¿Dónde iría un fugitivo en la isla más remota del planeta?

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Un investigador encontró 32 documentales filmados en Isla de Pascua hace casi un siglo. En todos hay imágenes de los moai, pero apenas aparecen sus habitantes, en ese momento bajo una colonización cruel, tratados como esclavos y encerrados en su propio pueblo por más de 60 años. Desesperados, muchos de ellos se fugaron en precarios botes hacia alta mar.  La película Tierra Sola de Tiziana Panizza cuenta esa historia y el registro de su prisión actual; una pequeña comunidad custodiada por gendarmes nativos y chilenos. ¿Dónde iría un fugitivo en la isla más remota del planeta? Tierra Sola es un documental acerca de la paradoja de la libertad en la isla más apartada del mundo.

`La cárcel de Isla de Pascua es parte de la institucionalidad del Estado chileno allí. Como tal, se instala allí con gendarmes continentales, pero también una dotación de oficiales Rapanui que fueron formados para ejercer en su propia isla´, cuenta su directora, quien detalla que la cinta sigue a dos gendarmes mujeres, una continental y la otra Rapanui.

`Esta historia de alguna manera viene a llenar el vacío que tenemos. Poco sabemos de Isla de Pascua, más allá de los moais, o de sus bailes tradicionales. No es materia de textos de estudio de historia. No se enseña la cultura Rapanui en los colegios. Menos se sabe de su historia contemporánea en el siglo XX ´

`Entendemos muy poco a los Rapanui y el orgullo que llevan de su cultura y su idioma. Sabemos de los moais y que es un destino turístico hermoso, pero hoy es clave comprender la historia de las diversas naciones que habitan nuestro territorio para poder habitarlo en armonía y diversidad ´

Visionar trailer :  Tierra Sola

Rapa Nui, el sitio sagrado de Orongo

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El lago del Rano Kau es el mayor de la Isla de Pascua, En el borde  más estrecho del cráter está situado Orongo. Esta caldera volcánica forma la punta suroeste  de Rapa Nui; en Polinesia el sudeste de una isla era el lugar desde donde partían las almas de los muertos, y los cráteres eran entradas al más allá; es  muy posible que Orongo lugar tuviera las mismas connotaciones. Desde la parte más baja del borde del Rano Kau es desde donde descendían los contrincantes  de la prueba del Tangata Manu. La imagen del hombre pájaro combina una figura humana en cuclillas con el pico y la cabeza de un rabihorcado.

Orongo es una aldea ceremonial que fue construida con motivo del culto a Make-Make, dios creador y de la fertilidad, y la competencia del tangata manu. Su uso era estacional, se utilizaba al inicio de la primavera y durante unas pocas semanas. Aquí se desarrollo  un tipo único de habitación a piedras lajas, a pesar de que el diseño evoca claramente el de las hare vaka o casa botes comunes en el resto de la isla. Orongo es al mismo tiempo el principal enclave de arte rupestre de Rapa Nui con centenares de petroglifos variados que dan cuenta de la importancia que alcanzó este enclave en tiempos antiguos. Se estima que el inicio de su ocupación fue desde finales del siglo XVI, aunque el culto del Tangata Manu parece que fue adquiriendo relevancia en siglos posteriores.  El sitio sagrado de Orongo alberga una de las colecciones de motivos en bajo relieve mejor conservadas y más notables, entre los que destaca la famosa figura del hombre pájaro. El profundo bajo relieve con que están realizados es insólito en Polinesia y supone un desarrollo que, en otras culturas, es un paso hacia la escultura de bulbo redondo. El 86% de las imágenes están localizadas aquí.

El culto a los antepasados representado por los moai  fue uno de los rasgos mas sobresalientes de la cultura polinesia  prehistórica de la Isla de Pascua. Sin embargo a partir del siglo XVI, la sociedad insular fue abandonando la construcción de estatuas megalíticas como expresión política y religiosa, sustituyéndolo por el culto al dios Make Make estrechamente vinculado a la fertilidad, la primavera y la llegada de aves marinas migratorias. Orongo llego a ser el centro  de este orden emergente, representando de esta manera una nueva etapa en la historia y cultura de Rapa Nui, en la cual una religión y un sistema político diferentes a los anteriores se impuso de forma gradual en la sociedad y marcó su devenir hasta finales del siglo XIX. Orongo representa esta nueva fase histórica.

