El obispo Edwards en Rapa Nui, 1910 -1938

En 1914 el pueblo rapanui fue protagonista de una rebelión contra las condiciones coloniales impuestas por una empresa extranjera, la Williamson Balfour, que contaba con el apoyo del Estado de Chile. En este contexto de impugnación viajó, en 1916 y posteriormente en 1917, a Isla Pascua el vicario castrense y obispo Rafael Edwards Salas. Su comprensión crítica de los hechos – `en Pascua hay una suerte de esclavitud´- , sus campañas en pro de los rapanui y las medidas que propuso para paliar los males, transformaron al Obispo Edwards -en el discurso público- en una figura equiparable a Las Casas. Su participación como presidente de la Comisión Consultiva se tradujo en políticas de Estado: el Temperamento Provisorio, el reglamento de 1917 y de 1936 y la inscripciones de la totalidad de las tierras rapanui como fiscales en 1933. Las gestiones de Edwards fueron fundamentales para comprender el tránsito de un colonialismo `duro´ (por la expoliación, explotación y arbitrariedad), a un colonialismo `suave´, que se invisibilizó bajo el manto del paternalismo de las instituciones del Estado y de la caridad nacional. Ese colonialismo es el que será cuestionado en 1964 por la llamada ` revolución de Alfonso Rapu´.

Rolf Foerster Gonzáles  es antropólogo, doctor en Antropología por la Universidad de Leiden (Holanda); profesor asociado del Departamneto de Antropologia de la Universidad de Chile:  Ha publicado diferentes artículos y libros  relativos a la historia y el devenir contemporáneo del mundo indígena chileno, en especial el pueblo mapuche y rapanui.

La editorial Rapanui Press fue creada en Isla de Pascua en 1999, apoyada por el museo de la isla, MAPSE (Museo Antropológico Padre Sebastián Englert). Se define como una editorial patrimonial especializada en libros sobre Rapa Nui, principalmente en las áreas de arqueología, antropología, historia y leyendas, desarrollando tanto proyectos propios como de terceros. Es reconocida por la comunidad isleña y nacional como un aporte a la difusión de la cultura rapanui. La mayoría de  sus libros están editados en tres idiomas: español, inglés y francés. Su misión es el rescate de la cultura rapanui y su difusión hacia el público en general, por medio de libros con una alta calidad de contenidos y atractivo visual. Por ello pone especial énfasis, además de la calidad de los textos, en el diseño gráfico de cada edición con el fin de convertirla en una obra atractiva de leer y ver.

Pitcairn aprueba ley que permite el matrimonio igualitario

Island SPLa isla de Pitcairn, enclavada en el Pacífico Sur,  entre Isla de Pascua y  Tahiti y   hogar de 48 personas, la mayoría de  ellos descendientes de los amotinados de HMS Bounty,  ha  aprobado una ley que permite el matrimonio entre dos personas del mismo sexo. El vicegobernador de la isla, Kevin Lynch dijo el lunes que la ley entró en vigor el 15 de mayo de 2015, pero no se hizo pública debido a problemas técnicos con el sitio web de la isla. Este cambio, añadió,  fue sugerido por las autoridades británicas después de que Inglaterra, Gales y Escocia legalizaran el matrimonio el año pasado el matrimonio igualitario. La nueva ley fue aprobada de forma unánime por el consejo de la insular.

Ríu, el canto primal de Rapa Nui

El libro Ríu, el canto primal de Rapa Nui (LOM Ediciones, 2015) de Sofia Abarca Fariña,  es el resultado de una investigación acerca de una fracción del patrimonio inmaterial de la cultura de Rapa Nui. Particularmente, se trata de una recopilación musical histórico-social dedicada a la formalización de cantos ancestrales, vestigios de la memoria musical de los habitantes originarios de este territorio polinesio. La tradición oral se reúne con el ejercicio de la escritura para constatar la urgencia de su recuperación. Los orígenes y usos de cada expresión se cuentan prolijamente para dejar en evidencia su sentido sociocultural y la relevancia de la música para la definición de la ritualidad rapanui.

En palabras del arqueólogo José Miguel Ramírez es `mucho más que un libro de etnomusicología, se trata del relato de un proceso muy personal de Sofía Abarca, de un largo aprehender desde el interior de un complejo mundo de sonidos y significados hasta profundidades donde nadie más había llegado hasta ahora. Una arqueología de la música que pretende llenar de carne el esqueleto de la memoria sonora de Rapa Nui, un acercamiento a las penetraciones de los significados ocultos, a la escritura rongo-rongo de los cantos antiguos y de los complejos modos de cantar-contar historias´.

`La voluntad de la maestra María Elena Hotus para entregar y difundir sus memorias a través de los conocimientos de Sofía es algo muy excepcional y hace de este libro un aporte único a la cultura rapanui. Esto es mucho más profundo que el rescate de un patrimonio del pasado, es la mayor contribución a la salvaguarda de un legado que se mantiene vigente en tanto se comparte y se recrea en cada generación, incluyendo los cambios inevitables´.

