Un rinconcito vasco en los Mares del Sur

Iñigo Etxebarria desborda amor y sentimiento al hablar de los habitantes de las islas Tonga, en la Polinesia.  Se le escapan las lágrimas al recordar cómo le acogieron a él y a su hijo Iñigo cuando arribaron en su pequeño velero Siete de julio hace 30 años. Fueron adoptados por una familia y allí se quedaron. Íñigo padre se convirtió en una auténtico Robinson Crusoe vasco en el Pacífico Sur. Íñigo hijo fue rebautizado como Papu por los tonganos  y se educó como un polinesio más. Fue profesor de español en la Universidad de Auckland en  Aotearoa Nueva Zelanda. En la actualidad han regresado al Reino de  Tonga. Íñigo vive en el barco y Papu ha inaugurado The Basque Tavern en Neiafu, en el archipiélago de Vava’u.

Íñigo Etxebarria (Donostia, 1949) salió de Marbella en 1983 con su hermano Eduardo y su cuñada Pilar Mejías   (Tapana, un pedazito de España en los Mares del Sur) en el velero Rock and blues. Fueron hasta Panamá. Íñigo regresó a Donosti a buscar a su hijo que tenía 9 años. En Panamá compraron un velero al que llamaron Siete de julio. Pusieron rumbo hacia Australia en donde educaría a su hijo. Antes pararon en Tonga en donde se quedarían hasta que pasara la temporada de ciclones pero fueron tan bien acogidos que, a los dos meses, los tonganos les hicieron quedarse.Íñigo recuerda que todo era amor y felicidad.

 En 2004 Íñigo regresó por unos meses a Euskadi en donde Roge Blasco   tuvo la oportunidad, en diferentes ocasiones, de entervistarle para el programa de  Levando Anclas de Radio Euskadi.  Aquí tenéis la entrevista vía telefónica en el programa de Radio Euskadi `Levando Anclas´ el día de Navidad 25 de diciembre de 2014. Escuchar entrevista aqui  Luego se fue a Tonga para más tarde establecerse con su hijo y su familia en Aotearoa  Nueva Zelanda. Echaban de menos la vida en Tonga y han regresado. Están viven en las islas Vava’ u, al noryte de Tongatapu, donde se enclava la capital Nuku’alofa.  Íñigo continúa viviendo en el  Siete de julio  (tiene 8 metos de eslora), tiene cinco nietos,  mientras que Papu es  director y chef de The basque Tavern. Les gustaría convertirla en una Euskal Etxea. Están deseosos de contactar con marinos y vascos que les quieran ayudar a representar su cultura en estas islas de Polinesia. Participó vía telefónica en el programa de Radio Euskadi `Levando Anclas´ el día de Navidad 25 de diciembre de 2014.

Sin contacto con el misionero español en Tanna , Vanuatu, tras ser la isla devastada por el ciclón Pam

 

La orden religiosa Fundación Corazonistas ha indicado  esta semana que no ha podido contactar con el misionero  Antonio López García-Nieto en Vanuatu, el archipiélago melanesio azotado este fin de semana por el poderoso ciclón Pam en el Pacífico Sur. `Desgraciadamente las comunicaciones en Vanuatu no están operativas y no hemos podido contactar todavía con la Misión del Colegio Técnico de Lowanatom´, señalaron a EFE fuentes de la fundación en referencia a la isla de Tanna, devastada por la tormenta tropical y  donde está destinado el religioso. En ese colegio técnico trabaja desde hace años el sacerdote católico, quien nació en Badajoz y llegó a Vanuatu en 2001, aunque ya desde los 18 años  ha trabajado  en otros lugares del Pacífico Sur. El Hermano  López García-Nieto llegó a  Kanaky Nueva Caledonia en 1977,  en 2001 inició su apostolado en la misión católica de Montmartre, situada en la isla de Efate, donde se enclava la capital  ni Vanuatu de Port Vila. Durante dos años fue  allí profesor del colegio y del liceo enseñando francés y español. A partir de 2003 ejerce su apostolado en la misión católica de Lowanatom. Los hermanos tienen en Tanna un colegio de enseñanza general y técnica donde los alumnos, además de las asignaturas generales, estudian carpintería, cocina y costura. Con el apoyo y la colaboración de la Fundación Corazonistas de de España, desarrollan diversos proyectos: becas de estudio, equipamiento de los talleres, construcciones de módulos prefabricados.