El ritual del Tangata Manu era una ceremonia anual en la que jefes de diferentes tribus, o sus hapu o representantes, competían para conseguir el primer huevo del manutara o gaviotin apizarrado, que llegaba a la isla para anidar en el islote Motu Nui.

Grupos provenientes de toda la isla, acudían a la aldea ceremonial donde llevaban a cabo diversos preparativos para la competición. En esta, los participantes descendían por el acantilado y nadaban hasta Motu Nui, donde permanecían días o semanas esperando la llegada de los manutara hasta que alguno de los participantes encontraba un huevo. El competidor regresaba a la aldea y era investido como tangata mau u hombre pájaro o recibía esta condición el jefe a quién representaba. El nuevo tangata manu era considerado tapu, es decir sagrado, y vivía en reclusión ceremonial por un año. La última competencia tuvo lugar  en 1867.

La clave para comprender el culto al hombre pájaro en el contexto de Polinesia es que la posición social era una preocupación primordial y era hereditaria. Pero esta posición también podía adquirirse a viva fuerza, posiblemente siendo un gran guerrero (matato’a). Convertirse en hombre pájaro era otra forma de conseguir ese rango elevado. El hombre que se convertía en hombre pájaro reafirmaba en orden social, reforzaba la posición social y el poder constituía un punto de encuentro para la sociedad.

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El ritual del hombe-pájaro encierra fuerte elementos simbólicos sobre la muerte y la resurrección, similares a numerosos ritos de otras partes del mundo: la figura mitad hombre/mitad pájaro en cuclillas o en posición fetal, el descenso hacia el océano (la gran madre), la ocultación en cuevas (como el vientre materno), la subida del acantilado, el huevo sagrado el afeitado de cabeza, el sacrificio humano, el confinamiento y el asilamiento (la muerte simbolica), y la vuelta a la sociedad (resurreción).

Isla de Pascua~Georgia Lee

Al inicio del sendero se puede apreciar una perspectiva general de la aldea y de los islotes; pudiéndose percibir que las viviendas fueron orientadas hacia los motu relacionados con las ceremonias religiosas de Orongo. Motu Nui, como indica su nombre, es el más grande y donde anidaban los manutara. A continuación se encuentran dos casas sin restaurar, pudiéndose observar el estado en el que se encontraban estas estructuras antes de la reconstrucción de las casas entre 1974 y 1976. La siguiente atracción es otra vivienda, esta vez restaurada de forma parcial con la intención de  mostrar la forma en que se construyeron; poseyendo un único ambiente, de planta elíptica, con gruesos muros dobles de lajas rellenos de tierra. El techado se construía  trasladando lajas progresivamente hasta unirlas con grandes piedras centrales que cerraban la habitación por la parte superior, donde se colocaba más tarde una cobertura de tierra y pasto.

Desde esta casa restaurada se alcanza el enclave donde se llevaban gran parte de las actividades sociales en Orongo. Estas tenían lugar en frente de las viviendas y en terrazas definidas por un muro bajo de piedras. Grupos de diferentes tribus se reunían aquí durante varias semanas cantando y bailando.

Prosiguiendo el camino se llega hasta el lugar en donde una de las casas acogía al Moai Hoa Haka Nana, singular estatua de basalto de 2.5 metros de alto y en la que en su espalda se grabaron distintos petroglifos vinculados al ritual del tangata manu. Este moai fue sustraído en 1868 y hoy se exhibe en el British Museum.  Continuando la ruta se llega a la sección central de Orongo donde se puede apreciar la disposición escalonada de las viviendas, aprovechando los desniveles naturales del sitio. Algunas de las casas disponían de paredes ornamentadas con pinturas alusivas al ritual del Hombre, como figuras de aves marinas y remos ceremoniales llamados ao. Parte de estas pinturas son conservadas en museos tanto en la isla como en el extranjero.