Sofía Abarca Fariña es música y compositora, artista plástico-visual, museógrafa e investigadora asociada al Centro de Estudios Rapa Nui de la Universidad de Valparaíso (Chile) Nacida en Quillota y  residente desde hace dieciséis años en Rapa Nui. Su obra posee un claro compromiso con la conservación de la memoria patrimonial de los pueblos originarios de Chile. Su interés es el acercamiento de herramientas técnicas para la materialización de registros, la creación y el desarrollo de nuevas expresiones en este contexto.

Entre los años 2004 y 2008 fue discípula de Papa Kiko, patriarca cultural en Rapa Nui de la segunda mitad del siglo XX. Desde el año 2008 hasta el día de hoy, es la única discípula no rapanui de María Elena Hotus, la actual maestra de la tradición oral de este pueblo polinesio. El año 2002 fundó el Teatro de Esculturas Articuladas Nuku te Mangó. Ha escrito y editado: Kai-kai rapanui: ideograma de hilos, juego ancestral (2007); Apuntes sobre Isla de Pascua (2010); Manos del alma (2013), obra y catálogo de artista e introducción al arte escultórico y la talla artesanal   a través de la obra del escultor Tomás Tuki Tepano.

Nauru abre nueva ruta aérea a los Estados Federados de Micronesia

Nauru Airlines ha anunciado el inicio, a partir del 12 de junio de 2015,  de nuevos enlaces aéreos semanales que conectarán Nauru,  Brisbane (Australia), Nadi (Fiji) , Tarawa (Kiribati)  y Majuro (Républica de las Islas Marshall), Kosrae y Pohnpei (Estados Federados de Micronesia). Los vuelos facilitarán  y fomentarán los desplazamientos y el comercio entre el norte, centro y sur del Pacífico. Estas nuevas rutas de la compañía aérea nacional micronesia supondrán el incremento de la actividad comercial y  visitantes a los Estados Federados de la Micronesia , operando con destino a Kosrae y Pohnpei los viernes y regreso a Nauru los domingos.

Fiji Airways conectará Nadi con Vava’u en las Islas Tonga

El gobierno de Tonga ha anunciado que el Aeropuerto de Lupepauʻu,  segundo de mayor  extensión de las islas y enclavado en el archipiélago de Vava’u recibirá en breve vuelos directos desde Fiji. Tras las negociaciones mantenidas la semana pasada en Nuku’alofa  entre ‘Akilisi Pohiva, primer ministro  de Tonga y su hómologo fijiano Frank Voreqe Bainimarama, Fiji Airways ofrecerá  a partir de noviembre de  2015 vuelos directos entre Nadi y Vava’u. A 320 kilómetros al noroeste de la capital Nuku’alofa, este es  el archipiélago tongano que recibe mayor número de visitantes extranjeros y las autoridades ya han iniciado las obras para mejorar las facilidades de embarque y seguridad para recibir pasajeros internacionales. Ante esta decisión, Real Tonga  única compañía  de vuelos local, ha mostrado su preocupación señalando que la perdida de pasajeros en tránsito y beneficios derivados podría afectar a otras rutas como  Eua, Ha’apai, Niuafo’ou, and Niuatoputapu); que  aunque menos comerciales, no menos importantes, podrían verse afectadas en número de frecuencias Hasta el momento la isla de  Tongatapu es el único punto de entrada internacional al país, debiendo los pasajeros con destino a Neiafu tomar los vuelos de Real Tonga desde el Aeorpuerto Internacional de Fua’amotu.

Danzas y tambores de las Islas Cook

 

Al carecer de lengua escrita la historia y la herencia de los pueblos polinesios fueron transmitidas de generación en generación a través de la tradición oral,  en la forma de cantos y los movimientos tradicionales de la danza. La herencia cultural en las Islas Cook  se conservó y trasmitió por medio de los ta’unga, expertos o maestros especializados en una actividad o arte particular.

La música,  como ocurre   en otros enclaves  polinesios  aparece en  las islas del archipiélago de las Cook  como un factor esencial tanto en la vida secular como en la religiosa. Como otros polinesios aquí,  se suelen  aprender las técnicas de baile desde muy   temprana    edad  y practicando estas  durante toda la vida. Se dice que en las islas de Polinesia prácticamente todo el mundo sabe cantar y bailar;  tocar la guitarra y el ‘ukelele.  Ciertamente, los cantos y danzas  en fiestas improvisadas o  en ceremonias tradicionales guardan una belleza sensual y envolvente.  Are karioi significa literalmente `la casa de la diversión´ y este es  el lugar donde los jóvenes aprenden a bailar las danzas tradicionales,  a cantar y tocar los tambores, para más tarde poner en práctica  las enseñanzas recibidas en las grandes fiestas y celebraciones tradicionales.

Las formas musicales tradicionales de las Islas Cook se encuentran reflejadas en sus danzas: karakia (oración), pe’e (canto), amu (canto melódico), rutu pa’u (percusión),  imene reo metua (canción tradicional), imene kaparima (canción de acción), peu tupuna (leyendas en forma de danza), parapore (proverbios), piri (acertijos), akatutu (coreografía) y las   nuku o escenificaciones históricas. Cada isla de este  archipiélago polinesio  posee sus variaciones propias y únicas. Las danzas pueden ser interpretadas de forma individual,  en la mayoría de ocasiones es llevada a cabo en grupos formados exclusivamente por hombres o mujeres, aunque también en grupos  masculinos, mixtos.

