Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (y XI)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea 

Día 11. Tambanum – Angoran – Wewak

Anoche fue una noche especialmente ruidosa donde los chillidos de los zorros voladores, las ratas, ladridos de perros y voces de las conversaciones de los locales hasta altas hora de la madrugada impidieron descansar. Los cantos de los kakaru man ( gallos) tomaron el relevo a eso de las cuatro de la mañana y a las seis y media ya estábamos en pié. Philip, que es el cocinero, ha preparados buñuelos para el desayuno. El momento más desagradable es él de tener que hacer las necesidades matutinas…. Alrededor de la choza todo esta enfangado y las letrinas son indescriptibles por lo que cada uno se las arregla como puede para evitarlas.

Después de diez días de viaje dejar ese lugar supone un alivio. A las siete y media  y una vez todo cargado en la piragua seguimos rio abajo sin detenernos hasta llegar a Angoram que es la cabeza del distrito que lleva su nombre.  Durante la época de presencia alemana Angoram fue un importante centro administrativo y lugar de donde partían las expediciones de reconocimiento del río Sepik.

La navegación no se ha hecho siguiendo el cauce principal del rio si no cogiendo atajos por canales o barat que acortan los meandros y así reducir el tiempo del trayecto que ha durado unas tres horas y media.

En el viaje hemos pasado entre por el poblado de Moin y la isla justo que tiene en frente pero sin detenernos debido a que Moin no presenta ningún atractivo que señalar. En esta parte baja del Sepik la corriente apenas se nota, discurre plácidamente llevando rio abajo pequeñas islas flotantes y numerosas plantas de jacintos de agua. Con las luces de los primeros rayos del sol el panorama es muy hermoso. Por fin llegamos a Angoram donde poco subsiste del asentamiento colonial. El pueblo es grande y su centro se localiza donde en otra época estaba el único campo de golf de la cuenca del Sepik, que hoy no es más que una explanada llena de desperdicios y basura.  Angoram se marchita poco a poco bajo el calor y la humedad y la displicencia de sus habitantes. El Haus Tambarán de esta localidad es grande y concentra mucha artesanía de todo tipo procedente de las diversas partes del Sepik para su venta.

Vamos al Hotel Angoram para reponer fuerzas, ducharnos y cambiarnos de ropa. Unos momentos después ya estamos a bordo de la furgoneta desvencijada de Alois Mateus camino de Wewak. Durante el camino vemos las plantaciones de árboles del caucho y cacao, como relicto de la época colonial alemana. Antes de llegar a Wewak, desde un alto, hay una bonita vista del lugar donde se asienta esta ciudad. En este mismo lugar hay un guesthouse establecido por un ex misionero alemán. En el trayecto también hemos visitado lo que se llama el “Lourdes to the East” una capilla formada por un montón de piedras que deja en su interior una pequeña gruta donde se localiza una imagen de la virgen de Lourdes. El religioso que hizo esta capilla trajo hasta aquí un frasco con agua de Lourdes con la que bendijo.

Tras dos horas y media de traqueteos y baches de esta carretera llegamos a Wewak, dirigiéndonos al hotel donde almorzamos en una mesa con mantel, bebidas frías y atendidos por un camarero, una lujo que no habíamos disfrutado desde hace algún tiempo.

A las cinco y media salió nuestro avión de vuelta a Port Moresby o POM, como se le conoce vulgarmente.

En el aeropuerto nos llama la atención la presencia de un buen número de aviones y helicópteros, cosa inusual para un pequeño aeropuerto como el de Wewak. Intrigados por aquel despliegue, preguntamos y nos informan que se trata de la ayuda humanitaria para las víctimas del terremoto de Aitapé, el mismo que habíamos sentido en el pueblo de Governas dos días atrás.

