Islas y atolones de coral del Pacífico Central, entre el legado nuclear y la conservación de los océanos

El llamado The Pacific Remote Islands Marine National Monument   se extiende  desde  el atolón de Wake, al noroeste del Océano Pacífico Central,  hasta la isla de  Jarvis al suroeste y comprende siete atolones e islas de coral. La región representa una de las últimas fronteras del planeta,   refugio  único  en el mundo para la vida salvaje. Aquí se encuentran los sistemas de arrecifes, población de aves marinas y áreas protegidas de aves costeras más importantes de Oceanía. Las áreas terrestres, arrecifes y aguas  oceánicas en un  área de  doce   millas náuticas alrededor  de las islas y atolones permanecen bajo protección:   Las islas de Howland, Baker, Jarvis,  el atolón de Palmyra y el arrecife de Kingman forman parte del National Wildlife Refuge System.  Los atolones de Wake y Johnston permanecen bajo la jurisdicción de la U.S. Air Force aunque sus aguas en un radio de 0 a 12 millas náuticas están protegidas por Servicio  de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos. Los aeropuertos  de Wake y Johnston están cerrados a los vuelos comerciales. La visita a  las islas y atolones  requiere un permiso especial del U.S. Fish and Wildlife Service y suelen  estar restringido a toda persona salvo a los científicos; siendo visitadas anualmente por equipos de  guardacostas de los Estados Unidos y por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre,  institución que   supervisa los efectos del material residual radioactivo en la fauna del arrecife de coral del atolón de Johnston.

El Atolón de Johnston  de   2.8 km²  de superficie, está enclavado entre el archipiélago de las  Hawai’i  y Line.  Es un territorio no incorporado de los Estados Unidos  y uno de los anillos coralinos más remotos del mundo; cuenta con  una población de 1.100 militares y es  administrado desde Washington D. C. por el U.S. Fish and Wildlife Service del Departamento del Interior de los Estados Unidos como parte del sistema del Refugio Nacional de Vida Silvestre. La defensa y acceso al  atolón es controlada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue un importante  centro de  aprovisionamiento  para submarinos y aéreo naves que fue clausurado en el año  2004. Con el transcurso de los años Johnston ha sido transformado completamente, habiéndose convertido en un auténtico  bloque de hormigón flotante en medio de la inmensidad del océano. A través de dragados y reconstrucciones, la  isla de Johnston ha sido ampliada en numerosas ocasiones.

El llamado Johnston  Atoll Chemical Agent Disposal System (JACADS) fue el primer centro de almacenamiento de armamento químico del Ejército de EE.UU inaugurado en los década de los  noventa.   Este  estaba situado  en la isla de Johnston  y dejó de funcionar en 2000. Su objetivo, incinerar en planta armas químicas procedentes de Japón y Alemania tras el final de la Guerra Fría. A finales de  de los cincuenta  y principios de los sesenta en el atolón se llevaron a cabo pruebas nucleares  de gran altitud  y en 1958 los Estados Unidos de América lanzaron desde el aire  dos bombas de hidrógeno.  Desde Johnston y en 1962 se lanzaron cinco misiles  que hicieron explotar ojivas nucleares sobre el  Océano Pacífico. A principios de los años setenta el Ejército norteamericano  almaceno cientos de toneladas de gas mostaza, nervioso y otras municiones químicas procedentes de Okinawa y  herbicidas y defoliantes  empleados en la Guerra del Vietnam (1961-1971).  El Agente Naranja  fue empleado como parte del programa de guerra química en la operación Ranch Hand; se estima que unas 400.000 personas fueron asesinadas y mutiladas y aproximadamente 500,000 niños nacieron con defectos como resultado de su uso.

Cuando fue descubierto  por C. J Johnston a bordo del HMS Cornwllis en 1807,   Johnston estaba deshabitado. Kalama, como la llaman los hawaiianos, fue reclamado por  Hawai’i  en 1858 contando  con el apoyo del Rey Kamehameha. Con el derrocamiento de la monarquía polinesia  pasó a formar parte de  los Estados Unidos. Durante cincuenta años se extrajeron cientos de toneladas de guano hasta  el momento en que sería ocupado   por   personal militar  en   1935. El atolón está compuesto por la isla de Johnston y  a tres kilómetros al noroeste por  las   isletas coralinas de Sand, Akau e Hikina. Existen en su agua  al menos 45 especies de coral y  acoge  numerosas colonias de aves  y tortugas marinas;  ballenas y tiburones de arrecife.

