El marqués de Rays y el fraude de Port Bretón , Nueva Irlanda ( y III)

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El marqués de Rays y el fraude de Port Bretón – Nueva Irlanda, por Juan Carlos Rey

Una segunda expedición salió el 16 de Europa en marzo de 1880 a bordo del Génil, un pequeño vapor de 350 toneladas, que transportó 135 inmigrantes con un final similar a la anterior. Le siguieron dos expediciones más, la del vapor L’India, en julio de 1880, con 329 colonos a bordo y la del navío Nouvelle-Bretagne con 150 inmigrantes. Estas tres últimas expediciones salieron del puerto de Barcelona.

Uno de los navíos de la nueva colonia, el Nouvelle-Bretagne fue enviado a Manila para proveerse de víveres para la colonia, pero no pudo pagarlos por lo que las autoridades españolas lo retuvieron en el puerto. El hábil capitán del Nouvelle-Bretagne logró burlar la vigilancia y durante un día de fuerte temporal abandonó el puerto clandestinamente con rumbo a Port Bretón. Las autoridades españolas enviaron a la fragata española Legazpi que capturó el barco y su tripulación devolviéndolos a Manila donde se hizo un proceso que no tuvo mayores consecuencias: El barco quedó de nuevo el libertad después de efectuar el pago de las mercancías.

En Francia el marqués de Rays continuaba dando publicidad de las bondades de Port Bretón a través de la revista de la colonia que no paraba de dar faltas noticias sobre el éxito del nuevo asentamiento. Se informaba de la creación de un Consejo colonial, de la creación de un catastro, de la creación de una fuerza militar destinada al defensa de la colonia e incluso que la bandera de la Nueva Francia ya ondeaba orgullosamente en Port Praslin. Entre tanto seguía vendiendo acciones de compra de tierras, que esta vez podrían ser cultivadas por obreros chinos o hindúes traídos para esa labor. Se informaba de la creación de nuevas sociedades de diferente índole y con fuertes rendimientos economicos (minera, azucarera, de pesca y salazón de pescado, etc..) en Nueva Francia.

El gobierno francés, basado en los alarmantes informes procedentes de Australia sobre las condiciones desastrosas de la colonia, trató de llevar al marqués delante de los tribunales al considerar que había violado las leyes de inmigraciones, pero ningún cargo le pudo ser imputado ya que ninguna de las expediciones salió de un puerto francés. Ante prohibición de dar autorización a la salida de inmigrantes desde Francia, el marqués de Rays se instala en Barcelona en marzo de 1880 y es aquí donde vuelve a encontrar a su viejo amigo el doctor Febrér, el médico español que ya conocía desde su estancia en la Florida. El representante de Liberia en España, junto con el mencionado médico, apoyarían el proyecto del marqués ya establecido en tierras españolas.
El proyecto de la colonia de Port Bretón tocó a su fin en dos episodios sucesivos. La primera, preludio de lo acontecería un año después, ocurrió en febrero de 1881 cuando el Génil condujo los restos de la tercera expedición a Nueva Caledonia y desde allí, a causa del rechazo francés de admitirlos en esa colonia, los desplazaron a Australia a bordo del L’Inde. De los 340 colonos inicialmente llegados Port Bretón tan solo desembarcan 217.

Un segundo y el definitivo adiós a la colonia de Port Bretón sucedió en febrero de 1882 cuando el mismo vapor, el Génil, condujo a los 40 colonos sobrevivientes (incluidos mujeres y niños) a Australia, a donde llegaron en condiciones lamentables. La mayoría de los colonos (la mayor parte de nacionalidad italiana) prefirieron desembarcar en Sydney mientras que unos pocos (entre los que se encontraban 3 españoles) decidieron quedarse en Cairns. Ante la imposibilidad de regresar a Europa, los colonos encontraron trabajo como empleados, en labores agrícolas y en la industria de la lana. Los emigrantes italianos se reagruparon y fundaron un pueblo llamado la “Nueva Italia” en Nueva Gales del Sur. Hoy es un pueblo casi fantasma pero que guarda un museo en memoria de esta trágica historia vivida por sus antepasados.
La empresa de Port Bretón reportó unos 9 millones de francos de los cuales el marqués se embolsó unos dos millones de francos, lo que constituyó una autentica fortuna para la época.

La justicia francesa reclamó a España la extradición del marqués de Rays, que fue juzgado en París por estafa el 27 de noviembre de 1883 y condenado en enero de 1884 a cuatro años de prisión, el pago de 3,000 francos de multa y a la venta de sus bienes para pagar a sus numerosos acreedores. Otros colaboradores del marqués, envueltos este fraude, también fueron condenados a penas de prisión y fuertes multas. El marqués de Rays murió olvidado en su tierra natal el 29 de julio 1893.
Hoy en día todavía es posible encontrar en lo que fue Port Praslín ladrillos traídos desde Europa, como reliquias de la delirante imaginación del marqués de Rays.

Bibliografía

A. Baudouin, L’aventure de Port-Breton et la Colonie Libre dite Nouvelle-France (Paris, 1883)
M. H. Vermont, Le Procès de Marquis de Rays (Marseille, 1884)
J. Lucas-Dubreton, L’Eden du Pacifique (Paris, 1929)
A. Dupeyrat, Papouasie: Histoire de la Mission, 1885-1935 (Paris, 1935)
Prime Minister’s Dept, Commonwealth of Australia, Official Handbook of the Territory of New Guinea (Canberra, 1937)
J. H. Niau, The Phantom Paradise (Syd, 1936)
E. and H. Laracy, The Italians in New Zealand and Other Studies (Auckland, 1973)
P. Biskup (ed), The New Guinea Memoirs of Jean Baptiste Octave Moutton (Canberra, 1974).
Gallica, biblioteca numérica

***

Juan Carlos Rey Salgado (Palma de Mallorca 1952). Licenciado en Ciencias biológicas en 1974. Como oceanógrafo de carrera desarrolla tareas de investigación marina y pesquera en el Instituto Español de Oceanografía hasta 1988, año en que entra en la Comisión Europea, ocupando diversos puestos ligados a negociaciones internacionales en materia marítima, pesquera y desarrollo.

En 1996 es nombrado Embajador de la Comisión Europea en Papúa Nueva Guinea e islas Salomón. En 2001 ocupa el mismo cargo en isla Mauricio, Seychelles y Comores. En 2008 es nombrado Embajador de la Unión Europea en Timor Oriental. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´, Timor Oriental visto desde el aire´ (Hateke Hosi Leten ) y Agalega son dos islas. Además de trabajos científicos publicados, escribe, entre otras, para la revista de la Asociación Española de Estudios del Pacífico de la que es miembro.

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Un comentario sobre “El marqués de Rays y el fraude de Port Bretón , Nueva Irlanda ( y III)

  1. Una historia impresionante de la que nunca habia oido hablar. Mi gratiud y felicitaciones al autor.
    Jose

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