No tenemos muchas opciones, declara el presidente de Kiribati ante la amenaza del cambio climático

SP

La Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) ha decidido abrir tres vías de negociación paralelas para facilitar el acuerdo global de lucha contra el cambio climático que los países pretenden adoptar en la Cumbre del Clima que se celebra en diciembre de 2015  en París (COP21), sin embargo para Anote Tong, presidente de la República de Kiribati, este pacto llegará demasiado tarde para los residentes de estas islas y atolones enclavados en la Micronesia. `No importa lo ambicioso que este sea´ ha declarado Tong , añadiendo que para los I Kiribati que habitan en atolones de coral que apenas si se elevan  escasos metros sobre el nivel del mar, ya es demasiado tarde.

Estas palabras fueron dirigidas ante una audiencia  en la que se encontraba Ban Ki-Moon. Las altas  mareas  y los fuertes vientos  asolan  y causan estragos en los frágiles anillos de coral, afectando considerablemente la vida diária  de sus habitantes; en algunos lugares ya han tenido que ser reubicadas aldeas enteras.

El presidente de Kiribati declaró que el país ya ha iniciado un plan para evacuar algunos de los 32 atolones de  los 33  que conforman el archipiélago, además de la isla volcánica de Banaba.  `No tenemos muchas opciones´. Los atolones de Kiribati están diseminados por un área marítima de más de tres millones de kilómetros cuadrados, entre ellos se encuentra Kiritimati (Christmas), el atolón más grande del planeta.

Ante la gravedad de la situación, Anote Tong  pidió a la comunidad internacional que Kiribati sirva como inspiración para desarrollar un proyecto ambicioso para reducir de forma radical las emisiones de gases que producen el efecto invernadero y evitar las consecuencias derivadas del incremento de las temperaturas. Tong  reconoció que en muchas ocasiones  casi ha perdido la esperanza ,  señalando que existe un límite a la hora de dar a conocer la problemática medioambiental y social de su país ante una audiencia que no está dispuesta a escuchar:  `No podemos permitirnos el lujo de no hacer nada´

Enewetak, el legado radioactivo norteamericano amenazado por el cambio climático

 

Ranuit

Entre 1948 y 1958, los Estados Unidos  detonaron 43 bombas nucleares en el atolón de Enewetak  incluyendo, a finales de 1952,  la primera prueba de  una bomba de hidrógeno  como parte de la Operación Ivy y qué vaporizó el islote de Elugelab.Enewetak , situado n la cadena de islas llamada  Ralik,  está compuesto por cuarenta islotes coralinos con un área de 6 km² y una laguna interior  que alcanza los  30 km de diámetro.

La explosión alcanzó una temperatura de 15 millones de grados, la cual  se estima que tiene el núcleo del Sol. Esta temperatura solo se alcanzó durante unos segundos, aunque  fueron suficientes para volatilizar todo aquello  que se interpuso a su paso. Los efectos físicos, sociales y medioambientales que causaron las explosiones nucleares en fueron  irreversibles. En la actualidad la cultura de los atolones de Majuro, Rongelap, Eniwetak, Bikini y Kwajalein ya no es viable. Los efectos psicosociales son traumáticos; las tasas de suicidio se sitúan entre las más elevadas del mundo. Los isleños parecen no encontrar significado a sus vidas porque  simplemente fueron  deliberadamente desposeídos,  desarraigados de sus condiciones naturales de existencia y contaminados por la radiación. El gobierno de Washington prometió proteger los intereses, derechos y libertades fundamentales de los habitantes de  estas islas de Micronesia ; sin embargo hicieron todo lo contrario, dejando una herencia nuclear espeluznante representada por niños paralíticos que no hablan ni crecen.

A comienzos de la Segunda Guerra Mundial, Japón se apoderó de las Islas Marshall. Sus cuarteles se instalaron  en el atolón de Jaluit, el que fuera  centro alemán de  la administración del archipiélago.  El 31 de enero de 1944, tropas norteamericanas  desembarcaron en el atolón de Kwajalein y conquistaron  el territorio a los japoneses el 3 de febrero, a lo que siguieron intensas luchas en  Kwajalein y Enewetak. En 1947, los Estados Unidos, como potencia ocupante, llegó a un acuerdo con el Consejo de Seguridad de la ONU para administrar Micronesia, incluidas las Islas Marshall, como el Territorio en Fideicomiso de las Islas del Pacífico (Trust Territory of the Pacific Islands).

