No es fácil ser joven, moreno y gay, especialmente cuando Dios y tú madre te están mirando …

No es fácil ser  joven, moreno y gay, especialmente cuando Dios y tú madre te están mirando.  Tampoco lo es cuando eres de  South Auckland, uno de los suburbios  de Auckland,  en  Aotearoa Nueva Zelanda, donde las comunidades polinesias son dominantes;   y encima estás metido  sin quererlo,  en  cruzada eclesiástica contra la homosexualidad. Eres un negro maricón!   Black  Faggot  es una pieza teatral escrita  por el periodista, actor y dramaturgo de origen samoano  Victor Rodger,   en  respuesta a  las protestas en torno al proyecto de ley de unión civil  entre  personas del mismo sexo en Nueva Zelanda.   Sobre el escenario van apareciendo un desfile de retratos personales  que  se enfrentan y chocan a través de  hilarantes y a un mismo tiempo, conmovedores monólogos de un miembro de la Destinity Church que de forma desesperada trata de convencer a los demás  de que es heterosexual, de un homosexual  que se siente orgulloso y no siente temor en expresar su condición sexual; y una `mama´ de las islas que resulta que su  a su hijo le gustan los hombres. `… Obsceno y divertido; crudo y emotivo, un espectáculo que hace reir  y llorar… creer en el poder del amor  … ´ es como Black Faggot se presenta a la audiencia,  explorando la  masculinidad samoana desde la perspectiva homosexual  y en el contexto  una comunidad polinesia fuertemente influenciada por la moralidad impuesta por la iglesia.

Ganadora de dos premios del  Melbourne Fringe Festival 2013 (Australia)  Innovación en Teatro e Innovacion en Diversidad Cultural,  Victor Rodger ha sido al mismo tiempo  y entre otros, galardonado con el 2013 Creative New Zealand Arts Pasifika Awards Contemporary Artist Award.   Black Faggot está dirigida por Roy Ward  y  protagonizada por Iaheto Ah Hi y Taofia Pelesas

Paniora ! mitología māori y flamenco sobre el escenario

Paniora!

Mientras un hapū  o clan  de la Costa este de  Aotearoa Nueva Zelanda  lucha  por  preservar su herencia cultural  única, mil secretos de la whānau o familia extendida , tejen su destino. Los Paniora tienen sangre española corriendo por sus venas. Próspera, apasionada y orgullosa, la familia Hotai-Martinez vive en una casa  elegante en la cual hablan español, comen tapas y bailan flamenco. Sin embargo  y bajo este ferviente orgullo, tienen que enfrentarse a sus propios demonios; lo único  que puede unir a su  clan o  su espiritu , es aquello que precisamente les separa.

La obra teatral Paniora!   escrita por   Grace – Smith y dirigida por Colin McColl, aunque no se muestra fiel  a la historia de Manuel José de Frutos Huerta,  ballenero español que se estableció  en Aotearoa Nueva Zelanda a principios de la década de 1830 , está inspirada en su figura y en aquella de sus descendientes, más de 16.000 personas;  quizás para  el espectador español y en una primera impresión, se pueda pensar que el tópico del flamenco, los toros y las tapas  la haga en algún sentido  desmerecedora sin embargo  se apoya en la misma reinterpretación de lo español que los Paniora o ‘españoles´sin apenas referencias,  hicieron de la cultura española. Quizás, si  hubiesen conocido el origen  segoviano  de Manuera, como así llamaban al castellano,  la visión sobre la cultura de su  tipuna sería otra diferente. Y es aquí donde precisamente reside el valor de la obra , que despliega el orgullo de identidad cultural y la importancia que otorgan los māori   a sus antepasados, a la genealogía y a su turangawaewae o lugar donde reside la identidad cultural , aunque este se encuentre a miles de kilómetros de su lugar de nacimiento.

