El caso Rapa Nui

Tangata O Te Moana Nui 108

Desde el 26 de marzo de 2015, el Parque Nacional Rapa Nui ya no está bajo el control de la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Desde esa fecha, tampoco está recibiendo los US$ 60 o los $10.000 que pagaban turistas extranjeros y nacionales, respectivamente. Una organización de creación espontánea llamada Parlamento Rapanui, formada en 2001, ocupó pacíficamente los accesos a los principales sitios arqueológicos, impidiendo el acceso del personal de CONAF que se retiró sin altercados hasta el día de hoy. Además, comenzó a controlar la entrada de visitantes y a regular las actividades laborales en los sitios arqueológicos (guías turísticos), impidiendo que entraran guías no vinculados con personas rapanui. La decisión repentina de los dirigentes del Parlamento Rapanui recibió un apoyo masivo y claramente mayoritario de parte de la Comunidad insular aunque algunos detractores manifestaron en forma significativa sus críticas a la ejecución en la medida en que afectaban al propio pueblo rapanui. Debido a esto, un gradual proceso de acercamiento de posturas y búsqueda de consensos solucionó internamente hace un par de días los aspectos que causaban resquemor en algunos grupos en la Isla. ¿Cuál fue la razón de esta acción del Parlamento, secundado por el grueso de la Comunidad?

Una delegación de dirigentes políticos y representantes democráticos de la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (CODEIPA) acudió a una reunión plenaria en el continente el día 25 de marzo. La intención era finiquitar el —ya dilatado– paso a trámite legislativo en el Congreso Nacional de un Proyecto de Ley de Control Migratorio. Este paso se encontraba retrasado desde el 2012 cuando se modificó la Constitución de la República (artículo 126 bis) que aprobó la noción de que la “libertad de tránsito” estaría restringida en lo que en 2007 se llamó “Territorios Especiales”, incluyendo a Rapa Nui. Sólo se debía definir de qué forma se iba a restringir el ingreso de personas a la Isla, lo cual fue trabajado durante casi tres años en forma interna en el territorio insular, culminando en una “propuesta” para el legislativo que era la que llevaba CODEIPA a la reunión. Además, se pretendía avanzar en un proyecto para una transición y, finalmente, un traspaso del Parque Nacional Rapa Nui a la Comunidad de dicha isla polinésica.

El segundo punto, del traspaso del Parque, recibió la aprobación para iniciar su proceso de consulta y posterior implementación (lo cual está por verse)… pero el primer punto, la propuesta de Ley de Control Migratorio, arrojó una desagradable sorpresa para los isleños presentes en la reunión. El abogado del Fisco había sido cambiado, y el nuevo abogado, el polémico Rodrigo González, no parecía dar garantías de llegar a acuerdo alguno. Su aseveración de que la propuesta presentada era “inconstitucional” y su pretensión de volver a “foja cero” todo el trabajo empeñado indignó a los representantes rapanui. Pese a que desde el primer gobierno de Bachelet se venía trabajando en la misma línea y a que la reunión era para pasar el documento al Congreso para su discusión de una buena vez, el abogado señaló que no podían hacerse cargo de “promesas hechas por gobiernos anteriores”. Los representantes isleños salieron indignados de la Mesa. Al día siguiente el Estado vía CONAF se vio obligado por el Parlamento y la Comunidad Rapanui a abandonar lo que llama “Parque Nacional” desde 1935. Fue una jugada calculada para presionar al vacilante Gobierno con el menor impacto posible para la población de dicho rincón polinésico.

Debido al profundo desconocimiento en el continente sobre la realidad rapanui, es de interés hacer un breve análisis de la situación neocolonial en la Isla, enfocándose en los tres ámbitos más sensibles para la Comunidad insular hoy en día: El ámbito demográfico, el patrimonial y el sociopolítico. De esta manera el lector podrá entender lo que llevó al pueblo insular a tomar, con gran sacrificio personal, una medida tan drástica.

