Pacífico Sur: Un clima en crisis

nadi-junction-namotomoto-rups-waqavonovono

El calentamiento de la tierra amenaza a la supervivencia física y cultural de varias sociedades del Océano Pacífico. Estas son víctimas inocentes de trescientos años de quema orgiástica de combustibles fósiles en nombre de la industrialización.

Las Islas del Pacífico Sur, 25 países y territorios que reúnen únicamente medio millón de kilómetros cuadrados de superficie terrestre sobre una área marítima de 31 kilómetros cuadrados no han contribuido prácticamente en nada , para crear esta bomba climática.La región nunca ha sido una gran consumidora de combustibles. Incluso hoy día la industria en las islas es escasa y muy dispersa, los automóviles son muy pocos, y mucha gente vive y trabaja sin aire acondicionado. Sin embargo el calentamiento global de la tierra se aventura devastador para los cinco millones de personas que hacen de los atolones e islas volcánicas y de coral su hogar.

A pesar de su reputación mundial como islas paradisiacas, los micro estados y territorios del Pacífico Sur se incluyen entre los lugares más poblados de la tierra. Nauru tienen 386 personas por kilómetro cuadrado (más que los Países Bajos). Tuvalu posee 292, Guam 195, las Islas Marshall 186. Para muchos países, la tierra representa menos de un millar del área que pueden reclamar como su zona marítima económica exclusiva.

Sus precarios recursos naturales están sustentados sobre una base muy precaria. Muchas Islas del Pacífico Sur no son más que atolones o islas coralinas elevadas, que se abastecen de agua potable a través de acuíferos subterráneos de aguas poco profundas. Solamente siete islas superan los 1000 kilómetros cuadrados. Las selvas y las playas de arenas blancas pueden ser muy hermosas para la contemplación, sin embargo muchas de las islas dependen de la pesca y el mar, para garantizar su supervivencia y el comercio, más que de los recursos de la tierra.

En los Estados de las Islas del Pacífico, todo el suelo disponible esta ya siendo utilizado desde hace décadas para la agricultura; muchas y diminutas islas son incapaces de crecer y alimentar, al mismo tiempo a sus poblaciones.

Las culturas tradicionales del Pacífico han reconocido siempre la fragilidad de esta riqueza aparente.Impusieron tabu temporales sobre la pesca y la caza. Las creencias locales protegieron lugares vulnerables. Las poblaciones permanecieron en un relativo estado de bienestar, siempre y cuando no sobre pasaron la capacidad física de las islas para mantenerlos.

En décadas pasadas el impacto del mundo industrial ha incrementado esta vulnerabilidad.Una isla ha sido abandonada porque sus suelos han sido agotados por la incontrolada actividad minera de explotación de sus yacimientos de fosfatos.

En otras los residuos han contaminado peligrosamente las reservas de agua. Las actividades humanas, desde la agricultura para alimentar a una población en constante crecimiento hasta el boom turístico experimentado fuera de la región, estan sometiendo a presión muchos de los recursos de que disponen las islas.

Un incremento de 2º en la temperatura media y una subida del nivel del mar de 4 metros supondría una sentencia para algunas comunidades insulares; produciría una avalancha de refugiados de otras islas, desestructuraría muchas sociedades, circunstancia provocada por la fractura de sus sistemas de producción de cultivo y la estructura social. A parte de que supondría un impacto catastrófico sobre el resto de las poblaciones no afectadas. Tokelau, Marshall, Tuvalu, Line y Kiribati podrían, simplemente, dejar de existir.

Muchos territorios perderían sus islas exteriores, lo que supondría una amenaza mayor a los ya de por sí escasos recursos naturales, Bajo la ley internacional que proporciona las Zonas Económicas Exclusivas, una isla de un kilómetro cuadrado sin vecinos garantiza los derechos sobre los recursos marinos en áreas de más de 125000 kilómetros cuadrados.