Por si no fuera suficiente el legado nuclear norteamericano, los habitantes  de estos remotos atolones,  que a penas se  elevan  a escasos metros sobre el nivel del océano,  se enfrentan hoy al cambio climático que amenaza con hacerlas desparecer para siempre bajo las aguas.  Es más, el aumento del nivel de los océanos podría provocar la filtración  al  mar  de residuos nucleares sepultados bajo la la inmensa cúpula de Runit.

En el año 1977,  se iniciaron las labores de descontaminación de  los islotes  Enewetak.  En los tres años siguientes los militares estadounidenses reunieron más de 111.000 metros cúbicos de tierra y escombros contaminados procedentes de varios  de las islas  para mezclaros con cemento y enterrarlos en un cráter de  unos treinta pies de profundidad y  de 350 pies  de ancho,  situado  en el área septentrional de  la islita de Runit. Este cráter fue creado el 5 de mayo de 1958  por  la explosión de una bomba de 18 kilotones bautizada  con el nombre  de Cactus. Una cúpula  fue construida  sobre los desechos radioactivos con 358 paneles de  hormigón, cada uno de dieciocho centímetros de espesor. Tras su construcción,  en 1980 el gobierno de los Estados Unidos declaró a las islas del sur y el oeste del atolón de Enewetak aptas  para  ser habitadas por  sus antiguos residentes, quienes  regresaron ese mismo año a  su hogar ancestral.

El año pasado una inspección encontró que la cúpula estaba deteriorándose y  que las aguas agua subterráneas radioactivas  situadas  debajo,  subían  y bajaban  con las mareas. Las tormentas  acumulan arena en la cúpula  y sobre  las grietas crece la maleza. En la situación actual,  es probable que quede sumergida por el aumento del nivel del océano o deteriorada por las tormentas liberando  así  la contaminación radiactiva y agravando de esta manera el legado que la civilización a dejado a esta pequeña nación insular del Océano Pacífico + Info:  A Pacific Isle, Radioactive and Forgotten

Tuvalu , ¿Vamos a sobrevivir o vamos a desaparecer bajo el mar?

tuvalu

`… Estoy aquí en esta importante reunión,  como máximo representante del pueblo de Tuvalu. Llevo conmigo  una enorme carga y responsabilidad. Llevo  sus esperanzas de que habrá un futuro para Tuvalu. Esta es una enorme carga a  llevar. Me mantiene despierto por la noche.  En la historia de la Humanidad , ningún líder  se ha enfrentado a esta pregunta:  ¿Vamos a sobrevivir o vamos a desaparecer bajo el mar? Les pido que se pongan en mi lugar.  Deténgase y hagan por un momento  una pausa. ¿ Si se enfrentasen a la amenza de la desaparición de su nación, que harían?  El cambio climático es el mayor desafío  al que enfrenta mi país.  Esta amenazando los medios de subsistencia, seguridad y bienestar de todos los habitantes de Tuvalu. Hay otros otros  países que comparten también esta carga con nosotros.  Las naciones  formadas por  atolones de coral como Kiribati, las Islas Marshall  y las Maldivas, están en primera línea de esta batalla….´

Este texto ha sido extraído de la Declaración presentada por el  Primer Ministro de Tuvalu, el  Honorable Enele Sosene Sopoaga en la Conferencia de cambio climático de la ONU (COP20), celebrada este mes de diciembre en Lima (Perú). Para leer  la Declaración completa → Statement Presented by PRIME MINISTER Honourable Enele Sosene Sopoaga.

Naciones Unidas pronostica condiciones climáticas severas para las Islas del Pacífico

Las condiciones climáticas extremas pronosticadas para el Océano Pacífico representan una amenaza significativa para la industria y la infraestructura de los estados insulares de Polinesia, Melanesia y Micronesia. Así lo advierte a un nuevo informe de orientación de Naciones Unidas,  que a un mismo tiempo pretende establecer de un mecanismo regional para mejorar la preparación de estas naciones y territorios ante amenazas del cambio climático. Ciclones y tormentas severas podrían  producirse en las Islas Cook, República de las Islas Marshall, Tuvalu, Samoa, Niue y Fiji; una reducción de precipitaciones en la estación húmeda ocasionaría  un serio impacto en la agricultura de subsistencia causando pérdidas en ingresos económicos y reduciría  la capacidad de supervivencia de los habitantes de las islas, particularmente en Timor Leste, Papúa Nueva Guinea, Vanuatu, Islas Salomón y Fiji. + Info: UN News Centre.