La siguiente visita será en el sector de Mata Ngarahu, el centro de la actividad ceremonial durante la competencia del tangata manu. Centenares de petroglifos del hombre pájaro, Make Make y komari se hayan grabados en las rocas de este sector, dando testimonio de la intensa actividad ritual desarrollada en el lugar. Los komari son signos vulvares  puediendo ser un reflejo de las  preocupaciones generales por la fertilidad o bien un interés en el placer sexual o tal vez ambas. Estas aparecen por toda la isla, en Orongo, es frecuente que aparezcan grabadas en lo alto de la figura del tangata manu, en otras partes cubren toda la superficie de la roca, testimonian culto a la fertilidad

Motivos comunes de los petroglifos son las llamadas caras Make Make; en algunos casos son rostros completos, en otros, ojos y nariz, o solamente ojos y a menudo rodeados por diversas líneas que dan la impresión de una especie de antifaz. Constituyen uno de los motivos principales de la costa norte de Rapa Nui, cerca de Omohe donde existen dos cuevas cuyo interior esta literalmente cubierto de rostros pintados o grabados.

Según la tradición de Isla de Pascua, los sacerdotes a cargo salmodiaban y rezaban por el éxito del ritual del Tangata Manu. Sin lugar  a dudas el impresionante paisaje de Orongo, entre el océano infinito  y el sublime paisaje del  Rano Kau,  fue significativo en los rituales; este era el lugar más sagrado de Orongo. Más adelante se encuentra una de las canteras utilizadas para la extracción de las lajas o keho; las piedras planas empleadas para la construcción de las viviendas de Orongo. Este material resultó muy apropiado para levantar la aldea, ya que las hare vaka o chozas hechas con elementos vegetales como paja y totora, que fueron comunes en el resto de Rapa Nui, no hubieran resistido a los fuertes vientos que aquí imperan. Finalmente, acabando el recorrido por el sendero de Orongo  encontraremos una plataforma central  en ruinas y la rampa de un pequeño altar ceremonial o ahu. Se pueden apreciar al mismo tiempo fragmentos de toba del volcán, pertenecientes a un moai que alguna vez se levantó aquí. Estos restos evidencian que las diversas tradiciones y creencias no estuvieron completamente separadas y que los cambios fueron graduales.

Orongo esta enclavada en un borde estrecho del cráter muy expuesto a la erosión marina. La escultura o kauri kari que se observa al sur de Orongo, muestra como la acción del mar ha erosionado el volcán Rano Kau, y su avance en dirección hacia el cráter. Además la aldea esta expuesta a los vientos y la lluvia permanentes.

Ma’u Henua se hará cargo de proteger el Parque Nacional de Rapa Nui

Desde el lunes pasado, los turistas que ingresan al Parque Nacional Rapa Nui, en Isla de Pascua, ya no le pagan las entradas a los guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) para ingresar a esta reserva. El cobro lo realizan los miembros de la comunidad indígena Ma’u Henua que se hizo cargo de coadministrar, por un año, esta área protegida tras firmar un acuerdo con la Corporación en agosto.

Para nosotros esto es algo nuevo, algo histórico porque vamos a administrar nuestra herencia ancestral que son nuestros más de 25 mil vestigios arqueológicos que existen en la isla que todos estos años han estado en estado de abandono y deterioro continuo”, dice Camilo Rapu, presidente de Ma’u Henua.

Hetereki Huke es arquitecto y  ha desarrollado investigaciones patrimoniales en el parque que  ocupa cerca del 40% de la isla. Explica que el patrimonio arqueológico no solo se concentra allí sino que está presente en todo este territorio insular.

A su juicio, los factores que aceleran su deterioro son la exposición de las estructuras a la intemperie, el  paso de vacas y caballos,  la acción de los turistas y el crecimiento urbano. El Parque Rapa Nui recibe unos 65 mil turistas en promedio al año y se ubica entre los más visitados del país, según Aarón Cavieres, director de la Conaf.

Cavieres, quien firmó el convenio de coadministración en agosto con Ma’u Henua explica que este instrumento permite que la comunidad comparta la administración de uso público del parque, haciéndose cargo de las tareas vinculadas al acceso y manejo de la visitación de las áreas de uso público. Conaf, en tanto, se preocupará de la biodiversidad del lugar y el control de incendios, entre otras funciones.