Mi diario de un viaje por el rio Sepik se cierra en el momento de embarcar en el Foquer 28 de la compañía Air Niugini que nos devuelve al futuro.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

Tausani Airlines solicita operar vuelos domésticos entre Tutuila y las islas Manu’a

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos ha confirmado que ha recibido una solicitud de Tausani Airlines para operar vuelos domésticos en la Samoa Americana, entre la isla de Tutuila donde se enclava Pago Pago y el archipiélago de las Manu’a. Los enlaces aéreos interinsulares en Amerika Samoa han venido siendo durante los últimos años irregulares o  cancelados en diferentes ocasiones por lo que la presencia de una nueva compañía  podría acabar con el aislamiento de Ofu, Olosega y Ta’u , desarrollar la economía local y incrementar el turismo en el remoto archipiélago de las Manu’a.   Mientras Samoa Occidental lamentaba hace un año  que una cuarta parte de sus hoteles permanecen vacíos durante todo el año, el gobierno de la vecina  Amerika Samoa  anunció hace ya meses que  en breve  iniciará  un   ambicioso plan territorial  de desarrollo económico para este territorio no incorporado de los Estados Unidos de América enclavado en  el corazón del Pacífico Sur.  Durante décadas, el archipiélago se encuentra apartado de las principales rutas aéreas  y con una limitadísima   presencia de establecimientos  hoteleros que  puedan acoger al viajero. De momento, no se conoce ninguna iniciativa en este contexto sin embargo los planes anuncian un proyecto  que se desarrollara en el entorno urbano, destacando la construcción de   un puerto deportivo, un paseo junto al océano y restaurantes, todo ello en el área de la impresionante  Bahía de Pago Pago . El Departamento de Interior de la oficina de Asuntos Insulares  otorgado al  Gobierno de la  Samoa Americana una subvención de 350.000 US$  para comenzar a planificar un desarrollo  que pretende atraer el turismo exclusivo a este rincón olvidado que guarda los paisajes más extraordinarios de toda Polinesia.

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (X)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea 

Día 10. Governas y su lago – Black Waters – Mendibit – Tambanum

El día de hoy está destinado a recorrer los alrededores de Governas y su lago, regresando a este poblado horas más tarde. Cuando nos disponemos a iniciar la excursión, no salgo de mi asombro al ver que catorce locales, mujeres, niños, jóvenes y viejos se ha subido a la piragua sin mediar palabra alguna. Preguntando si estas personas quieren aprovechar el viaje para ir a algún lugar en concreto dado que el transporte es un problema en esta zona, se me responde que tan solo quieren ir de paseo con los “blancos”. Ante esté abuso de confianza de los espontáneos pasajeros, me niego y tan solo quedan a bordo cinco jóvenes que por cierto nos serán muy útiles algo más tarde. El panorama durante esta excursión es espectacular. Sin el más mínimo soplo de viento la superficie del agua es como un espejo ligeramente cubierta y con brumas que discurren por las colinas circundantes y dan un aspecto misterioso al paisaje.

Después de unos veinte minutos de recorrido, nos topamos con una isla flotante que tapona el cauce del rio. Con la ayuda de los cinco jóvenes que nos acompañan, a duras penas, podemos pasar por un estrecho canal que los machetes han tallado entre la isla flotante y el margen del rio. La densidad de la vegetación que forma la isla es tal que se puede andar sin dificultad sobre su la superficie. Unos minutos más tarde nos encontramos con una mujer que desde su piragua nos dice que otras islas flotantes impiden el paso en la parte alta del rio. Por lo que, una vez más, decidimos regresar y abandonar la intención de nuestra viaje.

La presencia de islas flotantes, de muy diversos tamaños, en la época seca es algo muy habitual y constituyen obstáculos difícil o imposibles de franquear y que dificultan las travesías en muchas de las vías de navegación que acceden a los lagos. Algo a tener en cuenta cuando se navega en época seca.

En un recodo de un pequeño baret o canal están los restos de una lancha militar japonesa de la segunda guerra mundial. De los resto metálicos del barco solo queda la proa, parte de las cuadernas del fondo y parte de la popa. Debió ser una barca ligera de unos 8 metros de eslora con motor intraborda. Nos comentan que el motor fue desmontado y la hélice desapareció.