La  Ura  es quizás  en las Islas Cook,  la danza más conocida de todas; en esta las expresiones faciales, las  manos, los movimientos de caderas y de piernas, siguen el ritmo de varios tambores que son tocados de forma individual  o al unísono. El tokere o pate tambores ahuecados de madera, dirigen los movimientos de las manos, de los  pies y de la  cara mientras que los  pau o  tambores con membrana de piel de tiburón,   marcan las pautas de la cadera y las rodillas. Los movimientos de la danza describen la historia. Las Ura pau relatan aspectos de la vida diaria en las islas;  jornadas de pesca, construcción de ‘are o casas tradicionales , preparación de la comida.Antes de la llegada y contacto con los europeos  estas danzas  eran bailadas en aquellas  ceremonias que poseían una significación especial para la aldea y comunidad  o como parte de festivales de relevancia. Los  participantes danzaban al ritmo del ka’ ara   y en ciertas ocasiones cantos de guerra se sumaban a la danza permitiendo incorporar armas a la coreografía.

En la década de 1800 la ura pa’ata fue un baile  muy popular acompañado  de tambores e interpretada por hombres y mujeres sobre enormes plataformas de piedra que hacía las veces de escenario. La vestimenta tradicional de hojas y  otros textiles naturales confeccionados a partir de la corteza de la morera del papel (Broussonetia papyrifera) habían sido ya  sustituidos por la influencia misionera,  por largos vestidos para las mujeres y camisa blanca y pantalón negro para los hombres. Con el paso del tiempo y la flexibilización de las reglas impuestas por la London Missionary Society,  las antiguas danzas de tambor y  la vestimenta tradicional asociada a ellos fue reintroducida en la sociedad polinesia.

La  Kaparima   fue en el pasado acompañada por cantos y  la vivo o la flauta nasal. A   partir de la introducción del ‘ukelele y la guitarra esta forma de danza ha venido  incorporado una variedad de movimientos  que hoy día reflejan situaciones y actividades de la vida diaria.

La Ura tatiaae es una  danza  que posee tres movimientos diferenciados que buscan la broma que provoca el enfado;  la intención de su baile  pretende la diversión de todos los presentes. La coreografía  no está sujeta a la uniformidad y  puede reflejar tanto a un individuo y su aldea o isla de la que es objeto de burla. Esta danza suele bailarse en todo momento tanto con,  cómo sin acompañamiento musical.

La  Ura tamataora  es una danza improvisada que puede ser interpretada tanto de forma individual como  en grupo y la acompañan todo tipo de instrumentos improvisados.  La Ura Tamataku fue muy bailada durante la época de contacto con los navegantes y exploradores europeos. Se hacía  de forma individual y  era acompañada por cantos. transmitiendo un mensaje disciplinario de acción o parte de una historia dramática donde los movimientos imitan a aquellos de  los insectos, peces, animales y fantasmas.

La Ura Kanga , muy similar  a la  ura tamataku, es  fácilmente reconocida por ser un tipo de baile  sin mucho sentido estructural y destinado únicamente a provocar la risa de los que la contemplan y de los que la bailan. Generalmente se baila en encuentros deportivos y sin   acompañamiento musical.

Las  Nuku  combinan  todo tipo de actividades de entretenimiento y están  basadas en periodos o momentos históricos del grupo que la representa. En ellas participan u número importante de personas y pueden extenderse durante muchas horas. La Uri piani es una danza muy popular que se produce de forma esporádica  y en la mayoría de ocasiones  es acompañada por  el ritmo frenético de los tambores. En ella participan un hombre y una mujer que se mueven de forma  sensual y provocativa durante toda la      danza. Un espectáculo soberbio.

La  Ura peu tupuna es una forma tradicional de baile  todavía muy popular en las Islas Cook. La leyendas son expresadas  mediante una combinación de danza, cantos, oratoria y artes escénicas. Muy poca gente en las islas  es capaz de bailar la Ura kopu, pues es una danza  requiere una habilidad extraordinaria en  donde la ondulación continua  de los músculos del estómago es la mayor  de sus caracteristicas.  Las  Ura penu   son  danzas de grupo donde destaca el uso  de algún objeto doméstico, herramienta o arma tradicional. En estas  participan tanto hombres como mujeres. El término  ura penu fue creado por Kauraka Kauraka,  poeta originario del atolón de Manihiki, a partir de la palabra original del atolón de Pukapuka   penupenu , que literalmente significa `objeto´.

La   Ura pia  es una danza que requiere mucha habilidad y dotes de  equilibrio y está  estrechamente relacionada con la isla de A’itutaki.  Es acompañada por el ritmo de los tambores. Aqui  los hombres jóvenes son sus protagonistas,  que situandose sobre un contenedor de latón realizan ejercicios que demuestran sus habilidades y condición física.

