Paniolo de Hawai’i, un mundo que se resiste a desaparecer

 

La mayoría de la gente no lo sabe, pero hay vaqueros en Hawaií.  Los paniolo, como se les llama localmente en pidgin , han existido en estas islas polinesias antes de que lo hiciesen en el Oeste Americano. Quizás el término más adecuado para referirse a estos vaqueros de origen español  y latinoamericano no sea paniolo, más bien la palabra paniola, derivada de espaniola que es como los hawaianos pronunciaban `español´. Sin embargo y por cuestiones de género gramatical pasó a utilizarse en su forma masculina aunque en lengua hawaiiana pani signifique literalmente `apropiarse´ y paniolo, `apropiarse de algo que no te pertenece´.

Los cowboys hawaiianos surgieron en los últimos años de la década década de 1800 y hasta el día de hoy siguen manteniéndose como una particularidad única del archipiélago,   Su cultura es  expresada a través de su propia música, rituales y lenguaje propios.  La palabra  paniolo   además de ser   utilizada para referirse a aquellos individuos de habla española, describe al mismo tiempo un estilo de vida que ha sido siempre considerado le’a le’a o apasionante; una vida  desprovista del aburrimiento y dedicado al disfrute de la libertad que tan sólo pueden inspirar los paisajes hawaianos y el duro trabajo en el campo junto al ganado.

Los vaqueros  establecieron en las islas enormes ranchos dedicados a la cría de vacuno. En las tierras altas de Maui, el Up Country es territorio vaquero. Hasta aquí llegaron gentes procedentes de España, México y Venezuela por expreso deseo del Rey Kamehameha III. Hoy por las venas de estos cowboys corre mezclada la sangre japonesa, filipina, polinesia, portuguesa y china.

En Makawao su centro de reunión se celebra cada año un rodeo al más puro estilo de Hawai’i; durante este tiempo uno se cruza con personajes pintorescos calzados con botas de montar, vaqueros ajustados, floreadas camisas ‘aloha y tocados con sombreros adornados con plumas del ‘iwi y las flores anaranjadas de la akulekule. Sin embargo en los últimos años los elevados impuestos, el aumento del coste energético y un clima en cambio han impactado de forma negativa en la viabilidad ganadera  en Hawai´i. Grandes áreas dedicadas al pasto han sido ya vendidas para el desarrollo urbanístico y agrícola  y muchas granjas luchan en estos momentos por su supervivencia. Los vehículos motorizados están reemplazando a los caballos para pastorear el ganado y muchos vaqueros han sido despedidos. El número de cowboys es hoy muy reducido y aunque se mantienen firmemente arraigados a su comunidad, manteniendo fuertes sentimientos familiares,  nadie sabe cuanto  tiempo podrán resistir.

Julia Cumes autora de The Last of  Hawaiian Cowboys  decidida a documentar y preservar la cultura hawaiiana de los vaqueros antes de que desaparezca para siempre, paso muchos meses y  durante un período de dos años para fotografiar, realizar entrevistas y registrar la música y el audio ambiental ; centrándose para ello  en dos familias paniolo:  los Ho’opais y los  Keakealanis,   creando de esta manera una labor multimedia que refleja la riqueza cultural derivada aquellos vaqueros llegados desde España, México y Venezuela hasta el lejano archipiélago polinesio para enseñar a los nativos a manejarse con el ganado en la Gran Isla de Hawaii y  examinando la futura perspectiva de esta comunidad.