Xi Jinping concluye gira por Australia, Aotearoa Nueva Zelanda y Fiji

Fiji (5)Xi Jinping ha dado por concluida su gira  por Australia, Aotearoa  Nueva Zelanda y  la República de las Islas Fiji. La estancia del presidente chino en el archipiélago fijiano ha hecho énfasis  en  el avance de los lazos con este archipiélago melanesio y otras Islas del Pacífico; destacando que fueron firmados cinco documentos de cooperación económica y en los sectores de defensa, exención de divisas, cambio climático y asuntos culturales. En Nadi, en la isla de Viti Levu,  Xi Jinping  mantuvo al mismo tiempo y por separado reuniones con lideres de Micronesia, Samoa, Tonga, Niue y  Papúa Nueva Guinea además  de una cumbre a la que se sumo el anfitrión fijiano y donde se accedió a establecer una asociación estratégica con China; una muestra del respeto y desarrollo comunes. Este acuerdo fue anunciado por el presidente chino durante su reunión con el primer ministro  de Fiji, Josaia Voreqe Bainimarama, el presidente de Micronesia, Emanuel Mori, y los primeros ministros de Samoa, Tuilaepa Lupesoliai Sailele Malielegaoi; Papúa Nueva Guinea, Peter O’ Neill; Vanuatu, Joe Natuman; Islas Cook, Henry Puna; Tonga, Siale’ataonga Tu’ivakano, y de Niue, Toke Talagi. Todas estas naciones del Océano Pacífico  mantienen relaciones con China desde la década de 1970. La gira de  Xi Jinping  por Australia,  Aotearoa Nueva Zelanda y Fiji, fue considerada  muestra del reajuste de la imagen internacional de la  poderosa economía china , que concede igual relevancia a países grandes como  pequeños.

Monuafe, una isla que desaparece en Tonga

Tonga

La islita de Monuafe, situada frente a Nuku’alofa,  en la isla de Tongatapu y capital  del archipiélago de las Islas Tonga, podría ser la primera isla de este reino polinesio en desaparecer bajo las aguas debido al incremento del nivel del océano.  Según información emitida por  el diario  Mantagi Tonga, Monuafe  se ha convertido  en un banco de arena sumergido que  emerge brevemente durante la marea baja. Hace 25 años era un islote  saludable que acogía una notable  diversidad de flora con treinta especies de plantas que incluían  arboles de  pandano y arbustos de hibiscus.   Con tan sólo 0.3 kilómetros cuadrados la erosión de Monuafe  se ha visto acrecentada por   la acción de los ciclones y la extracción ilegal de arena.

Aotearoa Nueva Zelanda ha reconocido por primera vez el derecho de a una familia originaria de Tuvalu a permanecer en el país como refugiados climáticos

 

Aotearoa Nueva Zelanda ha  reconocido por primera vez el derecho de a una familia originaria de Tuvalu, en Polinesia , a permanecer en el país como refugiados climáticos. Según ha declarado  su abogada y especialista en inmigración , Carole Curtis, el veredicto de este juicio histórico es que la vida en este archipiélago del Pacífico Sur se ha convertido en peligrosa a causa del cambio climático.

Las autoridades han  reconocido  el riesgo que corren Sigeo Alesana, su esposa y sus dos hijos de cinco y tres años ante  las consecuencias derivadas del calentamiento global. El argumento principal, ha declarado Curtis, es que  Tuvalu no puede garantizar a sus ciudadanos un acceso constante al agua potable a causa del cambio climático´. Los jueces neocelandeses, consideraron al mismo tiempo que los hijos de la pareja de Tuvalu se ven especialmente afectados por los desastres naturales que se producen como consecuencia del calentamiento global. A partir de ahora los tribunales de Nueva Zelanda podrán tener en cuenta el factor del cambio climático cuando tomen una decisión en relación al tema sin embargo, no sienta un precedente ya que no están obligados  a su cumplimiento.