Briar Grace-Smith  es  una dramaturgo , guionista, poeta  y  escritora  de relatos breves  perteneciente al clan Ngati Hau de los Nga Puhi,  su  labor teatral y cinematográfica fusiona elementos contemporáneos con la mitología ;  lírica māori y poética a la vez que generosa en diversi-on. Tanto  en Aotearoa Nueva Zelanda como en el extranjero,  sus obras han ganado el  aplauso del público y la crítica. Su primera obra teatral, Ngā Pou Wahine,  fue galardonada con el Bruce Mason Playwriting Award (1995), y   Purapurawhetū  premiada con el Best New Zealand Play en los Chapman Tripp Theatre Awards de 1997; más tarde  llevó a cabo una gira por Canadá y Grecia y en 2000 recibió el  Arts Foundation Laureate Award. Su primer largometraje, The Strength of Water (2009)  fue seleccionado  para su proyección en festivales de cine en  Rotterdam (Holanda)  y Berlin (Alemania).

Maori

En  Paniora!  , centrándose en la figura  de Te Mamaenui,  descendiente de  más edad   de los Hotai- Martinez, surge  el drama, la danza, el realismo mágico y una música que fusionando  lo polinesio y lo español,  conmueve   el alma;   actores y bailarines interpretando en lengua española, māori e inglés  y Taane  brindando  con  su espléndida  labor coreográfica,  un lenguaje de la  danza que incorpora  elementos de la  haka y el flamenco.  El espectáculo cuenta  con la participación de la Auckland Theatre Company, incluyendo en su elenco a Nancy Bruning, Kirk Torrance,  Hera Dunlrk Teavy, Barnie Duncan, Calvin Tuteao y Tairoa Royal; con coreagrafía del  prestigioso Taane Mete y los bailarines de la Okareka Dance Company. Paniora! forma parte de la programación del  New Zealand Festival  20014: Wellington (26 Febrero – 2 Marzo 2014) en el Soundings Theatre, Te Papa. Auckland (20 Marzo – 12 Abril 2014) en el Maidment Theatre.

Enlaces de Interés: 1. Manuera, la bella historia de un español en el Pais de la Larga Nube Blanca 2.-  Entrevista a  Briar Grace-Smith en Radio New Zealand 

3.-   Paniora! en 3News

Once were warriors de Lee Tamahori

Once we were Warriors (1994) es el drama de Beth Heke, esposa y madre de cinco hijos, que un  día se arma de valor y rompe con su marido Jack para recuperar su dignidad y al mismo tiempo  reivindicar los valores de la cultura de sus antepasados māori. Jack Heke es un hombre confundido y agresivo, descendiente de mokai o esclavos,  que se enfrenta a los problemas diários sin dejar que su ánimo desfallezca. Subsistiendo  a la triste rutina en los suburbios, en el olvido de los barrios marginales se respira la nostalgia de los mitos ancestrales que daban forma y sentido a la vida, la ensoñación de un esplendor perdido de una raza guerrera, la presencia de los antepasados, como un murmullo, no deja de alentar extrañas convicciones y fulgurantes imágenes inspirando a aquellos que deciden dejar atrás la miseria.

Horrorizada por el suicido de su hija, Beth decidirá proteger a los niños abandonados y hambrientos que mientras sus padres se ahogan en alcohol, peleas y la inconciencia, vagan sin rumbo por el barrio; de esta manera descubrirán las huellas de una tradición perdida que guarda para ellos los secretos de los guerreros māori de antaño.

Once we were Warriors fue premiada en  el Festival  Internacional de Venecia de 1994, logrando no sólo llegar a los cines europeos sino convertirse en el de mayor éxito de toda la cinematografía de Nueva Zelanda en aquella década a pesar de  su  inexperto reparto  y un breve rodaje de poco más de un mes. Sus protagonistas Temuera Morrison y Rena Owen son hoy consagrados  y respetados actores.  Lee Tamahori medio  māori, medio europeo, hasta entonces director de anuncios publicitarios y hoy día  reconocido por la industria cinematográfica de Hollywood ,  basó su largometraje en la novela del mismo nombre de Alan Duff;  obra que apareció en las librerías a principios de los noventa y que mereció los elogios de la crítica ( publicada en lengua española como Guerreros de Antaño por la Editorial Seix Barral – Barcelona, 1999) . El escritor y director teatral māori Riwia Brown se hizo cargo del guión aunque a diferencia de la primera novela de Duff, centrándose  más en  la figura de Beth Heke y dando más peso a la cultura  y dimensión māori que la protagonista y su familia habían perdido. El público māori  cuando se estrenó la película, pensó  que el retrato de Jack  Heke resultaría  favorable  a  los prejuicios de los  pakeha u occidentales sin embargo,  en la cinta no se reflejan los conflictos interraciales más bien, se resiente la desproporcionada presencia en las estadísticas relativas a la delincuencia, desempleo y oportunidades educativas entre la población māori. No se reflejan los conflictos entre blancos y maori pero si se resiente la desproporionada presencia en las estadísticas relativas a la delincuencia y el desempleo. Un antiguo pueblo de guerreros ahogado en el alcohol y violencia, el orgullo perdido mientras que los niños y mujeres sufren las consecuencias. La banda sonóra de la película representó una excelente presentación de la música tradicional, el   reggae polinesio  y los sonidos contemporáneos māori, interpretada por Tama Renata, Herbs,  Moana & The Moa Hunters, Ardijah, South Side of Bombay  y Upper Hutt Posse entre otros. What Becomes Of The Broken Hearted?”  se convertiría en 1999 en la secuéla de Once we were Warriors.

