Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (IX)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea 

Día 9. Kaminibit – Black water – Kaningara  – Governas  

El día amanece lloviendo y parece que la lluvia ha apagado el fuego que iluminaba la noche pasada. No es cuestión de continuar el viaje en piragua descubierta con lo que está cayendo, así que esperamos a que la lluvia cese en casa de Jerry, un artesano local. Compramos algunas de sus tallas en madera y otros objetos, como collares y bilums, éstos últimos hechas por la mujer de Jerry. También compro un par de hachas de piedra ceremoniales.  Cuando ya casi ha cesado la lluvia decidimos continuar viaje y por suerte el viento producido por el avance de la canoa y el tímido sol nos va secando poco a poco a pesar alta humedad del ambiente.

Antes de iniciar un viaje en piragua hay que deshacerse de los mosquitos que se ha escondido en las partes más sombrías del interior de la piragua, debajo de los asientos y de la carga. Mientras la piragua está en movimiento no hay presencia de mosquitos, pero al acercarnos a las orillas a baja velocidad el asalto de una nube de agresivos mosquitos está asegurado.

Después de unos cuarenta minutos de navegación llegamos al rio Korosamery por el que se accede a la región de los lagos Blackwater (agua negra). El rio Korosamery está en el lado opuesto del poblado de Mindibit.  Entramos en el rio y el monótono paisaje del Sepik que habíamos llevado hasta ahora cambia radicalmente, aquí el rio es más estrecho y la avifauna empieza a aumentar de forma asombrosa. Algo después, los márgenes de este afluente se van convirtiendo en grandes extensiones de pit-pit (carrizo) y sus agua toman un color oscuro, como un té negruzco debido a la fuerte concentración de tanino que contiene sus aguas. Grandes cantidades de lilas de agua con sus vistosas flores azules descienden empujadas por la corriente o se agolpan en las márgenes. Hay multitud de canales que salen a derecha y a izquierda del cauce principal, un laberinto acuático donde perderse no presenta la menor dificultad. Pasamos sin parar por el poblado de Mameri, famoso por sus carving, hasta llegar a Kaningara, poblado situado en una colina con preciosos arboles de gran tamaño. En este poblado hay una misión católica (actualmente si cura). Seguimos viaje hasta Governas, lugar donde pasaremos la noche.

En Governas nos alojamos en casa de Hubert, quien nos guía hasta un curso de agua entre rocas que tiene unas pozas donde nos bañamos. El agua que  desciende directamente de las Murder Montains está fría y el baño se agradece.

La noche es estrellada, negra, mágica, sin rastros de la Luna. Cuando aún no eran las siete de la noche sentimos una gran temblor de tierra, un terremoto que hizo temblar en dos ocasiones las casas y el suelo durante un largo espacio  de tiempo. Más tarde, ya de vuelta en Wewak, sabremos que este terremoto de magnitud 7 en la escala de Richter barrió del mapa el poblado costero de Aitapé (situado a unos 120 kilómetros en línea recta de donde me encuentro), en la costa norte de Papúa. El maremoto provocado por este temblor causó la muerte de más de dos mil personas, unos quinientos desaparecidos y más de diez mil heridos.

Una vez pasado el susto, la vida continuó como si nada. En esta zona los temblores sísmicos están a la orden del día y la población está habituada.  El tema recurrente de conversación después de cenar son las historias de espíritus. En la cuenca del Sepik todas las actividades de la vida cotidiana están regidas por los espíritus, los hay caprichosos y burlones, los hay buenos y colaboradores y otros malos que son la causa de todas las desgracias, desde que un huerto no prospere hasta una enfermedad.

Anoto en mi cuaderno de viaje la siguiente, la de un espíritu maligno llamado Mawel que se manifiesta en forma de cuscus (un pequeño marsupial arborícola) que lleva una llama en el extremo de su cola produciendo una luz muy potente mientras vuela de un árbol a otro, siempre de noche. Suele aparecer cuando alguien es asesinado y el espíritu del muerto sale del cuerpo. Tres locales del poblado, al igual que nuestro guía, afirman fehacientemente haberlo visto.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

Los habitantes de las Islas Cook se niegan a que cerqueros españoles saqueen y vacíen reservas de pesca

Cuatro buques cerqueros españoles podrán pescar en aguas de las Islas Cook durante los próximos cuatro años, en virtud de un acuerdo de asociación de pesca sostenible (SFPA) firmado por la Unión Europea (UE) y las Islas Cook.   Este acuerdo ampliará la zona de operaciones de la flota comunitaria en el Océano Pacífico Occidental y Central, el caladero de atún más importante del mundo, que proporciona más de la mitad de las capturas mundiales de atún.