Seguimos el viaje de vuelta por el mismo lugar por donde llegamos, aunque con un desvío para adéntranos de nuevo en las agua de Blackwater. El nivel de las aguas del lago están bastante bajo y los pit-pit se extienden ampliamente por todas las márgenes del lago, a perdida de vista. Después de explorar la zona hacemos un corto alto en el poblado de Mendibit que a nuestros ojos no tiene mayor interés, ni siquiera su Haus Tambarán,  por lo que la visita es muy corta.

Es curioso observar el fenómeno que se produce con conjunción de las aguas procedentes de Blackwater, muy tintadas de color té muy oscuro, con las del Sepik que son de color marrón. Ambas discurren unos cientos de metros corriente abajo pero sin mezclarse. El fenómeno recuerda a las imágenes del encuentro de las aguas del Amazonas con las del rio Negro. Al poco de nuestra travesía ganamos el cauce principal del rio Sepik deteniéndose en Tambanum, que hace de frontera entre el medio y el bajo Sepik. Tambanum es el mayor poblado del medio Sepik embutido en un palmeral, está bien organizado y muestra bonitas casas decoradas con boca, ojos y nariz en sus fachadas. Si bien las casa son atractivas desde el exterior por dentro son un desastres a los ojos de los occidentales. Todo el poblado se dedica a la talla de artesanía en madera o carving. Cada poblado a lo largo del Sepik tiene una artesanía propia, que representan los espíritus de la mitología local.

Con esta visita de Tambanum, damos por terminado nuestro viaje, pues mañana  iremos a Angoram para ir a Wewak y tomar el avión de regreso a Port Moresby. Hoy ha sido un día de “relleno” sin mayor interés.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

En nuestra tierra, como un país rico en recursos naturales entrega estos a un puñado de empresas extranjeras solo para beneficio de las élites corruptas locales

` On Our Land: Modern Land Grabs Reversing Independence in Papua New Guinea (2013) , documental dirigido por Eric Chebassier, narra las experiencias de las comunidades rurales de Papúa Nueva Guinea, dando voz a aquellos que están perdiendo sus tierras ancestrales  y recursos naturales como consecuencia de las operaciones ilegales de tala de bosques tropicales a manos de  empresas extranjeras. Expone el fracaso de las estrategias actuales de desarrollo y destaca los esfuerzos de las comunidades locales y organizaciones no gubernamentales por recuperar lo que les pertenece por derecho propio.

La cinta desvela una historia desconocida y que vale la pena descubrir: la devastación humana y ambiental de Papua Niugini, un país fascinante con una diversidad humana, cultural y natural incomparable: Stefano Liberti autor del  `Land Grabbing: Journeys into the New Colonialism´ ha dicho que `es un documental impactante que relata la historia no contada de todo un país vendido a los intereses corporativos.; de como un país rico en recursos naturales entrega estos a un puñado de empresas extranjeras solo para beneficio de las élites corruptas locales.

Papúa Nueva Guinea es uno de los países con mayor diversidad cultural del planeta, posee más de 800 lenguas y está  compuesto por  más de  seiscientas islas y atolones de coral. Entre sus numerosos tesoros naturales y activo único  se encuentra la selva tropical, la tercera en extensión del mundo y refugio de especies en peligro de  extinción, flora y fauna, y hogar de diversos grupos étnicos melanesios.