Enlaces de Interés: Cine de las Islas del Pacífico

Perfecto en mis imperfecciones

Perfect in my Imperfections
Producción: Notable Pictures Ltd
Realización Julia Parnell
NZ 2012 – 22 Minutos

Perfect in my Imperfections  descubre  momentos diciciles  en la vida de Amanaki Prescott-Faletau,  coreógrafo y bailarín originario de Tonga.  A pesar de ser  una estrella emergente  como  bailarín profesional en la escena artística  de Nueva Zelanda, Amaki lucha por sentirse aceptado dentro de la comunidad tongana residente en Nueva Zelanda  y  por su propia familia debido a su condición de fakaleiti o transgénero.

Enlaces de Interes:

1.- La primera compañia de danza y teatro tongana de Nueva Zelanda presenta Heliaki,descubriendo el universo femenino y transgénero polinesio

2.- Identidad Sexual en Polinesia

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La primera compañia de danza y teatro tongana de Nueva Zelanda presenta Heliaki,descubriendo el universo femenino y transgénero polinesio

A partir del 26 de septiembre en el Mangere Arts Centre – Ngā Tohu o Uenuku (Esq.  Orly Avenue y  Bader Drive en  Mangere, Auckland, Nueva Zelanda)  se estrenará Heliaki,  el primer espectáculo de teatro y danza contemporánea tongana de Nueva Zelanda.  Sesilia Pusiaki y Amanaki Prescott-Faleatu  coreógrafos de origen tongano formados en  Pacific Institute of Performing Arts presentan una doble función donde  abarcan danza contemporánea y tradicional tongana, teatro, drama, música y canciones; dado al público una mirada al interior a dos mundos desconocidos, el de la mujer y los fakaleiti de Tonga Seio ‘O Fafine de Pusiaki es un retrato veraz y divertido de  cómo se ven a sí mismas las mujeres tonganas  y la percepción y expectativas  que la sociedad de este reino polinesio  tiene con respecto a ellas.  Prescott-Faletau descubre con  Fanau Tangata, una emotiva e impactante historia de lo que significa crecer como fakaleiti o personas transgénero  en una sociedad dominada por los hombres; en un hogar tradicional y cristiano, con un padre como pastor de la iglesia y su abuelo como único apoyo. En Heliaki todo inspira y traspasa limites, tomando preciados elementos de las antiguas danzas de Tonga para formar originales expresiones desde la condición de una juventud que crece y vive en Nueva Zelanda. Información: Heliaki. LIMA Productions e mail: lima.dancetheatre@gmail.com    Funciones del 26 al 28 de septiembre en  Mangere Arts Centre – Ngā Tohu o Uenuku como parte de Matala, festival que celebra la cultura polinesia de las islas Tonga. Miércoles 26 y Viernes: 12:30pm & 6:30pm / Jueves 27: 2pm & 8pm. Precio de 15$.