A cambio de tener acceso a la captura de 7.000 toneladas de atún, la Unión Europea  pagará a las Islas Cook una contribución financiera  2,8 millones de euros, monto del que que  350.000 euros  se destinarán al apoyo de su sector pesquero.

La semana pasada el diario Cook Islands News  informó que Henry Tuakeu Puna, Primer Ministro de las Islas Cook,  ha subido el nivel de supervisión del acuerdo, encargando a un comité central de ministerios y agencias gubernamentales  evaluarlo a fondo sin embargo la flota española, conocida  por sus prácticas de pesca insostenibles  y por  el uso de  `dispositivos de agregación de peces´, ha generado un rechazo generalizado y protestas por parte de los habitantes de este archipiélago polinesio enclavado en el Pacífico Sur. La gran mayoría de  los māori de las Islas Cook quieren la prohibición de la pesca de cerco en razón del impacto que esta tendrá sobre las poblaciones de atún en sus  aguas  territoriales.

El pasado mes de junio de 2015 en Rarotonga, donde se enclava la capital Avarua, alrededor de la mitad de la población con derecho a voto en  las  Islas Cook hizo  una evidente  declaración de rechazo a través de  una petición ante el Parlamento  Nacional,   para dejar claro que la pesca con redes de cerco es algo que no desean que se lleve a cabo en  sus islas.  Más de 3000 personas firmaron a  favor de impedir la presencia de los pesqueros españoles en una iniciativa llevada a  cabo por la organización no gubernamental Taporoporo Ipukarea Society . Las firmas  fueron recibidas por el Secretario del Parlamento,  John Tangi quién  dijo que tanto él mismo como el Parlamento de las Islas Cook  comprobarían la credibilidad de la petición antes de ser entregada al Presidente de la Cámara Niki Rattle.

Los ecologistas han solicitado al Ministerio de Recursos Marinos de las Islas Cook  prohibir los `dispositivos de agregación de peces´ (FAD, en sus siglas en inglés, Fish Aggregation Devices) asociados a la pesca con redes de cerco.  El nivel de la  captura incidental del  patudo es inaceptable dicen los científicos ,  los  recursos pesqueros ya se encuentran al 16% de su totalidad.   Los `dispositivos de agregación de peces´, además del atún,   atraen  al mismo tiempo   a toda clase   de vida marina:  tiburones, rayas,  tortugas, mamíferos marinos, incluyendo también al atún juvenil los cuales que quedan atrapados en las gigantes redes después de alimentarse y refugiarse en los dispositivos y antes de ser arrojados por la borda muertos o moribundos.  Cuando las redes se establecen en éstos, la captura accidental de atunes juveniles y otras especies marinas es alta.   Los niveles de captura del  atún patudo deberían reducirse a un 50% de los niveles actuales y sin embargo las Islas Cook sigue vendiendo derechos de pesca a  las flotas extranjeras que realizan pesca con redes de  cerco haciendo uso de `dispositivos de agregación´; con un promedio de captura de 4 a 5 toneladas de atún patudo juvenil por cada buque cerquero y cada conjunto de redes entorno a un dispositivo.

La española es  una de las flotas  que dispone de  los  buques de mayor tamaño, faenando siempre  con `dispositivos de  agregación de peces´. Es la que peor reputación tiene y los habitantes de las Islas Cook  se niegan a ceder  ante su presencia, a  permitir  los `dispositivos de agregación´  e  incluso mostrarse dispuestos  a plantear  la prohibición total de  la pesca con cerco en  el archipiélago.

El área principal de pesca con cerco en  las Islas Cook   es inmediatamente adyacente a los límites de Marae Moana,  parque marino de un millón de kilómetros cuadrados propuesto por el  gobierno insular; por lo que continuar manteniendo  este  tipo de pesca insostenible, no es coherente con los objetivos conservacionistas que se proponen las autoridades de locales.

