Hilda Heine se convierte en la primera mujer en liderar un gobierno en las Islas del Pacífico

Hilda Heine fue elegida hoy presidenta de las Islas Marshall por el Parlamento de este país de islas enclavado en  la Micronesia y se ha  convertido en la primera mujer en encabezar un gobierno en las Islas del Pacífico;  fue también la primera mujer en obtener un doctorado y anteriormente fue ministra de Educación y fundó Women United Together Marshall Islands.  Heine  obtuvo el voto a favor de 24 de los 33 miembros del Nitijela o Parlamento Nacional.  Su elección tuvo lugar un día después de que la cámara aprobara una moción de censura contra el presidente Casten Nemra, quien había sido elegido nueve días antes con un solo voto a favor de margen.   La República de las Islas Marshall es gobernada mediante  un sistema mixto parlamentario y presidencial junto a un consejo consultor de altos jefes o Iroijs, en el que no hay partidos políticos formales pero que está dominado por dos grupos de interés: Aelon Kein AD y el Partido Democrático Unido. Heine es una de las tres mujeres  que actualmente ocupan un escaño en el parlamento.  Este archipiélago micronesio esta en  régimen de asociación libre con los Estados Unidos y  está formada por 29 atolones de coral en los que   según datos oficiales de 2015, residen   72.191 habitantes.

Nauru abre nueva ruta aérea a los Estados Federados de Micronesia

Nauru Airlines ha anunciado el inicio, a partir del 12 de junio de 2015,  de nuevos enlaces aéreos semanales que conectarán Nauru,  Brisbane (Australia), Nadi (Fiji) , Tarawa (Kiribati)  y Majuro (Républica de las Islas Marshall), Kosrae y Pohnpei (Estados Federados de Micronesia). Los vuelos facilitarán  y fomentarán los desplazamientos y el comercio entre el norte, centro y sur del Pacífico. Estas nuevas rutas de la compañía aérea nacional micronesia supondrán el incremento de la actividad comercial y  visitantes a los Estados Federados de la Micronesia , operando con destino a Kosrae y Pohnpei los viernes y regreso a Nauru los domingos.

Atolón de Bikini, de nómadas nucleares a refugiados climáticos

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Tras las pruebas nucleares llevadas a cabo por los Estados Unidos en las Islas Marshall,  los habitantes de atolón de Bikini, se vieron obligados a abandonar su sus tierras  ancestrales huyendo de la radiación.  Refugiados en  Kili y Ejit hoy demandan asilo  a Washington  para escapar de los devastadores efectos que el calentamiento global  ocasiona sobre las islas a las que fueron obligados a convertir en su nuevo hogar . `Queremos establecernos en los Estados Unidos´ ha dicho  Nishma Jamore, líder  durante veinte años,  del pueblo de Bikini.

En la década de los cincuenta , los Estados Unidos de América llevaron a cabo 24 ensayos nucleares en el atolón de Bikini. En el mes de marzo de 1954 detonaron la bomba  Castle Bravo considerada como mil veces más potente  que la lanzada sobre Hiroshima (Japón) , causando la radiación de los atolones y la muerte a quince pescadores japoneses que estaban entonces faenando en aguas cercanas a Bikini. Washington pago una indemnización de más de $500 millones  a los habitantes del lugar,  algunos de los cuales  sufrieron problemas  de salud y/o tuvieron que abandonaron sus hogares. Hoy, no  pudiendo regresar a Bikini, están condenados a sufrir las inundaciones provocadas por las mareas y tormentas que destruyen sus cultivos y erosionan los frágiles atolones de coral  que apenas si se elevan unos metros sobre el nivel del mar. . Nishma  Jamore  presentó su petición a Esther Kia’aina, subcretaria del Interior, en  un reciente visita a Majuro, capital de la República de las Islas Marshall.  ` Desde el año 2012, Kili es golpeando de forma regular por las inundaciones. Hemos pedido en vano ayuda al gobierno de las  Islas Marshall´ ha señalado  Jamore,  refiriéndose  a la inundación de la pista de aterrizaje que se enclava a tan solo dos metros y medio del océano.