Kiribati, Tuvalu y las Islas Salomón afectadas también por la fuerza destructiva del ciclón Pam

El gobierno de  la República de Kiribati ha señalado de  que está recibiendo informes sobre los graves daños sufridos en tres de los atolones situados al sur de este país micronesio a causa de los fuertes vientos y marejadas provocadas por el ciclón tropical Pam y que arrasó Vanuatu el fin de semana pasado.  Rimon Rimon portavoz del gobierno I Kiribati ha informado que la evaluación de los daños está  en marcha;  la semana pasada el  The Dai Nippon Causeway  puente que conecta Betio y Bairiki, dos de los núcleos urbanos más poblados del atolón de Tarawa y por donde transita la mayoría de las mercancías y combustible se ha visto afectado por la violencia del oleaje  impidiendo  su capacidad de servicio y tráfico limitado  controlado por la policía local. Las severas condiciones climáticas no han permitido hasta la fecha su reconstrucción. Los diques de contención del océano y las viviendas en poblados se han visto seriamente dañadas. En los atolones mencionados, aldeas enteras se han visto obligadas a desplazarse a lugares más seguros afectando, de este modo, la vida de sus habitantes y su medio de vida basada en la pesca y la agricultura de subsistencia. Según ha señalado el líder micronesio, `llevará bastante tiempo para que puedan regresar a la normalidad´. La semana que viene, con la llegada de la primavera,  se espera que una nueva marea  afecta a las islas.

Por otro lado Tuvalu, nación de Polinesia compuesta  también por atolones de coral que apenas si se eleven unos metros sobre el nivel del océano,  esperar recibir  este martes  ayuda por parte de la Cruz Roja después de sufrir el embate  de enormes olas y lluvias torrenciales que han arrasado cultivos y provocado la destrucción de viviendas. Casi la mitad de la población de Tuvalu 9876 habitantes,  se ha visto  desplazada por la inundaciones.  Enele Sopoaga, primer ministro del país,  ha indicado que la mayoría de  los habitantes  del archipiélago se han visto afectados, al menos habiéndose visto completamente anegado por completo uno de los atolones. La máxima preocupación para las autoridades se centra en las condiciones sanitarias  y la falta de alimentos,  agua y medicinas. Aurelia Balpe,  directora regional de la Cruz Roja Internacional en el Pacífico , ha declarado que desde Fiji han sido enviados equipos higiénicos, mantas, utensilios de cocina y contenedores de agua.

 El Ministro de Relaciones Exteriores de Nueva Zelanda, Murray McCully   ha indicado  que los  reconocimientos aéreos  llevados  a cabo por aviones de las Fuerzas Armadas de Nueva Zelanda el pasado fin de semana ,  han podido comprobar que la situación en Tuvalu no ha sido tan desastrosa como en Vanuatu. Los atolones  se han sido  afectados por la fuerza del ciclón Pam  aunque las viviendas no se han visto tan afectadas como aquellas del país melanesio. McCully ha dicho que el gobierno de Tuvalu parece capaz de gestionar la situación y con ello centrar todos los esfuerzos  en prestar ayuda a Vanuatu sin embargo, umerosas asociaciones humanitarias , como Plan International Australia, han alertado a la comunidad internacional que no se olviden de los desastres ocasionados en otras Islas del Pacífico por el paso del ciclón Pam, como son Kiribati, Tuvalu y las Islas Salomón. Las islas de Anuta y Tikopia, en las Islas Salomón en Melanesia, se han visto severamente afectadas por las violentas inclemencias climáticas derivadas de Pam, uno de los ciclones más destructivos ocurridos en el Pacífico Sur y que con ráfagas de viento de más de 340 kilómetros hora arrasó el archipiélago de Vanuatu el pasado sábado.