Se ha dicho  siempre que Papúa Nueva Guinea  dispone de la distribución más equitativa de la tierra en todo el mundo, la Constitución del país protege los derechos  consuetudinarios sobre la tierra y  no existe prácticamente la propiedad privada. La tierra está controlada por los clanes y las tribus. La Carta Magna establece la independencia, soberanía y gestión de los recursos naturales como principios generales para el país sin embargo,  y a pesar de estas protecciones legales,  la nación melanesia está soportando una oleada masiva de  adquisición de suelo: En los últimos años el 12% de Papúa Nueva Guinea, 5.5 millones de hectáreas,  ha sido arrendado a empresas extranjeras. Docenas de corporaciones ha firmado acuerdos sobre tierras bajo un esquema gubernamental  denominado Special Agriculture and Business Leases (SABL); creado para poner en marcha proyectos agrícolas,  ha demostrado que estas empresas de capital extranjero están  más interesadas y  ocupadas en la tala de madera, que es importada a los mercados extranjeros, que en otra cosa. Con  el SABL las corporaciones han encontrado una manera nueva y relativamente fácil de abrir nuevos espacios para la explotación forestal. El último informe del Oakland Institute revela que esta fiebre masiva por las tierras que está teniendo lugar, está amenazando el medio de vida de millones de personas que habitan el medio rural en Papúa Nueva Guinea.

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (IX)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea 

Día 9. Kaminibit – Black water – Kaningara  – Governas  

El día amanece lloviendo y parece que la lluvia ha apagado el fuego que iluminaba la noche pasada. No es cuestión de continuar el viaje en piragua descubierta con lo que está cayendo, así que esperamos a que la lluvia cese en casa de Jerry, un artesano local. Compramos algunas de sus tallas en madera y otros objetos, como collares y bilums, éstos últimos hechas por la mujer de Jerry. También compro un par de hachas de piedra ceremoniales.  Cuando ya casi ha cesado la lluvia decidimos continuar viaje y por suerte el viento producido por el avance de la canoa y el tímido sol nos va secando poco a poco a pesar alta humedad del ambiente.

Antes de iniciar un viaje en piragua hay que deshacerse de los mosquitos que se ha escondido en las partes más sombrías del interior de la piragua, debajo de los asientos y de la carga. Mientras la piragua está en movimiento no hay presencia de mosquitos, pero al acercarnos a las orillas a baja velocidad el asalto de una nube de agresivos mosquitos está asegurado.

Después de unos cuarenta minutos de navegación llegamos al rio Korosamery por el que se accede a la región de los lagos Blackwater (agua negra). El rio Korosamery está en el lado opuesto del poblado de Mindibit.  Entramos en el rio y el monótono paisaje del Sepik que habíamos llevado hasta ahora cambia radicalmente, aquí el rio es más estrecho y la avifauna empieza a aumentar de forma asombrosa. Algo después, los márgenes de este afluente se van convirtiendo en grandes extensiones de pit-pit (carrizo) y sus agua toman un color oscuro, como un té negruzco debido a la fuerte concentración de tanino que contiene sus aguas. Grandes cantidades de lilas de agua con sus vistosas flores azules descienden empujadas por la corriente o se agolpan en las márgenes. Hay multitud de canales que salen a derecha y a izquierda del cauce principal, un laberinto acuático donde perderse no presenta la menor dificultad. Pasamos sin parar por el poblado de Mameri, famoso por sus carving, hasta llegar a Kaningara, poblado situado en una colina con preciosos arboles de gran tamaño. En este poblado hay una misión católica (actualmente si cura). Seguimos viaje hasta Governas, lugar donde pasaremos la noche.

En Governas nos alojamos en casa de Hubert, quien nos guía hasta un curso de agua entre rocas que tiene unas pozas donde nos bañamos. El agua que  desciende directamente de las Murder Montains está fría y el baño se agradece.

La noche es estrellada, negra, mágica, sin rastros de la Luna. Cuando aún no eran las siete de la noche sentimos una gran temblor de tierra, un terremoto que hizo temblar en dos ocasiones las casas y el suelo durante un largo espacio  de tiempo. Más tarde, ya de vuelta en Wewak, sabremos que este terremoto de magnitud 7 en la escala de Richter barrió del mapa el poblado costero de Aitapé (situado a unos 120 kilómetros en línea recta de donde me encuentro), en la costa norte de Papúa. El maremoto provocado por este temblor causó la muerte de más de dos mil personas, unos quinientos desaparecidos y más de diez mil heridos.