Mage’au Melanesian Marks , revitalizando el arte del tatuaje melanesio

Fotografía: Mage’au: Melanesian Marks

Mage’au: Melanesian Marks-Hand Poke Melanesian Tatu, colectivo femenino de tatuaje melanesio integrado por Julia Mage’au Gray, Aisa Pokarop y  Toria Maladina, ha sido invitado a participar en el Traditional Tattoo & World Culture Festival que se celebrará en la localidad mallorquina de Santa Ponsa (Mallorca, España) a partir del 17 de mayo  y hasta el 24 de mayo de 2017. Es importante para el grupo la asistencia al evento, ya que representa una oportunidad para promover, difundir y revivir  el tatuaje melanesio. Dice Julia Mage’au Gray,  `… desde 2012 hemos estado creando conciencia para poder recuperar el tatuaje tanto masculino como femenino y el festival ha recogido el testigo´. Como originaria de Papua Niugini, Gray señala que la práctica del tatuaje mantiene para ella una significación histórica: `Los hombres en nuestras comunidades contemplan  a las mujeres por su valor, y en el pasado  hacíamos uso de nuestras marcas como declaración y recordatorio para los hombres   nos traten con respeto´. Para Ema Tavola quién lleva tatuajes elaborados por Mage’au, `Es un privilegio llevar estos patrones tradicionales. Cuando marcamos nuestros cuerpos, estamos creando una interfaz entre cómo el mundo nos percibe y cómo queremos que este nos vea´.  `Para mí – prosigue-  el tatuaje,  es una manera de recordarme cada día de dónde vengo y lo que me hace diferente.´ La comisaria de arte fijiana,  dice que Magea’u y su equipo son `defensoras y protectoras de la integridad de estas marcas en la piel , asegurándose de que las personas que  hacen uso de ellas, lo hacen  por una justificada razón.

Rapa Nui, el sitio sagrado de Orongo

orongo

El lago del Rano Kau es el mayor de la Isla de Pascua, En el borde  más estrecho del cráter está situado Orongo. Esta caldera volcánica forma la punta suroeste  de Rapa Nui; en Polinesia el sudeste de una isla era el lugar desde donde partían las almas de los muertos, y los cráteres eran entradas al más allá; es  muy posible que Orongo lugar tuviera las mismas connotaciones. Desde la parte más baja del borde del Rano Kau es desde donde descendían los contrincantes  de la prueba del Tangata Manu. La imagen del hombre pájaro combina una figura humana en cuclillas con el pico y la cabeza de un rabihorcado.

Orongo es una aldea ceremonial que fue construida con motivo del culto a Make-Make, dios creador y de la fertilidad, y la competencia del tangata manu. Su uso era estacional, se utilizaba al inicio de la primavera y durante unas pocas semanas. Aquí se desarrollo  un tipo único de habitación a piedras lajas, a pesar de que el diseño evoca claramente el de las hare vaka o casa botes comunes en el resto de la isla. Orongo es al mismo tiempo el principal enclave de arte rupestre de Rapa Nui con centenares de petroglifos variados que dan cuenta de la importancia que alcanzó este enclave en tiempos antiguos. Se estima que el inicio de su ocupación fue desde finales del siglo XVI, aunque el culto del Tangata Manu parece que fue adquiriendo relevancia en siglos posteriores.  El sitio sagrado de Orongo alberga una de las colecciones de motivos en bajo relieve mejor conservadas y más notables, entre los que destaca la famosa figura del hombre pájaro. El profundo bajo relieve con que están realizados es insólito en Polinesia y supone un desarrollo que, en otras culturas, es un paso hacia la escultura de bulbo redondo. El 86% de las imágenes están localizadas aquí.

El culto a los antepasados representado por los moai  fue uno de los rasgos mas sobresalientes de la cultura polinesia  prehistórica de la Isla de Pascua. Sin embargo a partir del siglo XVI, la sociedad insular fue abandonando la construcción de estatuas megalíticas como expresión política y religiosa, sustituyéndolo por el culto al dios Make Make estrechamente vinculado a la fertilidad, la primavera y la llegada de aves marinas migratorias. Orongo llego a ser el centro  de este orden emergente, representando de esta manera una nueva etapa en la historia y cultura de Rapa Nui, en la cual una religión y un sistema político diferentes a los anteriores se impuso de forma gradual en la sociedad y marcó su devenir hasta finales del siglo XIX. Orongo representa esta nueva fase histórica.

El ritual del Tangata Manu era una ceremonia anual en la que jefes de diferentes tribus, o sus hapu o representantes, competían para conseguir el primer huevo del manutara o gaviotin apizarrado, que llegaba a la isla para anidar en el islote Motu Nui.

Grupos provenientes de toda la isla, acudían a la aldea ceremonial donde llevaban a cabo diversos preparativos para la competición. En esta, los participantes descendían por el acantilado y nadaban hasta Motu Nui, donde permanecían días o semanas esperando la llegada de los manutara hasta que alguno de los participantes encontraba un huevo. El competidor regresaba a la aldea y era investido como tangata mau u hombre pájaro o recibía esta condición el jefe a quién representaba. El nuevo tangata manu era considerado tapu, es decir sagrado, y vivía en reclusión ceremonial por un año. La última competencia tuvo lugar  en 1867.

