El marqués de Rays y el fraude de Port Bretón , Nueva Irlanda (II)

 

f1[3]

El marqués de Rays y el fraude de Port Bretón – Nueva Irlanda, por Juan Carlos Rey

Hay que decir que Charles de Breil de Rays nunca puso los pies en el lugar elegido para el asentamiento que pretendía crear y ni siquiera en los alrededores. Su elección se basaba en los informes publicados por los navegantes franceses que recorrieron el Pacífico, sin contrastar ni siquiera una de las informaciones publicadas, que en la mayoría de los casos ya estaban obsoletas o era muy imprecisas. Seguramente si hubiera visitado el lugar elegido habría desistido de su intento.

La fundación de una colonia en el distante océano Pacífico, que llamó Colonia libre de Port Bretón, necesitaba de importantes fondos que él no podía aportar por lo que decidió hacer una suscripción pública. En 1877 y sin pedir permiso a las autoridades de París, publicó el siguiente anuncio:

“Colonia libre de Port-Breton, tierras a 5 francos la hectárea, fortuna rápida y asegurada, para toda información dirigirse a M. Du Breil de Rays, cónsul de Bolivia, Castillo de Quimerc’h en Bannalac, Finisterre”.

El lugar elegido fue el extremo suroeste de la isla de Nueva Irlanda – hoy Papúa Nueva Guinea- en el mar de Bismark. Su intención no era otra que crear un nuevo territorio que pasaría a llamarse Nueva Francia y que englobaría la isla de Nueva Irlanda, una parte de las islas septentrionales de las actuales Islas Salomón y otras islas adyacentes, donde el centro seria la colonia de Port Bretón y la capital, por así llamarla, seria Port Praslin (previamente bautizado como Irish Cove por el pirata inglés Dampier).

Los comentarios y descripciones hechas por los navegantes que habían recalado en Port Praslin eran muy atractivos a la vez que indicaban que el lugar elegido disponía de un fondeadero seguro en él que la isla Lamboun protegía de los vientos dominantes, pero no hacían mención de las interminables lluvias tropicales, el paludismo existente, la pobreza del suelo, el aislamiento, falta de recursos de todo tipo, ni de las poblaciones autóctonas de Melanésia, consideradas como las más feroces de todo el Pacífico y de sus prácticas habituales de canibalismo.

La respuesta a los anuncios publicados sobre la venta de tierras en Port Bretón, no se hizo esperar. En 1879 unos 3.000 interesados habían comprado sus derechos de tierra por más de medio millón de francos. Sin decir va que el marqués de Rays no era propietario de ni un palmo de tierra en Nueva Irlanda.

Seguidamente se creó la Sociedad de Granjeros Generales de Nueva Francia y en ese mismo año se publica, en Marsella, la revista “La Nouvelle France” o revista de la colonia libre de Port Bretón que a partir de 1880 se publicaría también en español.

En la segunda emisión de títulos, el precio por hectárea pasa de cinco a diez francos y en la tercera emisión, el precio de la hectárea se sitúa a treinta francos. El proyecto tomó una dimensión inusitada que sorprendió al propio Charles de Breil de Rays, por lo que empresa Colonia de Port Bretón abrió oficinas en París así como en otros lugares de Francia e incluso en Bruselas. Este éxito atrajo a otros inversores que se asociaron al proyecto sin conocer sus pormenores e imaginar las dificultades que vendrían más tarde.

Los colonos que compran los títulos de propiedad de las tierras no son exclusivamente franceses sino que también hay italianos, belgas, suizos, españoles y alemanes. El perfil general de emigrante es el de un campesino pobre, iletrado y sin otro deseo que escapar a las condiciones miserables en las que vivían. Estos colonos tratan de emigrar para alejarse de la pobreza que invade Europa en esa época. El mayor número de aspirantes a colonos en Port Bretón fueron emigrantes italianos y alemanes.