El Atolón de Palmyra se encuentra  a 53 kilómetros al suroeste de Kingman en el extremo septentrional del archipiélago de las Line y a 1700 kilómetros al sur de  Honolulu (Hawai’i).  Ningún punto supera los dos metros de altura sobre el nivel del mar- El  el atolón de 3,9 km²  de superficie  ,  ha permanecido durante decenios como un lugar aislado, deshabitado y de propiedad privada enclavado en  el medio del Océano Pacífico;   en un área denominada de convergencia tropical. En un 1.200.000 kilómetros cuadrados de océano este  es el único lugar de cría de los piqueros patirrojo s sin lugar a duda,  uno de los  centros  de reproducción de aves marinas más relevantes  del planeta.  Palmyra  cuenta  una gran diversidad de especies de peces que alcanza hasta un número de 418, muchas de ellas desaparecidas o  en peligro de extinción en el resto de los océanos; incluyendo tiburones de arrecife, tortugas marinas, almejas gigantes, peces, delfines y cangrejos de cocotero y  con 130 especies de coral duro.

El  Arrecife de Kingman  ,  de 1 km² de superficie y  situado  entre las islas Samoa y Hawai’i , es un atolón de coral que fue anexionado por los Estados  Unidos en 1922  para pasar a manos de  la Armada Norteamericana  en  1934.  Es conocido por ser el arrecife de coral menos  inalterado de la región  y  con la  mayor proporción de depredadores que puedan encontrase en  cualquier otro  ecosistema de arrecifes estudiado hasta ahora  en el mundo. En  las agua que rodean a  ambos atolones,  Kingman y  Palmyra,   se encuentran grandes escuelas de orcas de cabeza de melón (Peponocephala electra) y una posible nueva especie de ballena picuda  que ha sido descrita recientemente. Multitud de aves marinas habitan en Palmyra , alcanzando hasta once especies donde los piqueros de patas rojas (Sula sula)  constituyen la mayor colonia del planeta y los zarapitos del Pacifico (Numenius tahitiensis) la de mayor población en el Pacifico central.  En el atolón cuenta con exuberantes bosques de  Pisonia, un árbol de fibra blanda como la madera de balsa.

The Nature Conservancy of Hawai‘i, uno de los grupos conservacionistas más importantes del mundo,  gestiona un pequeño centro de investigación en  el atolón de Palmyra, para el  Palmyra Atoll Research Consortium a través del cual  los científicos llevan a cabo investigaciones relacionadas con la diversidad, conservación, historia natural, la restauración y dinámicas  de  los ecosistemas marinos, biogeoquímica, dinámicas del clima y los procesos atmosféricos.  El consorcio está formado por diez instituciones de Estados Unidos y Aotearoa Nueva Zelanda.

Palmyra  fue descubierto por Edmunds Fanning en 1798 pero no sería hasta la llegada de otro navío norteamericano, el Palmyra, cuando  se estableciera su exacta posición y redactarían  los primeros informes oficiales.   !862 , el Rey de Hawai’i Kamehameha IV envió hasta  allí un buque   con el propósito de reclamarlo. Cuando los Estados Unidos se anexionaron Hawai’i ilegalmente, Palmyra fue incluido en el archipiélago polinesio  y se convirtió con el tiempo en territorio de los Estados Unidos. El  atolón fue  en casi su totalidad propiedad de los  Fullard- Leo de Honolulu. Mostrándose los americanos  reacios a abandonar Palmyra que habían ocupado durante la  Segunda Guerra Mundial , en  1947  la familia hawaiiana pleiteo para recuperar su propiedad;  en 1947 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminaría  su titularidad.  El Ejercito de los Estados Unidos  había dragado un canal en el arrecife para permitir el acceso a los navíos y construido una pista de aterrizaje  que permitiese  repostar a los aviones que prestaban servicio en el Océano  Pacífico.