La clave para comprender el culto al hombre pájaro en el contexto de Polinesia es que la posición social era una preocupación primordial y era hereditaria. Pero esta posición también podía adquirirse a viva fuerza, posiblemente siendo un gran guerrero (matato’a). Convertirse en hombre pájaro era otra forma de conseguir ese rango elevado. El hombre que se convertía en hombre pájaro reafirmaba en orden social, reforzaba la posición social y el poder constituía un punto de encuentro para la sociedad.

ojo-moai

El ritual del hombe-pájaro encierra fuerte elementos simbólicos sobre la muerte y la resurrección, similares a numerosos ritos de otras partes del mundo: la figura mitad hombre/mitad pájaro en cuclillas o en posición fetal, el descenso hacia el océano (la gran madre), la ocultación en cuevas (como el vientre materno), la subida del acantilado, el huevo sagrado el afeitado de cabeza, el sacrificio humano, el confinamiento y el asilamiento (la muerte simbolica), y la vuelta a la sociedad (resurreción).

Isla de Pascua~Georgia Lee

Al inicio del sendero se puede apreciar una perspectiva general de la aldea y de los islotes; pudiéndose percibir que las viviendas fueron orientadas hacia los motu relacionados con las ceremonias religiosas de Orongo. Motu Nui, como indica su nombre, es el más grande y donde anidaban los manutara. A continuación se encuentran dos casas sin restaurar, pudiéndose observar el estado en el que se encontraban estas estructuras antes de la reconstrucción de las casas entre 1974 y 1976. La siguiente atracción es otra vivienda, esta vez restaurada de forma parcial con la intención de  mostrar la forma en que se construyeron; poseyendo un único ambiente, de planta elíptica, con gruesos muros dobles de lajas rellenos de tierra. El techado se construía  trasladando lajas progresivamente hasta unirlas con grandes piedras centrales que cerraban la habitación por la parte superior, donde se colocaba más tarde una cobertura de tierra y pasto.

Desde esta casa restaurada se alcanza el enclave donde se llevaban gran parte de las actividades sociales en Orongo. Estas tenían lugar en frente de las viviendas y en terrazas definidas por un muro bajo de piedras. Grupos de diferentes tribus se reunían aquí durante varias semanas cantando y bailando.

Prosiguiendo el camino se llega hasta el lugar en donde una de las casas acogía al Moai Hoa Haka Nana, singular estatua de basalto de 2.5 metros de alto y en la que en su espalda se grabaron distintos petroglifos vinculados al ritual del tangata manu. Este moai fue sustraído en 1868 y hoy se exhibe en el British Museum.  Continuando la ruta se llega a la sección central de Orongo donde se puede apreciar la disposición escalonada de las viviendas, aprovechando los desniveles naturales del sitio. Algunas de las casas disponían de paredes ornamentadas con pinturas alusivas al ritual del Hombre, como figuras de aves marinas y remos ceremoniales llamados ao. Parte de estas pinturas son conservadas en museos tanto en la isla como en el extranjero.

La siguiente visita será en el sector de Mata Ngarahu, el centro de la actividad ceremonial durante la competencia del tangata manu. Centenares de petroglifos del hombre pájaro, Make Make y komari se hayan grabados en las rocas de este sector, dando testimonio de la intensa actividad ritual desarrollada en el lugar. Los komari son signos vulvares  puediendo ser un reflejo de las  preocupaciones generales por la fertilidad o bien un interés en el placer sexual o tal vez ambas. Estas aparecen por toda la isla, en Orongo, es frecuente que aparezcan grabadas en lo alto de la figura del tangata manu, en otras partes cubren toda la superficie de la roca, testimonian culto a la fertilidad

Motivos comunes de los petroglifos son las llamadas caras Make Make; en algunos casos son rostros completos, en otros, ojos y nariz, o solamente ojos y a menudo rodeados por diversas líneas que dan la impresión de una especie de antifaz. Constituyen uno de los motivos principales de la costa norte de Rapa Nui, cerca de Omohe donde existen dos cuevas cuyo interior esta literalmente cubierto de rostros pintados o grabados.