La Ley de Control Migratorio a veces resulta difícil de entender para personas cuyo mundo es una enorme metrópolis o un continente vasto. La realidad de las Islas es completamente diferente y de ahí que Brasil lo entendiera con Fernando de Noronha en los años 80, Ecuador lo entendiera con las Galápagos en 1998, y Colombia lo entendiera con San Andrés en 1991, todas islas que tienen leyes especiales de migración. Chile, que todavía no parece entenderlo, no ha oído los avisos de alarma. La Ley de Control Migratorio era ya considerada una necesidad urgente por el Parlamento Rapa Nui en el documento que elaboró dicha organización para la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato del Gobierno chileno en el año 2002.

Una isla con una superficie de 163,6 km2 y un área urbanizada (Hanga Roa) que no alcanza a ser un cuarto de dicha superficie, ha sufrido un crecimiento explosivo a causa de la inmigración descontrolada, principalmente aunque no exclusivamente, de personas desde el continente. Ese año 2002 se efectuó un censo de población que estimaba el total en 3800 habitantes. Diez años después, el controvertido censo de 2012 arrojó la irrisoria cifra de 5800, la cual es imposible de creer considerando que el padrón electoral 2013 tiene más de 4600 votantes. Y aquí no se consideran ni los menores de 18 años, ni los inmigrantes continentales llegados hace pocos años que no han cambiado su domicilio electoral, ni los extranjeros residentes —varios sin visa de trabajo–. Las estimaciones de la población total varían entre 7000 y 9000 habitantes, sin considerar a la población flotante de turistas, que en Febrero puede llegar a 2000 personas extra.

Las razones de la llegada de inmigrantes a la Isla varían aunque se debe principalmente al aumento del turismo y, por consiguiente, de la infraestructura hotelera. El desprecio de algunos empresarios turísticos por la mano de obra local, ha generado la contrata masiva de personal, recién llegado, sin arraigo y poco calificado desde el continente a quienes pueden pagar sueldos relativamente bajos para el costo de vida de la Isla. Con este mercado laboral ampliado al continente, un gran número de isleños ha quedado marginado de la fuerza laboral local. Con todo, los sueldos en la Isla se siguen manejando cifras brutas mayores a las del continente lo que continúa atrayendo un flujo casi permanente de mano de obra importada. La, hasta hace poco, tranquila vida a un ritmo más lento, era otra razón por la que familias de inmigrantes se radicaban en Pascua. Sin embargo, dicha tranquilidad se está esfumando con el ingreso de drogas duras, la llegada de algunos delincuentes con amplio prontuario policial, el aumento en los robos, riñas y otros hechos de violencia.

Otros problemas generados por la sobrepoblación de la Isla (número de habitantes que ya ha sobrepasado la capacidad de carga con la infraestructura y los servicios actuales), se centran en el abastecimiento de la isla. Los problemas en los servicios básicos (agua, luz, etc.) que han llevado a la inutilización de algunos pozos de agua por descenso en la presión y contaminación con agua salada, la necesidad de adquirir una nueva planta generadora a diésel con un aumento en los costos para la población, entre otros. El desabastecimiento ocasional con el atraso o descompostura de alguno de los tres barcos de carga que visita la Isla ha llevado a que pasen semanas sin gas licuado en Rapa Nui o, como hace algunas semanas, una gran escasez de agua embotellada, indispensable para la labor turística. Las dificultades enormes para adquirir pasaje con tarifa de residente en LAN, aerolínea que mantiene el monopolio de la ruta aérea, debido a que —desde los años 70 con un 15% de la población actual– sólo 10 asientos por vuelo tienen esa tarifa (en acuerdo con LAN por su posibilidad de reabastecerse de combustible a tarifa preferencial, sin impuestos, en Mataveri), no han podido ser subsanadas del todo pese al aumento de los vuelos. La congestión vehicular durante ciertas horas al día en las pequeñas calles del pueblo, repletas de baches por la sobrecarga, no tiene nada que enviarle a la de algunas ciudades.