A pesar de que las Islas del Pacífico Sur tan sólo aportan una proporción muy pequeña a los cinco millones de personas que habitan el planeta, representan una parte irremplazable de la herencia cultural del mundo: Únicamente Melanesia posee un tercio de las lenguas conocidas del mundo. La desaparición de los micro estados supondría una perdida irrecuperable de la diversidad cultural humana del planeta.

Cuando los efectos del calentamiento de la tierra empiecen realmente a sentirse, los problemas regionales se convertirán en un asunto muy grave pues las poblaciones; estas se verán obligadas a desplazarse de las islas de coral y los atolones erosionados y desprovistos de reservas de agua dulce, a las islas altas más próximas, para más tarde hacerlo a otros lugares como Australia o Nueva Zelanda.

En todos los países los sistemas agrícolas cambiarán. Se consumirá mucha más electricidad destinada, sobre todo, al aire acondicionado; se impondrá un crecimiento de los costes en la economía. El agua dulce será abundante en unos lugares y en otros a penas dispondrán de ella.

Las villas y aldeas quedarán desiertas cuando se agoten las reservas de agua potable.Nuevos asentamientos humanos aparecerán y se desarrollaran desordenadamente por todos lados, El impacto social será extremo y de proporciones gigantescas

Peter Hulm: A Climate of Crisis: Global Warming and the Island South Pacific –The Association of South Pacific Environmental Institutions , Port Moresby, Papua New Guinea, 1.989

La kava podría ayudar a tratar o prevenir el cáncer

kava-ceremony-fiji1

Una nueva investigación ha encontrado que la kava (Piper Methysticum) elaborada a la manera tradicional de las Islas del Pacífico, podría ayudar a tratar o prevenir el cáncer. Para su estudio los científicos hicieron uso de las raíces pulverizadas  de este arbusto, combinándolas con otros elementos que  incluían la savia de diversas muestras encontradas en  la Micronesia. Preparada de esta manera, en vez de filtrada, la kava se mostró más activa en la inhibición de las células de cáncer de mama y colon. Uno de los principales científicos detrás del estudio, Linda Saxe Einbond del New York Botanical Garden y la City University of New York declaró que los resultados obtenidos son alentadores. La doctora Einbond explicó  que el estudio surgió porque los datos epidemiológicos mostraron que la incidencia de cáncer estaba inversamente asociada con la kava en países como Fiji, Samoa y Vanuatu.Los extractos empleados procedían de Fiji y Hawaii siendo los del primer archipiélago más activos contra las células cancerígenas. La investigadora declaró que valdría la pena desarrollar y evaluar aún más la kava tradicional (yaqona en Fiji)  para prevenir y tratar el cáncer de colon y otros tipos.

Nauru, una prisión al aire libre

Amnistía Internacional (AI) denunció esta semana que el trato que Australia da a los solicitantes de asilo y refugiados internados en el centro de tramitación en Nauru, en el Pacífico Sur, linda con la tortura.

En un nuevo informe Island of Despair basado en más de cien entrevistas y meses de investigación, AI asegura que la política de tramitación de las solicitudes de asilo en Nauru es un reflejo de “`n régimen sistemático y deliberado de negligencia y crueldad´.

Australia tiene convenios con Nauru y Papúa Nueva Guinea para establecer centros en estos dos países del Océano Pacífico  donde internar a los inmigrantes que intentan llegar a sus costas por la vía marítima y tramitar ahí su solicitud de asilo.

El programa australiano establece además que cuando estas personas logran el reconocimiento de su condición de refugiado, estos no son acogidos en Australia sino reubicados en terceros países.

La ONU y varias organismos han denunciado los problemas mentales graves, abusos físicos y sexuales a los que están expuestos estos internos, incluidos mujeres y niños, y que han llevado a algunos de ellos al suicidio, intentarlo o a autolesionarse.

`La combinación de la angustia mental severa de los refugiados, la naturaleza del sistema intencionadamente dañina, el hecho de que el objetivo de la tramitación en alta mar intenta intimidar o forzar a otros a alcanzar un resultado específico, supone que el régimen de tramitación se ajusta a la definición de tortura bajo el derecho internacional´, señaló AI en un comunicado.