`… tenemos que empezar de nuevo, todo está por reconstruir ´ declara el presidente de Vanuatu tras la devastación sufrida por el ciclón Pam

El presidente de la República de  Vanuatu, Baldwin Lonsdale, ha hecho este lunes un llamamiento a la comunidad internacional para que envíe ayuda con la que hacer frente a la catástrofe provocada por el paso del ciclón Pam. Los informes provenientes de las islas describen un panorama de destrucción total tras el paso del poderoso ciclón, de categoría 5, que tocó tierra el viernes con vientos de más de 300 kilómetros por hora y derribó edificios, destrozó barcos, inundó carreteras y puentes y arrasó las comunicaciones. Se desconoce la cifra de fallecidos, ya que el último balance, de ocho muertos y 30 heridos, es del viernes y no se puede acceder a las zonas devastadas.  Lo más inquietante es que sólo llega información de la isla de Efate, donde se  enclava el centro administrativo y comercial de Vanuatu   y no del resto del archipiélago. Vanuatu  está compuesto por 80 islas con una población total de 270.000 personas – que vive en su gran mayoria  de la agricultura de subsistencia y la pesca –   , y las primeras informaciones -hay vuelos de reconocimiento tomando imágenes por aire de las zonas más incomunicadas- son inquietantes. Datos recabados por Cruz Roja Australia señalan una `total devastación ´ de la isla de Tanna, situada al sur de Port Vila. Sólo la ONG World Vision ha anunciado que no ha podido contactar aún con 30 de sus empleados .La empresa de chater privados Air Charter, con base en Port Vila, en la isla de Efate, ha podido aterrizar en la isla de Tanna, donde residen unas 30.000 personas,  atestiguando que esta ha sido completamente arrasada por Pam.

En estos monentos se encuentran  unas mil personas en centros de evacuación de la capital, Port Vila, miles de damnificados y cuantiosos daños materiales, con el 90% de las casas de la capital seriamente dañadas. Vanuatu, uno de los más pobres del mundo, es un extenso conjunto de 83 islas, tiene unos 260.000 habitantes y es muy propenso a los desastres como terremotos, tsunamis y tormentas. El presidente Baldwin Lonsdale, que se encuentra en Sendai  (Japón) participando en la World Conference on Disaster Risk and Reduction (Conferencia Mundial sobre Reducción de Riesgos por Desastres) , ha tildado al ciclón de`“monstruo´ que ha golpeado al Gobierno y el pueblo de Vanuatu.

`Tras el desarrollo conseguido, todo ha sido arrasado, lo que significa que tenemos que empezar de nuevo, todo está por reconstruir”, ha declarado Lonsdale, según recoge la cadena de televisión australiana ABC. ´Las comunicaciones no funcionan y no sabemos qué ha pasado con nuestras familias y si están a salvo´, ha dicho, para denunciar el impacto del cambio climático en los desastres que han sacudido Vanuatu en los últimos años . El líder melanesio que desde el sábado ha intensificado sus llamamientos de ayuda a la comunidad internacional, ha señalado al cambio climático como principal factor del desastre. `En los últimos años, señaló el presidente, el país ya estaba asistiendo a cambios bruscos en las pautas meteorológicas, lluvias torrenciales inusitadas y a una elevación del nivel del mar. Este año hemos tenido más tormentas que nunca. Sí, el cambio climático contribuye a todo esto”, añadió el presidente en un emocionado discurso. “Estoy muy sensible. Todos tenemos el mismo sentimiento. No sabemos qué ha pasado a nuestras familias porque no podemos contactarlas, no sabemos si están a salvo´, ha dicho. `Como líder de la nación, me duele el corazón por la población de mi país´

El presidente de la  República de  Kiribati, Anote Tong, también presente en la conferencia celebrada en Japón, ha pedido una acción común y eficaz para combatir el cambio climático y prevenir nuevas tragedias. `Es el momento de actuar. Debemos acompañar la retórica de estos encuentros internacionales con promesas y compromisos para hacer lo posible para mejorar las vidas de quienes más lo necesitan´. Anote Tong añadió que `en las islas de baja altitud, los peligros del calentamiento global afectan a nuestra gente de diferentes maneras. Es una catástrofe que afecta a nuestros derechos y amenaza nuestra mera supervivencia´.