Esto hace surgir una pregunta a muchos isleños que oyen continuamente de parte de algunas autoridades locales un fatigado discurso. Uno que pone énfasis en una palabra cuyo real significado nadie entiende: “desarrollo”. ¿Es este el desarrollo que desde los tiempos de Policarpo Toro en el siglo XIX se viene pregonando? ¿Y por qué autoridades locales han caído en ese concepto materialista del desarrollo, a veces disfrazado con adjetivos de poca realidad en la práctica actual como: “sustentable”? Hawai’i y su capital Honolulu son un ejemplo de una localidad originalmente polinésica que se ha desarrollado de esta forma. Una ciudad con barrios ultra lujosos, calles impecables, movilización pública de primera categoría, museos… y también casinos, resorts, hoteles cinco estrellas, privatización de todo y una cultura autóctona moribunda, asimilada, aculturada, que ha perdido desde su idioma hasta su identidad propia en una metrópolis mulicultural. Al menos el entorno natural de Hawai’i con su extremo verdor y su fauna marina autóctona aún mantienen una cierta aura de exotismo. Me imagino que aquí en Rapa Nui donde incluso el paisaje ha sido modificado con un 95% de especies introducidas, no se quiere esa clase de “desarrollo”. Uno que incluye la aniquilación irreversible de una cultura de más de 1000 años. Incluso para el turismo sería algo perjudicial en extremo, considerando que el visitante viene a sentirse en un rincón de la Polinesia con una cultura viva y no en una aldea neocolonial sudamericana. Puede que suene un poco exageradamente dramático, pero es el rumbo que sigue la Isla con la tónica actual si no se hace nada al respecto. Es necesario deshacerse de los prejuicios de un paraíso idílico polinésico para entender la situación real.

En cuanto al ámbito patrimonial, la situación del 42% de la Isla que es considerado Parque Nacional es deprimente. El estado de abandono de las ruinas megalíticas se hace evidente a través de la incompetencia de la dirigencia de CONAF para proteger siquiera los sitios más importantes. Jamás, excepto alguna rarísima vez, se han visto guardaparques en los sitios de Vinapú, Te Pito Kura, Ahu Akivi, Puna Pau, Akahanga y Vaihu (Hanga Te’e), los cuales son visitados por varias decenas (a veces hasta centenares) de turistas cada día. A veces ni siquiera se ven guardaparques en Tahai, Tongariki o Anakena, sitios inmensamente importantes por su historia. Esto deja únicamente —y a medias—resguardados Orongo y Rano Raraku, a veces escasamente con un guardaparques. Ni hablar de los lugares menos visitados, ruinas megalíticas como Ahu Tepeu, túneles de lava como Ana Te Pahu, senderos de trekking como la subida a Ma’unga Terevaka o la ruta de la costa norte vía Hanga Oteo. Las “puestas en valor” de algunos sitios son penosas, poniendo invasivos y antiestéticos cercos de madera como “gran solución”. Los esfuerzos de conservación que alcanzan apenas para un moai al año (con suerte dos como se pretendía el 2015), continúan en la misma línea. Entonces saber que el 40% de los recursos generados por vía de Entradas al Parque Nacional vuelven al continente como “excedentes” de los gastos operativos y fondos de reinversión, desafía toda lógica.

¿Es sólo incompetencia e ineficiencia de las autoridades de CONAF para administrar los recursos o éstos simplemente no son suficientes para un Parque Nacional con tal cantidad de vestigios a proteger? Con el proyecto Ma’u Henua ésta situación podría mejorar considerablemente, viéndose desde ya una mayor preocupación por los sitios de parte de la Comunidad empoderada. El consenso entre los que sin salario alguno cuidan los sitios desde el 26 de marzo es que CONAF no puede volver a hacerse cargo de la parte patrimonial, sino que la idea es que continúe como entidad asesora y, principalmente, dedicada al vivero y a la reforestación. Todo lo anterior se engloba en una necesaria política de restitución general al pueblo rapanui de las tierras inscritas por el Fisco en 1933 entre las que está el actual “Parque Nacional”. Esto aparentemente no será completado hasta que se resuelva el tercer ámbito: el político.