En 1980 , los residentes de Bikini trataron  de establecerse en los EEUU comprando tierras en   Maui (Hawaii) aunque los residentes de la isla se opusieron.  `Vamos  a Washington el mes que viene con la esperanza de reunirnos con funcionarios de la administración de Obama´. Arkansas, Oklahoma y Hawai’i  serían  posibles lugares de exilio ya que  estos estados norteamericanos  acogen ya a pequeñas comunidades de Bikini. Habitadas por 55.000 personas la República de las Islas Marshall, en el Pacífico Occidental,  fueron escenario de la explosión de 67 ensayos nucleares entre 1946 y 1958.

La República de las Islas Marshalls demando recientemebte  ante el Tribunal Federal de Distrito en San Francisco  (California) y  la Corte Internacional de Justicia de La Haya (Holanda) a las nueve potencias nucleares  que hoy existen en el mundo, por cometer una flagrante violación contra la humanidad. La demanda va especialmente dirigida a los Estados Unidos de América: Los habitantes de esta nación micronesia  fueron víctimas de los ensayos nucleares que los norteamericanos  que provocaron  efectos físicos, sociales y medioambientales irreversibles. En la actualidad la cultura de los atolones de Majuro, Rongelap, Eniwetak, Bikini y Kwajalein ya no es viable. Los efectos psicosociales son traumáticos; las tasas de suicidio se sitúan entre las más elevadas del mundo. Los isleños parecen no encontrar significado a sus vidas porque  simplemente fueron  deliberadamente desposeídos,  desarraigados de sus condiciones naturales de existencia y contaminados por la radiación.

El gobierno de Washington prometió proteger los intereses, derechos y libertades fundamentales de los habitantes de las Islas Marshall Marshall; sin embargo hicieron todo lo contrario, dejando una herencia nuclear espeluznante representada por niños paralíticos que no hablan ni crecen. La acción legal se ha iniciado para denunciar  todos estos hechos. Las demandas no persiguen la indemnización económica como subraya Tony de Brum , Ministro de Asuntos Exteriores de la República de las islas Marshall, si no como una suerte de  promesa de que las atrocidades cometidas sobre los micronesios y los daños irreparables derivados de los ensayos nucleares, no tengan que ser experimentados  nunca más por ningún otro pueblo del mundo.

La nación micronesia censura  a los Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, Israel, India, Pakistán y la República Popular Democrática de Corea y  demanda la aplicación del capítulo VI del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) que en 1970 comprometió a norteamericanos, rusos, franceses y chinos a desmantelar su arsenal atómico. Aunque hay una reducción ostensible desde la época de la Guerra Fría, la presentación legal de Islas Marshall afirma que se cuentan 17 mil ojivas atómicas, 16 mil de las cuales pertenecen a Rusia y Estados Unidos, una cifra más que suficiente para acabar la vida del planeta. Según el gobierno de Islas Marshall, llama la atención de que en vez de desmantelar su arsenal, Gran Bretaña, con un inventario de 225 cabezas nucleares se halla en medio de un proceso de incorporar los lanzamientos de ojivas a los submarinos Triden → Enlaces de Interés: Islas Marshall , de paraíso tropical a infierno radioactivo

Samoa Air y la compañia áerea de Kiribati, Coral Sun Airways, anuncian intenciones de vuelo entre Apia y Tarawa

Samoa Air y la compañia áerea de Kiribati, Coral Sun Airways, han anunciado sus intenciones de ofrecer enlaces aéreos regulares entre Samoa y la República de Kiribati; así como servicios de chárter a lo largo del Océano Pacífico.  La ruta aérea haría escala en el atolón de Funafuti en Tuvalu. Se pretende que los vuelos se inicien en el mes de marzo, despegando desde  el Aeropuerto Internacional de Faleolo en Samoa,  los martes;  para regresar el viernes.  Ambas compañías planean desarrollar sus servicios aéreos conjuntos, contando con la colaboración de otros socios regionales y evaluar rutas a la isla de  Niue, Tonga, Fiji y los atolones del norte de las Islas Cook. Samoa Air  ha  llevado acabo su petición para operar  de forma regular la ruta   entre Samoa y Tonga.  Coral Sun Airways  ofrecerá chartear  vuelos  a la isla de Kanton y al atolón de Kiritimati (Christmas),  y con opciones  de enlazar   Majuro, en la República de las islas Marshall, con Tarawa.