Hasta el año 2001 tres miembros de la familia Fullard – Leo mantuvieron sus derechos de propiedad, en el mes de noviembre del mismo año  y tras años de negociaciones,   The Nature Conservancy adquirió  propiedad  por 30 millones de dólares.  Hace unos veinte años los Estados Unidos querían convertir al atolón en un almacén de residuos nucleares o  en  zona  de lanzamiento de misiles otros,  en centro turístico, paraíso fiscal  o puesto manufacturero  de mano de obra barata y  evitar al mismo tiempo  los aranceles de los Estados Unidos. La familia hawaiiana rechazo todas las ofertas millonarias  manteniendo  de su deseo de conservar el atolón,  y hoy   el propósito de los  conservacionistas es mantenerlo en su estado natural y restaurar lo que la Armada de los Estados Unidos dañó.

El Atolón de Wake  está localizado a 1200 kilómetros al norte de Kwajalein en la República de las Islas Marshall,   es el atolón  enclavado más al norte de Majuro y uno de los más antiguos del planeta. En el pasado  fue visitado por navegantes micronesios que le llamaban   Eneen-Kio o  Isla de la flor de la  naranja. Las Islas  Marshall reclaman  su soberanía , al mismo tiempo que los separatistas que componen el llamado Kingdom of EnenKio Los  Estados Unidos ignoran  estas reclamaciones.

Pan American Airways utilizó  Wake  como una estación de telegráfica. Fue tomado entre 1941 y 1945 por soldados japoneses y desde la Segunda Guerra Mundial, por el Ejército Norteamericano. Es territorio no organizado y  no incorporado   de  Estados Unidos y  forma parte de las  llamadas United States Minor Outlying Islands. En el tan solo reside personal militar que es  destacado por períodos semanales y es  administrado técnicamente por la  Office of Insular Affairs del Departamento Estadounidense del Interior, pero todas las actividades actuales son controladas por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Este remoto anillo coralino es conocido por una de las batallas  épicas que tuvieron lugar durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, ocurrida desde el 8 al 23 de diciembre de 1941.  Una guarnición compuesta por unos centenares de Marines  norteamericanos se defendieron heroicamente de un desembarco anfibio japonés muy superior en número y poder ofensivo. Más de 300 especies de peces y 100 de coral encuentran refugio en sus arrecifes de aguas someras además de aves marinas, tortugas y  almejas gigantes.

La Isla de Howland  a 1150 kilómetros al este de Tarawa (República de Kiribati)  posee  tan solo 1.6 kilómetros cuadrados y  56 kilómetros la separan  de Baker.  Está rodeada por un arrecife de coral y posee  una importante colonia de  piqueros de patas azules.  Fue descubierta por el Capitán Daniel Smith a bordo del  ballenero Minerva  en 1828. Primero los interéses americanos y más tarde los británicos, explotaron sus depósitos de guano entre 1858 y  1890 , fecha a partir de la cual la isla quedaría desierta hasta 1935 ; con la presencia de los norteamericanos que dos años más tarde construirían una pista de aterrizaje para los pilotos Amelia Earhart y Fred J,  Nooman  en su propósito de dar la vuelta al mundo en avión.  Junto a Jarvis y Baker  fue  declarada posesión americana por orden presidencial en 1936 en un tiempo en que las islas eran consideradas muy valiosas en las rutas de aviación transoceánica . El reclamo de los Estados Unidos sobre la isla  se basa  en el Guano Act de 1856.

La Isla de Baker  es ovalada  y  dispone de una superficie de  1.4 kilómetros cuadrados que se eleva a tan solo ocho metros sobre el nivel del mar. Representantes de la American Guano Company  llegaron a la isla en 1857 y explotaron  sus depósitos de guano desde 1859  a 1878,   en el transcurso del mismo año,  los norteamericanos tomaron posesión  de ella.  John T. Arundel & Co, compañía  con sede en Londres (Inglaterra) exploto los  estratos  de 1886 a  1935. No existe  población permanente.   Baker  destaca por sus extensos arrecifes de coral  que acogen cientos de especies de peces, corales y otros invertebrados; próximas a los arrecifes  se alimentan tortugas marinas  carey  (Eretmochelys imbricata)   y verde (Chelonia mydas) ambas en  en peligro de extinción.