El plan de acción inicial con la comunidad busca pasar de 5 sitios de visitación habilitados, como Rano Raraku o Tahai,  a 25 sitios con presencia de personal que atienda al visitante sin afectar la conservación del patrimonio arqueológico.“Existe consenso de todos los involucrados, en que el traspaso de competencias es un proceso que, para que sea exitoso, debe ser paulatino”, advierte Cavieres.

Rapu, en tanto,  advierte que aspiran a la administración total del parque el próximo año, antes que la Presidenta Michelle Bachelet deje su cargo. Por eso pidieron expresamente que se incluyera en el convenio de asociatividad parte del discurso que hizo la  mandataria el 30  abril pasado, en el que señala que seis meses antes que termine el gobierno hará una evaluación y el traspaso del parque.

El presidente de Ma’u Henua agrega  que en promedio son $1.200 millones los que ingresan al parque por concepto de entradas, las que cuestan $30 mil para extranjeros y $10 mil para nacionales.  “Todo se puede reinvertir en la mantención y conservación, porque Conaf destinaba antes los fondos a la parte operativa”, asegura Rapu, quien advierte que el precio podría subir a US$80 para extranjeros y US$20 para turistas nacionales, $52 mil y $13 mil respectivamente, a raíz de un acuerdo que están heredando de la Conaf con la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Codeipa).

La presidenta de la Codeipa, Anakena Manutomatoma, señala que desde julio están analizando este tema con la Corporación y la cámara de turismo. “Si hay un alza de las tarifas es para mejorar todo dentro del parque y entregar al turista un mejor servicio”, plantea. El manejo conjunto de áreas protegidas, como en este caso, se promueve a través de tratados internacionales y será parte de la discusión del futuro Servicio de Biodiversidad. Fuente original: La Tercera

Campaña para recuperar Moai Hoa Hakananai’a que se exhibe en el British Museum de Londres

El moai Hoa Hakananai’a actualmente pertenece a la colección del British Museum en Londres, donde es una de las piezas estrella en exposición. Fue sacado del centro ceremonial Orongo, en Isla de Pascua, el 7 de noviembre de 1868.

En 2015, el realizador pascuense Leonardo Pakarati estrenó el documental `El espíritu de los ancestros´ (Te kuhane o te tupuna). La historia comienza con Noe, una abuela rapa nui muy enferma que, antes de morir, quiere contarle a su nieta la historia del Moai Hoa Haka Nanaia (`El rompe olas´). Le contará que lo conocen como `El amigo Robado´, pues desconocidos extranjeros se lo llevaron de la Isla hace ya más de 100 años y nunca volvió. Noe le comenta a su nieta que los moai y los demás objetos sagrados de la isla poseen un Mana, una fuerza de los ancestros que protege a la tribu. Ella ve que la Isla tiene muchos problemas, que los rapa nuis desconfían entre ellos y que están enfrentados al Estado chileno, y cree que una forma de recuperar el Mana, para recuperar el bienestar de la Isla, es traer al espíritu del `Rompe Olas´ de vuelta a su tierra.

Tras exhibirse en Isla de Pascua, el documental itinero por Santiago y otras ciudades de Chile y el mundo. Las reacciones del público, que muchas veces escribieron al director y a la productora, hicieron que el equipo se decidiera a lanzar una campaña para recuperar al `Amigo Robado´ y, de paso, también las demás piezas de su cultura en otros museos como el Louvre y el Quai Branly, donde se encuentran, por ejemplo, El Rei Miro, envestidura en forma de media luna que solo portaban los Ariki (jefes), y el Tahonga, objeto ceremonial entregado por los padres al hijo elegido para conocer las tradiciones.

Paula Rosetti, productora del documental, aseguró que en la Isla han recolectado cerca de 500 firmas, además de otras que llegarán desde el continente. “Somos conscientes de que va a costar recuperar los más de 4.000 objetos de la cultura rapa nui desperdigados en los fondos de los museos de todo el mundo y en colecciones privadas, pero con las firmas queremos que el Estado chileno haga la petición formal para recuperar su patrimonio”.

