Rain of the Children, desvelando el misterio de Puhi

In Spring One Plants Alone,  documental realizado a los veintiún años por el director  de Aotearoa Nueva Zelanda Vicent Ward en 1978 y aclamado internacionalmente, es un íntimo y desgarrador retrato de una mujer de māori de 80 años de la iwi  o tribu de los Tūhoe que en los remotas montañas de Urewera vivía junto  a Niki, su hijo esquizofrénico.  A Ward no le pasaron desapercibidos las lamentos y oraciones de aquella anciana que cuidaba con devoción a su hijo adulto enfermo. Transcurridos treinta años Rain of the Children nos desvela el misterio de Puhi que fue escogida por el profeta māori Rua Kenana para que se esposase con su  primogenito. Tuvo catorce hijos de los cuales, todos menos uno, murieron o le fueron arrebatados de sus manos. Puhi sobrevivió a la redada policial que tuvo lugar en 1916 en la comunidad de Maunga Pohatu. Entrevistando a historiadores y ancianos de las comunidades  māori de la región que aún hoy recuerdan a Puhi, incorporando fragmentos de In Spring One Plants Alone ,  material audiovisual de archivo y una  dramática recreación cinematográfica de aquellos tiempos, Ward  nos brinda un largometraje documental  de belleza lírica extraordinaria.

Rain of the Children está protagonizada por Miriana Rangi, Rena Owen, Temuera Morrison, Taungaroa Emile, Waihoroi Shortland y Toby Moreh ; quizás, de todos estos actores los más conocidos para el público europeo  sean   Rena Owen de la iwi  Ngati Hine y Temuera Morrison de los Te Arawa, protagonistas de Once We Were Warriors (1994). Morrison  trabajo también  en River Queen (2005). Vincent  Ward es director de Vigil (1984), The Navigator (1988) y Map of the Human Heart (1998) las primeras películas de un director de Nueva Zelanda seleccionadas por el Cannes Film Festival.

 

Auckland, capital de Polinesia

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Los libros Polynesian Festival & Pacific  Auckland de la fotógrafa samoana Evotia Tamua presentan una perspectiva que es para muchos  viajeros desconocida;  esta no es otra que el marcado   carácter polinesio de Auckland (Aotearoa Nueva Zelanda)  reflejándose,  entre otros muchos aspectos,  en  celebraciones como el PolyFest, el Auckland Secondary Schools Maori and Pacific Cultural Festival , el Style Pasifika o el exótico y  colorista Otara Market. Esta es   la urbe que acoge a la mayor comunidad polinesia del mundo y desde  Karangahape Road hasta  las  calles de  los suburbios de  Mangere, Ihumatao o Henderson; los rostros polinesios se suceden impregnando el paisaje urbano con su distintivo estilo de vida.

Cada  comunidad con sus iglesias, centros sociales y culturales  insisten sus miembros,  en perpetuar en  el difícil entorno urbano  la lengua, las artes, artesanía , oratoria y ceremonias  heredadas de sus padres en las lejanas islas del Pacífico Sur. En la actualidad, y por poner tan sólo  un ejemplo, vive más gente originaria de Niue en Aotearoa  Nueva Zelanda  que en su propio lugar de origen. Auckland, es la  `Capital de la Polinesia´y como tal acoge del mismo modo, a gentes procedentes de Samoa, Islas Cook, Tokelau, Tuvalu, Niue aunque también y , en menor medida, de  las islas melanesias de Fiji, Vanuatu, Islas Salomón y otros rincones de la  Micronesia.

Rarotonga en el archipiélago de las Cook, fue según la tradición el lugar de partida de la Gran Emigración o Heke. Desde esta hermosa isla de la Polinesia, que la historia y la leyenda refirió como ‘Avaiki o la patria espiritual del pueblo polinesio, es desde donde las siete canoas ancestrales largaron amarras en el año 1350 rumbo a Aotearoa…   El País de la Larga Nube Blanca . Esta ola migratoria no tan sólo impregnó de carácter polinesio los fríos y bellos paisajes que una vez descubrió el héroe mitológico  Kupe  al mismo  tiempo supuso el impulso colonizador y  definitivo de un pueblo a la búsqueda de nuevos horizontes en donde asegurar su supervivencia; originarios de islas amenazadas por las luchas de poder,  la guerra, la escasez de tierras y la falta de recursos o lideradas por la inquietud y el espíritu de descubrimiento de hombres de mar valerosos.