La  Ura rore  es también originaria  de  A’itutaki. Es acompañada por tambores y al igual que la  ura pia, los hombres jóvenes demuestran sus habilidades y condiciones físicas bailando subidos a zancos.   El   Ura tairiiri   es un baile que  utiliza abanicos que simbolizando  la paz, son interpretados por las mujeres. Son acompañados por los tambores y  cantos.

La  Ura topi    es una danza que ha  desaparecido casi por completo, aunque existen  un esfuerzo por incorporarla de nuevo a la tradición musical y de baile  de las Islas Cook. Todos los hombres de las aldeas  la bailan  durante celebraciones colectivas, adornados con sombreros cónicos elaborados a partir de la corteza del árbol de la morera del papel (Broussonetia Papyrifera)  u otras fibras vegetales.  La  Ura korare   es bailada por un grupo masculino,  que al ritmo de cantos tradicionales imita los movimientos guerreros del pasado.

La  Haka   es acompañada por el ritmo del tambor ka’ara y  de  cantos. Ocupa un lugar de honor  en la tradición de danzas y cantos de las islas, demostrando el  orgullo e identidad culturaly  el  espíritu guerrero y de superación , tan característico de las sociedades polinesias.. Es   una muestra evidente de las conexiones históricas de las Islas Cook  con los māori de Aotearoa Nueva Zelanda .Dos elementos caracteristicos conforman la haka y le otorgan su especial ferocidad;  la dilatación ocular o pukana que exagera el tamaño del blanco de los ojos y hace casi invisibles las pupilas, y el whetero, sacar todo lo posible la lengua, algo que solo hacen los hombres. En la haka todo el cuerpo debe hablar `kia korero te katoa o te tinana´  (Los términos aquí utilizados son en Te Reo Māori, la lengua de los Tangata Whenua de Aotearoa Nueva Zelanda ).

El fuego aparece muy a menudo en los cantos y leyendas tradicionales,   la Ura e’i o danza del fuego refleja los lazos históricos de las Islas Cook  con otras culturas polinesias como las de Samoa, Tahiti y Tonga. Consiste en hacer girar continuamente  antorchas encendidas por ambos lados y al ritmo sin pausa de los tambores.

La  Ura rama en  tiempos pasados fue bailada en las ceremonias de carácter más solemne y  haciendo uso de  cáscaras de coco a las que se les prendía fuego a modo de antorcha; hoy se utilizan cañas de bambú o medias cáscaras de coco con velas   en su interior. Las llamas marcan el movimiento de la danza y a esta la acompañan los tambores y cánticos.  Las Ura akamori – Ura akapaapaa    son danzas acompañadas por canciones  en donde las expresiones faciales y los movimientos de las manos dominan la escena. Participan un hombre y una mujer, pero a diferencia de la  uri piani, aquí a penas  los cuerpos se juntan . En el pasado esta danza era el medio más común de adoración a los dioses, hoy la ura akamori es bailada en honor a la iglesia.

Los habitantes māori de las Islas Cook se refieran a cualquier orquestación de tambores de madera como rutu te pa’u o`tocar los tambores ´.   El  tokere o to’ere es un gongo de madera resistente de 18 pulgadas y 5 de diámetro. Su  tala es complicada pues consiste en la creación de corte longitudinales los cuales determinarán  el tono- Por norma general aquel tronco recto y sin apenas ramas será el perfecto para construir un  tambor.  El  tokere es tocado con dos bastoncillos  de madera.   El pate, es similar al  tokere.  El kahara o ka’ara dobla en tamaño al pate  y es tallado siguiendo las mismas pautas que los anteriores. El corte triangular distintivo, trabajado por el to’unga  o maestro experto produce tres tonos diferentes.  El  ka’ara está tallado de una forma minuciosa  y decorado con diseños de color negro. Los bastones empleados para hacerlo sonar son de una madera más ligera,  generalmente extraída del pequeño tronco de la hoja de la palmera cocotera. Con ellos el sonido es más suave y meloso.   El  koriro es un  tambor ahuecado de doble corte  utilizado comúnmente  en el atolón Manihiki.  Apenas es utilizado, pero en años recientes existe un  interés por volver a introducir este instrumento de percusión en el mundo musical insular.  Este tambor  posee el mismo tamaño que el tokere y  es bellamente decorado con madreperla, hecho  que supone un valor  personal añadido a su propietario. Se toca con varillas muy similares a las que se emplean en el pate y el tokere.   Los tambores de membrana confeccionados con piel de tiburón se crean a partir del ahuecamiento de troncos que se cubren con la piel de estas criaturas marinas. El tipo de piel empleado definirá dos tipos básicos  de estos membráfonos: el pahu o pa’u y el  pa’u mango.   Los tambores son una parte importante de la vida  en estas islas de Polinesia y definen la identidad cultural de las Cook; el dominio de la percusión es un causa de admiración y los jóvenes se entregan a su práctica con auténtica pasión. En una representación musical típica se tocan a la vez el tokere, el pate, y el ka’ara, combinádolos con el pa’u mango y el pa’u. este último mantiene un ritmo tonal de uno a uno, el cual es interrumpido por el tono más elevado del pa’u mango; el pate es el que lleva el ritmo principal, interrumpido en ocasiones por el sonido del tokere. El ka’ara refuerza toda la percusión en su conjunto. A parte de los tambores existen otros instrumentos que actúan como creadores de ritmo como  son las calabazas, las  conchas marinas,  las cáscaras del fruto del cocotero, el  bambú, los maderos, esterillas y piedras . El cuerpo humano es también utilizado para la producción de sonidos mediante las palmas de la mano golpeando en partes diferentes de la anatomía com pecho, muslos y piernas.