Según la tradición de Isla de Pascua, los sacerdotes a cargo salmodiaban y rezaban por el éxito del ritual del Tangata Manu. Sin lugar  a dudas el impresionante paisaje de Orongo, entre el océano infinito  y el sublime paisaje del  Rano Kau,  fue significativo en los rituales; este era el lugar más sagrado de Orongo. Más adelante se encuentra una de las canteras utilizadas para la extracción de las lajas o keho; las piedras planas empleadas para la construcción de las viviendas de Orongo. Este material resultó muy apropiado para levantar la aldea, ya que las hare vaka o chozas hechas con elementos vegetales como paja y totora, que fueron comunes en el resto de Rapa Nui, no hubieran resistido a los fuertes vientos que aquí imperan. Finalmente, acabando el recorrido por el sendero de Orongo  encontraremos una plataforma central  en ruinas y la rampa de un pequeño altar ceremonial o ahu. Se pueden apreciar al mismo tiempo fragmentos de toba del volcán, pertenecientes a un moai que alguna vez se levantó aquí. Estos restos evidencian que las diversas tradiciones y creencias no estuvieron completamente separadas y que los cambios fueron graduales.

Orongo esta enclavada en un borde estrecho del cráter muy expuesto a la erosión marina. La escultura o kauri kari que se observa al sur de Orongo, muestra como la acción del mar ha erosionado el volcán Rano Kau, y su avance en dirección hacia el cráter. Además la aldea esta expuesta a los vientos y la lluvia permanentes.

Naghol: Saltando al vacío para fecundar la tierra (V)

En la  región sur oriental de la isla de Pentecostes todavía se conservan las antiguas tradiciones, lo que en el archipiélago melanesio de Vanuatu se llama la kastom o `costumbre´ y entre estas,  la más conocida es el llamado  naghol o n’gol,  salto ritual al vacío que llevan a  cabo los hombres en las aldeas. En Tangata O Te Moana Nui continuamos  nuestra serie de capítulos dedicados a esta ceremonia ancestral, ofreciendo datos prácticos para asistir a su celebración. Aquí podéis encontrar el primer articulo: Naghol: Saltando al vacío para fecundar la tierra (I)

DATOS PRÁCTICOS PARA  VIAJAR A LA ISLA DE PENTECOSTES (VANUATU)

CÓMO LLEGAR 

Transporte Aéreo

Air Vanuatu opera desde la terminal de vuelos domésticos del Aeropuerto Internacional de Bauerfield (VLI) en Efate y desde el Aeropuerto  Internacional de Santo Pekoa (SON / NVSS) en Espiritu Santo 5 veces a la semana. También  dispone de conexiones  aéreas al  aeropuerto de Sara (SSR), en el norte de Pentecostes. Es muy recomendable reservar y adquirir los vuelos con antelación, los billetes de pueden adquirir en las oficinas de Air Vanuatu en Vila o Lugainville o a través de la página que la compañía dispone a para sus clientes en internet. Hay que tener en cuenta que Air Vanuatu  suele cancelar los vuelos domésticos  sin previo aviso,  algo que puede alterar seriamente los planes de viaje; por lo que es siempre recomendable viajar con flexibilidad de tiempo. En estos casos a los pasajeros se les traslada a hoteles y se les provee de desayuno, comida y cena según circunstancias.

Transporte Marítimo

Existen diferentes buques  que cubren la ruta maritima entre Port Vila (Efate) y Espíritu Santo el L/C Brisk y  L/C Tina-1  mantienen servicios regulares  que hacen escala en en Pangi y Baravet. Desde  Loltong, Bwatnapni, Melsisi y  Ranwadi  se puede encontrar  transporte marítimo  para alcanzar el sur de Espiritu Santo, el precio de tan solo ida es aproximadamente  VT4000.  Desde a isla de Ambrym , Ranon y Olal, se puede  viajar en rústicas lanchas fuera borda hasta el sur de Pentecostes en un trayecto de unas dos horas; hay que tener en cuenta que las condiciones del mar pueden ser muy adversas y la mayoría de las embarcaciones no disponen de salvavidas y/o equipamientos de supervivencia en el mar. Se debe acordar el precio a pagar  directamente con el propietario de la embarcación. Para aquellos que viajen solos resulta excesivamente caro por lo que es preferible buscar posibles compañeros de viaje para compartir gastos,   si es que se tiene la suerte encontralos en estas islas  tan poco frecuentadas por turistas.