La situación política en general está determinada por la reforma a la Constitución que estableció la Isla como “Territorio Especial” en julio de 2007. Esta todavía espera una “ley orgánica” que establezca un Estatuto Especial de Autonomía Administrativa. Lamentablemente, la República sólo ha tenido, a lo largo de su historia, una actitud reactiva. De no ser por la Rebelión de Angata hace 101 años, el Estado nunca hubiese establecido una presencia real a través de un Subdelegado Marítimo, que pudiera mediar entre los isleños y una empresa colonial ovejera que los explotaba. De no ser por la revolución pacífica de 1964, liderada por Alfonso Rapu, la Isla continuaría bajo las normas y reglamentos de la Armada y no existiría ninguna clase de Estado de Derecho en Pascua. De no ser por las intervenciones del Consejo de Ancianos en los años 80 e inicios de los 90, el Gobierno no hubiese modificado para el caso rapanui la Ley Indígena, con el fin de responder a la cosmovisión de su pueblo. De no ser por las tomas del aeropuerto de Mataveri, el Gobierno quizás nunca hubiese tramitado la reforma constitucional de “Territorio Especial” para la Isla.

Todo lo anterior se debe a la ignorancia y desinformación generalizada que existe en el continente acerca de la Isla. De esto, en gran parte somos responsables los mismos rapanui. Con el dilema entre fomentar el turismo y enfrentar la realidad más dura, hemos enfatizado todos los aspectos positivos de la Isla. Esto tiene como consecuencia que la clase política chilena viene únicamente a disfrutar del festival cultural Tapati Rapa Nui, durante Febrero, o de vacaciones para bañarse en las aguas turquesa de Anakena. La salvedad fue la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato que en 2002 intentó buscar soluciones para los dilemas estratégicos de la Comunidad. Lamentablemente, ninguna consecuencia perdurable se consiguió a partir de dicha Comisión.

En Rapa Nui existe la conciencia de que es necesario trabajar con el Gobierno para avanzar en estos temas. Pero es necesario reestablecer las confianzas: No basta con nuevas patrañas, promesas vacías en las que transcurren años y nada ocurre. En vista del desinterés chileno, no es intención de los isleños molestar a la República. La situación política obliga, debido a que el mismo Estado ha contribuido a una situación de dependencia de la Isla del continente. Dependencia que es tan absoluta que no tenemos representante alguno de la Comunidad en ningún puesto en ningún poder del Estado que pueda alzar la voz por su pueblo. El pueblo rapanui no quiere exigirle al Estado nada más que el cumplimiento del Acuerdo de Voluntades de 1888, celebrado entre José Manuel Balmaceda (vía Policarpo Toro) y el ariki Atamu Tekena. El mismo hecho de anhelar un Estatuto Especial de Autonomía Administrativa es prueba de que queremos hacernos cargo de nuestro propio destino, asociados y vinculados con Chile, pero nodependientes de Chile, de sus cambios de gobierno y del ánimo de sus políticos.

Cristián Moreno Pakarati, Historiador (PUC), Sociedad Histórica Ahirenga Rapa Nui, Abril 2015. Fuente: UCHILE Indígena