En la pesca con redes de cerco, los peces son rodeados por un gran muro de redes, que luego se unen para mantener a los peces mediante el uso de una línea en la parte inferior que permite a la red que se cierre como una bolsa, cercando las capturas. Estas redes tienen una forma rectangular. En la parte superior de la red se dispone de un número adecuado de flotadores que la mantienen en posición vertical cuando se utiliza. En la parte inferior lleva una serie de plomos que ayudan a mantenerla vertical, contando además con un conjunto de anillos por los que pasa un cabo resistente, que se encarga de cerrar la red, formando un cerco.

Albatun Tres es el mayor buque de pesca con redes de cerco de todo el mundo, faena durante todo el año,  capturando más de 3000 toneladas de pescado al día,sus  redes gigantes pueden rodear más de un kilómetro del océano;  esto supone  casi el doble de la captura anual de algunos países insulares del Pacífico y 15 veces más  pescado que todas las capturas combinadas anuales  de todos los pescadores artesanales de las Islas Cook.

De bandera española y  propiedad de Albacora, una de las empresas pesqueras más grandes de Europa, ha sido  bautizado por Greenpeace como `el destructor de atún ´. Las autoridades de las  Islas  Cook quieren permitir la  presencia en su Zona Económica Exclusiva de al menos cuatro buques españoles, podrían ser siete,  que hacen uso de las redes de cerco.

Junto a las empresas pesqueras españolas aparecen otras de China, Taiwan y los Estados Unidos.  Las comunidades de las llamadas  Pa Enua o  las islas periféricas  del archipiélago de las Cook acusan al gobierno de Puna de hacer oídos sordos ante la  negativa de la comunidad; este  trata de convencer a sus compatriotas de que la presencia de los pesqueros españoles les convertirán en unos de los ciudadanos más ricos del mundo.

Apii Piho, líder comunitario del atolón de Manihiki ha declarado que permitir  la presencia de los cerqueros españoles es `permitir que se robe a las islas´ , especialmente las que componen el grupo norte,  compuesto por atolones de coral; de poner en riesgo su principal fuente de alimentos, el pescado. Piho ha dicho que no  alcanza comprender  como mientras en el resto de las Islas del Pacífico  se están retirando los acuerdos de pesca con redes de cerco con la Unión Europea, que en las Islas Cook se esté haciendo lo contrario.

A la presencia del  Albatún  de 115 metros en aguas de las Islas Cook, podría seguírle el Albacora Uno de 195 metros y  otro supercerquero capaz de capturar 2000 toneladas en tan solo un viaje de pesca. En 2010 el Albacora Uno fue sorprendido pescando ilegalmente durante un período de dos años con 67 `dispositivos de concentración de peces´ en la zona Económica Exclusiva de Estados Unidos. Albacora S.A., la empresa propietaria del buque y Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA) acordaron una resolución de 5 millones de dólares. En julio de 2012, el Albacora Uno fue también  uno de los tres buques capturados por las autoridades marinas de las Islas Marshall Recursos (MIMRA) con pieles de tiburón, aletas y los cuerpos a bordo. Fue multado con 55.000 dólares por la MIMRA. Se le confiscaron 18 cuerpos de tiburón. En octubre de 2013, el Albacora Uno recibió una multa de 1.000.000 de euros por seis incidentes de pesca ilegal en la Zona Económica Exclusiva de Nauru en la Micronesia.   Los otros dos buques destinados a faenar en  estas islas de Polinesia son el Rosita C de 84 metros y el Aurora B  también de 84 metros,  la tripulación de este último no respeto el santuario de tiburones de la República de las Islas Marshall en Micronesia. En 2009 el Albatun Tres  faenaba en  la Zona Económica Exclusiva de la República de Kiribati,  ya en su momento  Greenpeace declaró  que no debería permitirse que  buques del tamaño del Albatun Tres saqueen y vacíen las reservas de pesca actuales en las Islas del Pacífico: “Tienen que ser retirados de los océanos  y desechados,  de inmediato con el fin de hacer frente a la sobrepesca que estas flotas pesqueras ejercen  sobre las  poblaciones de atún restantes´. Los  4.9 millones  de euros  de subsidio de la Unión Europea que ayudaron a construir este buque es igual al 14% de los ingresos totales del gobierno de Kiribati; el dilema de esta república micronesia es que los 33 millones de dólares australianos generados por las licencias de pesca que los buques extranjeros pagan por faenar en aguas del país conforman el 40% del presupuesto nacional. Las Islas del Pacífico pueden detener  a los buques pesqueros extranjeros e impedir que arruinen su futuro, ¿La fórmula? posicionarse ante estos con fuerza para impedir que arruinen su futuro.