La tormenta, una de las más potentes que ha afectado el Pacífico Sur en años, ha causado un número indeterminado de muertos que se prevé aclarar a medida que las autoridades restablezcan las comunicaciones cortadas con las islas periféricas del archipiélago. Trabajadores de organizaciones humanitarias describen como devastador el panorama en Vanuatu. La jefa regional de Cruz Roja, Aurelia Balpe, ha indicado que la isla de Tanna, a unos 200 kilómetros de la capital y en la que viven unas 29.000 personas, ha quedado totalmente devastada. Se ha informado de dos muertos en Tanna —los otros seis se han registrado en Vila —. `Lo que han visto es muchos escombros, las plantas completamente destruidas, muchos árboles arrancados de raíz. Todas las estructuras de hierro están destruidas, las estructuras de cemento están todas sin techo´, ha señalado Balpe a Radio New Zealand, que teme que bajo los escombros haya muchas más víctimas.

`Este lugar, que una vez fue un paraíso tropical, ahora se ve como el infierno en la tierra´, ha dicho por su parte a la ABC la portavoz de World Vision, Chloe Morrison. La representante de Save The Children, Nichola Krey, ha admitido que no saben `lo que está pasand´ .`Los caminos que salen de Port Vila están bloqueados. Solo se puede conducir 30 minutos hasta topar con árboles caídos en la carretera. Hay que limpiarlas´, ha añadido. Alice Clements, una de las representantes de Unicef en Port Vila, ha señalado a Radio New Zealand que los habitantes están comiendo raíces y frutas caídas de los árboles, y ha advertido de que estos alimentos durarán una semana. Prácticamente cada  edificio ha sufrido daños y los residentes comienzan a desesperarse por agua potable. Los escombros que cubrían las calles han comenzado a ser retirados y quemados, lo cual contamina el aire de la capital  ni Vanuatu.  El único hospital de la ciudad está a medio rendimiento porque buena parte del personal no puede llegar al mismo. Un funcionario de la ONU ha llegado a describir la ciudad `como si hubiera sido afectada por la explosión de una bomba´.el director de Oxfam en Port Vila, Colin Collett van Rooyen,director de Oxfam en Vila ha señalado que `Hay  más de 100.000 personas que han quedado potencialmente en la calle. Cada colegio ha quedado destruido, los refugios están llenos y todas las instalaciones médicas, incluso la morgue, han quedado dañadas´.

Las autoridades intentan restablecer las comunicaciones y la electricidad y llevar a cabo una enorme tarea de limpieza para lo que cuentan con la ayuda de personal de organizaciones humanitarias que comenzó a llegar al país el domingo. El aeropuerto de Port Vila reabrió el domingo para recibir la ayuda internacional y, tras la llegada de aviones de Australia y Nueva Zelanda con agua, material sanitario y refugios temporales, se espera que hoy lleguen más aviones. Japón ha anunciado el envío de sacos de dormir, mantas térmicas y kits de supervivencia. Los vuelos comerciales se han reanudado también este lunes para transportar ayuda y trasladar a los turistas  impacientes de abandonar el archipiélago.

La tormenta tropical Bavi obliga a la evacuación en las Marianas del Norte

Decenas de personas en las Marianas del Norte, en la Micronesia, tuvieron que refugiarse el domingo pasado  en centros de evacuación debido a la tormenta tropical Bavi, la cual  derribo  postes de electricidad, árboles y causó daños en algunas viviendas e infraestructuras. En las islas de Rota, Tinian y Saipan 166 personas fueron evacuadas de sus hogares, los puertos fueron cerrados al tráfico marítimo así como cancelados todos los vuelos con destino a las islas.  El U.S. National Weather Service indicó que  la tormenta el   domingo  noche se desplazaba en dirección este a 37 kilómetros hora  y con vientos de 63 kilómetros,  pudiendo incrementar el lunes su fuerza.