El moai está esculpido en una roca volcánica, mide 2 metros y medio de alto y pesa cuatro toneladas. En su espalda tiene esculpidos petroglifos del hombre pájaro y otros símbolos grabados como el ao, remo de doble pata que simboliza el poder, y el komari, una vulva que simboliza la fertilidad.

Creo que es difícil que vuelvan” admitió la productora del documental. “Sobre todo porque hay una corriente de opinión en la Isla que considera que estas figuras imponentes y frágiles están mejor cuidadas en los museos extranjeros“.

Actualmente Miradoc (de la Corporación Cultural de Documentalistas ChileDoc), se encuentra difundiendo el documental en distintas regiones de Chile. Para seguirle la pista a las exhibiciones del documental `El espíritu de los ancestros´, puede visitar el Facebook Te Kuhane o te tupuna, Un documental de Leo Pakarati. Para firmar la petición comunicarse con mahatua@gmail.com. Fuente Original: La Tercera

Iaorana & Goodbye: La desconocida historia de una base norteamericana en la Isla de Pascua

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Un completo libro, con abundantes testimonios y fotografías, sobre la desconocida historia de una base de Estados Unidos en la Isla de Pascua, acaba de publicar la periodista Patricia Stambuk (Punta Arenas, 1951). Iorana & Goodbye: Una base Yanqui en Rapa Nui (Editorial Pehuén) cuenta cómo entre 1965 y 1970 la Fuerza Aérea estadounidense (USAF) se instaló en la Isla de Pascua, cambiando de manera radical el modo de vida de los rapa nui, al conocer las costumbres de las sociedades de consumo del mundo desarrollado.