Una nueva mirada sobre las estatuas de la Isla de Pascua

Making Monuments on Rapa Nui:  The Statues from Easter Island ( del 1 de abril al 6 Septiembre de  2015, Museo de Manchester, Inglaterra). Tras el  reciente trabajo de campo del profesor Colin Richards  en Rapa Nui ,  el arqueólogo de la Universidad de Manchester  presenta una nueva mirada sobre las monumentales estatuas de Isla de Pascua. Como se construyeron los moai y sus pukao,  como fueron extraídos de las canteras y transportados a través de la accidentada geografía insular,  su significado y que  que representaron en la vida de  los  que habitaban este enclave remoto del Pacífico Sur; la deconstrucción de los mitos sobre  Rapa Nui  y  la discusión de las teorías actuales que analizan las causas que llevaron al colapso a  aquella  cultura y civilización polinesia.  Como parte de la exposición, el Manchester Museum,  muestra el Moai Hava, cedida por el Bristish Museum  y   estatua que fue sustraída de  la isla en 1868.  El Moai Hava pesa 3.3 toneladas y  tiene 1,56 metros de altura . Es una de las  catorce estatuas talladas en basalto, el resto están esculpidas a partir de la toba volcánica.  Durante cientos de años los habitantes polinesios de Rapa Nui   tallaron y erigieron alrededor de 887 moai.

Rapa Nui, desde el paisaje humano

La película documental Yorgos (España, Chile, 2014) realizada por  Paco Toledo y José Domingo Rivera,  y producido por Ando Liado y Talatala Filmmakers,  retrata la postal turística de Rapa Nui, aquella que desea atraer más visitantes,  en contraposición a  otra realidad que se aproxima a la vida cotidiana que se respira en la Isla y  que anteponiendo  la dimensión humana antes que el paisaje, actúa en contraposición de la primera.

Cuando los europeos aparecieron  en Rapa Nui en  1722, cuando  el último tangata manu u hombre pájaro despareció  o cuando se produjo  la anexión del territorio a Chile a finales del siglo XIX, fueron estos  acontecimientos que marcaron el final de una era y definieron para siempre la historia de  Isla de Pascua, uno de los lugares más aislados y remotos de nuestro planeta.

Cientos de años más tarde, algo similar ocurriría con el rodaje de un largometraje: Hace veinte años la  película Rapa Nui (1993), dirigida  por Kevin Reynolds   y producida por el actor Kevin Costner, dejó  millones de dólares y empleó a casi todos sus habitantes. La presencia de Hollywood, aunque breve, modificó significativamente los usos  y  costumbres polinesios;  impactando radicalmente en la forma de vida de sus  residentes y  transformando  la imagen que muchos de ellos tenían de sus antepasados y de sí mismos.

A partir de este  hecho,  y  en razón  de  aquellos  beneficios económicos aportados por la producción norteamericana , Isla de Pascua  se iría  consolidando gradualmente  como destino turístico;  abriéndose al mundo y, supuestamente, garantizando la mejoría  en  sus condiciones de bienestar  económico y social;  aunque  teniendo que afrontar los retos del riesgo de  la aculturación y  afrontar el fin de un estilo de vida, que aunque mejor o peor para algunos,   no regresará jamás.

El documental nos trae a pantalla,  la historia de los yorgos, que se precian como   auténticos herederos de la cultura Rapa Nui, aunque  en  búsqueda constante de su propia identidad cultural.  Yorgos, es el término  con el  que  se define a aquellos hombres jóvenes que se apartan del resto de la sociedad insular  para vivir en el campo, siguiendo unas  pautas que fusionan  las tradiciones orales polinesias  con la influencia de la cultura moderna occidental. Su lengua es el Rapa Nui  y obtienen su sustento diario de la pesca  y la agricultura. Generalmente crían ganado y andan por la isla montados  en motocicletas, rancheras o a lomos de caballos.

Distintos clanes se  distribuyen por el territorio, muchas veces trasgrediendo los límites impuestos por las autoridades chilenas que resguardan el Parque Nacional Rapanui,  declarado  en 1995 por UNESCO  como Patrimonio de la Humanidad, enclave que los Rapa Nui consideran sagrado.  Este es   un retrato coral que  evidencia  uno de los grandes conflictos que existen en nuestro mundo de hoy, la perdida de la identidad  cultural como consecuencia de la globalización.