La devastación provocada por el ciclón Pam pone en riesgo al menos a 60.000 niños en Vanuatu

Los efectos del devastador ciclón Pam, que ha asolado Vanuatu, en el Pacífico Sur, han afectado ya a la mitad de la población de esta república melanesia , cifra que Unicef estima en 132.000 personas. Según la organización, al menos 60.000 de estas personas son niños.`Alrededor de 60.000 niños de Vanuatu están afectados´,  ha dicho Isabelle Austin, Representante adjunta de Unicef Pacifico. `Estamos particularmente preocupados por su salud, nutrición, seguridad, escolaridad y recuperación´. Por eso, Unicef ha hecho un llamamiento internacional para pedir 2 millones de dólares (1,9 millones de euros), que es el dinero que se necesita de manera inminente para atender las necesidades más urgentes de estas familias afectadas.

La organización  advierte de que esta cifra puede aumentar en los próximos días `una vez hayan sido efectuadas las evaluaciones adicionales´. Las grandes urgencias de Vanuatu, según Unicef, son agua, saneamiento e higiene, incluyendo contenedores de agua, pastillas potabilizadores, jabón e instalaciones sanitarias temporales. Se ha realizado un primer informe que recopila los primeros daños: Agua y abastecimiento: los sistemas de las islas se han visto destruidos, por lo que ha aumentado el riesgo de enfermedades transmitidas a través del agua.

El trabajo de Unicef consistirá en suministrar kits de agua, tabletas potabilizadoras y apoyo para la distribución de agua. Suministros médicos: se estima que el número de heridos es muy alto, por lo que Unicef ya está preparando kits de salud para enviar a Vanuatu. El sarampión ya está presente en el archipiélago y la organización  advierte de que `cualquier brecha en los sistemas de saneamiento o de salud puede ser mortal´. Educación: las escuelas están siendo utilizadas como centros de evacuación, por lo que Unicef apoyará la educación de los niños, incluido el suministro de kits de material escolar. Además, prevén crear lugares donde se garantice la protección de los niños en los centros de evacuación.

 Según Unicef, 264.000 personas se encontraban en la zona del desastre el pasado viernes  13 de marzo, cuando el ciclón Pam, de categoría 5, alcanzó  el archipiélago donde permaneció durante todo el  sábado . “Parecía como si el mundo estuviera llegando a su fin”, dijo Alice Clements, uno de los miembros del personal de Unicef que se encontraba en la capital Port Vila, en la isla de  Efate, cuando golpeó la tormenta. `Los vientos eran increíblemente fuertes, arrancaban techos, destruían casas y perjudicaron hospitales y escuelas. Son innumerables los hogares que han sido sacudidos y hay comunidades se han quedado en ruinas´.

Unicef advierte del peligro en zonas más remotas del archipiélago , donde los hogares están construidos con materiales como paja o chapa  ondulada Vivien Maidaborn, directora ejecutiva de Unicef Nueva Zelanda, asegura que `Mientras las comunicaciones continúan limitadas con solo una torre móvil operativa en la capital, Port Vila hemos recibido estimaciones que indican que el 90% de los hogares de la capital han sido dañados o destruidos. Si bien esperamos actualizaciones de otros lugares, esto no presagia nada bueno para muchos hogares de las zonas más remotas de Vanuatu, que suelen estar construidos con materiales naturales y locales como techos de paja o chapa que son vulnerables a los fuertes vientos e inundaciones´.

`La creciente frecuencia de los desastres naturales relacionados con el clima son una amenaza constante para las personas que viven en países como Vanuatu. El ciclón Pam es un recordatorio para los líderes mundiales reunidos en Sendai de que tenemos que invertir y apoyar las necesidades de los niños y sus comunidades en esta vulnerable región´, añadió Maidaborn, en referencia a la Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre Reducción del Riesgo de Desastres, reunida en la ciudad japonesa de Sendai. Unicef ha abierto un enlace en Internet y un teléfono (902 314 131 —de lunes a viernes de 9 a 22 h y sábados de 11 a 17 h—) para todo aquel que quiera contribuir a la ayuda a esta emergencia humanitaria.