A 400 kilómetros al suroeste de Kiritimati o Christmas , uno de los atolones más grandes del mundo,  se encuentra  la Isla de Jarvis  que apenas  cuenta con  4.5 kilómetros cuadrados de superficie. Pertenece al archipiélago de las Line del Norte  junto a Palmyra y Kingman además de Teraina, Tabuaeran, Kiritimati,Madel, Starbuck, Vostock, Caroline y Flint. Los primeros informes  sobre la isla se deben al Capitán Browne que abordo del navío británico  Eliza Francis llegó a sus costas en 1821. La American Guano Company la reclamó en  1857 y fue anexionada por los Estados Unidos al año siguiente. Desde la fecha hasta  1879, cuando fue abandonada,  se extrajeron grandes cantidades de guano. En 1889 fue de nuevo anexionada, esta vez por Gran Bretaña que la  arrendaría en 1906 a la Pacific Phosphate Co. Aunque esta nunca llegaría a explotar sus recursos naturales. Los Estados Unidos volverían a ocupar Jarvis en 1935 ,  sin objeciones por parte de los británicos,  volverían a hacer suya la isla.

A  mediados del mes de junio de 2014  Barack Obama,   presidente de los Estados Unidos,  propuso  declarar zona vedada  esta vasta región del Pacífico Central , quedando de esta manera libre de la pesca industrial. Al mismo tiempo prometió usas sus poderes ejecutivos para proteger las aguas  territoriales de los Estados Unidos, el plan abarca la expansión  de  140.000 kilómetros cuadrados a 1.200.00 kilómetros cuadrados el  Pacific Remote Islands Marine National Monument. Para  algunos,  los planes de Obama,  no son más que la expresión de la  prolongación de colonialismo, la militarización y la privatización de las Islas del Pacífico. El anuncio coincidió  con aquel del presidente de la República de Kiribati, archipiélago micronesio formado  exclusivamente  por atolones de coral, a excepción del la isla de Banaba. A  partir  de enero de 2015, Anote Tong señalo que  Kiribati impondrá  una prohibición a la pesca comercial en una franja de océano   de más de 400.000 kilómetros cuadrados;  convirtiéndose en un santuario marino para los atunes, tortugas, tiburones y peces de arrecife. Esta zona   marítima  incluirá la  llamada Phoenix Islands Protected Area (PIPA) importante enclave para el desove del atún y designada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 2010  en razón  de su ecosistema coralino  único  y otros valiosos hábitats de las profundidades marinas.

Durante el congreso `Òur Oceans´ llevado a cabo en Washington,la República de Palau  en Micronesia y el archipiélago polinesio de las Cook daban también  a conocer sus planes de proteccionistas,   El nuevo santuario marino de  la república micronesia   protegerá 500.000 kilómetros cuadrados , es decir, un 80% de su Zona Económica Exclusiva. Tommy Remengesau, Jr.,  presidente de la nación ,  declaró que este excluirá por completo toda actividad pesquera industrial y de exportación de capturas. En 2001  Palau fue el primer país del mundo en crear un santuario para los tiburones que según Remengesau  está funcionando adecuadamente: `Los estudios demuestran que un tiburón vivo es muchísimo más valioso que uno muerto, lo mismo que para las demás especies´.

Por su parte las Islas  Cook anunciaron que la prohibición de la pesca  comercial se impondrá  en un área  que comprende ente los 19 kilómetros  y 80 kilómetros alrededor de cada una de las islas y atolones  que conforman el  archipiélago. En el 2012  estas islas polinesias  declararon  1.065 millones de kilómetros cuadrados,  un poco más de la mitad de su Zona Económica Exclusiva,  como área protegida.