La directora de investigación de AI, Anna Neistat, calificó el centro de Nauru como una prisión `al aire libre´ diseñada para `causar tanto sufrimiento como sea necesario para evitar que la gente más vulnerable del mundo intente buscar seguridad en Australia´.

La organización también criticó al primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, por poner como modelo su política de inmigración ante la Cumbre de la ONU para los refugiados celebrada el mes pasado.

Australia gasta anualmente alrededor de 434.511 dólares (396.129 euros) por la tramitación de las solicitudes de asilo en Nauru y Papúa Nueva Guinea, según datos de la Oficina Nacional Australiana de Auditoría citados por AI.

Muchos de los inmigrantes retenidos en Nauru y Papúa Nueva Guinea han huido de conflictos como los de Afganistán, Darfur, Pakistán, Somalia y Siria, y otros que han escapado de la discriminación o de la condición de apátridas como las minorías rohinyá de Birmania (Myanmar), o Bidún, de la región del Golfo

Las olas, fuente económicamente viable de energía renovable para las Islas del Pacífico

7cf268630032fb540d880809c3321e90

Las olas son omnipresentes en los más de 20 estados insulares esparcidos por 165 millones de kilómetros cuadrados en el Océano Pacífico. Pero recién este año, tras un estudio pionero realizado por oceanógrafos, se empezó a considerarlas como una fuente económicamente viable de energía renovable en la región.

El informe sobre el análisis de costos de la energía de las olas, publicado por la Comunidad del Pacífico (SPC) – la principal organización científica y técnica de la región – es importante porque por primera vez analiza los costos de la compra, instalación, operación y mantenimiento de dispositivos de este tipo de energía en la zona.

El estudio concluye que `los costos de generación de energía a partir de las olas están a la par con otras energías renovables, como la eólica y la solar´. Rafiuddin Ahmed, del Grupo de Energía Renovable de la Universidad del Pacífico Sur (USP), con sede en Suva (Fiji), coincide en que el océano es una alternativa energética importante dado que `el costo de la generación de electricidad en los países insulares del Pacífico es actualmente muy alto, teniendo en cuenta que la mayoría son dependientes de los combustibles fósiles importados´.

En las Islas Cook y Tonga, por ejemplo, el petróleo importado representa aproximadamente 90 por ciento y 75 por ciento del suministro nacional de energía, respectivamente, mientras que las importaciones de combustibles fósiles equivalen a 10 por ciento del producto interno bruto de la región. Sin embargo, hoy solo 20 por ciento de los más de 10 millones de personas de la zona tiene acceso a la electricidad. La falta de acceso a los servicios básicos es una constante en la mayoría de los 14 países del Foro de Islas del Pacífico, que no alcanzaron el Objetivo de Desarrollo del Milenio 1, que pretendía erradicar la pobreza para el año 2015.

Según los expertos, la fiabilidad de la energía extraída del océano – la mareomotriz, generada por las mareas, y la undimotriz, exclusivamente por el oleaje – hace que sea una buena opción para el desarrollo sostenible.`La energía de las olas está disponible 90 por ciento del tiempo en un sitio dado en comparación con las energías solar y eólica, que están disponibles entre 20 y 30 por ciento del tiempo. El flujo de energía de las olas es hasta cinco veces superior en comparación con el viento que generan las olas, lo que hace que la energía de estas sea más persistente que la eólica´, aseguró Ahmed.  Las olas se forman cuando el viento, a medida que atraviesa el océano, transfiere energía al agua. Sin embargo, las condiciones del mar varían a lo largo del Pacífico y los sitios óptimos para obtener la energía de las olas, según el informe, se encuentran al sur de los 20 grados de latitud sur. Específicamente, Tahiti Nui (Polinesia Francesa) , Tonga, Islas Cook y Kanaky  Nueva Caledonia se benefician de la exposición a las olas del océano austral.

