Rapa Nui, El colonialismo republicano chileno cuestionado

El libro de Rolf  Foerster González,  Rapa Nui. El colonialismo republicano chileno cuestionado (1902-1905) Editorial Catalonia-2014, indaga sobre los oscuros acontecimientos y sus dramáticas consecuencias ocurridas entre los años  1902 y 1905 y que en la práctica significaron la perdida de la tierras por parte de los habitantes de la Isla de Pascua.

El 9 de septiembre de 1888 el pueblo polinesio de Rapa Nui  firmó con las autoridades chilenas un tratado de buena voluntad, entendido por el primero como de amistad y de cooperación, y por las segundas como un vínculo republicano que invisibilizaba el nexo colonial. En 1895, el Estado arrendó la isla al empresario Enrique Merlet , quien posteriormente se asociaría  con la empresa angloescocesa Williamson Balfour, creándose en 1903 la Compañía Explotadora de Isla de Pascua.

Su instalación transformó a la isla en una estancia ganadera, despojando a sus habitantes originales  de sus tierras , reduciéndolos a los confines de Hanga Roa,  y  obligandoles  a convertirse en sus trabajadores. De este modo, el Estado de Chile cubrió su colonialismo bajo la apariencia  de una empresa moderna que explotaría  sin contemplación la tierra – llegó a tener 60.000  ovejas y varios miles de vacunos en solo 16.000  hectáreas-  y a su población.

Este proceso fue denunciado a la prensa y al parlamento chileno por voces provenientes de la propia isla —como la del esposo de la viuda del rey Riroroko y de los deportados en 1902— y muestra a una sociedad civil chilena sensible a la explotación, pero al mismo tiempo incapaz de reconocer su colonialismo.

Rolf  Foerster González es  antropólogo, doctor en Antropología por la Universidad de Leiden, Holanda. Profesor asociado del Departamento de Antropología de la Universidad de Chile. Ha publicado numerosos artículos y libros relativos a la historia y devenir contemporáneo del pueblo mapuche y rapanui.

Guam, en la Micronesia, se convierte en el primer territorio estadounidense en permitir matrimonios entre personas del mismo sexo

La isla de Guåhån (Guam) , en la Micronesia,  se convierte en el primer territorio estadounidense en permitir matrimonios entre personas del mismo sexo  después de que la fiscal general ordenase a funcionarios que empiecen a procesar de inmediato solicitudes para enlaces de parejas del mismo sexo. La fiscal general, Elizabeth Barrett-Anderson, emitió este miércoles la orden para el Departamento de Salud Pública y Servicios Sociales de  Guåhån.

Su fallo se produjo dos días después de que una pareja de mujeres, Loretta M. Pangelinan y  Kathleen M. Agüero,  presentase una acción judicial contra la ley de matrimonio del territorio cuando se les impidió pedir una solicitud para casarse. Barrett-Anderson citó una decisión de la Novena Corte del Circuito de Apelaciones como base para su directiva. Este tribunal de apelaciones dijo en octubre que la prohibición sobre el matrimonio gay era inconstitucional. Barrett-Anderson dijo que el departamento debería tratar `a todos los solicitantes de matrimonio del mismo género con la dignidad e igualdad contemplada en la Constitución´.

Tatau, expresión de identidad cultural

El arte del tatuaje  en Tahiti  y sus Islas  estuvo al borde de la desaparición  hasta que  en la década de los ochenta el esfuerzo de su revitalización entró en escena. Tatau  La culture d’un art (2014)  es un documental dirigido por  Jean-Philippe  Joaquim  el cual nos trae la historia del tatau  que  hace ciento cincuenta años trato de ser eliminado por  los misioneros europeos quiénes  lo consideraron  una  práctica erótica asociada a la desnudez y un impedimento al buen desarrollo de la  labor evangelizadora y  occidentalizadora  que pretendían  proyectar  sobre la sociedad polinesia.   Para los tahitianos  el tatau  expresaba su identidad cultural que dibujada sobre su anatomía en unas ocasiones  indicaba genealogía o  status social  y otras,  madurez sexual  o  logros personales. El documental, premiado en el pasado Festival International du film Océanien (Fifo) de Tahiti,   no es del agrado de los maestros tatuadores  marquesanos que  han  denunciado  el cúmulo de amalgamas y  falsedades que en el se encuentran, confundiendo el tatuaje tahitiano con  el marquesano.