Papúa Nueva Guinea celebra el Festival de Artes Melanesias

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La capital de Papúa Nueva Guinea, Port Moresby,  ha empezado a recibir esta semana a las primeras delegaciones  que participaran en  la quinta edición del  Melanesian Festival of Arts  que se inaugurará este fin de semana. Desde su creación celebra  cada cuatro años la diversidad y riqueza de las culturas  melanesias,   habiendo tenido lugar  hasta la fecha en Honiara (Islas Salomón, 1998), Port Vila (Vanuatu (2002), Fiji  (2006) y Nouméa (Nueva Caledonia, 2010).El festival se celebra bajo el   auspicio del Melanesian Sperhead Group,  organización interregional que  incluye a las Islas Salomón, Vanuatu, Fiji y Papúa Nueva Guinea;  además de la organización política independentista Front de libération nationale kanak et socialiste (FLNKS) de Kanaky Nueva Caledonia sobre la cual recae la actual presidencia.  Nueva Caledonia ha enviado la delegación más numerosa, con 237 artistas que representan a las tres provincias de esta Colectividad Francesa  de Ultramar.

Esta es la primera vez que  Papúa Nueva Guinea acoge este evento regional, a partir del  28 hasta  11 de julio de 2014,  bajo el lema  Celebrating Cultural Diversity (`Celebremos la diversidad cultural´) destacando entre otras actividades talleres y demostraciones de escultura, pintura, artesanía, gastronomía, cantos y danzas tradicionales. El festival girara entorno a la capital papú en un recinto próximo al  Museo Nacional, donde se han levantado  construcciones tradicionales de los diferentes países participantes. Mt Hagen , en las Tierras Altas del Oeste;  Momase,   en el Sepik Oriental; Milne Bay y  Kokopo , en Nueva Bretaña del Este,  formaran al mismo tiempo parte del circuito del festival.  Papúa Nueva Guinea ha invitado a tres países considerados `observadores´ en el MSG :  Timor Leste, Papua Barat e Indonesia,  llama la atención esta  última invitación ya que Indonesia ocupa ilegal y militarmente Papúa Occidental, vulnerando los derechos humanos  y no teniendo  nada que ver con la tradición cultural de las Islas del Pacífico. Curioso es también que el FLNKS no haya vetado  su presencia en el festival.

Fiji, voluntariado en el archipiélago de Yasawa

Vinaka Fiji acepta voluntarios por un periodo de una a cuatro semanas en programas de conservación marina, agricultura, suministro de agua potable, educación y  otros proyectos comunitarios sostenibles. La base de operaciones está enclavada en el Barefoot Island Resort, en la islita de Drawaqa,  perteneciente al archipiélago de las Yasawa y a tres horas por mar desde el oeste de Viti Levu (Nadi /Marina Denarau).

A pesar de mostrase como un paraíso de bellas playas de arenas blancas, palmeras cocoteras,  lagunas de aguas cristalinas y coloridos  arrecifes de coral, las islas Yasawa se enfrentan  a numerosos problemas como el acceso limitado a la educación, cortes de agua, dietas inadecuadas y condiciones sanitarias precarias. En el archipiélago y repartidas por una veintena de  islas  se enclavan 27 aldeas cuyos habitantes viven por debajo del umbral de   sanidad y pobreza.  Hasta hace  unos diez años  el acceso  por mar al archipiélago  se presentaba extremadamente complicado,  haciendo uso sus habitantes de frágiles embarcaciones que facilitaban el suministro de mercancías y pasajeros. Con la aparición de un  servicio marítimo privado el transporte  ha mejorado  a través de los servicios de Awesome Adventures  aunque la gran mayoría de los residentes fijianos y en razón de su  limitado poder adquisitivo, siguen  desplazándose en pequeñas embarcaciones desprovistas de las condiciones mínimas de seguridad. La compañía fijiana ha venido aportando una ayuda irregular  hasta que  en el año  2010 se formalizó con la creación del Yasawa Trust Foundation,  que estableció  el  programa Vinaka Fiji (`Gracias Fiji´)  como modo de  mostrar gratitud  a las gentes que viven en el archipiélago y que comparten sus islas con los extranjeros.