Transporte Terrestre

Existen carreteras que unen  el norte y el sur de la isla aunque el transporte privado en camionetas de caja abierta resulta bastante caro y los servicios no son regulares. Si la idea que tiene el viajero es practicar el senderismo  o recorrer la isla de norte a sur sin prisas y  teniendo como objetivo final presenciar la ceremonia del naghol,  se puede volar hasta Sara y desde allí alcanzar Lonorore,  alojándose en ruta en sencillos bungalows regentados por lugareños. En estos establecimientos es posible informarse sobre posibles  senderos, rutas y atractivos naturales en la región. La ruta a pie hasta el sur puede realizarse en unos cinco días. En Loltong se encuentra la Langgo Guesthouse (+678 38830) alcanzar la aldea desde el aeropuerto de Sara en vehículo resulta costoso por lo que una opción recomendable sería hacerlo vía marítima contactado con propietarios de embarcaciones locales.  En el pueblo de  Vanu,  Noda Guesthouse  (+ 678 7727394) ofrece alojamiento básico a los viajeros  con el atractivo de ofrecer un enclave de playa y arrecifes de coral para  la natación y el buceo con tubo.  Baravet Samuel’s Guesthouse    (+ 678 38320)   a   5 kilómetros de la pista de aterrizaje de  Lonorore, con un río caudaloso  en la vecindad y la posibilidad de emprender senderismo en las colinas cercanas. Más adelante detallamos alojamiento en Londot para aquellos viajeros que tan solo visiten la región sur de Pentecostes para asistir al naghol.

EXCURSIONES

En los meses de mayo y junio el naghol tiene lugar,  entre otras aldeas y  cada jueves, viernes y sábado en Londot, Lonore ,  Rangusuksu y Bunlap.  Air Taxi a bordo de BN Islander de 10 plazas y Cessna 207 de  7 plazas  ofrece vuelos a Pentecostes para asistir a la ceremonia en un viaje organizado de un día.  Se puede optar por dos opciones:   La primera tiene una duración de 8 horas aproximadamente, efectuando salidas a las  07:00 horas y regreso a las 15:30. Incluye transporte desde el alojamiento al aeropuerto y desde el aeropuerto al hotel siempre y cuando este  esté situado en el área de Port Vila. Comprende  un vuelo escénico a Pentecostes de dos horas de duración  sobrevolando, si las condiciones climáticas así lo permiten, los dos volcanes activos de la isla de Ambrym, el Benbow y el Marum;  así mismo se sobrevuela el no menos impresionante volcán activo de Lopevi. Se incluye el transporte desde el aeropuerto de Lonore al sitio ceremonial del naghol y el pago de costumbre (kastom)  para poder presenciarlo. Air Taxi opera únicamente los sábados, desde el primer sábado de abril hasta el último sábado de Junio. Es  muy recomendable reservar con antelación en razón de las plazas limitadas.  El precio es de unos  VT 46,000 + VT200 por tasas de aeropuerto.

La segunda opción  comprende la excursión  anteriormente detallada más una parada en la  bella isla de Epi  para  bucear con tubo en Lamen Bay  frecuentada  por tortugas marinas y de manatíes por su abundancia de posidonia. Hay que llevar consigo las gafas, tubo y patos de bucear. El precio es de  VT49.000. Contacto:  + 678 5544206 E mail: info2airtaxivanuatu.com

ALOJAMIENTO EN LONDOT 

Mari Bungalows  (+678 535514) en  la aldea de  Londot y  propiedad de   Luke Fargo, big man  o jefe de alto rango de Londot, persona afable y resolutiva implicada activamente en el turismo local. Dispone de bonitos  bungalows construidos a la manera tradicional y amueblados tan solo con una esterilla de pandano sobre el suelo y  camas simples provistas de mosquiteros. Aproximadamente unos  VT 4000 por  bungalows individuales o dobles con vistas al océano. Cruzando  la calle hay una preciosa y tranquila  playa para disfrutar del baño. Todas las comidas están incluidas y las preparan las hijas de Fargo; los baños y las duchas  son  compartidos y muy básicos. Bebe Bungalows ( +678 5929397)  en  Pangi con las comidas incluidas piden aproximadamente  VT 2500,  en estancia en uno de  sus dos bungalows básicos  y con camas individuales simples.