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (VIII)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (VIII)

Día 8. Palambai – Kanganaman – Chambri Lake – Aibon – Kaminabit

Después del desayuno compuesto por café con tostadas con miel y margarina,  toca recoger el equipaje y cargarlo en la piragua, como cada día. Algunas personas del poblado se entretienen (pues no tienen nada más que hacer y somos la novedad del día) en ayudarnos a cargar la piragua. La salida está prevista a las siete de la mañana y la primera parada se hace en Kanganaman donde se encuentra el Haus Tambarán más antiguo de la cuenca del Sepik y declarado monumento nacional, si bien el techo ha sido reconstruido con ayuda del Museo Nacional de Port Moresby. La población pertenece al grupo lingüístico Iatmul. El Haus Tambarán que tenemos delante es el cuarto Wolimbit y en cada reconstrucción se aprovechan materiales de las casas sagradas anteriores. Su interior contiene objetos y tallas en madera que se consideran con poderes para ayudar a tomar decisiones que afectan a la comunidad. Como es habitual las mujeres ponen sus puestecitos de artesanía a la llegada de un esperado turista.

Nuestro viaje se dirige ahora hacia los lagos de Chambri Lake, tomando un río por él cual el lago vierte sus aguas al Sepik. Aquí el agua es más oscura debido a su alto contenido en tanino, pero es un buen lugar para practicar la pesca con arpón. La primera parada se hace en poblado de Aibom, conocido por su cerámica y uno de los lugares alfareros más reputados de Papúa. Solamente las mujeres pueden ejercer el oficio de alfareras. Sus jarras con caras humanas, que representan espíritus, sirven para  guardar la harina de sago. Los recibientes o fogones de forma abierta para hacer el fuego y cocinar son también muy característicos de este lugar. Toda la alfarería se hace sin torno y es cocida en contacto directo con el fuego.

Sin pensarlo dos veces un hombre se nos acerca para contarnos el origen de la cerámica de Aibom. los espíritus, hechizos y  maleficios son parte central de la mitología local. En las montañas del sur en la cuenca del Sepik, una mujer llamada Kalimenga le dijo a su marido: “tu no me vas a volver a ver más, voy a desaparecer y en el lugar en él que estaré haré un gran fuego y por él sabrás donde estaré”. Una noche desaparece y desciende en piragua el río Karowari, pasa la noche en el camino y después vaga por las montanas del adyacentes al río Sepik, llegando a poblado de Kambalyo y por último a Aibom donde varó su piragua, recogió madera e hizo un gran fuego. Su marido, al ver la columna de humo que ascendía en el cielo, frustrado en su soledad se suicidó. Entre tanto esta mujer que conocía las artes de la cerámica instruyó a las mujeres del pueblo en el arte de hacer cerámica, pero el jefe del poblado de Aibom que era brujo y al ver que Kalimenga había instalado en sus tierras sin su permiso le hizo un embrujo y convirtió su piragua y sus remos en piedras, que son más que hoy se encuentran en las ladera del poblado de Tangulimb.  Sin piragua Kalimenga no pudo continuar su viaje y se instaló en Aibom enseñando a las mujeres del poblado el arte de la cerámica. Así la facultad de hacer cerámica solo recae en las mujeres que fueron las que aprendieron, mientras que los hombres solo podían ayudar en las labores de recogida de la arcilla. Si una mujer de Aibon se casa con un foráneo y por lo tanto debe abandonar el poblado pierde esta facultad de hacer la cerámica.