En la década de los setenta cuando jóvenes polinesios pudieron viajar a Francia y estudiar en la universidad, empezaron a  tomar conciencia de su identidad cultural,  disponiéndose  a  investigar sobre  los   tatuajes  que sus  antepasados llevaban orgullosamente  grabados sobre la piel .  En Tahiti  muchos diseños del tatuaje, al no haber sido registrados,   se perdieron  para siempre;  por lo que la  información encontrada  fue escasa.  El tiki patu  en  las islas  Marquesas  aguantó mejor el embate de la influencia  de los misioneros  y conservada parcialmente su práctica pudo  sobrevivir a las agresiones externas y a su desaparición.

Karl von den Steinen  viajó al archipiélago en 1897 y allí comenzó a dibujar todos los diseños   marquesanos   conocidos e intentar descifrar sus significados.  El etnólogo alemán  publicó un libro al que los tatuadores  de Tahiti y sus Islas  recurrieron  habitualmente sin embargo,   en aquellos  años  de descubrimientos  tenían acceso tan solo  a los diseños,  pero no a la técnica de aplicación la cual  llegaría de la mano de polinesios originarios  de Samoa.

A Tavana Salmon, empresario tahitiano residente en Hawaii,  se le atribuye en la década de los ochenta  la revitalización del arte del tatuaje en Tahiti y sus Islas;  cuando expresó su deseo de que los componentes de su grupo de baile  pudiesen lucir tatuajes tradicionales. Salmon no dudo en viajar  a las islas Samoa conocedor de que los habitantes de aquellas islas   aún aplicaban el tatuaje con instrumentos tradicionales y donde los esfuerzos de la iglesia de suprimir su práctica no habían conseguido su fin.

En un primer momento  los samoanos se negaron a tatuar diseños tahitianos o marquesanos por lo que Salmon se  obligado a  ofrecerles una importante  suma de dinero  para que complaciesen sus deseos. A  petición del matai o jefe de mayor rango,  fue requerido a  proveer alimentos  a toda la   aldea y el maestro quién debía aplicar los tatuajes,   compensar su  labor con una vaca.

La  revitalización del arte del tatuaje en Tahiti y sus Islas no hubiese sido posible sin la ayuda de los  diseños marquesanos  y  la técnica  y aplicación de los  samoanos.

Cuando los polinesios de Tahiti  se propusieron revitalizar  e impulsar nuevamente el arte del tatuaje,  lo hicieron inspirados en aquellos diseños cuyo origen se encuentra en las  Marquesas y más tarde, descubriendo aquellos  propiamente tahitianos, samoanos, tonganos, de Hawaii e incluso Rapa Nui; todos estos tatuajes y sus diseños se fusionaron dando como resultado una mezcla cultural polinesia  que  al mismo tiempo  se refleja en la  población de Tahiti y sus Islas.

Si  hoy día uno hoy pasea por las calles de Pape’ete, capital de Polinesia Francesa, resulta difícil encontrase con tahitianos mayores de edad  con  tatau que cubran sus cuerpos. Tanto  hombres como mujeres se tatúan, las tahitianas hacían uso del tatau hasta el siglo XIX.   Los tatuajes que lleva la nueva generación adoptan  una fusión de diseños tahitianos,hawaiianos, samoanos y māori.   Hacerse  un tatuaje   en  el antebrazo, en el tobillo o en cualquier otra parte del cuerpo,  es hoy una forma de reivindicar la identidad cultura ma’ohi.  Otros  se tatúan  por motivos puramente estéticos o como elemento de atracción sexual. En ocasiones las reacciones de las familias de estos jóvenes no son del todo  positivas ya que para muchas personas mayores, bajo la influencia represiva del colonialismo y de la iglesia y junto a la lengua tahitiana, estos estaban prohibidos. En el pasado  los únicos que llevaban tatuajes eran los bailarines, los marginados y los inadaptados.