PROTOCOLO

En Vanuatu, cuando se visitan tribus, aldeas y comunidades locales se exige al viajero que cumpla las leyes de protocolo que marcan la costumbre o kastom.  Antes de acceder a una aldea es preferible pedir permiso antes de pasear libremente o tomar fotografías.  La mayoría de las tierras en las islas  son propiedad comunal así que  si se dejan  atrás las carreteras principales para internarse en caminos o senderos en la selva,  es recomendable pedir permiso. Los propietarios de la tierra pueden  exigir al viajero un pago de costumbre  para acceder a atractivos naturales enclavados en su terreno. Hay que respetar este hecho  pues simplemente son los dueños legítimos de la tierra y con derecho a reclamar un beneficio económico a quien quiera visitar cascadas, piscinas naturales u otros atractivos. Tampoco  hay que coger fruta que se encuentre en árboles situados al borde del camino pues según las leyes tradicionales  pertenecen a alguien en particular, lo mismo se aplica a los huertos y plantaciones.

Los trajes de baño, pantalones cortos y ropas ajustadas se consideran irrespetuosas por lo que el viajero debe procurar ir vestido de forma adecuada. A pesar de que los hombres vayan en pantalón corto, a pecho descubierto o un estuche tan solo cubriendo su pene no implica necesariamente que el viajero lo imite.  Es necesario respetar los tabu  locales como pudiera ser la prohibición de las mujeres a asistir a los nakamal para consumir kava (Piper methysticum), aunque en algunos lugares y en ciertas ocasiones   se les permite acceder sin problema alguno.

Los habitantes de Vanuatu se muestran encantados de ser fotografiados, muchas personas incluso piden con entusiasmo  se retratadas  sin embargo,  es muestra de respeto no fotografiar de forma indiscriminada en las aldeas, ceremonias y rituales tradicionales. Hay que pedir siempre permiso.

 

Naghol: Saltando al vacío para fecundar la tierra (IV)

Aparte del ritual del  naghol  los habitantes de Pentecostes  son conocidos por sus danzas tradicionales y su habilidad en el tallado,  especialmente de máscaras que representan a los espíritus ancestrales. Las mujeres se muestran habilidosas en el tejido de materiales vegetales, especialmente en  coloridos  y bellos bolsos que llevan tanto hombres como mujeres. Las esterillas  confeccionadas con la corteza del  bananero  y  teñidas  de color morado con tintes naturales son empleadas en ceremonias tradicionales y  representa un excelente ejemplo de la  habilidad artesanal de las mujeres.

En el mes de julio, después de las ceremonias de circuncisión los hombres de las aldeas, particularmente aquellas enclavadas en su área central,  se emplean en la danza taltabuan; las mujeres  en  la  llamada sowahavin.  En Pentecostes, como en otros muchos lugares de Vanuatu, se expresa también el arte de dibujar en la arena. El Sandroing (palabra bislama derivada del inglés sanddrawing: dibujos en la arena) es un arte ancestral todavía practicado  Los artistas realizan todo su trabajo en cuclillas. Con la mano aplanan un área de arena y luego dibujan sobre ella todo un entramado de líneas paralelas y perpendiculares, dirigiendo su dedo hacia las intersecciones, van creando perfectas figuras geométricas. En los dibujos se pueden descifrar mensajes, leyendas y canciones.

La nimangki es una sociedad jerarquizada, en la que mediante determinados ritos, un hombre puede ir escalando puestos, ganando con ello prestigio e importancia.  Esta ceremonia  exige que para convertirse en jefe es necesaria la matanza de cerca de un centenar de cerdos y reunir cantidades ingentes de taro y ñame para satisfacer a los convidados. No existe un jefe real, sino que la autoridad recae sobre los más ancianos que consiguen influencia a través de su alta posición en la nimangki. Para lograr esta posición, el individuo debe primero poseer suficiente cantidad de cerdos con colmillos. El segundo factor esencial para conseguir una posición social es el consentimiento y la ayuda de los hombres más importantes. Para obtenerla los hombres cumplen generalmente todos los deseos de sus mayores.