Una vez pasado el susto, la vida continuó como si nada. En esta zona los temblores sísmicos están a la orden del día y la población está habituada.  El tema recurrente de conversación después de cenar son las historias de espíritus. En la cuenca del Sepik todas las actividades de la vida cotidiana están regidas por los espíritus, los hay caprichosos y burlones, los hay buenos y colaboradores y otros malos que son la causa de todas las desgracias, desde que un huerto no prospere hasta una enfermedad.

Anoto en mi cuaderno de viaje la siguiente, la de un espíritu maligno llamado Mawel que se manifiesta en forma de cuscus (un pequeño marsupial arborícola) que lleva una llama en el extremo de su cola produciendo una luz muy potente mientras vuela de un árbol a otro, siempre de noche. Suele aparecer cuando alguien es asesinado y el espíritu del muerto sale del cuerpo. Tres locales del poblado, al igual que nuestro guía, afirman fehacientemente haberlo visto.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.

Los habitantes de las Islas Cook se niegan a que cerqueros españoles saqueen y vacíen reservas de pesca

Cuatro buques cerqueros españoles podrán pescar en aguas de las Islas Cook durante los próximos cuatro años, en virtud de un acuerdo de asociación de pesca sostenible (SFPA) firmado por la Unión Europea (UE) y las Islas Cook.   Este acuerdo ampliará la zona de operaciones de la flota comunitaria en el Océano Pacífico Occidental y Central, el caladero de atún más importante del mundo, que proporciona más de la mitad de las capturas mundiales de atún.

A cambio de tener acceso a la captura de 7.000 toneladas de atún, la Unión Europea  pagará a las Islas Cook una contribución financiera  2,8 millones de euros, monto del que que  350.000 euros  se destinarán al apoyo de su sector pesquero.

La semana pasada el diario Cook Islands News  informó que Henry Tuakeu Puna, Primer Ministro de las Islas Cook,  ha subido el nivel de supervisión del acuerdo, encargando a un comité central de ministerios y agencias gubernamentales  evaluarlo a fondo sin embargo la flota española, conocida  por sus prácticas de pesca insostenibles  y por  el uso de  `dispositivos de agregación de peces´, ha generado un rechazo generalizado y protestas por parte de los habitantes de este archipiélago polinesio enclavado en el Pacífico Sur. La gran mayoría de  los māori de las Islas Cook quieren la prohibición de la pesca de cerco en razón del impacto que esta tendrá sobre las poblaciones de atún en sus  aguas  territoriales.

El pasado mes de junio de 2015 en Rarotonga, donde se enclava la capital Avarua, alrededor de la mitad de la población con derecho a voto en  las  Islas Cook hizo  una evidente  declaración de rechazo a través de  una petición ante el Parlamento  Nacional,   para dejar claro que la pesca con redes de cerco es algo que no desean que se lleve a cabo en  sus islas.  Más de 3000 personas firmaron a  favor de impedir la presencia de los pesqueros españoles en una iniciativa llevada a  cabo por la organización no gubernamental Taporoporo Ipukarea Society . Las firmas  fueron recibidas por el Secretario del Parlamento,  John Tangi quién  dijo que tanto él mismo como el Parlamento de las Islas Cook  comprobarían la credibilidad de la petición antes de ser entregada al Presidente de la Cámara Niki Rattle.