El estudio de la SPC analizó los costos que implica el uso de un convertidor Pelami de la energía de las olas, que normalmente se instala entre dos y 10 kilómetros de la costa y puede satisfacer la demanda anual de electricidad de unas 500 viviendas. El costo de la generación de este tipo de energía se calcula entre 209 y 467 dólares por megavatio hora (MWh) en la isla de Eua, Tonga, y entre 282 y 629 dólares por MWh en el sur de Rarotonga, Islas Cook. En comparación, el costo de generación de la energía solar y diésel puede alcanzar hasta 700 dólares por MWh y 500 dólares por MWh en ambos lugares, respectivamente.

Dada la gran cantidad de isleños que viven a lo largo de las costas y la necesidad de generación de energía independiente en las comunidades rurales, donde el déficit energético es mayor, `la energía de las olas es sin duda uno de los candidatos fuertes para el abastecimiento de las islas remotas´, expresó Ahmed.

En  Kanaky Nueva Caledonia y Fiji solamente 45,5 por ciento de la población rural está electrificada, proporción que cae a 17,8 por ciento en Vanuatu y 12,6 por ciento en Islas Salomón. Sin embargo, el profesor adjunto Anirudh Singh, de la Facultad de Ingeniería y Física de la USP, que también participa del Proyecto Red de Transferencia de Conocimiento y Tecnología sobre Energía Renovable en las Pequeñas Islas en Desarrollo (DIREKT), recomienda tener cautela sobre las conclusiones del informe. `La densidad de la energía disponible en las olas es en general bastante baja en el Pacífico en comparación, por ejemplo, con los países del hemisferio norte y, en segundo lugar…, la tecnología aún no ha sido debidamente probada en el mercado´, opinó Singh.

Este tipo de energía será adecuada para las comunidades costeras rurales `una vez que la tecnología del dispositivo único de energía de las olas se haya perfeccionado, pero eso llevará algún tiempo´, advirtió.

El trabajo sobre la tecnología de la energía marina se inició en la década de 1970, pero la mayoría de los dispositivos aún no lograron su aplicación comercial, aunque los prototipos se están probando en todo el mundo. El Pelamis, que puede producir energía eléctrica conectada a la red, es uno de los dos dispositivos que están listos para su comercialización, según el informe.

El equipo de investigación de la energía del océano de la University of the South Pacific  también está desarrollando conceptos nuevos, lo que incluye una columna rectangular de agua oscilante (OWC), que canaliza el flujo bidireccional de las olas hacia las paletas de la turbina de viento Savonius. `Un dispositivo OWC se puede construir localmente con materiales de la zona, con excepción de la turbina. Sus costos de operación y mantenimiento también son bajos y tiene una vida muy larga. Sin duda podrá competir con otras fuentes de energía renovables en lugares de buen potencial´, afirmó Ahmed.

Habrá que superar numerosos obstáculos antes de que el potencial energético del océano se transforme en realidad, incluida la falta de experiencia técnica local en las energías renovables y conseguir la inversión del sector privado para la comercialización de la tecnología. La generación de confianza de los inversores, según el Banco Mundial, también exige claridad por parte de los gobiernos de la región sobre las opciones de inversión, los planes de incentivos y los marcos políticas, legales y reglamentarios asociados. Fuente original: IPS

Nowhere Line: Voices from Manus Island, la escalofriante realidad de los campos de detención para solicitantes de asilo en Australia

Nowhere Line: Voices from Manus Island es un documental animado narrado por dos solicitantes de asilo detenidos en el llamado Manus Island Offshore Processing Centre o centro de detención para solicitantes de asilo en la isla de Manus, de jurisdicción papú y financiado por Australia;  que relatan su penoso viaje antes de acabar recluidos en la isla melanesia y las revueltas que allí  tuvieron lugar  en 2014.

En el mes de octubre de 2014, el director británico residente en Australia, Lukas Schrank, estableció contacto  con el periodista iraní Behrouz y Omar quiénes pudieron  dar a conocer su historia y experiencias desde dentro mismo del campo de detención.