El caso Rapa Nui

Tangata O Te Moana Nui 108

Desde el 26 de marzo de 2015, el Parque Nacional Rapa Nui ya no está bajo el control de la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Desde esa fecha, tampoco está recibiendo los US$ 60 o los $10.000 que pagaban turistas extranjeros y nacionales, respectivamente. Una organización de creación espontánea llamada Parlamento Rapanui, formada en 2001, ocupó pacíficamente los accesos a los principales sitios arqueológicos, impidiendo el acceso del personal de CONAF que se retiró sin altercados hasta el día de hoy. Además, comenzó a controlar la entrada de visitantes y a regular las actividades laborales en los sitios arqueológicos (guías turísticos), impidiendo que entraran guías no vinculados con personas rapanui. La decisión repentina de los dirigentes del Parlamento Rapanui recibió un apoyo masivo y claramente mayoritario de parte de la Comunidad insular aunque algunos detractores manifestaron en forma significativa sus críticas a la ejecución en la medida en que afectaban al propio pueblo rapanui. Debido a esto, un gradual proceso de acercamiento de posturas y búsqueda de consensos solucionó internamente hace un par de días los aspectos que causaban resquemor en algunos grupos en la Isla. ¿Cuál fue la razón de esta acción del Parlamento, secundado por el grueso de la Comunidad?

Una delegación de dirigentes políticos y representantes democráticos de la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (CODEIPA) acudió a una reunión plenaria en el continente el día 25 de marzo. La intención era finiquitar el —ya dilatado– paso a trámite legislativo en el Congreso Nacional de un Proyecto de Ley de Control Migratorio. Este paso se encontraba retrasado desde el 2012 cuando se modificó la Constitución de la República (artículo 126 bis) que aprobó la noción de que la “libertad de tránsito” estaría restringida en lo que en 2007 se llamó “Territorios Especiales”, incluyendo a Rapa Nui. Sólo se debía definir de qué forma se iba a restringir el ingreso de personas a la Isla, lo cual fue trabajado durante casi tres años en forma interna en el territorio insular, culminando en una “propuesta” para el legislativo que era la que llevaba CODEIPA a la reunión. Además, se pretendía avanzar en un proyecto para una transición y, finalmente, un traspaso del Parque Nacional Rapa Nui a la Comunidad de dicha isla polinésica.

El segundo punto, del traspaso del Parque, recibió la aprobación para iniciar su proceso de consulta y posterior implementación (lo cual está por verse)… pero el primer punto, la propuesta de Ley de Control Migratorio, arrojó una desagradable sorpresa para los isleños presentes en la reunión. El abogado del Fisco había sido cambiado, y el nuevo abogado, el polémico Rodrigo González, no parecía dar garantías de llegar a acuerdo alguno. Su aseveración de que la propuesta presentada era “inconstitucional” y su pretensión de volver a “foja cero” todo el trabajo empeñado indignó a los representantes rapanui. Pese a que desde el primer gobierno de Bachelet se venía trabajando en la misma línea y a que la reunión era para pasar el documento al Congreso para su discusión de una buena vez, el abogado señaló que no podían hacerse cargo de “promesas hechas por gobiernos anteriores”. Los representantes isleños salieron indignados de la Mesa. Al día siguiente el Estado vía CONAF se vio obligado por el Parlamento y la Comunidad Rapanui a abandonar lo que llama “Parque Nacional” desde 1935. Fue una jugada calculada para presionar al vacilante Gobierno con el menor impacto posible para la población de dicho rincón polinésico.

Debido al profundo desconocimiento en el continente sobre la realidad rapanui, es de interés hacer un breve análisis de la situación neocolonial en la Isla, enfocándose en los tres ámbitos más sensibles para la Comunidad insular hoy en día: El ámbito demográfico, el patrimonial y el sociopolítico. De esta manera el lector podrá entender lo que llevó al pueblo insular a tomar, con gran sacrificio personal, una medida tan drástica.

La Ley de Control Migratorio a veces resulta difícil de entender para personas cuyo mundo es una enorme metrópolis o un continente vasto. La realidad de las Islas es completamente diferente y de ahí que Brasil lo entendiera con Fernando de Noronha en los años 80, Ecuador lo entendiera con las Galápagos en 1998, y Colombia lo entendiera con San Andrés en 1991, todas islas que tienen leyes especiales de migración. Chile, que todavía no parece entenderlo, no ha oído los avisos de alarma. La Ley de Control Migratorio era ya considerada una necesidad urgente por el Parlamento Rapa Nui en el documento que elaboró dicha organización para la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato del Gobierno chileno en el año 2002.