Una de las ceremonias más importantes de Vanuatu es pues la matanza de los cerdos que como hemos visto actúa como elemento para aumentar el prestigio social, sobre todo para alcanzar el rango de jefe supremo. Los cerdos más apreciados son aquellos que poseen los colmillos circulares (nembuas). Esta celebración tiene lugar de forma particular en las islas septentrionales del archipiélago, donde los hombres adquieren poder y prestigio de acuerdo con la jerarquía social o nimangki.  La posesión de cerdos es el medio para subir en la escala social de un individuo. Los animales, centenares de gorrinos, se emplazan en el nasara o espacio publico de las aldeas donde son sacrificados uno a uno y posteriormente distribuidos entre todos los presentes.

Naghol: Saltando al vacio para fecundar la tierra (V)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (y XI)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea 

Día 11. Tambanum – Angoran – Wewak

Anoche fue una noche especialmente ruidosa donde los chillidos de los zorros voladores, las ratas, ladridos de perros y voces de las conversaciones de los locales hasta altas hora de la madrugada impidieron descansar. Los cantos de los kakaru man ( gallos) tomaron el relevo a eso de las cuatro de la mañana y a las seis y media ya estábamos en pié. Philip, que es el cocinero, ha preparados buñuelos para el desayuno. El momento más desagradable es él de tener que hacer las necesidades matutinas…. Alrededor de la choza todo esta enfangado y las letrinas son indescriptibles por lo que cada uno se las arregla como puede para evitarlas.

Después de diez días de viaje dejar ese lugar supone un alivio. A las siete y media  y una vez todo cargado en la piragua seguimos rio abajo sin detenernos hasta llegar a Angoram que es la cabeza del distrito que lleva su nombre.  Durante la época de presencia alemana Angoram fue un importante centro administrativo y lugar de donde partían las expediciones de reconocimiento del río Sepik.

La navegación no se ha hecho siguiendo el cauce principal del rio si no cogiendo atajos por canales o barat que acortan los meandros y así reducir el tiempo del trayecto que ha durado unas tres horas y media.

En el viaje hemos pasado entre por el poblado de Moin y la isla justo que tiene en frente pero sin detenernos debido a que Moin no presenta ningún atractivo que señalar. En esta parte baja del Sepik la corriente apenas se nota, discurre plácidamente llevando rio abajo pequeñas islas flotantes y numerosas plantas de jacintos de agua. Con las luces de los primeros rayos del sol el panorama es muy hermoso. Por fin llegamos a Angoram donde poco subsiste del asentamiento colonial. El pueblo es grande y su centro se localiza donde en otra época estaba el único campo de golf de la cuenca del Sepik, que hoy no es más que una explanada llena de desperdicios y basura.  Angoram se marchita poco a poco bajo el calor y la humedad y la displicencia de sus habitantes. El Haus Tambarán de esta localidad es grande y concentra mucha artesanía de todo tipo procedente de las diversas partes del Sepik para su venta.

Vamos al Hotel Angoram para reponer fuerzas, ducharnos y cambiarnos de ropa. Unos momentos después ya estamos a bordo de la furgoneta desvencijada de Alois Mateus camino de Wewak. Durante el camino vemos las plantaciones de árboles del caucho y cacao, como relicto de la época colonial alemana. Antes de llegar a Wewak, desde un alto, hay una bonita vista del lugar donde se asienta esta ciudad. En este mismo lugar hay un guesthouse establecido por un ex misionero alemán. En el trayecto también hemos visitado lo que se llama el “Lourdes to the East” una capilla formada por un montón de piedras que deja en su interior una pequeña gruta donde se localiza una imagen de la virgen de Lourdes. El religioso que hizo esta capilla trajo hasta aquí un frasco con agua de Lourdes con la que bendijo.

Tras dos horas y media de traqueteos y baches de esta carretera llegamos a Wewak, dirigiéndonos al hotel donde almorzamos en una mesa con mantel, bebidas frías y atendidos por un camarero, una lujo que no habíamos disfrutado desde hace algún tiempo.

A las cinco y media salió nuestro avión de vuelta a Port Moresby o POM, como se le conoce vulgarmente.

En el aeropuerto nos llama la atención la presencia de un buen número de aviones y helicópteros, cosa inusual para un pequeño aeropuerto como el de Wewak. Intrigados por aquel despliegue, preguntamos y nos informan que se trata de la ayuda humanitaria para las víctimas del terremoto de Aitapé, el mismo que habíamos sentido en el pueblo de Governas dos días atrás.