Enewetak, el legado radioactivo norteamericano amenazado por el cambio climático

 

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Entre 1948 y 1958, los Estados Unidos  detonaron 43 bombas nucleares en el atolón de Enewetak  incluyendo, a finales de 1952,  la primera prueba de  una bomba de hidrógeno  como parte de la Operación Ivy y qué vaporizó el islote de Elugelab.Enewetak , situado n la cadena de islas llamada  Ralik,  está compuesto por cuarenta islotes coralinos con un área de 6 km² y una laguna interior  que alcanza los  30 km de diámetro.

La explosión alcanzó una temperatura de 15 millones de grados, la cual  se estima que tiene el núcleo del Sol. Esta temperatura solo se alcanzó durante unos segundos, aunque  fueron suficientes para volatilizar todo aquello  que se interpuso a su paso. Los efectos físicos, sociales y medioambientales que causaron las explosiones nucleares en fueron  irreversibles. En la actualidad la cultura de los atolones de Majuro, Rongelap, Eniwetak, Bikini y Kwajalein ya no es viable. Los efectos psicosociales son traumáticos; las tasas de suicidio se sitúan entre las más elevadas del mundo. Los isleños parecen no encontrar significado a sus vidas porque  simplemente fueron  deliberadamente desposeídos,  desarraigados de sus condiciones naturales de existencia y contaminados por la radiación. El gobierno de Washington prometió proteger los intereses, derechos y libertades fundamentales de los habitantes de  estas islas de Micronesia ; sin embargo hicieron todo lo contrario, dejando una herencia nuclear espeluznante representada por niños paralíticos que no hablan ni crecen.

A comienzos de la Segunda Guerra Mundial, Japón se apoderó de las Islas Marshall. Sus cuarteles se instalaron  en el atolón de Jaluit, el que fuera  centro alemán de  la administración del archipiélago.  El 31 de enero de 1944, tropas norteamericanas  desembarcaron en el atolón de Kwajalein y conquistaron  el territorio a los japoneses el 3 de febrero, a lo que siguieron intensas luchas en  Kwajalein y Enewetak. En 1947, los Estados Unidos, como potencia ocupante, llegó a un acuerdo con el Consejo de Seguridad de la ONU para administrar Micronesia, incluidas las Islas Marshall, como el Territorio en Fideicomiso de las Islas del Pacífico (Trust Territory of the Pacific Islands).

Por si no fuera suficiente el legado nuclear norteamericano, los habitantes  de estos remotos atolones,  que a penas se  elevan  a escasos metros sobre el nivel del océano,  se enfrentan hoy al cambio climático que amenaza con hacerlas desparecer para siempre bajo las aguas.  Es más, el aumento del nivel de los océanos podría provocar la filtración  al  mar  de residuos nucleares sepultados bajo la la inmensa cúpula de Runit.

En el año 1977,  se iniciaron las labores de descontaminación de  los islotes  Enewetak.  En los tres años siguientes los militares estadounidenses reunieron más de 111.000 metros cúbicos de tierra y escombros contaminados procedentes de varios  de las islas  para mezclaros con cemento y enterrarlos en un cráter de  unos treinta pies de profundidad y  de 350 pies  de ancho,  situado  en el área septentrional de  la islita de Runit. Este cráter fue creado el 5 de mayo de 1958  por  la explosión de una bomba de 18 kilotones bautizada  con el nombre  de Cactus. Una cúpula  fue construida  sobre los desechos radioactivos con 358 paneles de  hormigón, cada uno de dieciocho centímetros de espesor. Tras su construcción,  en 1980 el gobierno de los Estados Unidos declaró a las islas del sur y el oeste del atolón de Enewetak aptas  para  ser habitadas por  sus antiguos residentes, quienes  regresaron ese mismo año a  su hogar ancestral.

El año pasado una inspección encontró que la cúpula estaba deteriorándose y  que las aguas agua subterráneas radioactivas  situadas  debajo,  subían  y bajaban  con las mareas. Las tormentas  acumulan arena en la cúpula  y sobre  las grietas crece la maleza. En la situación actual,  es probable que quede sumergida por el aumento del nivel del océano o deteriorada por las tormentas liberando  así  la contaminación radiactiva y agravando de esta manera el legado que la civilización a dejado a esta pequeña nación insular del Océano Pacífico + Info:  A Pacific Isle, Radioactive and Forgotten

Tuvalu , ¿Vamos a sobrevivir o vamos a desaparecer bajo el mar?