Una isla con una superficie de 163,6 km2 y un área urbanizada (Hanga Roa) que no alcanza a ser un cuarto de dicha superficie, ha sufrido un crecimiento explosivo a causa de la inmigración descontrolada, principalmente aunque no exclusivamente, de personas desde el continente. Ese año 2002 se efectuó un censo de población que estimaba el total en 3800 habitantes. Diez años después, el controvertido censo de 2012 arrojó la irrisoria cifra de 5800, la cual es imposible de creer considerando que el padrón electoral 2013 tiene más de 4600 votantes. Y aquí no se consideran ni los menores de 18 años, ni los inmigrantes continentales llegados hace pocos años que no han cambiado su domicilio electoral, ni los extranjeros residentes —varios sin visa de trabajo–. Las estimaciones de la población total varían entre 7000 y 9000 habitantes, sin considerar a la población flotante de turistas, que en Febrero puede llegar a 2000 personas extra.

Las razones de la llegada de inmigrantes a la Isla varían aunque se debe principalmente al aumento del turismo y, por consiguiente, de la infraestructura hotelera. El desprecio de algunos empresarios turísticos por la mano de obra local, ha generado la contrata masiva de personal, recién llegado, sin arraigo y poco calificado desde el continente a quienes pueden pagar sueldos relativamente bajos para el costo de vida de la Isla. Con este mercado laboral ampliado al continente, un gran número de isleños ha quedado marginado de la fuerza laboral local. Con todo, los sueldos en la Isla se siguen manejando cifras brutas mayores a las del continente lo que continúa atrayendo un flujo casi permanente de mano de obra importada. La, hasta hace poco, tranquila vida a un ritmo más lento, era otra razón por la que familias de inmigrantes se radicaban en Pascua. Sin embargo, dicha tranquilidad se está esfumando con el ingreso de drogas duras, la llegada de algunos delincuentes con amplio prontuario policial, el aumento en los robos, riñas y otros hechos de violencia.

Otros problemas generados por la sobrepoblación de la Isla (número de habitantes que ya ha sobrepasado la capacidad de carga con la infraestructura y los servicios actuales), se centran en el abastecimiento de la isla. Los problemas en los servicios básicos (agua, luz, etc.) que han llevado a la inutilización de algunos pozos de agua por descenso en la presión y contaminación con agua salada, la necesidad de adquirir una nueva planta generadora a diésel con un aumento en los costos para la población, entre otros. El desabastecimiento ocasional con el atraso o descompostura de alguno de los tres barcos de carga que visita la Isla ha llevado a que pasen semanas sin gas licuado en Rapa Nui o, como hace algunas semanas, una gran escasez de agua embotellada, indispensable para la labor turística. Las dificultades enormes para adquirir pasaje con tarifa de residente en LAN, aerolínea que mantiene el monopolio de la ruta aérea, debido a que —desde los años 70 con un 15% de la población actual– sólo 10 asientos por vuelo tienen esa tarifa (en acuerdo con LAN por su posibilidad de reabastecerse de combustible a tarifa preferencial, sin impuestos, en Mataveri), no han podido ser subsanadas del todo pese al aumento de los vuelos. La congestión vehicular durante ciertas horas al día en las pequeñas calles del pueblo, repletas de baches por la sobrecarga, no tiene nada que enviarle a la de algunas ciudades.