Los precios para participar en los programas de voluntariado  varían en función del programa y el tipo de alojamiento elegido por los voluntarios.  Los programas de educación y comunidades sostenibles se inicia a partir de los  F$1520 por una semana con estancia en  dormitorio,   F$1780  por un bure  o bungalow  de  estilo fijiano  en ocupación doble  y  F$2030  por un  bungalow  de lujo. El precio por semana se reduce en relación al número de semanas que se vayan a invertir en alojamiento.  Todas  las categorías incluyen tres comidas al día. Los voluntarios también  llevan a cabo donaciones a los distintos proyectos llevados a cabo, desde  F$200  por una semana a  F$500 por cuatro semanas. El biólogo norteamericano Dan Bowling,  con base en el Barefoot Resort, está a cargo de los voluntarios que se dedican a la conservación marina y  a  quiénes se les exige   la certificación de submarinismo aunque no una formación en biología marina. + Info:  Vinaka Fiji / Programas de Voluntariado en las Islas del Pacifico

Cambio Climático: Fiji acusa a la comunidad internacional de abandonar a su suerte a las Islas del Pacífico

El primer ministro de Fiji,  Josaia Voreqe  Bainimarama, ha acusado a la comunidad internacional de abandonar  a su suerte a los países que comprenden las Islas del Pacífico:  `La historia juzgará con dureza si nos abandonan a nuestra suerte aparente de hundirnos bajo las olas, ya que no quieren hacer los ajustes necesarios en sus políticas internas´. En la cumbre del Pacific Islands Development Forum (PIDF) celebrado en Nadi y Denarau, el líder fijiano acuso de forma muy particular a  Australia. Desde la llegada al poder de  Tony Abbot , el país de las antípodas  ha mostrado un transformación  evidente en su  posición frente  la lucha contra el calentamiento global;  los cambios son  poco favorables en cuanto a la reducción de emisiones de carbono.

A principios del mes de junio,  el  primer ministro australiano   dijo que no adoptaría ninguna política climática que supusiese una bofetada para la economía nacional. La decepción colectiva y consternación por el fracaso de la comunidad internacional para hacer frente a los desafíos que se  presentan en las Islas del Pacífico a causa del cambio climático ha sido enorme en la región. Bainimarama  dijo que el incremento del nivel de los océanos causado por los efectos del cambio climático amenaza la existencia de países vecinos de Fiji como Kiribati, Tuvalu y la República de las Islas Marshall además de convertirse en una amenaza para otras naciones y territorios  de la región, incluyendo a las mismas islas Fiji; subrayando que  `la voluntad colectiva de la comunidad internacional para abordar adecuadamente esta crisis está en retroceso´.

 

Indonesia busca acallar la voz independentista en Papúa Occidental

El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, intervino esta semana  como invitado en el segundo Pacific Islands Development Forum (PIDF) o  Foro de Desarrollo de las Islas del Pacífico  llevado a cabo en las islas Fiji. Este reúne hasta el viernes a los líderes de doce países de la región del Pacífico.  El encuentro, que se centrará en el crecimiento económico sostenible y el cambio climático, rivaliza con el  South Pacific Forum (Foro de las Islas del Pacífico)  y, a diferencia de este último, excluye tanto a Australia como a Aotearoa  Nueva Zelanda.

`La visita del presidente Yudhoyono marca un histórico momento para Fiji y la región´, dijo Frank Voreque Bainimarama, primer ministro interino del archipiélago fijiano en declaraciones citadas  esta semana  por el  Fiji Sun . Pese a la exclusión de Australia en el foro, delegados  de este país  acudirán a la cita como observadores, al igual que representantes de Marruecos, Venezuela, Israel, Singapur, Kazajistán, Kuwait y Georgia.

Este foro fue creado por  Bainimarama, cuyo país fue suspendido del Foro de las Islas del Pacífico hace cinco años a raíz del golpe de Estado que le llevó al poder en 2006.  El   político melanesio ejerce el cargo de primer ministro, traspasó en mayo la jefatura de las Fuerzas Armadas, que ocupó desde 1999, para participar en las elecciones del próximo 17 de septiembre, las primeras en más de ocho años.