En los años 2001 y 2002 José Domingo Rivera, se estableció  en Rapa Nui  para llevar a cabo  su labor  profesional como abogado. En 2003 se instala en  en Nueva York  y cursa el Documentary Development (School of Continuing and Professional Studies de la N.Y.U.). Posteriormente realiza un Máster en Documental y Sociedad en la ESCAC. Paco Toledo, se formó como director y fotógrafo cinematográfico en el Instituto Arcis, de Santiago de Chile, con Héctor Ríos, y en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba. Filmografía:  Paco Toledo y José Domingo Rivera: Yorgos (2015), Paco Toledo: Can Tunis (codirector, 2006) Los escolares se siguen amando (2000), José Domingo Rivera: En Enero quizás (codirector, 2008), En la mirada de un hombre común (2007).

Buscando Isla de Pascua, la película perdida

Buscando Isla de Pascua, la película perdida (2014)  es  un íntimo y emotivo   documental  dirigido por Carmen Elia Brito Alvarado y producido por Andrea Seelenfreund . La cinta trae al espectador  la búsqueda   emprendida  por ambas , documentalista y arqueóloga,    del documental   de  Jorge di Lauro y Nieves Yankovic   Isla de Pascua. La película fue filmada en 1961 y estrenada en círculos reducidos de audiencia en Santiago de Chile en 1965. Desaparecida desde entonces, de la mano  de Seelenfreund   se produce el hallazgo de negativos en un mercadillo de Valparaíso, en Chile.

A  partir de entrevistas a cineastas e investigadores del cine chileno y a la  misma protagonista del  documental,  Isabel Pakarati,   Brito Alvarado dice de este  que,     ` no es el reflejo puro y simple de un periodo, estos fragmentos de las filmaciones realizadas para la película `Isla de Pascua ´ muestran escenas de la vida cotidiana de esa época, elementos de la cultura tradicional, y aportan a la preservación de la memoria viva de los isleños. ´ Subrayando que ` Es sin duda alguna un aporte incalculable  al rescate de la historia y memoria reciente del pueblo Rapa Nui, y esperamos contribuya a la recuperación y preservación de sus tradiciones, las que día a día se ven socavadas por el alto nivel de penetración que tiene la cultura occidental (chilena) sobre sus habitantes´  → Se estrena documental  Buscando a Isla de Pascua, la película perdida

Isabel Pakarati, entonces  era una niña de nueve años.  La directora chilena  dice  que  `… al ver las imágenes viajó hacia `su primera vida´ según sus propias palabras.´Para añadir que ` La emotividad de ver aquellos espacios naturales que ya no están, de ver grabados a sus familiares y algunas tradiciones propias de sus costumbres como los juegos de hilos kai kai, las fiestas familiares, curantos, la pesca de buceo y de embarcación, las plantaciones familiares, el sanatorio, escenas de la misa y la convivencia fuera de la iglesia, tomas de la economía ganadera que sustentaba la isla en esa época, provoca profunda emoción en los rapanui que alcanzaron a vivir esa etapa y para los más jóvenes constituye un registro visual importante de las tradiciones que sus abuelos les han contado´.  También hay paisajes, vistas de los restos arqueológicos y la llegada del avión Manutara. El documental registra pues  las reacciones de la gente en Rapa Nui a raíz de la proyección de  estos  fragmentos de este valioso  materia visual encontrado  casualmente y  que  nunca había sido exhibido en la Isla ; el pasado 31 de marzo fue visionado en el Centro Cultural Tongariki.

Entre los entrevistados se encuentran Alex Doll, Alicia Vega, Baltazar `Ruki´ Pakarati, Blanca Larraín, David Vera Meiggs, Edmundo Edwards, Gisela `Chepe´ Cares, Ignacio Aliaga, Isabel Pakarati, Manuel Martínez (padre), Manuel Martínez (hijo), Margot Loyola, Merahi Atam, Osvaldo Arévalo Pakarati, Osvaldo Cádiz, Paulina Brugnoli, Rafael Rapu H. (padre), Rafael Rapu (hijo), Ricardo Pereira,  y Sergio Bravo Ramos

Carmen Brito, directora del documental,   es una destacada restauradora, montadora, directora y post-productora de cine.  Es Profesora del taller de restauración en DUOC (institución  educacional de nivel superior chilena creada como fundación por la Pontificia Universidad Católica de Chile),   y de post-producción y montaje en la Universidad de Arte y Ciencias Sociales  de Santiago de Chile.