En este periodo, además, el gobierno de Eduardo Frei Montalva promulgó la Ley Pascua, que significó una nivelación básica entre los derechos de los isleños y los continentales. En este libro, Stambuk reúne los testimonios de quienes fueron protagonistas de esta historia y relata los efectos positivos y negativos de la mayor inmigración vivida por la ínsula más aislada de la tierra. Una base que los estadounidenses debieron abandonar con la llegada al poder del socialista Salvador Allende, en 1970.
Stamkuk se enteró de la historia durante la escritura de un libro anterior sobre la isla, Rongo (Editorial Pehuén), que relata la vida de los rapa nui a mediados del siglo XX. Le llamó la atención el desconocimiento que había en Chile sobre esos hechos y la escasa información que se podía obtener en fuentes documentales. `Era un tema lleno de misterios y reservas. No había ni una foto publicada de la base. Ni un documento sobre la forma en que se llegó a permitir su instalación en la isla´, dice. Relata que la llegada de los estadounidenses y de los funcionarios chilenos enviados por el gobierno de Frei Montalva dieron un giro radical a la vida de los isleños.
`Sumaban un poco menos que la totalidad de la población nativa, unos 900 rapa nui. Fueron cambiando las costumbres locales, se introdujo con fuerza el alcohol, hubo mestizaje, se modificó la estructura de las familias, que giraban en torno a un padre organizador, desplazado ahora por la independencia de sus hijos, que tenían otros trabajos y además un sueldo´, explica. Eso no fue todo. También cambió la economía local, con isleños asalariados. Además `había una atractiva oferta de productos importados, mucha ropa usada y la nueva realidad de los desechos. Porque, hasta entonces, nada sobraba en la isla, ni siquiera un tarro vacío de pintura. Había real austeridad de recursos´.
Stambuk comenta que, una vez inaugurada la pista aérea en 1967, el turismo fue el `broche de oro´.`Había que satisfacer las expectativas del visitante, y eso generó emprendimientos que los fueron sacando de la pobreza´, señala.
¿Cómo fue la relación de los isleños con los estadounidenses y cómo reaccionaron los `chilenos´? `Fue una relación grata, bastante directa en lo social, al menos con la suboficialidad de la USAF´, responde. `Esa actitud le gustó mucho al isleño, que siempre se había sentido menoscabado y hasta maltratado por los chilenos delconti‘, agrega.
Los chilenos pasaron a ser los `tire veve´, `chilenos pobres´, agrega. `Los funcionarios estatales no se relacionaban con los gringos, excepto los de la Fuerza Aérea de Chile, que incluso comían en el casino de la USAF y tenían con ellos una relación también muy amistosa, muy fluida´, detalla.
Si hubo alguna pelea, siempre fue por las mujeres: `Peleas de los obreros de la empresa Longhi que trabajaban en la construcción de la pista aérea, reclamos del alcalde Rapu al comandante gringo por la arremetida de estos agraciados e impecables norteamericanos con las jóvenes del pueblo, en fin´.
Como en todo libro, no faltan los personajes y las anécdotas destacados. Entre estos, la visita de Allende, en 1967, como presidente del Senado, en respaldo a un grupo de guerrilleros cubanos que habían escapado de Bolivia tras la muerte de Ernesto `Che´ Guevara y buscado en vano asilo en Chile. El gobierno de Frei los expulsó a Tahiti vía Isla de Pascua. Allí el futuro Presidente se reunió con ellos.
`El viaje de Allende tiene lecturas de todo orden: políticas, sentimentales, sociales, comunicacionales´, comenta Stambuk, sobre todo tomando en cuenta su rechazo a la base de Estados Unidos en la isla.
`Todos mis entrevistados hacían referencia, con distintas versiones, al presunto rechazo de los norteamericanos para que Allende visitara el laboratorio de los norteamericanos en Mataveri y a su también presunta amenaza de expulsarlos del país si él era elegido Presidente de la República. Y fue elegido. Y se fueron, pero antes que los echaran´, apunta.
También hay otras vida notables, como la de James Price, hijo de un contrabandista estadounidense y una rapa nui. `A los doce años lo mandaron a un hogar de menores en Valparaíso por robar corderos, y allí empezó una carrera delictual que lo llevó a ser uno de los capos de cada cárcel en que estuvo. Es un hombre muy agradable, muy solitario, que regresó a la isla después de su última condena. Su relato es escalofriante´, sostiene. Price fue sólo uno de los muchos niños que crecieron de relaciones entre estadounidenses e isleñas, la mayoría de los cuales nunca conocieron a sus progenitores ni fueron reconocidos.
`Fueron los pocos casos ‘felices’, en que sus padres se casaron o hicieron vida familiar, como Clarence Price Atán, que nació en Estados Unidos y pudo probarlo, y los hermanos Crossan Araki´, dice Stambuk. `Pero en los demás casos no obtuvieron nada, a pesar de hacer algunos esfuerzos. Sus madres tampoco les cooperaron mucho para que lo consiguieran. Y, al final, después de la desilusión, prefieren su vida en la isla y su nacionalidad rapa nui. Pero a varios todavía les duele´, puntualiza.
Para su autora, el libro está lleno de mensajes específicos, pero hay uno general: toda cultura en la Tierra está expuesta a sufrir ganancias y pérdidas en su inevitable encuentro con la modernidad, con el desarrollo, `pero en el caso de los pueblos antiguos el precio suele ser muy alto´.
`Porque se pierde una forma de interpretar el cosmos, se pierde el idioma, que es la base de su identidad, y se asimilan costumbres que terminan por apagar las propias, que siempre son más originales´, explica. `Para los que somos muy parecidos a otros, la transculturación no importa tanto. Ellos son todavía únicos. Y la diversidad es la riqueza más interesante de la humanidad. O no estaríamos viajando por el mundo para conocer a otros que no son como nosotros, ¿verdad?´.Fuente: El Mostrador

Nueva edición de La Herencia Musical de Rapa Nui de Ramón Campbell

La editorial Rapanui Press ha publicado recientemente  una nueva edición de La Herencia Musical de Rapa Nui de Ramón Campbell. Este es sin duda,  el más relevante y completo estudio sobre el mundo musical de Rapa Nui, realizado por el doctor y  músico que ejerció su labor profesional  en  la Isla durante los años  1960 y 1970 . Su cercanía con los habitantes le permitió romper la barrera del tabú, logrando rescatar los últimos vestigios de la música ancestral, obteniendo una completa recopilación de cantos y Kai-kai antiguos. La obra  reúne la transcripción, traducción y análisis de aquellos cantos ya casi olvidados, una investigación que nos traslada  al pasado de Rapa Nui descubriendo sus cautivadores ritmos, poéticos contenidos y misteriosas relaciones entre esta música y la del lejano oriente.  Un valioso CD complementa la edición, conteniendo las grabaciones originales realizadas por Ramón Campbell y sus comentarios.