Tahiti, más allá del mito: presentación de la Revista Altaïr Nº 75/1 dedicada a Tahiti y sus Islas

Es posible que Tahití y sus islas fueron lugares de ensueño… antes de la llegada de los occidentales. No solo introdujimos enfermedades para las que los isleños no estaban inmunizados, sino que impusimos nuestra visión productiva de la existencia, junto a valores y prejuicios extraños para los locales. También extendimos las armas de fuego, que transformaron los enfrentamientos entre comunidades locales en guerras de exterminio. Las cosas, lógicamente, han cambiado. No sin esfuerzo, los tahitianos han elaborado una síntesis entre sus raíces y las exigencias del mundo globalizado. Por eso las islas son hoy un destino moderno y confortable, aunque con una identidad poderosa, respetuosa con la tierra y la herencia de los antepasados. Un lugar donde jóvenes tatuados con esos mismos símbolos que lucieron sus ancestros manejan la tecnología más puntera con soltura, o donde competentes titulados universitarios perfeccionan el cultivo artesanal de la vainilla o la cría de perlas. También es un paraíso natural, donde el viajero experimenta el baño en rugientes cataratas que se desploman con estruendo, la ascensión a pitones volcánicos que hunden su falda en el océano Pacífico, o el éxtasis de nadar entre ballenas, tiburones, mantarrayas o peces tropicales. En pocas regiones, la naturaleza se percibe de una manera tan cercana, espontánea e íntima. Todo el territorio es un maravilloso santuario donde el corazón humano palpita sincronizado con la Tierra. Este monográfico no hubiese sido posible sin las generosas enseñanzas de Candice Saugere y Jaume Bartrolí, quienes nos contagiaron su apasionada devoción por las islas y sus gentes.

TAHITI
Más allá del mito
Revista Altaïr – Nº 75/1
Enero 2012
162 páginas

Lugar de la presentación:
Librería Altaïr Gran Vía 616 08007 – Barcelona Tel. 93 342 71 71

Se estrena la primera pelicula rodada en las islas Tonga, y el Dr. House rueda Mr Pip en Papua Nueva Guinea

My Lost Kainga es el titulo de la primera película rodada en tongano en las islas Tonga. Sus protagonistas son  su director, Tony Fuemana de Urban Pasifika Records y Carolanne Makakaufaki. La película nos cuenta la historia de Mia una joven nacida en Tonga y que al haber sido criada en Australia se enfrenta a una crisis de identidad cultural. Una historia tragica, de amor y de descubrimiento. Kainga, en lengua tongana, hace referencia a la familia extendida, un elemento de vital importancia para los polinesios. My Lost Kainga fue estrenada este pasado día 8 de abril en Auckland, Nueva Zelanda donde se reunieron jóvenes y ancianos para disfrutar de una película en la que muchos se vieron identificados.

Por otra parte el  británico Hugh Laurie, mas conocido por su papel en  Dr. House viajara a Papúa Nueva Guinea para rodar Mr Pip, basada en  el libro El Señor Pip  del escritor neocelandes Lloyd Jones (2006). En este se cuenta la historia de un excéntrico profesor europeo que durante la  olvidada guerra civil que tuvo lugar en la isla de Bougainville  en Papúa Nueva Guinea entre 1988 y 1989,  transmite a los adolescentes  el amor por la literatura, decidiendo reabrir las puertas de la escuela, ejerciendo de maestro en este remoto rincón de la Melanesia. Una emocionante fábula sobre la relación entre la literatura y la vida El método de señor Watts sera combinar la lectura en voz alta de capítulos de Grandes Esperanzas, su novela favorita de Charles Dickens. De esta manera consigue atraer el interés de sus jóvenes alumnos melanesios, cautivados por las aventuras y desventuras de Pip, el joven huérfano protagonista de la novela de Dickens. Para Matilda que vive junto a su madre Dolores, tras  el padre y marido  haber abandonado la isla tras el cierre de la actividad minera del cobre en tiempos de guerra, Pip es tan real como su progenitora, alguien que además de ofrecerle orientación y consuelo se convierte en la amistad más fecunda e importante de su vida. Sin embargo, en un lugar en guerra, el poder de la imaginación puede ser visto como una peligrosa provocación. Lloyd Jones, con la publicación del Señor Pip se convirtió en uno de los escritores más célebres de Nueva Zelanda, llegando a alcanzar el primer lugar en la lista de éxitos de su país y de  Australia. La novela fue ganadora de Premio de la Commowealth e inesperada finalista del Premio Man Booker. De acuerdo con las criticas este es uno de los textos mas originales y con mayor repercusión internacional de los últimos años.