Hasta 2010 fue jefe del área técnica de la Cineteca Nacional. Estudió en el Instituto Fílmico de la Pontificia Universidad Católica y posteriormente se especializó en técnicas de montaje en la Escuela de Artes y Comunicación de la misma institución educativa.  En 2013, el Consejo de Arte y la Industria Audiovisual, le concedió el premio Sienna por su destacada trayectoria de más de 40 años como restauradora y cortadora de negativos.

Brito Alvarado cuenta con  un sólido prestigio en la postproducción de montaje de imagen y sonido en cortos y largometrajes, documentales institucionales y anuncios  de televisión. Ha estado involucrada en la mayoría de las recuperaciones  y restauraciones de las películas del cine chileno y también de películas extranjeras. Actualmente se encuentra trabajando en un proyecto de rescate audiovisual financiado por el Fondo de Fomento Audiovisual del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes  de Chile titulado `Jóvenes encontrando la memoria del cine chileno´.

Andrea Seelenfreund, productora  de la cinta, es arqueóloga de la Universidad de Chile y Doctora  en Arqueología de  Universidad de Otago, Aotearoa  Nueva Zelanda. Inició su carrera  profesional como arqueóloga en el Museo de Isla de Pascua. Actualmente es académica de la Escuela de Antropología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, en Santiago de Chile, donde dirige el Núcleo Temático de Investigación sobre las Realidades Insulares.

Ha sido investigadora responsable de varios proyectos de investigación en el marco del programa del Fondecyt. Actualmente es responsable de un proyecto que busca comprender los patrones de migraciones polinésias a Rapa Nui  mediante el análisis de la diversidad genética de la morera de papel, llevada a bordo de sus grandes canoas de doble casco  por los antiguos polinesios en sus viajes de colonización de las Islas del Pacífico. Es autora de numerosos artículos sobre temas de su especialidad aparecidos en revistas  chilenas  y extranjeras.

Leyendas de Isla de Pascua por el Padre Sebastián Englert

Leyendas de Isla de Pascua. La más completa recopilación de leyendas sobre Isla de Pascua realizada por el Padre Sebastián Englert, un capuchino que se adentró en la cultura rapanui viviendo en la isla por más de 30 años hasta su muerte, ejerciendo tanto una labor eclesiástica como académica. Aprendió el idioma rapanui, lo cual le abrió las puertas a la tradición oral que atesoraban las distintas familias. En su larga estadía conoció a importantes informantes que aún conservaban valiosos conocimientos sobre leyendas y costumbres. Según sus propias palabras “se distinguen dos por su especial aptitud: Juan Tepano, descendiente de la tribu Tupahotu, hombre entrado en los setenta años, es uno de aquellos nativos que guardan los más detallados recuerdos de antiguas usanzas; pues, su madre tenía alrededor de cien años… era testigo ocular de antiguas, hoy en día fenecidas costumbres. De esta fuente ha sacado Juan Tepano sus recuerdos y nos ha podido suministrar valiosos detalles. Guardaremos para siempre sentimientos de afecto y gratitud para él y los demás nativos. Cada uno de los 9 capítulos en los cuales se halla dividida la obra están ilustrados por el artista rapanui Te Pou Huke quien nos entrega una visión más íntima de su  propia cultura.

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La editorial Rapanui Press fue creada en Isla de Pascua en 1999, apoyada por el museo de la isla, MAPSE (Museo Antropológico Padre Sebastián Englert). Se define como una editorial patrimonial especializada en libros sobre Rapa Nui, principalmente en las áreas de arqueología, antropología, historia y leyendas, desarrollando tanto proyectos propios como de terceros. Es reconocida por la comunidad isleña y nacional como un aporte a la difusión de la cultura rapanui. La mayoría de  sus libros están editados en tres idiomas: español, inglés y francés. Su misión es el rescate de la cultura rapanui y su difusión hacia el público en general, por medio de libros con una alta calidad de contenidos y atractivo visual. Por ello pone especial énfasis, además de la calidad de los textos, en el diseño gráfico de cada edición con el fin de convertirla en una obra atractiva de leer y ver.