Un paraíso oceánico,  flora y fauna en las Islas Samoa

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La mayoría de las especies nativas de las islas Samoa, en Polinesia,   están estrechamente relacionadas con aquellas de Indonesia. Debido a la remota localización del archipiélago, enclavado en el corazón del Pacífico Sur,  la diversidad de las especies terrestres es muy limitada; aproximadamente 471 especies de helechos y plantas, 24 especies de pájaros y aves acuáticas, 20 especies de aves marinas, 3 mamíferos; todos ellos murciélagos, 4 especies de lagartijas, 2 especies de tortuga, y 1 especie de serpiente. En contraste las especies marinas son abundantes; 890 peces , más de 200 especies de coral, delfines y ballenas. El 32% de las plantas y flores son endémicas, incluyendo cinco de ellas que encuentran  su hábitat únicamente en Amerika Samoa.

Entre las aves marinas y acuáticas podemos destacar, entre otras, la manu sina (Gygis alba); el matu’u o Cormorán del Arrecife (Egretta sacra), el Pájaro Tropical de Cola Blanca o tava’e (Phaeton lepturus), la gogo (Sterna sumatrana), la   fragata o atafa (Fragata minor) y diferentes especies de petreles. Los patos o toloa (Anas superciliosa) habitan los humedales  o togo  de las lagunas de Pala en Nu’ululi y Leon  en la isla de Tutuila en  la Samoa oriental. En cuanto a las aves  terrestres hay que citar  entre su numerosa población, la manuma o Paloma de la Fruta Multicolor (Ptilinopus perousii) , el lulu o buho, la Paloma del Pacífico (lupe) o la pe’ape’a (Collocalia Spodiopygia).

En las Manu’a, remoto archipiélago de Amerika Samoa,  existen especies muy singulares de aves, las islas son un paraíso ornitológico donde se puede encontrar, entre otras especies, el segavao (Vini australis) un loro de corona azul que se alimenta del néctar del cocotero y del árbol de coral (gatae).

Uno de los lugares más fascinantes en Samoa  para observar la vida en el arrecife de coral  es la isla de Ofu en las Manu’a.  Enormes corales piedra, colmena (Goniastrea aspera), champiñón (Fungia fungites) se extienden en su amplia laguna de aguas cálidas y cristalinas, acogiendo a una fauna marina abundante, extraordinaria y multicolor.

El alogo o pez cirujano (Acanthurus lineatus) es el más abundante y quizás, por este motivo, el más consumido por los samoanos. Este es un pez territorial que habita en aquella parte del arrecife donde rompen las olas. El manini (Acantharus triostegus) y el pone (Ctenochaetus striatus)  viven en aguas poco profundas, pertenecen a la misma familia de los alogo, y se desplazan de un lugar a otro en grandes grupos para protegerse de los depredadores. Las faisua o almejas gigantes  (Tridacna maxima y Tridacna squamosa) se encuentran en las aguas poco profundas, junto a las estrellas de mar, conchas y caracolas. Otro habitante del arrecife es el palolo (Eunice viridis).

Los tiburones (malie) que habitan cercanos a la costa no son peligrosos. Las especies más abundantes son los Carcharhinus melanopterus y los Triaenodon obesus. Algunos tiburones martillo frecuentan las aguas de la bahía de Pago Pago en la Samoa Americana  donde dan luz a sus crías y se alimentan de los desperdicios producidos por las fábricas de enlatado de atún.

En cuanto a la flora, el baniano o aoa (Fiscus proxila), es el árbol más representativo de los bosques lluviosos samoanos.  Estos  crecen de arriba abajo, pues las aves depositan las semillas en las ramas de otros árboles y a medida que el ficus va desarrollándose extiende sus raíces hacia abajo envolviendo por completo al árbol original. Sin lugar a duda su belleza radica en su enormidad y gigantescas raíces aéreas. Los banianos dan refugio y alimento a multitud de aves. Otros árboles que se pueden encontrar en suelos samoanos  son el futu (Barringtonia Asiatica) el  gatae (Erythrina variegata), el atone (Myristica inutilis), au’auali, (Diospyros samoensis), ifi (Inocarpus fagifer), el árbol del perfume o moso’oi (Cananga  odorata), y el  olioli o helecho arborescente (Cyathea spp.)