Mientras oímos esta historia nos avisan que nuestra piragua cargada con todas las pertenencias se ha desatado y se ha ido corriente abajo. Rápidamente se organiza una búsqueda y al poco rato vemos venir la piragua intacta.

Después de la visita a Aibom seguimos el rio corriente arriba para adentrarnos en el Chambri Lake, pero una isla flotante de espesa vegetación nos impide el paso. Esta isla tiene una longitud de unos  doscientos metros de longitud por unos cien de ancho, a ojo de buen cubero. Al llegar encontramos que otros locales tienen el mismo problema y machete en mano están cortando la isla en trozos más pequeños que empujan para que la corriente los arrastren río abajo. Después de dos horas de cortar la isla en trocitos, la situación es la misma, el paso sigue bloqueado. Nos acercamos a la orilla y desde lo alto de un árbol se aprecia que otra isla flotante de mayores dimensiones que la que nos ocupa dificulta la navegación y ante el riesgo de quedar aprisionados entre las dos islas decidimos regresar por el mismo camino que hemos venido, así que nuestra visita a Chambri Lake queda abortada. Los locales llaman al Chambri Lake como lago Wambri, que acoge a tres poblados Indigai,  Wombun y Kilimbit, situados en los márgenes del lago que son inundables en la época de crecidas.

A las cuatro y media de la tarde ya estamos Kaminabit, poblado situado en la confluencia de los ríos Karawari y Korosomeri, donde se pasa la noche. La principal actividad de las gentes de Kaminabit es la talla en madera. Como hemos llegado muy pronto decidimos ir a pescar con arpón o lanza. Un buen numero de peces que los locales llaman erróneamente barramundi nos sirven de cena.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (VII)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea

Dia 7. Ambunti – Korogo – Palambai

El recorrido en piragua motorizada desde Ambunti a Palambai es de unas tres hora. El panorama que ofrece el rio es menos espectacular que el curso del alto Sepik, entre otras cosas debido a que el rio es mucho más ancho y la planicie por donde discurre el rio está a perdida de vista. El cansancio se hace notar y se manifiesta también en nuestros guías.

La primera parada la hacemos en Korogo. Nuestra llegada y desembarco no llama la atención a los locales, muy diferente a los poblados vistos hasta ahora en donde los habitantes se concentraban para ver el white men, por lo  que interpreto que el cauce del medio Sepik está mucho más frecuentado por turistas que el sector del alto Sepik que hemos recorrido durante los días anteriores. Este último punto me es confirmado por varias fuentes, incluida las guías de viaje. El principal atractivo de Korogo, por no decir el único, es sin duda alguna su impresionante Haus Tambarán de dos pisos que está situado a orilla del rio. Este Tambarán es una de los más bonitos del cauce medio del Sepik, con una fachada que en su parte superior  hay una gran cara y debajo unas pequeñas aperturas en las que se divisa los rostros de otros espíritus. El tejado esta rematado por dos aves talladas en madera que parecen tomar el vuelo. Sus columnas y vigas están ricamente decorados con varios motivos policromados donde no falta el cocodrilo, me llama la atención la representación en las columnas del pez sierra, así como la gran cantidad de telas de arañas que cuelgan de cada rincón del Tambarán. En su interior  hay una gran cantidad de figuras, dispuestas para la venta, lo que me hace pensar más en un supermercado del carving que en una casa los espíritus.

Al poco de iniciar la travesía hacia Palambai, divisamos una gran bandada de gaviotas reidoras y una colonia de cormoranes y un poco más lejos se distingue en el horizonte una columna de humo inmensa que se eleva en el cielo provocada por un descomunal bush fire o fuego de bosque, el mismo que esa misma noche iluminaria el horizonte y el cielo de color rojizo.

En esta zona, antes de llegar a Palambai, la superficie del rio está llena de  una ephémeras de un par de centímetros o algo mas, sin contar los largos apéndices posteriores, que se desplazan a gran velocidad a ras del agua, moviendo vertiginosamente sus alas verdoso amarillentas y describiendo trayectorias erráticas sobre la superficie del rio. Estos insectos que solo viven un día en su fase adulta dedicado al apareamiento y reproducción ofrecen un espectáculo que nunca había visto.