Esto hace surgir una pregunta a muchos isleños que oyen continuamente de parte de algunas autoridades locales un fatigado discurso. Uno que pone énfasis en una palabra cuyo real significado nadie entiende: “desarrollo”. ¿Es este el desarrollo que desde los tiempos de Policarpo Toro en el siglo XIX se viene pregonando? ¿Y por qué autoridades locales han caído en ese concepto materialista del desarrollo, a veces disfrazado con adjetivos de poca realidad en la práctica actual como: “sustentable”? Hawai’i y su capital Honolulu son un ejemplo de una localidad originalmente polinésica que se ha desarrollado de esta forma. Una ciudad con barrios ultra lujosos, calles impecables, movilización pública de primera categoría, museos… y también casinos, resorts, hoteles cinco estrellas, privatización de todo y una cultura autóctona moribunda, asimilada, aculturada, que ha perdido desde su idioma hasta su identidad propia en una metrópolis mulicultural. Al menos el entorno natural de Hawai’i con su extremo verdor y su fauna marina autóctona aún mantienen una cierta aura de exotismo. Me imagino que aquí en Rapa Nui donde incluso el paisaje ha sido modificado con un 95% de especies introducidas, no se quiere esa clase de “desarrollo”. Uno que incluye la aniquilación irreversible de una cultura de más de 1000 años. Incluso para el turismo sería algo perjudicial en extremo, considerando que el visitante viene a sentirse en un rincón de la Polinesia con una cultura viva y no en una aldea neocolonial sudamericana. Puede que suene un poco exageradamente dramático, pero es el rumbo que sigue la Isla con la tónica actual si no se hace nada al respecto. Es necesario deshacerse de los prejuicios de un paraíso idílico polinésico para entender la situación real.

En cuanto al ámbito patrimonial, la situación del 42% de la Isla que es considerado Parque Nacional es deprimente. El estado de abandono de las ruinas megalíticas se hace evidente a través de la incompetencia de la dirigencia de CONAF para proteger siquiera los sitios más importantes. Jamás, excepto alguna rarísima vez, se han visto guardaparques en los sitios de Vinapú, Te Pito Kura, Ahu Akivi, Puna Pau, Akahanga y Vaihu (Hanga Te’e), los cuales son visitados por varias decenas (a veces hasta centenares) de turistas cada día. A veces ni siquiera se ven guardaparques en Tahai, Tongariki o Anakena, sitios inmensamente importantes por su historia. Esto deja únicamente —y a medias—resguardados Orongo y Rano Raraku, a veces escasamente con un guardaparques. Ni hablar de los lugares menos visitados, ruinas megalíticas como Ahu Tepeu, túneles de lava como Ana Te Pahu, senderos de trekking como la subida a Ma’unga Terevaka o la ruta de la costa norte vía Hanga Oteo. Las “puestas en valor” de algunos sitios son penosas, poniendo invasivos y antiestéticos cercos de madera como “gran solución”. Los esfuerzos de conservación que alcanzan apenas para un moai al año (con suerte dos como se pretendía el 2015), continúan en la misma línea. Entonces saber que el 40% de los recursos generados por vía de Entradas al Parque Nacional vuelven al continente como “excedentes” de los gastos operativos y fondos de reinversión, desafía toda lógica.

¿Es sólo incompetencia e ineficiencia de las autoridades de CONAF para administrar los recursos o éstos simplemente no son suficientes para un Parque Nacional con tal cantidad de vestigios a proteger? Con el proyecto Ma’u Henua ésta situación podría mejorar considerablemente, viéndose desde ya una mayor preocupación por los sitios de parte de la Comunidad empoderada. El consenso entre los que sin salario alguno cuidan los sitios desde el 26 de marzo es que CONAF no puede volver a hacerse cargo de la parte patrimonial, sino que la idea es que continúe como entidad asesora y, principalmente, dedicada al vivero y a la reforestación. Todo lo anterior se engloba en una necesaria política de restitución general al pueblo rapanui de las tierras inscritas por el Fisco en 1933 entre las que está el actual “Parque Nacional”. Esto aparentemente no será completado hasta que se resuelva el tercer ámbito: el político.

La situación política en general está determinada por la reforma a la Constitución que estableció la Isla como “Territorio Especial” en julio de 2007. Esta todavía espera una “ley orgánica” que establezca un Estatuto Especial de Autonomía Administrativa. Lamentablemente, la República sólo ha tenido, a lo largo de su historia, una actitud reactiva. De no ser por la Rebelión de Angata hace 101 años, el Estado nunca hubiese establecido una presencia real a través de un Subdelegado Marítimo, que pudiera mediar entre los isleños y una empresa colonial ovejera que los explotaba. De no ser por la revolución pacífica de 1964, liderada por Alfonso Rapu, la Isla continuaría bajo las normas y reglamentos de la Armada y no existiría ninguna clase de Estado de Derecho en Pascua. De no ser por las intervenciones del Consejo de Ancianos en los años 80 e inicios de los 90, el Gobierno no hubiese modificado para el caso rapanui la Ley Indígena, con el fin de responder a la cosmovisión de su pueblo. De no ser por las tomas del aeropuerto de Mataveri, el Gobierno quizás nunca hubiese tramitado la reforma constitucional de “Territorio Especial” para la Isla.