Naciones de las Islas del Pacífico y  e instituciones como la  Melanesian Spearhead Group (MSG),  organización intergubernamental constituida por estados melanesios apoyan la causa independentista de Papúa Occidental, ocupada  ilegal y militarmente por Indonesia por lo que la visita de Yudhoyono  a Fiji puede verse ensombrecida. La iglesia de Fiji mostró recientemente su apoyo a la causa papú y esta misma semana, lo ha hecho la  comunidad religiosa en  las islas Salomón.  Las maniobras políticas que lleva  a cabo Indonesia  para  acabar con  las aspiraciones independentistas en Papúa Occidental, se centran  en   extender su influencia en Fiji, país más importante de la región melanesia y con ella al resto de  naciones del Pacífico Sur.

 

Kiribati impondrá una prohibición a la pesca comercial sobre más de 400.000 kilómetros cuadrados de océano

Anote Tong, presidente de la República de Kiribati,   informó este pasado lunes durante el discurso de apertura del Congreso  `Our Oceans´  en Washington  que su país, enclavado en la Micronesia,  impondrá  a partir de enero de 2015  una prohibición a la pesca comercial en una franja de océano   de más de 400.000 kilómetros cuadrados;  convirtiéndose en un santuario marino para los atunes, tortugas, tiburones y peces de arrecife. Esta zona   marítima  incluirá la  llamada Phoenix Islands Protected Area (PIPA) importante enclave para el desove del atún y designada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 2010  y en razón  de su ecosistema coralino  único  y otros hábitats de las profundidades marinas. Kiribati  ya había dado un paso inicial en la  prohibición de la pesca comercial  instaurando esta en un área de doce  millas náuticas alrededor de cada una de las islas que comprenden  el grupo de las islas Line del sur y las ocho islas del archipielago de las  Phoenix para los buques foráneos de pesca del atún.

El  Congreso que se extendió durante dos días,  enfoco su interés en las prácticas de pesca insostenibles, la contaminación marina y la adificación de los océanos, los cuales  absorben grandes cantidades de dióxido de carbono que contribuye al cambio climático;   aumentando  la acidez de los mares  y perturbando  el delicado equilibrio que la vida marina necesita para sobrevivir.

Según muestran las investigaciones en la actualidad, un tercio de las reservas pesqueras están sobreexplotadas  y el resto están siendo explotadas a un ritmo que será insostenible para alimentar a la creciente población mundial. Las zonas marinas protegidas pueden fomentar la recuperación de las poblaciones de peces, pero también pueden ayudar a reducir el impacto de la contaminación y la acidificación de los océanos. Las flotas  pesqueras internacionales  compuestas por embarcaciones industriales equipadas con redes de cerco y  dominadas por empresas españolas, asiáticas y norteamericanas, convergen en la actualidad en  aguas del  Pacífico Central y  Pacífico Occidental trás haber agotado los caladeros del resto del mundo. Las flotas pesqueras vasca y gallega faenan en  aguas próximas al atolón de Kiritimati (Christmas).

Kiribati,  al estar compuestos por atolones de coral que apenas  se alzan unos pocos metros sobre el nivel del océano, está experimentando  ya el aumento de los niveles de las aguas marinas  como consecuencia del cambio climático. El país se enfrenta a  la erosión de sus costas, mareas inusualmente altas, la reubicación de  aldeas hacia el interior  insular y la perdida de áreas agrícolas  debido a la filtración de aguas salobres en el  subsuelo. `El cambio climático es el desafío moral más grande de nuestro tiempo´, dijo en los Estados Unidos Anote  Tong.  `Los más altos niveles de dióxido de carbón, el aumento del nivel del mar y la acidificación de los océanos también matan a los arrecifes de coral y causan zonas muertas en las aguas oceánicas, zonas en las que prácticamente ningún ser vivo marino subsiste´.

El anuncio  del presidente de Kiribati coincidió  con el del presidente Barack Obama,  quién en un futuro  dará a conocer las  medidas  planeadas para ampliar las zonas marinas protegidas en sus posesiones insulares del Océano Pacífico y que se componen de más de  580.000 kilómetros cuadrados de océano;  aunque estas islas  y atolones están deshabitados y no sufren la sobre explotación pesquera  o la contaminación de sus aguas y ecosistemas marinos.