Las entrevistas ofrecen una visión escalofriante de la realidad diaria de las 1700 personas que estaban retenidas de forma arbitraria en Papúa Nueva Guinea, hoy son 800.  El 17 de febrero de 2014 se produjeron en el centro violentos conflictos entre los habitantes melanesios y los refugiados, cientos de detenidos sufrieron graves lesiones. Reza Berati, iraní de 23 años fue víctima mortal.

Nowhere Line: Voices from Manus  cuenta lo acontecido aquella noche y descubre la violación de los Derechos Humanos a la que se enfrentan los solicitantes de asilo en Australia. Según la ley australiana , cualquiera interceptado mientras intenta alcanzar la costa en barco será enviado a la isla de Nauru en Micronesia o Manus en Papúa Nueva Guinea  y no tendrá derecho a ser reasentado en el país. Algunos solicitantes de asilo han pasado años en estos campos, como han criticado la ONU y varios grupos de derechos humanos, y han sido numerosos los informes de casos de abusos y daños autoinfligidos entre los detenidos, incluyendo niños. Los Gobiernos de Australia y Papua Niugini han acordado esta semana cerrar el controvertido centro de detención pero no está claro cuál será el destino de los cientos de refugiados.

La cinta a sido proyectada en diferentes países y ganó el premio al Mejor Corto Documental en el Melbourne International Film Festival 2015. Podéis visionar el documental en  Vimeo

Miembros del personal de la constructora española Ferrovial podrían ser expuestos a responsabilidades por crímenes contra la humanidad en Nauru y Manus

refugee-camp

La filtración al diario británico The Guardian  de  los Nauru Files (Archivos de Nauru) ,  más de 2.000 documentos sobre los centros de detención de inmigrantes y solicitantes de asilo del Gobierno australiano en la isla micronesia de  Nauru y en  la isla de Manus en Papua Niugini,  muestran la escala del sufrimiento al que están sometidos los internos en estos lugares: 8.000 páginas de informes internos sobre incidentes ocurridos en estos recintos, de mayo de 2013 a octubre de 2015, que relatan casos de asaltos, abusos sexuales a adultos y menores y automutilaciones, así como las terribles condiciones a que se ha relegado a estas personas. Un escándalo en el que  se ha visto arrastrada la constructora española Ferrovial, que el pasado mayo adquirió la empresa responsable de proporcionar servicios a estos centros, incluyendo el personal de seguridad responsable de muchos de estos excesos.

El pasado 25 de julio, una experta en derecho internacional de la Universidad de Stanford llegó incluso a asegurar que algunos de los empleados de la firma española podían llegar a ser procesados por su responsabilidad en estos hechos:

`Basándonos en nuestro análisis de los hechos, es posible que miembros del personal de Ferrovial podrían ser expuestos a responsabilidades criminales por crímenes contra la humanidad bajo el Estatuto de Roma´, afirmaba Diala Shamas, del Centro Internacional de Derechos Humanos y Resolución de Conflictos de Stanford, en una entrevista. `Hemos expresado nuestra preocupación a Ferrovial en una comunicación privada con sus responsables y directores detallando nuestras conclusiones. Aún no nos han respondido´, explicaba. Desde Ferrovial, sin embargo, niegan la validez de esta argumentación legal.

El pasado 13 de mayo, Ferrovial adquirió la empresa australiana Broadspectrum , cuyo papel administrador en los mencionados centros de internamiento en Manus y Nauru ha sido muy cuestionado. Pero Ferrovial puntualiza: `Broadspectrum no gestiona estos centros. Es un proveedor de servicios del Departamento de Inmigración y Protección de Fronteras del Gobierno australiano, ocupándose del mantenimiento, ‘catering’, limpieza, logística, seguridad, bienestar y transporte”.