Todo lo anterior se debe a la ignorancia y desinformación generalizada que existe en el continente acerca de la Isla. De esto, en gran parte somos responsables los mismos rapanui. Con el dilema entre fomentar el turismo y enfrentar la realidad más dura, hemos enfatizado todos los aspectos positivos de la Isla. Esto tiene como consecuencia que la clase política chilena viene únicamente a disfrutar del festival cultural Tapati Rapa Nui, durante Febrero, o de vacaciones para bañarse en las aguas turquesa de Anakena. La salvedad fue la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato que en 2002 intentó buscar soluciones para los dilemas estratégicos de la Comunidad. Lamentablemente, ninguna consecuencia perdurable se consiguió a partir de dicha Comisión.

En Rapa Nui existe la conciencia de que es necesario trabajar con el Gobierno para avanzar en estos temas. Pero es necesario reestablecer las confianzas: No basta con nuevas patrañas, promesas vacías en las que transcurren años y nada ocurre. En vista del desinterés chileno, no es intención de los isleños molestar a la República. La situación política obliga, debido a que el mismo Estado ha contribuido a una situación de dependencia de la Isla del continente. Dependencia que es tan absoluta que no tenemos representante alguno de la Comunidad en ningún puesto en ningún poder del Estado que pueda alzar la voz por su pueblo. El pueblo rapanui no quiere exigirle al Estado nada más que el cumplimiento del Acuerdo de Voluntades de 1888, celebrado entre José Manuel Balmaceda (vía Policarpo Toro) y el ariki Atamu Tekena. El mismo hecho de anhelar un Estatuto Especial de Autonomía Administrativa es prueba de que queremos hacernos cargo de nuestro propio destino, asociados y vinculados con Chile, pero nodependientes de Chile, de sus cambios de gobierno y del ánimo de sus políticos.

Cristián Moreno Pakarati, Historiador (PUC), Sociedad Histórica Ahirenga Rapa Nui, Abril 2015. Fuente: UCHILE Indígena

El latido del corazón del planeta

El archipiélago de Vanuatu, que se encuentra en pleno Cinturón de  Fuego del Pacífico,  cuenta en sus  islas con  una impresionante concentración de volcanes activos siendo los más conocidos  los de la isla de  Tanna  al sur,  y las islas de   Ambae y Ambrym  al norte. Esta última isla es considerada el centro de la  magia negra en  Vanuatu. Las sociedades tradicionales melanesias  regidas por la kastom o costumbre  creen que el mundo está habitado por cientos de espíritus y demonios y en un lugar  como este, como no podía ser de otra manera,   poseedor de una naturaleza volcánica extraordinaria;   la magia negra y la brujería son prácticas muy comunes. El centro geográfico de Ambrym  es una impresionante e inmensa  llanura de cenizas de una belleza superlativa, un antiguo cráter  al que puede accederse, entre otros puntos, desde Craig Cove y  ascender hasta  alcanzar los majestuosos volcanes de Mount Benbow (1159 metros) y Mount Marum (1270) que acogen en su interior enormes lagos de lava hirviendo que ofrecen un espectáculo único en el planeta.  Además de la atracción de sus majestuosos conos volcánicos,   Ambrym  posee vertiginosos acantilados,  espesas selvas tropicales , cuevas, fuentes termales y playas de arenas negras.  Tortugas marinas   y patos salvajes   frecuentan sus aguas y paisajes; y en lugares como la aldea de Fanla,  reconocido centro de magia tradicional y ceremonias de iniciación,  permiten  al viajero la aproximación a los usos y costumbres ancestrales  Ni Vanuatu. 