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`… Estoy aquí en esta importante reunión,  como máximo representante del pueblo de Tuvalu. Llevo conmigo  una enorme carga y responsabilidad. Llevo  sus esperanzas de que habrá un futuro para Tuvalu. Esta es una enorme carga a  llevar. Me mantiene despierto por la noche.  En la historia de la Humanidad , ningún líder  se ha enfrentado a esta pregunta:  ¿Vamos a sobrevivir o vamos a desaparecer bajo el mar? Les pido que se pongan en mi lugar.  Deténgase y hagan por un momento  una pausa. ¿ Si se enfrentasen a la amenza de la desaparición de su nación, que harían?  El cambio climático es el mayor desafío  al que enfrenta mi país.  Esta amenazando los medios de subsistencia, seguridad y bienestar de todos los habitantes de Tuvalu. Hay otros otros  países que comparten también esta carga con nosotros.  Las naciones  formadas por  atolones de coral como Kiribati, las Islas Marshall  y las Maldivas, están en primera línea de esta batalla….´

Este texto ha sido extraído de la Declaración presentada por el  Primer Ministro de Tuvalu, el  Honorable Enele Sosene Sopoaga en la Conferencia de cambio climático de la ONU (COP20), celebrada este mes de diciembre en Lima (Perú). Para leer  la Declaración completa → Statement Presented by PRIME MINISTER Honourable Enele Sosene Sopoaga.

Islas y atolones de coral del Pacífico Central, entre el legado nuclear y la conservación de los océanos

El llamado The Pacific Remote Islands Marine National Monument   se extiende  desde  el atolón de Wake, al noroeste del Océano Pacífico Central,  hasta la isla de  Jarvis al suroeste y comprende siete atolones e islas de coral. La región representa una de las últimas fronteras del planeta,   refugio  único  en el mundo para la vida salvaje. Aquí se encuentran los sistemas de arrecifes, población de aves marinas y áreas protegidas de aves costeras más importantes de Oceanía. Las áreas terrestres, arrecifes y aguas  oceánicas en un  área de  doce   millas náuticas alrededor  de las islas y atolones permanecen bajo protección:   Las islas de Howland, Baker, Jarvis,  el atolón de Palmyra y el arrecife de Kingman forman parte del National Wildlife Refuge System.  Los atolones de Wake y Johnston permanecen bajo la jurisdicción de la U.S. Air Force aunque sus aguas en un radio de 0 a 12 millas náuticas están protegidas por Servicio  de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos. Los aeropuertos  de Wake y Johnston están cerrados a los vuelos comerciales. La visita a  las islas y atolones  requiere un permiso especial del U.S. Fish and Wildlife Service y suelen  estar restringido a toda persona salvo a los científicos; siendo visitadas anualmente por equipos de  guardacostas de los Estados Unidos y por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre,  institución que   supervisa los efectos del material residual radioactivo en la fauna del arrecife de coral del atolón de Johnston.

El Atolón de Johnston  de   2.8 km²  de superficie, está enclavado entre el archipiélago de las  Hawai’i  y Line.  Es un territorio no incorporado de los Estados Unidos  y uno de los anillos coralinos más remotos del mundo; cuenta con  una población de 1.100 militares y es  administrado desde Washington D. C. por el U.S. Fish and Wildlife Service del Departamento del Interior de los Estados Unidos como parte del sistema del Refugio Nacional de Vida Silvestre. La defensa y acceso al  atolón es controlada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue un importante  centro de  aprovisionamiento  para submarinos y aéreo naves que fue clausurado en el año  2004. Con el transcurso de los años Johnston ha sido transformado completamente, habiéndose convertido en un auténtico  bloque de hormigón flotante en medio de la inmensidad del océano. A través de dragados y reconstrucciones, la  isla de Johnston ha sido ampliada en numerosas ocasiones.

El llamado Johnston  Atoll Chemical Agent Disposal System (JACADS) fue el primer centro de almacenamiento de armamento químico del Ejército de EE.UU inaugurado en los década de los  noventa.   Este  estaba situado  en la isla de Johnston  y dejó de funcionar en 2000. Su objetivo, incinerar en planta armas químicas procedentes de Japón y Alemania tras el final de la Guerra Fría. A finales de  de los cincuenta  y principios de los sesenta en el atolón se llevaron a cabo pruebas nucleares  de gran altitud  y en 1958 los Estados Unidos de América lanzaron desde el aire  dos bombas de hidrógeno.  Desde Johnston y en 1962 se lanzaron cinco misiles  que hicieron explotar ojivas nucleares sobre el  Océano Pacífico. A principios de los años setenta el Ejército norteamericano  almaceno cientos de toneladas de gas mostaza, nervioso y otras municiones químicas procedentes de Okinawa y  herbicidas y defoliantes  empleados en la Guerra del Vietnam (1961-1971).  El Agente Naranja  fue empleado como parte del programa de guerra química en la operación Ranch Hand; se estima que unas 400.000 personas fueron asesinadas y mutiladas y aproximadamente 500,000 niños nacieron con defectos como resultado de su uso.