Siguiendo con sus planes, el primer contingente de 82 colonos salió de Europa el 14 de septiembre de 1879 a bordo del mercante Chandenagor, un barco de tres mástiles y 682 toneladas de registro con una tripulación de 28 hombres de dudosa condición y reclutados en las tabernas y bajos fondos de los puertos para esta travesía. En sus bodegas embarcó todo aquellos que se necesitaba para el establecimiento de una próspera colonia: útiles para el trabajo de la tierra, incubadoras, una serrería y 180.000 ladrillos, etc… La salida se efectuó desde el puerto holandés de Flessinguen, ya que las autoridades marítimas francesas prohíbieron la salida de emigrantes con destino a Port Bretón desde puertos franceses.

El viaje no se realiza sin incidentes, las malas condiciones de vida a bordo y los conflictos entre los colonos y la tripulación hacen que la travesía se convierta en un infierno para algunos de los colonos. Debido a la presión de autoridades francesas y americanas el Chandenagor debe cambiar su pabellón francés por el de Liberia durante su escala en la isla de Madeira para poder continuar su viaje.

El 16 de Enero de 1880 llegan a su destino. Los colonos no salen de su asombro al ver por primera vez Port Praslin. Nada de lo que habían imaginado se ajustaba, ni de lejos, con la realidad que estaba delante de sus ojos. No había ni rastro del atractivo pueblo dibujado en las páginas de la revista Nouvelle France, en las que se veían edificios, una iglesia, caminos bien delimitados y practicables, etc… Lo que observaron fue una selva impenetrable que llegaba hasta la playa. La cascada de Bougainville, mostrada como un majestuosos salto de agua, se limitaba a un simple riachuelo. La decepción fue inmensa y lo peor aún estaba por llegar.

Una vez en tierra evidenciaron las dificultades con las que deberían enfrentarse y viendo que el lugar de Port Praslin era inviable, decidieron establecerse en Likiliki, un lugar situado en la parte opuesta de la isla. Las tensiones entre los colonos no tardaron en llegar. El Chandenagor, navío que los había llevado a este infierno, abandonaba sin aviso previo su fondeadero y para dirigirse a Australia con parte de los víveres y útiles destinados a la colonia.

La congoja y desazón de los colonos y sus familias abandonados a su suerte no se dejó esperar al ver la fuga del barco, al constatar que las semillas europeas se podrían sin germinar y las bondades enunciadas en la revista “La Nouvelle France” no tenían nada que ver con lo que se encontraron. A su vez el paludismo comenzaba a hacer estragos. A las seis semanas de la llegada a Likiliki tan solo quedaban tres colonos en estado de trabajar. Otros seis colonos habían desertado por mar yendo a parar a la isla de Bouganville donde fueron cazados por tribus locales. Cinco de los desertores terminaron en las cazuelas de caníbales. Solo uno de ellos, un italiano, llamado Boero, se salvó de ser parte del festín al ser rescatado por el capitán del barco Génil a cambio de dos hachas.

De los 82 colonos llegados a Port Bretón, 23 murieron, 21 desaparecieron, el resto fueron rescatados por misioneros y posteriormente fueron enviados a Australia, tan solo un pequeño grupo de colonos decidió quedarse en Likiliki.

***

Juan Carlos Rey Salgado (Palma de Mallorca 1952). Licenciado en Ciencias biológicas en 1974. Como oceanógrafo de carrera desarrolla tareas de investigación marina y pesquera en el Instituto Español de Oceanografía hasta 1988, año en que entra en la Comisión Europea, ocupando diversos puestos ligados a negociaciones internacionales en materia marítima, pesquera y desarrollo.

En 1996 es nombrado Embajador de la Comisión Europea en Papúa Nueva Guinea e islas Salomón. En 2001 ocupa el mismo cargo en isla Mauricio, Seychelles y Comores. En 2008 es nombrado Embajador de la Unión Europea en Timor Oriental. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´, Timor Oriental visto desde el aire´ (Hateke Hosi Leten ) y Agalega son dos islas. Además de trabajos científicos publicados, escribe, entre otras, para la revista de la Asociación Española de Estudios del Pacífico de la que es miembro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s