Para llegar a Palambai hay que andar unos veinte minutos desde el lugar de desembarco. En el poblado se observa las marcas que ha dejado en los arboles la última crecida del rio, lo que indica que el cauce del Sepik se ha extendido unos dos  o tres kilómetros tierra adentro. Del primitivo Haus Tambarán tan solo quedan postes tallados que sostenían el conjunto y que fue destruido por los japoneses durante la segunda guerra mundial en represalia por el hecho que la población local habían ayudado a los americanos. El poblado está situado en un gran palmeral y muestra con orgullo sus dos nuevos Haus Tambarán.  El primero de ellos está  menos decorado y su extremo anterior y posterior del techo se eleva como una prolongación hacia el cielo, con tres grandes ventanales en cada uno de sus flancos. Cada Haus Tambarán tiene, al menos, un gran Garamut o tambor hecho con un tronco de grandes dimensiones decorado y vaciado y colocado horizontalmente que se golpea rítmicamente con unos palos por dos o más hombres. Cada Haus Tambarán contiene dos grandes piedras que, según nos dicen, proceden de Chambri Lake. Me pregunto cómo han podido acarrear las piedras hasta aquí. Las mujeres aprovechan nuestra presencia para exponer a la venta unos bilums o sacos de red y cestos hechos por ellas.

Sin mucho que hacer, la tarde se dedica al baño  y paseo por el borde del rio. Los mosquitos obligan a acortar la caminata que a la caída de la tarde podía haber sido agradable. El “fenergan” y el frasco de repelente anti mosquitos están muy solicitados. La cena se compone de sopa, pollo con patatas fritas y plátanos. La noche se pasa en la cabaña sobre pilotes de Jerry, un personaje local que la ofrece por un módico precio. Uno de los grandes problemas de este tipo de viajes son las letrinas, nada recomendados para escrupulosos…que hay que pensárselo más de dos veces antes de acceder a  ellas y solo los utilizamos en caso de extrema necesidad.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

Miedo a regresar a Fiji

Aman Ravindra-Singh,  abogado en Fiji,   ha dicho que decenas de personas originarias de Fiji y residentes en Nueva Zelanda, se muestran temerosos de regresar a su país natal a causa del clima de terror existente. Las cifras de emigrantes  fijianos que solicitaron asilo en Nueva Zelanda ha superado a todos los demás grupos étnicos por quinta vez en diez años. El año pasado 28 fijianos  en  Nueva Zelanda  solicitaron adquirir el  estatus de refugiados, ocho  fueron aceptados  convirtiendose, de esta manera, en el número más alto desde que el Primier Ministro Frank Bainimara perpetrara un golpe de estado en 2006.   El letrado fijiano afirma que a pesar  de las elecciones celebradas en  2014, el gobierno de Bainimarama no ha hecho más que  consolidar su poder: `El clima de miedo que   existió   desde el golpe de estado de 2006 sigue siendo el mismo. Las personas se enfrentan a cargos simplemente por mostrar su oposición. Han tenido lugar algunas muertes, un número considerable de  personas han sido golpeadas de forma brutal, torturadas y esto es lo que un régimen hace para obtener el control total de su población y reprimir en cualquier momento cualquier tipo de oposición.´ Aquellos solicitantes de asilo  en Nueva Zelanda y que se ven obligados a regresar  deben mantener en Fiji  un bajo perfil.

Hilda Heine se convierte en la primera mujer en liderar un gobierno en las Islas del Pacífico

Hilda Heine fue elegida hoy presidenta de las Islas Marshall por el Parlamento de este país de islas enclavado en  la Micronesia y se ha  convertido en la primera mujer en encabezar un gobierno en las Islas del Pacífico;  fue también la primera mujer en obtener un doctorado y anteriormente fue ministra de Educación y fundó Women United Together Marshall Islands.  Heine  obtuvo el voto a favor de 24 de los 33 miembros del Nitijela o Parlamento Nacional.  Su elección tuvo lugar un día después de que la cámara aprobara una moción de censura contra el presidente Casten Nemra, quien había sido elegido nueve días antes con un solo voto a favor de margen.   La República de las Islas Marshall es gobernada mediante  un sistema mixto parlamentario y presidencial junto a un consejo consultor de altos jefes o Iroijs, en el que no hay partidos políticos formales pero que está dominado por dos grupos de interés: Aelon Kein AD y el Partido Democrático Unido. Heine es una de las tres mujeres  que actualmente ocupan un escaño en el parlamento.  Este archipiélago micronesio esta en  régimen de asociación libre con los Estados Unidos y  está formada por 29 atolones de coral en los que   según datos oficiales de 2015, residen   72.191 habitantes.