Cuando fue descubierto  por C. J Johnston a bordo del HMS Cornwllis en 1807,   Johnston estaba deshabitado. Kalama, como la llaman los hawaiianos, fue reclamado por  Hawai’i  en 1858 contando  con el apoyo del Rey Kamehameha. Con el derrocamiento de la monarquía polinesia  pasó a formar parte de  los Estados Unidos. Durante cincuenta años se extrajeron cientos de toneladas de guano hasta  el momento en que sería ocupado   por   personal militar  en   1935. El atolón está compuesto por la isla de Johnston y  a tres kilómetros al noroeste por  las   isletas coralinas de Sand, Akau e Hikina. Existen en su agua  al menos 45 especies de coral y  acoge  numerosas colonias de aves  y tortugas marinas;  ballenas y tiburones de arrecife.

El Atolón de Palmyra se encuentra  a 53 kilómetros al suroeste de Kingman en el extremo septentrional del archipiélago de las Line y a 1700 kilómetros al sur de  Honolulu (Hawai’i).  Ningún punto supera los dos metros de altura sobre el nivel del mar- El  el atolón de 3,9 km²  de superficie  ,  ha permanecido durante decenios como un lugar aislado, deshabitado y de propiedad privada enclavado en  el medio del Océano Pacífico;   en un área denominada de convergencia tropical. En un 1.200.000 kilómetros cuadrados de océano este  es el único lugar de cría de los piqueros patirrojo s sin lugar a duda,  uno de los  centros  de reproducción de aves marinas más relevantes  del planeta.  Palmyra  cuenta  una gran diversidad de especies de peces que alcanza hasta un número de 418, muchas de ellas desaparecidas o  en peligro de extinción en el resto de los océanos; incluyendo tiburones de arrecife, tortugas marinas, almejas gigantes, peces, delfines y cangrejos de cocotero y  con 130 especies de coral duro.

El  Arrecife de Kingman  ,  de 1 km² de superficie y  situado  entre las islas Samoa y Hawai’i , es un atolón de coral que fue anexionado por los Estados  Unidos en 1922  para pasar a manos de  la Armada Norteamericana  en  1934.  Es conocido por ser el arrecife de coral menos  inalterado de la región  y  con la  mayor proporción de depredadores que puedan encontrase en  cualquier otro  ecosistema de arrecifes estudiado hasta ahora  en el mundo. En  las agua que rodean a  ambos atolones,  Kingman y  Palmyra,   se encuentran grandes escuelas de orcas de cabeza de melón (Peponocephala electra) y una posible nueva especie de ballena picuda  que ha sido descrita recientemente. Multitud de aves marinas habitan en Palmyra , alcanzando hasta once especies donde los piqueros de patas rojas (Sula sula)  constituyen la mayor colonia del planeta y los zarapitos del Pacifico (Numenius tahitiensis) la de mayor población en el Pacifico central.  En el atolón cuenta con exuberantes bosques de  Pisonia, un árbol de fibra blanda como la madera de balsa.

The Nature Conservancy of Hawai‘i, uno de los grupos conservacionistas más importantes del mundo,  gestiona un pequeño centro de investigación en  el atolón de Palmyra, para el  Palmyra Atoll Research Consortium a través del cual  los científicos llevan a cabo investigaciones relacionadas con la diversidad, conservación, historia natural, la restauración y dinámicas  de  los ecosistemas marinos, biogeoquímica, dinámicas del clima y los procesos atmosféricos.  El consorcio está formado por diez instituciones de Estados Unidos y Aotearoa Nueva Zelanda.