Estos centros de detención ilegales forman parte de la controvertida política de asilo del Gobierno australiano desde hace una década y media, que estipula que, para evitar las responsabilidades derivadas de la legislación internacional sobre asilo, aquellos solicitantes interceptados en el mar no son enviados a la propia Australia territorial sino a  islas del Pacífico Sur , donde se evalúan sus peticiones. Se trata de un intento deliberado de disuadir a aquellos que trataban de llegar en patera a suelo australiano, dificultando muchísimo el proceso de obtención de asilo. Por ello, Camberra ha firmado acuerdos con Papúa-Nueva Guinea y Nauru para la creación de estos centros de detención, a cambio de importantes contrapartidas económicas.

Algunas voces opinan que el problema va mucho más allá de la mera gestión, y que la propia existencia del sistema de confinamiento en las islas supone ya una enorme violación de los derechos humanos. El pasado 27 de abril, el Tribunal Supremo de Papua Niugini ordenó el cierre del centro de detención de la isla de Manus, tachándola de `ilegal e inconstitucional´. Unos días después, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) exigió el traslado inmediato de todos los internos a otro lugar con `condiciones humanas´. `No hay duda de que la política actual de procesamiento y detención prolongada en las islas es inmensamente dañina´, afirmó la institución en un comunicado.

No obstante, más de 1.300 personas permanecen encerradas en ambos centros a día de hoy. En junio, el psicólogo especializado en trauma Paul Stevenson, que ha trabajado regularmente en Manus y Nauru, aseguró en una entrevista que `no había visto tantas atrocidades en toda su carrera profesional de 43 años como en dichos lugares.

 Días después de la adquisición de Broadspectrum, un equipo de la ONG australiana No Business In Abuse se reunió con representantes de Ferrovial  para advertirles sobre lo que implicaba esta operación comercial. Su directora, Shen Narayanas según declaró a la prensa española,  los representantes de  Ferrovial  `no parecían tener un plan sobre qué iban a hacer´, especialmente respecto a la orden del ACNUR de transferir a los internos fuera de los centros. `Su nivel de información parecía muy bajo. Nuestra opinión es que compraron la empresa sin entender realmente de qué iba aquello, a pesar de toda la información pública y el hecho de que les habíamos contactado varias veces´, comentó

En concreto, el 29 de febrero de 2016, No Business in Abuse y el Centro Legal de Derechos Humanos de Australia (HRLC) enviaron una `alerta a inversores´ a Ferrovial, sobre la posible complicidad en los abusos en la que podía incurrir la empresa con la adquisición de Transfield-Broadspectrum:   `La compañía nos indicó que no estaban preparados para hablar con nosotros mientras la oferta de adquisición estuviese vigente´, señala Rachel Ball, directora de promoción de políticas públicas del HRLC.

Para Ball, la responsabilidad de Ferrovial respecto a lo que sucede en Nauru y Manus es incontrovertible: `Las empresas que operan los centros de detención tienen obligaciones contractuales en relación con la seguridad y el bienestar de los detenidos, y están expuestos a responsabilidades civiles por los errores. Además, bajo los Principios Rectores de la ONU sobre Negocios y Derechos Humanos, las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos en sus operaciones´, indica. `El porcentaje exacto de beneficios derivados de los contratos de los centros no está claro. Un informe de expertos independientes señala que el sector social, de defensa y de propiedad, que incluye dicho contrato, suponeel 84% de la actividad económica de Broadspectrum´, afirma Ball. De acuerdo con No Business in Abuse, el Gobierno australiano paga 1,4 millones de dólares al día a la empresa por operar los campos.

A pesar de ello, la estrategia de Ferrovial parece ser la de deshacerse lo antes posible de estos polémicos centros. `El mismo día que se tomó el control de Broadspectrum, Ferrovial Servicios anunció que, dado que los servicios prestados en los Centros Regionales de Refugiados de Nauru y Manus no forman parte de su actividad, no figurarán tampoco en la oferta de Broadspectrum en el futuro. Por tanto, Broadspectrum no se presentará a la renovación del contrato, que convocará el Departamento de Inmigración y Protección de Fronteras del Gobierno australiano´, asegura el portavoz.