El cocotero o ni’u (Cocos nucifera) es el árbol de la vida y el símbolo de las Islas del Pacífico. Posee multitud de usos, desde alimento y bebida hasta materiales de construcción, utensilios domésticos, adornos o producción de copra (albumen seco de coco que permite obtener aceite destinado a usos alimenticios y, sobretodo, industriales). El tronco se utiliza para las viviendas, las palmas para su techado; y como material para tejer esteras, cestas, sombreros… La cáscara es empleada para la confección de recipientes, botones y brazaletes. Las fibras y el cordaje para las redes de pesca y el llamado ofa o  técnica de sujeción de las vigas que soportan el techo de un fale o vivienda tradicional.

Hibiscos, bougaivilleas y  gardenias abundan por todas partes siendo la flor  más representativa y singular la del moso’oi (Cananga odorata) utilizada para confeccionar perfumados ‘ula o collares de flores. La pua (Plumeria acumiata) una especie de campanilla de color amarillo y  es la flor nacional del país. Como todos los polinesios, los samoanos se adornan con flores con la misma naturalidad como si respirasen. Los frutos del árbol del pandano son utilizados para confeccionar unos collares llamados ulafala  que son llevados únicamente por aquellos individuos que ostentan un título.   Sus perfumados frutos son utilizados, al mismo tiempo como ambientadores naturales.

Los manglares,  que los polinesios de Samoa llaman togo,  ocupan extensas áreas alrededor del delta de los ríos y su valor ecológico es altísimo, ya que protegen las costas del mar y el viento  y proveen refugio a infinidad de especies de peces. Sa’anapu y  Sataoa,  al sur de ‘Upolu, son áreas de manglar especialmente protegidas por iniciativa de las comunidades donde recae la tenencia de la tierra. Afortunadamente se están tomando iniciativas por parte de las aldeas, comunidades y distritos para minimizar el impacto medio ambiental y garantizar la protección de los recursos naturales.

Existen propuestas para la creación de parques o áreas marítimas protegidas asociadas a su fauna y elementos históricos y culturales. Si no existen parques nacionales  marítimos en las Samoa es simplemente porque las gentes no se involucran lo suficiente y la financiación institucional es totalmente insuficiente. Por otra parte los habitantes no poseen plena consciencia  y uno de los mayores problemas es el de los residuos, pues los samoanos todavía creen que como antes, todo es biodegradable.

Entre los parques, áreas y reservas naturales de interés en Samoa cabe destacar: O le Pupu Pu’e National Park   Al Parque Nacional de  O Le Pupu Pu’e se accede desde  Togitogiga Recreation Reserve, área recreativa situada fuera de los límites del  parque y a 28 kilómetros de Apia. Hasta aquí se llega conduciendo a través de la carretera que discurre por la costa sur de la isla de ‘Upolu. Fue creado en 1978 y  posee 2800 hectáreas que se extienden desde la orilla del mar  hasta alcanzar el el centro insular  -su nombre en  samoano, O Le Pupu Pu’e, describe perfectamente esta posición: `desde la costa a la cumbre de la montaña´ , en el extremo septentrional de esta área protegida que da refugio al  zorro volador (Pteropus tonganus), define sus  límites entre los montes  Le Pu’e (885 metros) y  Fito (1028 metros).

Existe dos especies de murciélagos frugívoros en las Samoa,   pe’a vao (Pteropus samoensis)  y el pe’a fanua  (Pteropus tonganus). De impresionante apariencia en vuelo cuando planeando en la oscuridad, sobre las copas de los árboles, extiende sus alas de metro y medio; estos animales se alimentan del néctar  de frutos y hojas de los árboles del bosque como el  ‘ulu  o árbol del fruto del pan (Artocarpus altis), el aoa  ( Ficus proxila & Ficus obliqua), mamalava (Planchonella samoensis),fetau (Callophyllum inophyllum), tava (Pometia pinnata), ifi (Inocarpus Fagifer), a’ amati’e (Elaeocarpus ulianus) y asi (Syzigium inophylloides).  Durante el día los pe’a fanua forman grandes colonias organizadas de acuerdo con su status reproductivo. Los pe’a  vao aparecen colgados boca abajo de los árboles en solitario o en parejas.

El parque ofrece la posibilidad de practicar el trekking  y descubrir el inexplorado y hermoso interior, dominado por el esplendor del bosque tropical lluvioso. Una costa accidentada y bordada en coladas de lava y hermosos bosquecillos de pandano perfila los límites de esta área natural protegida permitiendo, del mismo modo, una caminata muy agradable y acompañada por la vista despejada del mar. Para alcanzar  Pe’a pe’a ,  cueva que debe su nombre a un pajarito   similar al colibrí y que habita su interior (Collocalia spodiopygia) y situada en la misma región,   ¡es necesario caminar durante 3 horas desde Togitogiga Falls ,  bellas cascadas que se  precipitan en una amplia poza de aguas profundas

Palolo Deep Marine Reserve se convirtió en una reserva marina bajo el acta de Parques Nacionales y Reservas de 1974. El área está administrada por el Gobierno de Samoa a través de la Division of Environment & Conservation (DEC) del Department of Lands, Surveys & Environment. El llamado Palolo Deep es un enorme agujero – ` blue hole ´-  abierto en la superficie de una plataforma arrecifal de aguas poco profundas.  Acoge siete hábitat diferentes en las que cientos de especies de peces arrecife conviven con el pulpo azul, erizos y tricdanas. El lugar toma sus nombre del  gusano polychaete (Eunice Viridis) que habita las aguas poco profundas del sistema de arrecifes. El palolo es la parte comestible de un gusano polychaete que habita en las zonas  más profundas de los arrecifes  del Pacífico Sur Central (Samoa, Islas Cook, Tonga, Fiji, Vanuatu y Solomon). Tiene 45 centímetros de largo y en su emersión se desprende de la cola donde se albergan los huevos y / o el esperma, para luego regresar a sus refugios marinos.