Ambrym es conocida por sus tam tam  enormes tambores ahuecados verticales y esculturas de helechos arbóreos que se alzan en los nasara – área abierta de la aldea donde se dan lugar  ritos y  ceremonias -. Sus habitantes son conocidos por los  dibujos que practican en la arena, de los cuales existen ciento ochenta diseños cada uno de ellos portador de un mensaje mítico y espiritual propio. La danza Rom, propia de la isla, es  donde los hombres bailan al ritmo de los tam tam, al tiempo que golpean el suelo enérgicamente con sus pies y portan máscaras vegetales cónicas.

Recientemente  el Marum fue   el primer volcán  del planeta en ser examinado en detalle por drones, como parte de una expedición científica auspiciada por  la National Geographic Society.  Habiendo recurrido por vez primera a esta tecnología para observar uno de los volcanes más activos del mundo, los científicos recurrieron al explorador Sam Cossman para dirigir estos dispositivos hacia el interior de su caldera que posee una docena de kilómetros de diámetro.

Jeffrey Marlow, geobiólogo del California Institute of Technology, supervisó las maniobras de los drones  con el objetivo final de recoger imágenes en alta definición con la ayuda de cámaras GoPro sujetas a los dispositivos aéreos  y más tarde  poder reconstruir el volcán en imágenes 3D. El resultado, como puede apreciarse  en el vídeo, es sorprendente. Lava fundida en ebullicón constante  y gases venenosos en el interior del volcán. `Escuchar los truenos del cráter, era como escuchar el latido del corazón del planeta´ comento Cossman,  al borde del cráter y enfundado en un traje ignifugo.

Las imágenes tomadas desde las alturas  tuvieron un coste material;  durante los primeros vuelos  efectuados  aquellos más próximos a la lava, donde la temperatura supera los 500 grados centigrados, dos drones se perdieron como consecuencia de las altisimas temperaturas;   para acabar  engullidos por la lava.  A medio plazo y gracias al modelado en 3D, los científicos esperan entender mejor al  volcán y con ello predecir su comportamiento y gestionar riesgos en beneficio de la población que reside en Ambrym.

Una nueva mirada sobre las estatuas de la Isla de Pascua

Making Monuments on Rapa Nui:  The Statues from Easter Island ( del 1 de abril al 6 Septiembre de  2015, Museo de Manchester, Inglaterra). Tras el  reciente trabajo de campo del profesor Colin Richards  en Rapa Nui ,  el arqueólogo de la Universidad de Manchester  presenta una nueva mirada sobre las monumentales estatuas de Isla de Pascua. Como se construyeron los moai y sus pukao,  como fueron extraídos de las canteras y transportados a través de la accidentada geografía insular,  su significado y que  que representaron en la vida de  los  que habitaban este enclave remoto del Pacífico Sur; la deconstrucción de los mitos sobre  Rapa Nui  y  la discusión de las teorías actuales que analizan las causas que llevaron al colapso a  aquella  cultura y civilización polinesia.  Como parte de la exposición, el Manchester Museum,  muestra el Moai Hava, cedida por el Bristish Museum  y   estatua que fue sustraída de  la isla en 1868.  El Moai Hava pesa 3.3 toneladas y  tiene 1,56 metros de altura . Es una de las  catorce estatuas talladas en basalto, el resto están esculpidas a partir de la toba volcánica.  Durante cientos de años los habitantes polinesios de Rapa Nui   tallaron y erigieron alrededor de 887 moai.

Estados Unidos ignora al pueblo chamorro y su cultura

Jerome Aldan, alcalde de las Marianas del Norte, en la Micronesia,  ha dicho que el Ejercito de los Estados Unidos no tiene  en cuenta  al pueblo chamorro y su cultura a la hora de contemplar sus planes para  crear un campo de tiro con fuego real  en la isla de Pagan.  Los Estados Unidos planean arrendar en su totalidad esta isla, la cual consideran deshabitada, con el objetivo de que la Armada, la  Fuerza Aérea y los marines puedan  entrenarse  con fuego real como parte de sus planes de expansión militar  en Asia Pacífico.