Para los polinesios, el hecho de vivir en los suburbios de grandes ciudades como Auckland o Wellington no implica necesariamente la renuncia a  su propia identidad, sobre todo en comunidades tan numerosas como la de Niue, Samoa y Tokelau donde la preservación de la herencia cultural es de prioridad absoluta entre sus miembros dirigentes de mayor edad. Sin embargo la tarea no es fácil, sobre todo para unos  jóvenes que en ocasiones se encuentran atrapados entre dos mundos opuestos y exigentes. El equilibrio  es difícil … No cabe duda de que Aotearoa Nueva Zelanda es ya una sociedad pluriracial y cultural y dentro de esta, la llamada taha māori o `dimensión māori´   junto  a la perpetuación, desarrollo, mantenimiento  de los valores tradicionales  característicos de las sociedades polinesias;  además de la  gradual adaptación a la modernidad para conceder un necesario dinamismo para garantizar la supervivencia de usos y costumbres ,  demuestran que la presencia polinesia ha traspasado fronteras que años atrás parecían infranqueables. Hoy esta se asienta en las esferas del arte, la cultura y la vida cotidiana dando un sentido de orgullo a la comunidad insular del Pacífico.

Desde los años setenta hasta la década de los ochenta puede decirse que  con destino  a Aotearoa Nueva Zelanda  tuvo lugar otro Heke  aunque en esta a ocasión, provocado por la presión demográfica que en algunos casos resultó insoportable en territorios de recursos tan limitados como Tokelau o Tuvalu. Familias enteras y  aldeas al completo, como ocurrió en el caso de Niue, multitud de polinesios  dejaron atrás y para siempre  sus  islas natales. Los  efectos derivados  del calentamiento global , cada vez más frecuentes; las severas condiciones climáticas  como   huracanes,  ciclones , lluvias torrenciales  e inundaciones  o simplement   el deseo de nuevas perspectivas económicas y sociales,  no han hecho más que incrementar  en los últimos años estos  flujos migratorios;  aunque hay que señalar que la bonanza de la economía, aunque esta sufra altibajos derivados de las crisis financieras mundiales, algunos de los descendientes de aquellos que emigraron décadas atrás  regresen a las islas para crear establecimientos hoteleros y negocios. La huida de la juventud es otro factor a tener en cuenta en unas sociedades que mantienen un fuerte control social sobre sus miembros y que limitan de forma particular las aspiraciones personales y vitales de los más jóvenes

Noho Hewa, la injusta ocupación de Hawai’i

En la lengua hawaiiana  Noho significa ` ocupar´ y Hewa  `equivocado´.  Anne Keala Kelly muestra la otra cara de Hawai’i, aquella  ignorada y olvidada por  los miles de visitantes que cada año llegan  al archipiélago polinesio de Hawai’i:  maniobras militares y  explosiónes  de bombas en Makua y Pohakuloa;  profanación de enterramientos en Hokulia;  legítimos dueños de la tierra, los hawaiianos son  desposeídos de esta y  muchos viven  sin techo. Todo ello en contraposición a la construcción a gran escala de urbanizaciones de lujo blindadas y la resistencia al proyecto Akaka. Noho Hewa: The Wrongful Occupation of Hawai’i   (2008) refleja y ayuda a comprender como el  derrocamiento  de la monarquía hawaiiana en 1893   y la continua ocupación norteamericana  han afectado a cada aspecto de la vida de los nativos hawaiianos. Entrevistas con activistas y académicos polinesios  nos descubren a través de sus declaraciones, el sistemático desprecio y la constante  erosión de la cultura  de  Hawai’i por parte de la administración  de los Estados Unidos de América. .

Takuu, había una vez una isla …

There Once Was an Island:  Te Henua  e Noho  dirigido por Briar March ( Nueva Zelanda, 2009)  es un conmovedor  documental de 80 minutos de duración, que   nos cuenta la historia de tres personas que habitan   en el remoto y bello  atolón de Takuu,  no lejos de la isla de Bougainville en Papúa Nueva Guinea. Son  momentos en que deben enfrentarse a los primeros cambios derivados por el calentamiento global; una devastadora inundación les atrapara en una difícil  decisión,  que se debatirá entre   permanecer en su isla natal o  dejar a tras  su hogar rumbo a un país desconocido;  abandonando su cultura y su lengua  para siempre. Orgullosos de una herencia cultural de mil doscientos años, se resisten a la perdida … parece ser que  su mundo se desintegra irremediablemente.

Olohega, la cuarta estrella de Tokelau

La isla de Olosenga (en lengua samoana),  se encuentra enclavada  a 350 kilómetros al nornoroeste de Tutuila  en  Amerika Samoa. Actualmente esta isla polinesia  es de propiedad privada. Olohega como la llaman los  habitantes  de Tokelau,  legítimos propietarios  de esta tierra perdida en el océano, pertenece a los  Jennings y su acceso está gestionado a través del permiso concedido por  esta familia  americana  y la Marine & Wildlife Resourcers Officer con oficinas en  Fagatogo (Pago Pago). Olosenga es  en realidad un atolón de coral de 2 kilómetros de largo y 1,7 de ancho donde el punto más elevado alcanza seis metros sobre el nivel del mar. Las aguas de su laguna son salobres y no existe ningún acceso natural ni artificial a su interior.

