal arts of this remote region. Author of travel literature, he is also of the Spanish Association for Pacific Studies and the Pacific Arts Association. + Info: docecalles@docecalles.com

`Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´. Par le biais de la présentation et la description, en trois langues (espagnol, franÇais et anglais), de 87 objets des arts tribaux provenat de la Papouasie-Nouvelle-Guinée,des îles Salomon et du Vanuatu, ce catalogue offre un large énchantillon de la richesse et dela diversité artistique et culturelle de la Mélanésie, l’une des régions les  mois connues du Pacifique Sud. Les photographies et les références inédites vont introduire le lecteur aux différents aspects de la culture mélanésienne, si fascinante que méconnue.  Juan Carlos Rey diplômé en biologie marine, a travaillé comme océanographe et puis comme Embassedeur de la Délégation de l’Union européenne en  Papouasie-Nouvelle-Guinée, et aux  Îles Salomon.  Il a combiné ses activités  professionnelles avec sa pasion pour les arts et la culture du Pacifique Sud. Son expérience et les quatre annnées passées en Mélanésie lui ont offert une opportunité unique pour se familiariser avec les cultures primitives et les arts tribaux de cette région lointaine. Auteur des récits de voyage, il est aussi membre de l’ Association Espagnole de Etudes du Pacifique et de l’Association des arts du Pacifique. + Info: docecalles@docecalles.com