El político micronesio  ha  destacado  que Pagan posee una historia que se remonta  mucho antes de la llegada de los occidentales  señalando, al mismo tiempo,  que los habitantes originales de Pagan fueron evacuados por las erupciones volcánicas que se produjeron en la isla  en 1981 y que   su deseo es poder regresar  pronto a  su hogar. `Bien, a los militares les gusta usar esa palabra `deshabitada´, pero es una declaración falsa. Nuestra historia se remonta hasta el año 1300 y los militares siguen apareciendo y aclarando en cada rueda de prensa o documento que la isla está deshabitada, pero no es realmente cierto. Nosotros somos de aquí y sabemos lo que está pasando en nuestras islas´. Aldan  subraya que los militares no han considerado la posibilidad de utilizar otro sitio que no sea Pagan, demostrando de esta manera la falta de respeto del gobierno y el ejército  norteamericano hacia el  pueblo chamorro , refaluwasch y  sus tierras ancestrales.

En el caso de que la ocupación militar se ponga en práctica,  el pueblo chamorro y refaluwasch  o carolino probablemente nunca pueda volver a recuperar la isla. Pagan o San Ignacio como la bautizaron los españoles,  se encuentra a 320 kilómetros al norte de Saipan y posee una belleza paisajistica de singular belleza que acoge  un frágil ecosistema que incluye especies en peligro de extinción. Posee dos volcanes uno de ellos todavía activo, la última erupción del Monte Pagan (574 metros) tuvo lugar a principios de la década de los ochenta. Japón propuso en 2012 al gobierno de las  Marianas, convertir Pagan en vertedero de escombros originados por el tsunami de 2011.

Abundantes aves endémicas, murciélagos frugívoros (Pteropus mariannus), megápodos o aves incubadoras (Megapodius laperouse), cangrejos gigantes, lagos de agua dulce  hábitat de numerosos insectos y un océano rebosante de  fauna marina y corales corren el peligro de ser contaminados y destruidos  con la detonación de potentes bombas y la  actividad militar.  Los chamorros vivieron durante miles de años en Pagan, una isla rica en historia y una de los pocos lugares en las Marianas que  se conservan ambientalmente saludables.

La Marina de los  Estados Unidos hizo ya uso de la isla de  Farallón de Medinilla, llamada así  por Don José de Medinilla y Pifieda, el gobernador español de las Marianas  entre 1812 y 1822, para  ejercicios militares y explosión de bombas; como resultado, medioambiente arrasado y acceso restringido. Áreas extensas de las islas de Guåhån ( capital de la Commonwealth de las Marianas del Norte, territorio no incorporado de los Estados Unidos y uno de los dieciséis territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas con el fin de eleminar el colonialismo)  y Tinian permanecen actualmente ocupadas con propósitos militares. Las remotas   y desconocidas islas septentrionales de las Marianas del Norte  son de una belleza extraordinaria, sus playas de arenas negras solitarias y majestuosas, sus singulares formaciones rocosas, sus volcanes humeantes y su  abundante vida salvaje hacen de estas un lugar ideal para la práctica del ecoturísmo que no de las prácticas militares destructivas con fuego real.

Las islas tan sólo son accesibles en yate privado, helicóptero y en avioneta desde la isla de Saipan. Actualmente se encuentran deshabitadas a excepción de comunidades  comprendidas entre diez y veinticinco personas en Alamagan (chamorros) Pagan y Agrihan (refaluwasch) ,  aunque fueron habitadas desde la llegada del pueblo chamorro a las Marianas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, todos los residentes de las islas  más septentrionales  fueron desplazados a Saipan. Los escasos visitantes que reciben las islas son científicos y oficiales de la CNMI Emergency Management Office que  supervisan la actividad de los volcanes. Anatahan, Sarigan, Guguan Alamagan,Pagan, Agrihan, Asuncion, Maug, Farallon de Pajaros o Urracas  y Farallon de Mendinilla son las islas que comprenden el área septentrional de las Marianas, archipiélago micronesio descubierto a los europeos  en 1521 por Fernando de Magallanes quien  desembarcó en Guåhån o Guam y reclamó las islas para el rey de España, bautizándolas como Islas de los Ladrones. España en 1667 reclamó el archipiélago y las  llamó desde entonces Marianas en honor a Maria de Austria, esposa de Felipe IV. El 15 de junio de 1668 los jesuistas llegarían a Guåhån para predicar el evangelio, contruyendo las primeras misiones e iglesias en las Islas del Pacífico.