Generalmente emerge de las aguas una o dos veces anualmente.  En las Islas Samoa lo hace cada año, siete mañanas después de noches de luna llena; en octubre en Savai’i y en noviembre en ‘Upolu. Durante cien años jamás lo ha dejado de hacer. Los mejores lugares para observar este curioso fenómeno natural es en las aldeas de Safotu y Falealupo ( Savai’i)   y Salamumu y Saleapaga (‘Upolu). La llegada del palolo es todo un acontecimiento social y  familias y aldeas enteras se desplazan hasta las playas y el mar para pescarlo. Desde medianoche hasta el amanecer, cuando el palolo literalmente se disuelve con la luz solar, jóvenes, viejos y niños llevando antorchas y linternas; cantando y bailando, van atrapando los millones de colas; marrón rojizas las de los machos y verdes las de las hembras.

‘Uafato Rainforest Reserve  La Reserva de Bosque Pluvial de ‘Uafato está situada en la costa noroeste de ‘Upolu e incluye las áreas costeras, zonas marinas adyacentes, el arrecife de coral y la población de ‘Uafato. Este es uno de los lugares más remotos y fascinantes de la isla donde la vida samoana transcurre a su propio ritmo. El primer asentamiento humano tuvo lugar  hace  unos 2500 3000 años. La aldea está dividida en 17 ‘aiga o familias extendidas  y las pequeñas plantaciones que garantizan su supervivencia se encuentran cercanas a esta. La única actividad económica es la producción artesanal de objetos tallados en madera.

Falealupo Rainforest Reserve El área de Falealupo, en el extremo occidental de Savai’i, posee una significación especial para los samoanos. Aquí donde se pone el sol se encuentra según la tradición, la entrada al mundo de los espíritus o aitu. En el universo polinesio el sol poniente simbolizó siempre la muerte y la tierra prometida, mientras que el sol naciente la vida y la esperanza; los múltiples y continuos viajes marítimos protagonizados por las gentes polinesias. La Reserva de Bosque Pluvial de Falealupo fue establecida en 1989 gracias a la iniciativa local e internacional que buscaba su conservación y protección, y un modelo de turismo sostenible en un área de alto valor cultural y ecológico. En la reserva existe una pasarela colgante (`Canopy Walkway´) entre un magaui (Garuda floribunda) y un enorme aoa o baniano (Ficus proxila ), desde el cual se divisa una panorámica de la pluviselva, las  cumbres de  Savai’i y  es punto de observación ornitológico.

Tafua Rainforest Reserve  Comprende una de las áreas de bosque lluvioso mejor conservadas de Samoa y, en consecuencia, el lugar donde se concentran mayor diversidad de especies naturales. La península, en la isla de Savai’i, es un paraíso de las aves y en el cráter de Tafua Savai’i se encuentra emplazado un santuario de murciélagos frugívoros. Su geología recrea túneles de lava fosilizada, sopladores naturales que lanzan agua de mar hasta alturas considerables; y una costa accidentada de origen volcánico, abruptos acantilados y  una preciosa playa de arenas negras, la de Ananoa.

Paka O Amerika Samoa  Paka O Amerika Samoa fue autorizado por el Congreso de los Estados Unidos de América en 1988 y oficialmente establecido como tal en el año 1997. Desde el año 1993, el contrato de arrendamiento tiene una validez de cincuenta años y es susceptible de renovación con consentimiento mutuo. Las tierras que componen el parque fueron arrendadas a las aldeas y al Gobierno de Amerika Samoa por un periodo de 50 años. El objetivo principal del proyecto no es otro que el de preservar las tradiciones, costumbres y creencias del fa’a Samoa aparte, obviamente, de los bosques lluviosos paleo tropicales y el arrecife de coral. Las zonas marinas abarcan casi el 15% de la línea costera, las zonas terrestres, más de 16% de los doscientos kilómetros cuadrados de superfice del territorio.

Las comunidades de quienes son propiedad las tierras, continúan haciendo uso de estas a nivel agrícola, pesquero y de recolección de plantas medicinales percibiendo, al mismo tiempo, pagas anuales de arriendo. Áreas definidas de las islas de Ta’u y Olosega, en el archipiélago de las Manu’a forman al mismo tiempo parte del Parque Nacional de la Samoa Americana.

En Ta’u, aparte de los restos arqueológicos que conforman el complejo funerario del último Tu’i Manu’a posee atractivos naturales de gran interés como puede ser el Judds Crater, un inmenso cráter volcánico al cual se accede desde la aldea de Ta’u tras una caminata de seis horas aproximadamente.