Decretado el estado de emergencia tras el paso del ciclón Pam por Vanuatu

Las autoridades de Vanuatu han decretado este domingo el estado de emergencia en el archipiélago tras el paso del  destructivo ciclón tropical Pam, que, por el momento, ha dejado ocho muertos. El ministro de  Tierras y Recursos Naturales, Ralph Regenvanu, ha informado de que el estado de emergencia ha sido declarado en la provincia de Shefa,  donde se enclava la capital  Port Vila,  en la isla de Efate, pero se prevé que se extienda a otras zonas del archipiélago melanesio  en cuanto se conozca el alcance de los daños.`No tenemos comunicaciones con el resto del país. A medida que podamos evaluar la situación en otros lugares lo más probable es que también hagamos la declaración en otras provincias“, ha señalado Regenvanu a la cadena australiana ABC.

Mientras tanto, los equipos de rescate intentan acceder a las comunidades remotas afectadas de esta pequeña nación del Pacífico Sur. La tormenta de categoría 5 ha causado hasta el momento ocho muertos aunque se teme que la cifra supere la cuarentena, miles de damnificados y cuantiosos daños materiales, con el 80% de las casas de la capital  ni Vanuatu  seriamente dañadas.

Aproximadamente  10.000 personas se han quedado sin hogar solamente en la capital , mientras informes no confirmados indican que se han registrado al menos 44 muertos en las islas del norte, una cifra que organizaciones humanitarias temen que podría ser más elevada. `No hemos podido desplazarnos más allá de unos pocos kilómetros fuera de Port Vila a algunas zonas rurales y semirurales´, ha manifestado la directora de Care International en Vanuatu, Inga Mephum.

El presidente de Vanuatu, Baldwin Londsdale, que este sábado pidió ayuda en un emotivo discurso en la conferencia sobre desastres y emergencias que se celebra en Japón, ha dicho  que Pam ha destruido la mayoría de edificios en Port Vila, incluidas casas, escuelas y hospitales. También ha indicado   que las comunicaciones se están restableciendo en la capital y que poco a poco también lo harán en las otras islas del archipiélago.`Lo describo como un monstruo que ha devastado nuestro país y esto supone un duro revés para nuestra nación´, ha dicho Londsdale a la BBC.

`La ayuda está en camino pero estamos en las horas críticas inmediatamente después de la emergencia, cuando la gente puede sobrevivir pero no tiene nada con qué sobrevivir. Y es ahora cuando se necesita estar en el lugar´, ha declarado  Sune Gudnitz, de la agencia humanitaria de la ONU. Se prevé que la ayuda internacional procedente de Australia,  Aotearoa Nueva Zelanda y  Kanaky Nueva Caledonia comience a llegar durante la jornada después de que las pistas de aterrizaje del Aeropuerto Internacional de  Bauerfield  de Vanuatu, que quedó inundado, fueran reabiertas para recibir a los aviones militares.

Organizaciones como la Cruz Roja de Australia y Save the Children prevén unirse este domingo a otras como Oxfam que ya se encuentra en el terreno, para abordar prioridades inmediatas como alojamiento, agua potable e instalaciones sanitarias para los miles de damnificados. La jefa de la oficina regional de la Cruz Roja en Suva (Islas Fiji ), Aurelia Balpe, ha informado de que la organización está enviando 12.000 lonas impermeables, 2.400 botiquines de primeros auxilios, 900 contenedores de agua y especialistas en cuestiones de alojamiento a bordo de un avión militar neozelandés. Balpe ha añadido que tiene en el terreno a expertos sanitarios trabajando en la manera de potabilizar el agua para evitar la trasmisión de enfermedades. La ministra de Exteriores de Australia, Julie Bishop, ha anunciado este domingo una aportación de 3,8 millones de dólares (3,6 millones de euros) para Vanuatu, que se suma a la ayuda ofrecida el sábado por Aotearoa  Nueva Zelanda.