Mi diario de un viaje por el rio Sepik se cierra en el momento de embarcar en el Foquer 28 de la compañía Air Niugini que nos devuelve al futuro.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (X)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea 

Día 10. Governas y su lago – Black Waters – Mendibit – Tambanum

El día de hoy está destinado a recorrer los alrededores de Governas y su lago, regresando a este poblado horas más tarde. Cuando nos disponemos a iniciar la excursión, no salgo de mi asombro al ver que catorce locales, mujeres, niños, jóvenes y viejos se ha subido a la piragua sin mediar palabra alguna. Preguntando si estas personas quieren aprovechar el viaje para ir a algún lugar en concreto dado que el transporte es un problema en esta zona, se me responde que tan solo quieren ir de paseo con los “blancos”. Ante esté abuso de confianza de los espontáneos pasajeros, me niego y tan solo quedan a bordo cinco jóvenes que por cierto nos serán muy útiles algo más tarde. El panorama durante esta excursión es espectacular. Sin el más mínimo soplo de viento la superficie del agua es como un espejo ligeramente cubierta y con brumas que discurren por las colinas circundantes y dan un aspecto misterioso al paisaje.

Después de unos veinte minutos de recorrido, nos topamos con una isla flotante que tapona el cauce del rio. Con la ayuda de los cinco jóvenes que nos acompañan, a duras penas, podemos pasar por un estrecho canal que los machetes han tallado entre la isla flotante y el margen del rio. La densidad de la vegetación que forma la isla es tal que se puede andar sin dificultad sobre su la superficie. Unos minutos más tarde nos encontramos con una mujer que desde su piragua nos dice que otras islas flotantes impiden el paso en la parte alta del rio. Por lo que, una vez más, decidimos regresar y abandonar la intención de nuestra viaje.

La presencia de islas flotantes, de muy diversos tamaños, en la época seca es algo muy habitual y constituyen obstáculos difícil o imposibles de franquear y que dificultan las travesías en muchas de las vías de navegación que acceden a los lagos. Algo a tener en cuenta cuando se navega en época seca.

En un recodo de un pequeño baret o canal están los restos de una lancha militar japonesa de la segunda guerra mundial. De los resto metálicos del barco solo queda la proa, parte de las cuadernas del fondo y parte de la popa. Debió ser una barca ligera de unos 8 metros de eslora con motor intraborda. Nos comentan que el motor fue desmontado y la hélice desapareció.

Seguimos el viaje de vuelta por el mismo lugar por donde llegamos, aunque con un desvío para adéntranos de nuevo en las agua de Blackwater. El nivel de las aguas del lago están bastante bajo y los pit-pit se extienden ampliamente por todas las márgenes del lago, a perdida de vista. Después de explorar la zona hacemos un corto alto en el poblado de Mendibit que a nuestros ojos no tiene mayor interés, ni siquiera su Haus Tambarán,  por lo que la visita es muy corta.

Es curioso observar el fenómeno que se produce con conjunción de las aguas procedentes de Blackwater, muy tintadas de color té muy oscuro, con las del Sepik que son de color marrón. Ambas discurren unos cientos de metros corriente abajo pero sin mezclarse. El fenómeno recuerda a las imágenes del encuentro de las aguas del Amazonas con las del rio Negro. Al poco de nuestra travesía ganamos el cauce principal del rio Sepik deteniéndose en Tambanum, que hace de frontera entre el medio y el bajo Sepik. Tambanum es el mayor poblado del medio Sepik embutido en un palmeral, está bien organizado y muestra bonitas casas decoradas con boca, ojos y nariz en sus fachadas. Si bien las casa son atractivas desde el exterior por dentro son un desastres a los ojos de los occidentales. Todo el poblado se dedica a la talla de artesanía en madera o carving. Cada poblado a lo largo del Sepik tiene una artesanía propia, que representan los espíritus de la mitología local.

Con esta visita de Tambanum, damos por terminado nuestro viaje, pues mañana  iremos a Angoram para ir a Wewak y tomar el avión de regreso a Port Moresby. Hoy ha sido un día de “relleno” sin mayor interés.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.