Palmyra  fue descubierto por Edmunds Fanning en 1798 pero no sería hasta la llegada de otro navío norteamericano, el Palmyra, cuando  se estableciera su exacta posición y redactarían  los primeros informes oficiales.   !862 , el Rey de Hawai’i Kamehameha IV envió hasta  allí un buque   con el propósito de reclamarlo. Cuando los Estados Unidos se anexionaron Hawai’i ilegalmente, Palmyra fue incluido en el archipiélago polinesio  y se convirtió con el tiempo en territorio de los Estados Unidos. El  atolón fue  en casi su totalidad propiedad de los  Fullard- Leo de Honolulu. Mostrándose los americanos  reacios a abandonar Palmyra que habían ocupado durante la  Segunda Guerra Mundial , en  1947  la familia hawaiiana pleiteo para recuperar su propiedad;  en 1947 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminaría  su titularidad.  El Ejercito de los Estados Unidos  había dragado un canal en el arrecife para permitir el acceso a los navíos y construido una pista de aterrizaje  que permitiese  repostar a los aviones que prestaban servicio en el Océano  Pacífico.

Hasta el año 2001 tres miembros de la familia Fullard – Leo mantuvieron sus derechos de propiedad, en el mes de noviembre del mismo año  y tras años de negociaciones,   The Nature Conservancy adquirió  propiedad  por 30 millones de dólares.  Hace unos veinte años los Estados Unidos querían convertir al atolón en un almacén de residuos nucleares o  en  zona  de lanzamiento de misiles otros,  en centro turístico, paraíso fiscal  o puesto manufacturero  de mano de obra barata y  evitar al mismo tiempo  los aranceles de los Estados Unidos. La familia hawaiiana rechazo todas las ofertas millonarias  manteniendo  de su deseo de conservar el atolón,  y hoy   el propósito de los  conservacionistas es mantenerlo en su estado natural y restaurar lo que la Armada de los Estados Unidos dañó.

El Atolón de Wake  está localizado a 1200 kilómetros al norte de Kwajalein en la República de las Islas Marshall,   es el atolón  enclavado más al norte de Majuro y uno de los más antiguos del planeta. En el pasado  fue visitado por navegantes micronesios que le llamaban   Eneen-Kio o  Isla de la flor de la  naranja. Las Islas  Marshall reclaman  su soberanía , al mismo tiempo que los separatistas que componen el llamado Kingdom of EnenKio Los  Estados Unidos ignoran  estas reclamaciones.

Pan American Airways utilizó  Wake  como una estación de telegráfica. Fue tomado entre 1941 y 1945 por soldados japoneses y desde la Segunda Guerra Mundial, por el Ejército Norteamericano. Es territorio no organizado y  no incorporado   de  Estados Unidos y  forma parte de las  llamadas United States Minor Outlying Islands. En el tan solo reside personal militar que es  destacado por períodos semanales y es  administrado técnicamente por la  Office of Insular Affairs del Departamento Estadounidense del Interior, pero todas las actividades actuales son controladas por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Este remoto anillo coralino es conocido por una de las batallas  épicas que tuvieron lugar durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, ocurrida desde el 8 al 23 de diciembre de 1941.  Una guarnición compuesta por unos centenares de Marines  norteamericanos se defendieron heroicamente de un desembarco anfibio japonés muy superior en número y poder ofensivo. Más de 300 especies de peces y 100 de coral encuentran refugio en sus arrecifes de aguas someras además de aves marinas, tortugas y  almejas gigantes.

La Isla de Howland  a 1150 kilómetros al este de Tarawa (República de Kiribati)  posee  tan solo 1.6 kilómetros cuadrados y  56 kilómetros la separan  de Baker.  Está rodeada por un arrecife de coral y posee  una importante colonia de  piqueros de patas azules.  Fue descubierta por el Capitán Daniel Smith a bordo del  ballenero Minerva  en 1828. Primero los interéses americanos y más tarde los británicos, explotaron sus depósitos de guano entre 1858 y  1890 , fecha a partir de la cual la isla quedaría desierta hasta 1935 ; con la presencia de los norteamericanos que dos años más tarde construirían una pista de aterrizaje para los pilotos Amelia Earhart y Fred J,  Nooman  en su propósito de dar la vuelta al mundo en avión.  Junto a Jarvis y Baker  fue  declarada posesión americana por orden presidencial en 1936 en un tiempo en que las islas eran consideradas muy valiosas en las rutas de aviación transoceánica . El reclamo de los Estados Unidos sobre la isla  se basa  en el Guano Act de 1856.