El racismo está destruyendo el sueño australiano

El racismo está destruyendo el sueño australiano. Este es el discurso de Stan Grant, periodista aborigen australiano, sobre la historia de su país en cuanto a los derechos de su pueblo. Este video que ha sido visto más de un millón de veces en tres días; fue parte integrante de un debate del Ethics Center el año pasado y fue publicado en internet apenas unos días antes de la celebración del Día de Australia, el 26 de enero de 2015.

Para una parte del país el Australia Day  día es visto como una celebración de las injusticias perpetradas en contra de los pueblos aborigenes, desde la matanza llevada a cabo por los colonos blancos, hasta la incautación forzosa de sus tierras y el secuestro de sus hijos. `El sueño australiano. Cantamos al respecto, lo recitamos en versos ´, dijo Grant, citando una parte del himno australiano: `Australianos, regocijémonos porque somos jóvenes y libres´.

`Mi pueblo muere joven en este país. Morimos 10 años antes que los australianos promedio y estamos lejos de ser libres. Somos menos del 3% de la población australiana y sin embargo somos 25% de esos australianos encerrados en nuestras prisiones. Y si usted es un menor de edad, es peor, porque es el 50%. Un niño indígena tiene más probabilidades de ser encerrado en la cárcel que de terminar la escuela secundaria ´, dijo Grant, quien proviene de la nación wiradjuri  en  la región central del estado de Nueva Gales del Sur.

En 2014, la edad media más baja de mortalidad fue  para los aborígenes y  los habitantes de las islas del Estrecho de Torres, entre Australia y Papúa Nueva Guinea,   era de 49,9 años, registrada en el estado de Australia Occidental. Pero mortandad de la población no indígena se encuentra en 78,5 años para los hombres y 84,8 para las mujeres. Para el sector  aborigen  las tasas de mortalidad infantil son más altas al igual que los suicidios. Por lo que Grant decidió alzar la voz y expuso la imagen de las injusticias así como el retrato de los rostros de su familia, su comunidad, y  su pueblo.

`Mi pueblo era apresado y era  recluido  en misiones de las que, si escapabas, te perseguían, te ataban y te arrastraban de vuelta y todo sucedía ahí. Sucedía en la misión de la que provenía mi abuela y mi bisabuela, de Warrengesda en Darling Point del río Murrumbidgee. Lee al respecto. Sucedió ´.

`Nuestros derechos se extinguieron porque no estábamos de acuerdo con la ley británica, y cuando los británicos nos miraron vieron algo infrahumano. Estábamos impresionados, ellos volaban y nosotros éramos salvajes de la Edad de Piedra, y era el idioma que se utilizó ´.

`En 1901, cuando nos convertimos en una nación, no estábamos en ninguna parte, no estábamos entre las leyes de la constitución. Salvo por disposiciones que permitieron a las leyes que se llevaran a nuestros hijos e invadieran nuestra privacidad ´.

El comisionado australiano de Justicia Social, Mick Gooda, señaló que el discurso de Grant reavivó una conversación que comenzó en 2014 con lo que llamó `racismo informal´:  `Si bien tenemos una población base en Australia que no han avanzado tanto como quisiéramos, existe otro grupo de personas que sí lo han hecho. Y es con ellos con quienes nos tenemos que involucrar´, dijo Gooda para añadir que `Australia como nación fue formada en 1901. Mi pueblo ha estado en Australia durante 20.000 años, Así que para nosotros, una vez estemos incluidos en la constitución, tendremos una razón para celebrar, pero no en este momento´.

El próximo año Australia llevará a cabo un referéndum sobre si se debe incluir o no a los  aborígenes  y a los isleños del estrecho de Torres en la constitución australiana, y eliminar las cláusulas que permiten la discriminación racial.