En el área de de la isla de Ofu, donde se extiende la sección del Paka O Amerika Samoa se encuentra uno de los arrecifes coralinos más impresionantes de todo el Pacífico Sur. Entre los gigantescos corales piedra  y otra especies de coelenterata, habitan cientos de peces y los encuentros con tortugas marinas son comunes. Las novecientas especies de peces y cerca de 200 de coral son representativos del área del Indo Pacífico.

En la tradición samoana siempre se ha creído que las tortugas salvan a los pescadores perdidos en la mar, llevándolos sanos y salvos a tierra firme. Es un animal sagrado, hecho que indica su propio nombre en samoano, I’ a sa o  `pescado sagrado´. Los samoanos siempre han cazado las tortugas para alimentarse, y empleado su caparazón para confeccionar brazaletes, peinetas, anzuelos de pesca. En las canciones samoanas y en el arte están presentes, y en algunos lugares como Faga’ itua y Leone en Tutuila se encuentran hermosos petroglifos que dibujan su figura. La tortuga verde marina  o laumei ena’ena (Chelonia mydas) y la  laumei uga  ( Eretmochelys imbricata) desovan en las playas de del atolón de Rose y  de la isla de Tutuila respectivamente. Una vez han nacido las crías, estas se alejan de Amerika Samoa y no regresan a su lugar de nacimiento veinte o veinticinco años más tarde, cuando son sexualmente maduras. Allí ponen sus huevos y vuelven a marcharse desde donde vinieron; así una y otra vez hasta su muerte.

En cuanto a la flora, el baniano o aoa (Fiscus proxila), es el árbol más representativo de los bosques lluviosos samoanos.  Estos  crecen de arriba abajo, pues las aves depositan las semillas en las ramas de otros árboles y a medida que el ficus va desarrollándose extiende sus raíces hacia abajo envolviendo por completo al árbol original. Sin lugar a duda su belleza radica en su enormidad y gigantescas raíces aéreas. Los banianos dan refugio y alimento a multitud de aves. Otros árboles que se pueden encontrar en suelos samoanos  son el futu (Barringtonia Asiatica) el  gatae (Erythrina variegata), el atone (Myristica inutilis), au’auali, (Diospyros samoensis), ifi (Inocarpus fagifer), el árbol del perfume o moso’oi (Cananga  odorata), y el  olioli o helecho arborescente (Cyathea spp.)

Fagatele Bay  National Marine Sanctuary  Es uno de los secretos mejor guardados de Tutuila, un pequeño paraíso oceánico refugio de doscientas  especies de coral y vida marina, y lugar de visita de ballenas jorobadas. En 1986 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la creación del Fagatele Bay National Marine Sanctuary para garantizar la protección  de su entorno trabajando conjuntamente con agencias federales, territoriales y los propietarios tradicionales.Le Tausagi ( `Los Pájaros Cantores del Alba´ ) es un grupo de profesionales y voluntarios que promueven la conservación de la naturaleza a través de programas educativos en las escuelas, representaciones teatrales, y visitas para los más jóvenes a Fagatele.

La ballena jorobada o tafola (Megaptera novaeanglie) es el cetáceo más espectacular en aguas samoanas.  Esta ballena tiene las aletas pectorales largas y blancas, y la hermosa aleta caudal presenta bordes aserrados. Su cuerpo es más grueso que el de otros rorcuales, y tiene pequeñas protuberancias tanto arriba como abajo de la cabeza. De cada una de estas protuberancias crece un pelo.

Las jorobadas pueden alcanzar los dieciocho metros de largo. A menudo viajan en grupos pequeños. Generalmente salen a respirar unas seis veces o más seguidas, para luego lanzarse a las profundidades, donde permanecen por unos diez o quince minutos antes de aflorar de nuevo. La ballena jorobada deriva su nombre de la apariencia de su lomo y su irregular aleta dorsal cuando el animal se arquea para una sumersión profunda. Una de las vista más exquisitas y hermosas del mundo es la de una jorobada cuando la cola apunta al cielo, chorreando mar, marcando el inicio de un buceo profundo. Es un hecho fascinante que la distribución de los colores blanco y negro en la parte inferior de la cola de una jorobada es absolutamente única. No existen dos ballenas con las mismas marcas en los lóbulos. Son tan distintas como las huellas digitales de los humanos. Esto les ha permitido a los científicos y otros observadores fotografiar y catalogar miles de ballenas, seguir sus migraciones, documentar sus actividades, y notar la aparición de nuevos ballenatos de una manera regular y continua.

Otra maravillosa característica de esta especie tan singular es el canto submarino de los machos en ciertos lugares y épocas. Estos,  ejecutan complicados patrones de sonidos, con un registro de más de seis octavas y una duración de unos veinte minutos o más, y luego los repiten exactamente. Todas las ballenas de una determinada zona canta la misma canción en una determinada época. Al año siguiente la canción se repite con alguna variación. durante un periodo de más de doce años, los investigadores han grabado y analizado los cambios efectuados en la canción común cada año. Se cree que el hermoso canto de la ballena jorobada está relacionado con el cortejo y el apareamiento.