La Isla de Baker  es ovalada  y  dispone de una superficie de  1.4 kilómetros cuadrados que se eleva a tan solo ocho metros sobre el nivel del mar. Representantes de la American Guano Company  llegaron a la isla en 1857 y explotaron  sus depósitos de guano desde 1859  a 1878,   en el transcurso del mismo año,  los norteamericanos tomaron posesión  de ella.  John T. Arundel & Co, compañía  con sede en Londres (Inglaterra) exploto los  estratos  de 1886 a  1935. No existe  población permanente.   Baker  destaca por sus extensos arrecifes de coral  que acogen cientos de especies de peces, corales y otros invertebrados; próximas a los arrecifes  se alimentan tortugas marinas  carey  (Eretmochelys imbricata)   y verde (Chelonia mydas) ambas en  en peligro de extinción.

A 400 kilómetros al suroeste de Kiritimati o Christmas , uno de los atolones más grandes del mundo,  se encuentra  la Isla de Jarvis  que apenas  cuenta con  4.5 kilómetros cuadrados de superficie. Pertenece al archipiélago de las Line del Norte  junto a Palmyra y Kingman además de Teraina, Tabuaeran, Kiritimati,Madel, Starbuck, Vostock, Caroline y Flint. Los primeros informes  sobre la isla se deben al Capitán Browne que abordo del navío británico  Eliza Francis llegó a sus costas en 1821. La American Guano Company la reclamó en  1857 y fue anexionada por los Estados Unidos al año siguiente. Desde la fecha hasta  1879, cuando fue abandonada,  se extrajeron grandes cantidades de guano. En 1889 fue de nuevo anexionada, esta vez por Gran Bretaña que la  arrendaría en 1906 a la Pacific Phosphate Co. Aunque esta nunca llegaría a explotar sus recursos naturales. Los Estados Unidos volverían a ocupar Jarvis en 1935 ,  sin objeciones por parte de los británicos,  volverían a hacer suya la isla.

A  mediados del mes de junio de 2014  Barack Obama,   presidente de los Estados Unidos,  propuso  declarar zona vedada  esta vasta región del Pacífico Central , quedando de esta manera libre de la pesca industrial. Al mismo tiempo prometió usas sus poderes ejecutivos para proteger las aguas  territoriales de los Estados Unidos, el plan abarca la expansión  de  140.000 kilómetros cuadrados a 1.200.00 kilómetros cuadrados el  Pacific Remote Islands Marine National Monument. Para  algunos,  los planes de Obama,  no son más que la expresión de la  prolongación de colonialismo, la militarización y la privatización de las Islas del Pacífico. El anuncio coincidió  con aquel del presidente de la República de Kiribati, archipiélago micronesio formado  exclusivamente  por atolones de coral, a excepción del la isla de Banaba. A  partir  de enero de 2015, Anote Tong señalo que  Kiribati impondrá  una prohibición a la pesca comercial en una franja de océano   de más de 400.000 kilómetros cuadrados;  convirtiéndose en un santuario marino para los atunes, tortugas, tiburones y peces de arrecife. Esta zona   marítima  incluirá la  llamada Phoenix Islands Protected Area (PIPA) importante enclave para el desove del atún y designada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 2010  en razón  de su ecosistema coralino  único  y otros valiosos hábitats de las profundidades marinas.

Durante el congreso `Òur Oceans´ llevado a cabo en Washington,la República de Palau  en Micronesia y el archipiélago polinesio de las Cook daban también  a conocer sus planes de proteccionistas,   El nuevo santuario marino de  la república micronesia   protegerá 500.000 kilómetros cuadrados , es decir, un 80% de su Zona Económica Exclusiva. Tommy Remengesau, Jr.,  presidente de la nación ,  declaró que este excluirá por completo toda actividad pesquera industrial y de exportación de capturas. En 2001  Palau fue el primer país del mundo en crear un santuario para los tiburones que según Remengesau  está funcionando adecuadamente: `Los estudios demuestran que un tiburón vivo es muchísimo más valioso que uno muerto, lo mismo que para las demás especies´.

Por su parte las Islas  Cook anunciaron que la prohibición de la pesca  comercial se impondrá  en un área  que comprende ente los 19 kilómetros  y 80 kilómetros alrededor de cada una de las islas y atolones  que conforman el  archipiélago. En el 2012  estas islas polinesias  declararon  1.065 millones de kilómetros cuadrados,  un poco más de la mitad de su Zona Económica Exclusiva,  como área protegida.