Los ecologistas han solicitado al Ministerio de Recursos Marinos de las Islas Cook  prohibir los `dispositivos de agregación de peces´ (FAD, en sus siglas en inglés, Fish Aggregation Devices) asociados a la pesca con redes de cerco.  El nivel de la  captura incidental del  patudo es inaceptable dicen los científicos ,  los  recursos pesqueros ya se encuentran al 16% de su totalidad.   Los `dispositivos de agregación de peces´, además del atún,   atraen  al mismo tiempo   a toda clase   de vida marina:  tiburones, rayas,  tortugas, mamíferos marinos, incluyendo también al atún juvenil los cuales que quedan atrapados en las gigantes redes después de alimentarse y refugiarse en los dispositivos y antes de ser arrojados por la borda muertos o moribundos.  Cuando las redes se establecen en éstos, la captura accidental de atunes juveniles y otras especies marinas es alta.   Los niveles de captura del  atún patudo deberían reducirse a un 50% de los niveles actuales y sin embargo las Islas Cook sigue vendiendo derechos de pesca a  las flotas extranjeras que realizan pesca con redes de  cerco haciendo uso de `dispositivos de agregación´; con un promedio de captura de 4 a 5 toneladas de atún patudo juvenil por cada buque cerquero y cada conjunto de redes entorno a un dispositivo.

La española es  una de las flotas  que dispone de  los  buques de mayor tamaño, faenando siempre  con `dispositivos de  agregación de peces´. Es la que peor reputación tiene y los habitantes de las Islas Cook  se niegan a ceder  ante su presencia, a  permitir  los `dispositivos de agregación´  e  incluso mostrarse dispuestos  a plantear  la prohibición total de  la pesca con cerco en  el archipiélago.

El área principal de pesca con cerco en  las Islas Cook   es inmediatamente adyacente a los límites de Marae Moana,  parque marino de un millón de kilómetros cuadrados propuesto por el  gobierno insular; por lo que continuar manteniendo  este  tipo de pesca insostenible, no es coherente con los objetivos conservacionistas que se proponen las autoridades de locales.

En la pesca con redes de cerco, los peces son rodeados por un gran muro de redes, que luego se unen para mantener a los peces mediante el uso de una línea en la parte inferior que permite a la red que se cierre como una bolsa, cercando las capturas. Estas redes tienen una forma rectangular. En la parte superior de la red se dispone de un número adecuado de flotadores que la mantienen en posición vertical cuando se utiliza. En la parte inferior lleva una serie de plomos que ayudan a mantenerla vertical, contando además con un conjunto de anillos por los que pasa un cabo resistente, que se encarga de cerrar la red, formando un cerco.

Albatun Tres es el mayor buque de pesca con redes de cerco de todo el mundo, faena durante todo el año,  capturando más de 3000 toneladas de pescado al día,sus  redes gigantes pueden rodear más de un kilómetro del océano;  esto supone  casi el doble de la captura anual de algunos países insulares del Pacífico y 15 veces más  pescado que todas las capturas combinadas anuales  de todos los pescadores artesanales de las Islas Cook.

De bandera española y  propiedad de Albacora, una de las empresas pesqueras más grandes de Europa, ha sido  bautizado por Greenpeace como `el destructor de atún ´. Las autoridades de las  Islas  Cook quieren permitir la  presencia en su Zona Económica Exclusiva de al menos cuatro buques españoles, podrían ser siete,  que hacen uso de las redes de cerco.

Junto a las empresas pesqueras españolas aparecen otras de China, Taiwan y los Estados Unidos.  Las comunidades de las llamadas  Pa Enua o  las islas periféricas  del archipiélago de las Cook acusan al gobierno de Puna de hacer oídos sordos ante la  negativa de la comunidad; este  trata de convencer a sus compatriotas de que la presencia de los pesqueros españoles les convertirán en unos de los ciudadanos más ricos del mundo.

Apii Piho, líder comunitario del atolón de Manihiki ha declarado que permitir  la presencia de los cerqueros españoles es `permitir que se robe a las islas´ , especialmente las que componen el grupo norte,  compuesto por atolones de coral; de poner en riesgo su principal fuente de alimentos, el pescado. Piho ha dicho que no  alcanza comprender  como mientras en el resto de las Islas del Pacífico  se están retirando los acuerdos de pesca con redes de cerco con la Unión Europea, que en las Islas Cook se esté haciendo lo contrario.