`Esto sería prudente, dado que cada día que pasa, los miembros de Ferrovial se arriesgan más a una futura exigencia potencial de responsabilidades legales´, explica Diala Shams.  `Cualquier compañía que se haga con dichos contratos se encontraría en una situación similar, a menos que haya cambios significativos en la política australiana [de asilo] y en las condiciones de estos centros de detenciones´, asegura.

`Saludamos el compromiso de Ferrovial de no proporcionar estos servicios en el futuro, pero los hombres, mujeres y niños en los campos de Nauru y la isla de Manus no pueden esperar a que el contrato de Broadspectrum expire en febrero del año próximo´, asegura Ball. `Cada día que los campos siguen abiertos, los refugiados y solicitantes de asilo sufren serios daños y cada día que Ferrovial opera esos centros, la empresa estará expuesta a un significativo riesgo legal, financiero y reputacional´

Australia acepta cerrar el centro de detención de inmigrantes de Manus en Papua Niugini

PNG

Los Gobiernos de Australia y Papua Niugini han acordado cerrar el  controvertido centro de detención para solicitantes de asilo en la remota y aisada  de isla Manus, al norte  del país melanesio. No está claro cuál será el destino de los 800 refugiados que viven en este campamento, bajo jurisdicción papú y financiado por Australia. Su futuro ha sido incierto desde que el Tribunal Supremo de Papúa Nueva Guinea sentenciara en abril que el centro era `ilegal e incostitucional´. El lugar ha despertado polémica por sus malas condiciones y supuestos casos de abuso, según el periódico británico The Guardian.

Según la ley en Australia, cualquiera interceptado mientras intenta alcanzar la costa en barco será enviado a la isla de Nauru en Micronesia  o Manus y no tendrá derecho a ser reasentado en el país. Algunos solicitantes de asilo han pasado años en estos campos, como han criticado la ONU y varios grupos de derechos humanos, y han sido numerosos los informes de casos de abusos y daños autoinfligidos entre los detenidos, incluyendo niños.

Parte de la sociedad de Papúa Nueva Guinea desaprueba el reasentamiento de cientos de refugiados en su país y se han registrado ataques hacia los peticionarios de asilo por parte de  los habitantes de las islas. `Papúa Nueva Guinea y Australia están de acuerdo en que el centro debe cerrarse´, ha dicho el primer ministro papú, Peter O’Neill. ´ Se han puesto en marcha ya un paquete de medidas Es importante que el proceso no se lleve a cabo con prisas, sino de forma cuidadosa´, ha añadido el lider melanesio.  No se ha establecido una fecha de cierre para el centro.

Peter Dutton, el ministro australiano de Inmigración, que se ha reunido con O´Neill este miércoles, ha reiterado que la posición de su Gobierno es que Australia no aceptará ningún refugiado detenido en el país vecino. `Ha sido una postura sólida de este Gobierno el trabajar con Papúa Nueva Guinea para cerrar el centro de Manus y apoyar a esta gente en su adaptación a la isla o en su retorno a sus países de origen´, ha declarado Dutton. El anuncio llega después de que el periódico británico The Guardian publicara documentos filtrados que detallan más de 2.000 casos de abusos sexuales, asaltos y tentativas de autolesiones registradas en dos años en el centro de detención de Nauru.

Las duras condiciones y las denuncias de abusos sistemáticos a menores en ambos campos han sido duramente criticados tanto en Australia como en el extranjero. El Gobierno australiano defiende que su política es necesaria para evitar que solicitantes de asilo mueran en el mar en la peligrosa travesía entre Indonesia a Australia. Cientos de personas murieron en los años previos a que se estableciera esta política. El cierre del centro de detención ha sido celebrado por los defensores de los derechos de los refugiados. `Casi un millar de hombres en Manus ya han perdido tres o más años de sus vidas encerrados en un limbo por ninguna razón ´ ha declarado la directora en Australia de Human Rights Watch, Elaine Pearson. `Han sufrido condiciones de suciedad y hacinamiento, atención médica inadecuada y violencia. Por fin, ha llegado el momento de permitirles seguir con sus vidas de forma segura y digna´, ha añadido en un comunicado.