Isla de Quirós  fue también llamada durante cierto tiempo,  ante la creencia de que había sido descubierta para  los europeos por el portugués Pedro Fernández de Quirós, al servicio de la Corona Española  el 2 de marzo de 1606. Quirós podría haberle dado  el nombre de Isla de la Gente Hermosa. El  capitán norteamericano  L. Hudson de la Exploring Expedition y al mando del  USS Peacock  navegó hasta  la isla y tras comprobar que la posición dada por Fernandez de Quirós no era la correcta,  bautizo al anillo coralino como   Swains  en honor y acreditando al americano  W.C. Swains,  del ballenero George Champlan,  como su descubridor en 1840.

Aprovechando sus buenas relaciones con los  americanos  en 1856  Eli Hutchinson Jennings,  casado con la samoana  Malia,  adquirió la isla   haciéndose cargo de las plantaciones de cocoteros y de aquellos que las trabajaban , polinesios originarios de Tokelau reunidos en una comunidad auto suficiente  dedicada a la pesca y la agricultura de subsistencia. Debido a sus afinidades culturales y su cercanía con  el archipiélago de  Tokelau, a una distancia aproximada de 175 kilómetros, fue incluida en el grupo insular de la Unión. En 1925  Olohega  sería  anexionada por los EE.UU. y pasaría    a estar bajo la administración de la Samoa Americana, sin que por aquel  motivo  la familia Jennings perdiese sus derechos de propiedad sobre el atolón.

En la década de los  años cincuenta  los  dueños  tradicionales de la tierra serían expulsados dejando tan solo a unas cuantas personas; Taulaga reúne una cuarentena de aldeanos  mientras que  el pueblo de Etena , donde los Jennings construyeron su residencia en 1800, permanece abandonado. La   expulsión de la comunidad polinesia causó gran conmoción, tristeza y enorme vergüenza-  dicen los exiliados –  ahora ya ancianos y residentes en una lejana aunque unida comunidad enclavada en ‘Oahu, en el archipiélago de Hawai’i.  Hoy , desde la añoranza, siguen reclamando su tierra bella y fértil  manteniendo la esperanza en el regreso

Te Vaka, popular  banda  de Aotearoa Nueva Zelanda, reconocida internacionalmente y cuyos miembros encuentran sus orígenes en Tokealu, Samoa, Tuvalu e Islas Cook,  han apoyado la causa de la devolución de Olohenga  al pueblo de Tokelau, con su bella  canción  Haloa Olohega (Nukuheke, 2002).

Dime el nombre de la isla
Tomada por Eli en 1856
Dijo que fue un regalo
Que le dio un inglés
Vio nativos comiendo cocos
Estaban de paso
No cultivaban nada
Por lo tanto, no era su casa
Tenemos que empezar a dialogar sobre Olohega
Lo que nos llevará a que nos la devuelvan Olohega
Olohega, Olohega
Pobre Olohega
De los crímenes que cometió Eli
Los esclavos y el esclavismo que el apoyó
Atesorando mientras los otros sufrían
Quedándose con la cuarta isla
Llamada Olohega
Una petición a la familia de Eli
Se cometieron muchos errores en el pasado
Que ya no podrán cambiarse
Pero algunos sí que pueden
Haciéndo lo que es correcto

Pobre Olohega (Te Vaka)

El gobierno de Tonga gestiona enlaces aéreos entre Vava’u, Nadi y Suva, capital de las Fiji

Tonga (12) 

Samiu Vaipulu, el viceprimer ministro de Tonga, informó a través de  la televisión nacional  que el gobierno iniciará las gestiones  para enlazar vuelos entre Nadi y Suva, capital de las islas Fiji,  y el archipiélago de Vava’u  al norte del reino polinesio. Una vez estén confirmadas las rutas de  los vuelos, las autoridades confían en que el número de visitantes pueda incrementar en el futuro. Vaipulu ha señalado a un mismo tiempo,  que Fiji Airways  pudiera  ofrecer vuelos domésticos en el archipiélago tongano  previas conversaciones con Real Tonga, la línea aérea local. La compañía de bandera fijiana ha solicitado la reducción de los costes aeréoportuarios en Neiafu, una decisión que depende de Tongan Airports Limited.

La Compañía de los Archipiélagos, 500.000 km² de océano y setenta y ocho atolones remotos

La compagnie des archipels  (2010) de Jacques Navarro Rovira   es un documental que nos trae una perspectiva interesante y diferente de la realidad con la que los  occidentales  identifican  y contemplan a las islas y atolones del Pacífico Sur.  En un área del tamaño de Europa, en el archipiélago de Tuamotu, compuesto de  setenta y ocho  atolones de coral, ocho gendarmes que disponen su   base en Pape’ete, en Tahiti,  representan al Gobierno de Francia;  se enfrentan día a día  con diferentes y múltiples tareas como  entre otra s, ejercer de policías, oficiales de tribunal o  notarios; tratando  siempre de encontrar soluciones viables a muchos de los problemas unas veces triviales, otros graves,  que surgen en las sociedades residentes  en  unos de los enclaves más remotos y aislados de Oceanía.