`Las pérdidas de ingresos proyectadas pesaron mucho en nuestra consideración, pero en el análisis final tomamos la decisión de continuar con estrategias sostenibles efectivas´, explicó Tong. Kiribati depende de los ingresos de las licencias de pesca comercial El pescado y el albumen seco de coco constituyen la mayor parte de la producción y exportación de la nación micronesia, por lo que la prohibición sobre la pesca comercial tendrá un efecto muy significativo en ciertas áreas de la economía. Hacer frente al cambio climático –   destacó  Tong-  `no tiene  ya nada que ver con la  economía, . No es un juego político;  `Ahora se trata de lo que debemos hacer juntos como ciudadanos globales responsables. Ningún país puede hacer nada por sí mismo para llevar a cabo el tipo de cambios necesarios ´.

El ejemplo de Kiribati , con toda probabilidad será seguido por países como a Palau, también en Micronesia,  donde el presidente Tommy Remengesau recientemente  ha sugerido  el cierre de  la totalidad de su Zona Económica Exclusiva a la pesca comercial; así como las Islas Cook  en Polinesia y Kanaky  Nueva Caledonia en la Melanesia donde  se estudia la cantidad de pesca  que debería  permitirse  en sus áreas protegidas, más grandes incluso que la de las islas Fénix.

Las islas Phoenix  se extienden sobre  65.000 kilómetros cuadrados de océano Pacífico, muy pocos habitantes de  Kiribati  habitan en sus remotos atolones de coral;  la gran mayoría lo hacen  las islas Gilbert situadas  a  1000 kilómetros al oeste y  donde se enclava el atolón de Tarawa sede de la capital  Bairiki. Del mismo modo lo hacen  en las  Line, grupo insular  que acoge a Kiritimati  el atolón con mayor superficie de tierra firme  del planeta. De todas los atolones del grupo Phoenix,  el único  permanentemente habitado es Kanton (Abariringa)  que además  conserva uno de los últimos ecosistemas coralinos intactos del planeta.

Tribus aisladas de Papúa Occidental

En los últimos años y  viviendo en Papúa Occidental, se han identificado más de cuarenta pueblos indígenas aislados. Aunque muchas de estas tribus han tenido ya algún contacto con el exterior, hay otros que optan por permanecer en su  actual situación manteniéndose  apartados del contacto y las influencias extranjeras. Todos ellos habitan en áreas remotas enclavadas en los bosques tropicales húmedos.

Resulta casi imposible obtener información precisa sobre estos pueblos ya que las organizaciones de derechos humanos y los periodistas tienen prohibida la entrada a  Papúa Occidental por parte de las autoridades indonesias que ocupan militarmente el país. Las posibilidades de investigación son muy limitadas y dificultan la protección de estas tribus ante las amenazas que llegan más allá de sus  aislados territorios.

Por otra parte, hay que tener presente la  geografía aislada  y traicionera que impide un fácil acceso a  estos asentamientos; los caminos que conducen hasta estas áreas tribales son escasos y las vastas tierras altas de esta parte de Nueva Guinea tan sólo fueron cartografiadas a partir de la década de 1930. Mapas topográficos de territorio forestal aún permanecen ´en blanco´ evidenciando datos de relieve incompletos.

Fotografía: Free West Papua Campaign

Estos pueblos aislados están amenazados por las enfermedades provocadas por el turismo irresponsable, la represión militar indonesia, la invasión de los mineros y  por los dueños de  plantaciones, madereros y otros individuos que andan buscando explotar los recursos naturales de sus tierras. La lista de violación de los derechos humanos es notoria en Papúa Occidental: El racismo, profundamente arraigado, es endémico; los papúes son considerados sucios, atrasados y viviendo en la Edad de Piedra, aún lo son más aquellas tribus no contactadas. Desde la ocupación de Papúa Barat por parte de Indonesia en el año 1963, sus habitantes melanesios originarios, en especial en las zonas remotas, han muerto de forma rutinaria – aproximadamente 100.000 personas- , violados y torturados a manos de soldados racistas. Su supervivencia depende de mostrar y publicitar su existencia al mundo. + Info:  Survival International