La editorial Rapanui Press fue creada en Isla de Pascua en 1999, apoyada por el museo de la isla, MAPSE (Museo Antropológico Padre Sebastián Englert). Se define como una editorial patrimonial especializada en libros sobre Rapa Nui, principalmente en las áreas de arqueología, antropología, historia y leyendas, desarrollando tanto proyectos propios como de terceros. Es reconocida por la comunidad isleña y nacional como un aporte a la difusión de la cultura rapanui. La mayoría de  sus libros están editados en tres idiomas: español, inglés y francés. Su misión es el rescate de la cultura rapanui y su difusión hacia el público en general, por medio de libros con una alta calidad de contenidos y atractivo visual. Por ello pone especial énfasis, además de la calidad de los textos, en el diseño gráfico de cada edición con el fin de convertirla en una obra atractiva de leer y ver.

Ríu, el canto primal de Rapa Nui

El libro Ríu, el canto primal de Rapa Nui (LOM Ediciones, 2015) de Sofia Abarca Fariña,  es el resultado de una investigación acerca de una fracción del patrimonio inmaterial de la cultura de Rapa Nui. Particularmente, se trata de una recopilación musical histórico-social dedicada a la formalización de cantos ancestrales, vestigios de la memoria musical de los habitantes originarios de este territorio polinesio. La tradición oral se reúne con el ejercicio de la escritura para constatar la urgencia de su recuperación. Los orígenes y usos de cada expresión se cuentan prolijamente para dejar en evidencia su sentido sociocultural y la relevancia de la música para la definición de la ritualidad rapanui.

En palabras del arqueólogo José Miguel Ramírez es `mucho más que un libro de etnomusicología, se trata del relato de un proceso muy personal de Sofía Abarca, de un largo aprehender desde el interior de un complejo mundo de sonidos y significados hasta profundidades donde nadie más había llegado hasta ahora. Una arqueología de la música que pretende llenar de carne el esqueleto de la memoria sonora de Rapa Nui, un acercamiento a las penetraciones de los significados ocultos, a la escritura rongo-rongo de los cantos antiguos y de los complejos modos de cantar-contar historias´.

`La voluntad de la maestra María Elena Hotus para entregar y difundir sus memorias a través de los conocimientos de Sofía es algo muy excepcional y hace de este libro un aporte único a la cultura rapanui. Esto es mucho más profundo que el rescate de un patrimonio del pasado, es la mayor contribución a la salvaguarda de un legado que se mantiene vigente en tanto se comparte y se recrea en cada generación, incluyendo los cambios inevitables´.

Sofía Abarca Fariña es música y compositora, artista plástico-visual, museógrafa e investigadora asociada al Centro de Estudios Rapa Nui de la Universidad de Valparaíso (Chile) Nacida en Quillota y  residente desde hace dieciséis años en Rapa Nui. Su obra posee un claro compromiso con la conservación de la memoria patrimonial de los pueblos originarios de Chile. Su interés es el acercamiento de herramientas técnicas para la materialización de registros, la creación y el desarrollo de nuevas expresiones en este contexto.

Entre los años 2004 y 2008 fue discípula de Papa Kiko, patriarca cultural en Rapa Nui de la segunda mitad del siglo XX. Desde el año 2008 hasta el día de hoy, es la única discípula no rapanui de María Elena Hotus, la actual maestra de la tradición oral de este pueblo polinesio. El año 2002 fundó el Teatro de Esculturas Articuladas Nuku te Mangó. Ha escrito y editado: Kai-kai rapanui: ideograma de hilos, juego ancestral (2007); Apuntes sobre Isla de Pascua (2010); Manos del alma (2013), obra y catálogo de artista e introducción al arte escultórico y la talla artesanal   a través de la obra del escultor Tomás Tuki Tepano.