A la presencia del  Albatún  de 115 metros en aguas de las Islas Cook, podría seguírle el Albacora Uno de 195 metros y  otro supercerquero capaz de capturar 2000 toneladas en tan solo un viaje de pesca. En 2010 el Albacora Uno fue sorprendido pescando ilegalmente durante un período de dos años con 67 `dispositivos de concentración de peces´ en la zona Económica Exclusiva de Estados Unidos. Albacora S.A., la empresa propietaria del buque y Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA) acordaron una resolución de 5 millones de dólares. En julio de 2012, el Albacora Uno fue también  uno de los tres buques capturados por las autoridades marinas de las Islas Marshall Recursos (MIMRA) con pieles de tiburón, aletas y los cuerpos a bordo. Fue multado con 55.000 dólares por la MIMRA. Se le confiscaron 18 cuerpos de tiburón. En octubre de 2013, el Albacora Uno recibió una multa de 1.000.000 de euros por seis incidentes de pesca ilegal en la Zona Económica Exclusiva de Nauru en la Micronesia.   Los otros dos buques destinados a faenar en  estas islas de Polinesia son el Rosita C de 84 metros y el Aurora B  también de 84 metros,  la tripulación de este último no respeto el santuario de tiburones de la República de las Islas Marshall en Micronesia. En 2009 el Albatun Tres  faenaba en  la Zona Económica Exclusiva de la República de Kiribati,  ya en su momento  Greenpeace declaró  que no debería permitirse que  buques del tamaño del Albatun Tres saqueen y vacíen las reservas de pesca actuales en las Islas del Pacífico: “Tienen que ser retirados de los océanos  y desechados,  de inmediato con el fin de hacer frente a la sobrepesca que estas flotas pesqueras ejercen  sobre las  poblaciones de atún restantes´. Los  4.9 millones  de euros  de subsidio de la Unión Europea que ayudaron a construir este buque es igual al 14% de los ingresos totales del gobierno de Kiribati; el dilema de esta república micronesia es que los 33 millones de dólares australianos generados por las licencias de pesca que los buques extranjeros pagan por faenar en aguas del país conforman el 40% del presupuesto nacional. Las Islas del Pacífico pueden detener  a los buques pesqueros extranjeros e impedir que arruinen su futuro, ¿La fórmula? posicionarse ante estos con fuerza para impedir que arruinen su futuro.

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (VIII)

Diario de un viaje al río Sepik, Papúa Nueva Guinea (VIII)

Día 8. Palambai – Kanganaman – Chambri Lake – Aibon – Kaminabit

Después del desayuno compuesto por café con tostadas con miel y margarina,  toca recoger el equipaje y cargarlo en la piragua, como cada día. Algunas personas del poblado se entretienen (pues no tienen nada más que hacer y somos la novedad del día) en ayudarnos a cargar la piragua. La salida está prevista a las siete de la mañana y la primera parada se hace en Kanganaman donde se encuentra el Haus Tambarán más antiguo de la cuenca del Sepik y declarado monumento nacional, si bien el techo ha sido reconstruido con ayuda del Museo Nacional de Port Moresby. La población pertenece al grupo lingüístico Iatmul. El Haus Tambarán que tenemos delante es el cuarto Wolimbit y en cada reconstrucción se aprovechan materiales de las casas sagradas anteriores. Su interior contiene objetos y tallas en madera que se consideran con poderes para ayudar a tomar decisiones que afectan a la comunidad. Como es habitual las mujeres ponen sus puestecitos de artesanía a la llegada de un esperado turista.

Nuestro viaje se dirige ahora hacia los lagos de Chambri Lake, tomando un río por él cual el lago vierte sus aguas al Sepik. Aquí el agua es más oscura debido a su alto contenido en tanino, pero es un buen lugar para practicar la pesca con arpón. La primera parada se hace en poblado de Aibom, conocido por su cerámica y uno de los lugares alfareros más reputados de Papúa. Solamente las mujeres pueden ejercer el oficio de alfareras. Sus jarras con caras humanas, que representan espíritus, sirven para  guardar la harina de sago. Los recibientes o fogones de forma abierta para hacer el fuego y cocinar son también muy característicos de este lugar. Toda la alfarería se hace sin torno y es cocida en contacto directo con el fuego.