Legends of the Easter Island is a a full compilation of legends of Easter Island by the Capuchin friar Sebastian Englert, a researcher who had valuable informants. Illustrated by Te Pou Huke, Rapa Nui artist. ‘

`By continuously searching over the course of several months, we obtained descriptions of both present-day and especially ancient customs just as they continue to live in the memory of some natives, …two distinguished themselves through their special aptitude: Juan Rano Veriamo, known as Juan Tepano, and Mateo Veriveri. Juan Tepano, a man of around seventy years of age and a descendant of the Tupahotu tribe, is one of those natives who hold the most detailed memories of ancient customs. His mother, whopassed away in January of this year, was around one hundred years old… she was an eyewitness to ancient and today, extinct customs. We will always hold feelings of affection and gratitude for him and the other natives who, with kindness and true interest, have helped us in our study of the language and the collection of these texts.´Hangaroa, Easter Island, April 6th, 1936’ + Info  Rapanui Press

La Rosa Separada, Pablo Neruda en la Isla de Pascua

La Rosa Separada. La primera vez que Neruda viajó a Isla de Pascua lo hizo en forma imaginaria. Fue en 1948, era un perseguido político y terminaba de escribir el más monumental de sus libros: «Canto General», un gran poema sobre el continente americano que incluye tres poemas a Rapa Nui, y otro a Oceanía. En 1971 viaja a Isla de Pascua y escribe «La Rosa Separada» cuyos poemas ofrecen una definitiva verificación de la ideología posmoderna del último Neruda. Veintitrés años separaban la Rapa Nui de «Canto General» de la de «La Rosa Separada», y la figura misma del sujeto explorador y contemplador de los vestigios de piedra había sufrido una radical metamorfosis.

De su visita ha obtenido cierta conciencia de la incompatibilidad de su condición de hombre moderno con el misterio de la isla. Lo que ésta le ha revelado, por contraste, son algunas características del mundo en que él mismo habita, de ese mundo urbano, civilizado e invasor del que esta rosa del océano ha tenido la buena idea de separarse.Nuestra edición bilingüe español-inglés contiene aquellos poemas del «Canto General», fotografías de Neruda en Isla de Pascua, y hermosas ilustraciones de la connotada artista Carolina García Huidobro.

16. NERUDA

La editorial Rapanui Press fue creada en Isla de Pascua en 1999, apoyada por el museo de la isla, MAPSE (Museo Antropológico Padre Sebastián Englert). Se define como una editorial patrimonial especializada en libros sobre Rapa Nui, principalmente en las áreas de arqueología, antropología, historia y leyendas, desarrollando tanto proyectos propios como de terceros. Es reconocida por la comunidad isleña y nacional como un aporte a la difusión de la cultura rapanui. La mayoría de  sus libros están editados en tres idiomas: español, inglés y francés. Su misión es el rescate de la cultura rapanui y su difusión hacia el público en general, por medio de libros con una alta calidad de contenidos y atractivo visual. Por ello pone especial énfasis, además de la calidad de los textos, en el diseño gráfico de cada edición con el fin de convertirla en una obra atractiva de leer y ver.

The Separate Rose. The first time that Neruda travelled to Easter Island, he did so on an imaginary voyage. It happened in 1948, when he lived clandestinely and had managed to finish the most monumental of his works «Canto General» during that period. In January 1971 Neruda really travelled to Rapa Nui and wrote this beautiful poetic work that verifies its postmodern ideology. Bilingual edition with photographs of Neruda in Rapa Nui accompanied with colorful prints of the artist Carolina García Huidobro. + Info  Rapanui Press