Sin pensarlo dos veces un hombre se nos acerca para contarnos el origen de la cerámica de Aibom. los espíritus, hechizos y  maleficios son parte central de la mitología local. En las montañas del sur en la cuenca del Sepik, una mujer llamada Kalimenga le dijo a su marido: “tu no me vas a volver a ver más, voy a desaparecer y en el lugar en él que estaré haré un gran fuego y por él sabrás donde estaré”. Una noche desaparece y desciende en piragua el río Karowari, pasa la noche en el camino y después vaga por las montanas del adyacentes al río Sepik, llegando a poblado de Kambalyo y por último a Aibom donde varó su piragua, recogió madera e hizo un gran fuego. Su marido, al ver la columna de humo que ascendía en el cielo, frustrado en su soledad se suicidó. Entre tanto esta mujer que conocía las artes de la cerámica instruyó a las mujeres del pueblo en el arte de hacer cerámica, pero el jefe del poblado de Aibom que era brujo y al ver que Kalimenga había instalado en sus tierras sin su permiso le hizo un embrujo y convirtió su piragua y sus remos en piedras, que son más que hoy se encuentran en las ladera del poblado de Tangulimb.  Sin piragua Kalimenga no pudo continuar su viaje y se instaló en Aibom enseñando a las mujeres del poblado el arte de la cerámica. Así la facultad de hacer cerámica solo recae en las mujeres que fueron las que aprendieron, mientras que los hombres solo podían ayudar en las labores de recogida de la arcilla. Si una mujer de Aibon se casa con un foráneo y por lo tanto debe abandonar el poblado pierde esta facultad de hacer la cerámica.

Mientras oímos esta historia nos avisan que nuestra piragua cargada con todas las pertenencias se ha desatado y se ha ido corriente abajo. Rápidamente se organiza una búsqueda y al poco rato vemos venir la piragua intacta.

Después de la visita a Aibom seguimos el rio corriente arriba para adentrarnos en el Chambri Lake, pero una isla flotante de espesa vegetación nos impide el paso. Esta isla tiene una longitud de unos  doscientos metros de longitud por unos cien de ancho, a ojo de buen cubero. Al llegar encontramos que otros locales tienen el mismo problema y machete en mano están cortando la isla en trozos más pequeños que empujan para que la corriente los arrastren río abajo. Después de dos horas de cortar la isla en trocitos, la situación es la misma, el paso sigue bloqueado. Nos acercamos a la orilla y desde lo alto de un árbol se aprecia que otra isla flotante de mayores dimensiones que la que nos ocupa dificulta la navegación y ante el riesgo de quedar aprisionados entre las dos islas decidimos regresar por el mismo camino que hemos venido, así que nuestra visita a Chambri Lake queda abortada. Los locales llaman al Chambri Lake como lago Wambri, que acoge a tres poblados Indigai,  Wombun y Kilimbit, situados en los márgenes del lago que son inundables en la época de crecidas.

A las cuatro y media de la tarde ya estamos Kaminabit, poblado situado en la confluencia de los ríos Karawari y Korosomeri, donde se pasa la noche. La principal actividad de las gentes de Kaminabit es la talla en madera. Como hemos llegado muy pronto decidimos ir a pescar con arpón o lanza. Un buen numero de peces que los locales llaman erróneamente barramundi nos sirven de cena.

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Juan Carlos Rey,  autor de este articulo,  fue embajador de la Unión Europea en Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón,   residió  en  Melanesia por más de cuatro años, hecho que le permitió  viajar extensamente por las Islas del Pacífico, de forma particular por la Melanesia. Es autor de `Arte y Cultura de Melanesia, objetos de una colección´  , libro, en  edición trilingüe (español, francés e inglés),  que  presenta una muestra de 87 fotografías inéditas con la descripción y la catalogación de otros tantos objetos pertenecientes a la colección del autor y procedentes de Vanuatu, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón.