Las Islas Marquesas Tierra de Hombres

Marcadas por misteriosas leyendas que explican los orígenes de sus gigantescos picos en forma de pan de azúcar, estas islas abruptas y de frondoso paisaje son el enclave idílico donde reposan Paul Gaugin y Jacques Brel.

Hay una leyenda que personifica a Matahenua, el pico mas elevado de las islas, y cuenta como este una mañana se marcho a Nuku Hiva para batirse con otro pico llamado Tikapo. Salio vencedor Matahenua y se fue de viaje alrededor de la isla de Ua Pou para luchar contra otros picos, a los que aplasto de una bofetada. Mientras tanto nació Poumaka, que pidió explicaciones y juro vengar a los picos de Ua Pou. Venció a todos los picos incluyendo a Kiu Kiu (el promontorio que se puede observar al oeste de la isla). Finalmente Matahenua fue rodeado en el extremo de Ua Pou y allí tuvo lugar el ultimo combate Poumaka le coro la cabeza. Matahenua reposa en forma de promontorio árido en la punta de Hiva Oa. 

Se dice que la masa de rocas que sobresale del pico de Poumaka, en el este de Ua Poa, es la cabeza de Matahenua, que el vencedor se ato a la cintura. El sigue siendo el mas alto de todos los picos de basalto gris, que son las rocas características de la isla. Así cuenta la historia que nacieron las Marquesas.

Llegar a Nuku Hiva es como entrar en un universo cerrado, misterioso y muy verde, desde el verde intenso de las montanas hasta el verde oscuro, casi negro de los valles que van a morir al mar. Los acantilados son profundos y las cumbres, muy húmedas, parecen estar invadidas por la bruma. El trayecto, extremadamente peligroso del aeropuerto al poblado principal de Taiohae, se hace largo. Los caminos asfaltados solo en parte, parecen inaccesibles. En el fondo de los valles, a cientos de metros, serpentean riachuelos que nacen de las montanas. Todo en las Marquesas es fuerte, abrupto, masculino. No en vano los antiguos pobladores la bautizaron Te Fenua Enata, en marquesano, que significa “Tierra de Hombres”. Pero el 21 de julio de 1595 el español Álvaro de Mendaña desembarcó en la mas remota de las islas del archipiélago, Fatu Hiva, y aunque tan solo estuvo en una isla, las rebautizo a todas como Las Marquesas.

En Nuku Hiva algunos nativos hablan mal de Gauguin: “ Violó a nuestras niñas, se aprovecho de nosotros….” Curiosamente es en Atuona, en la isla de Hiva Oa, y por parte de mujeres, donde el discurso cambia de tono, esta vez en defensa del pintor. Según Teupoo’o Moea, descendiente de un gran jefe tribal y ultima enfermera de Jacques Brel: “Gauguin solo hizo que seguir el ritual…” En el valle que domina la pequeña población de Atuona, dos vahine se acercan a la tumba del pintor con algunas flores. El pequeño cementerio donde se encuentran las tumbas de Gauguin y de Brel es lo mas  auténtico que se puede encontrar en las Marquesas, aparte de los tiki. Aun se siente como si les acabaran de enterrar. Nada ha sido tocado.

Una lluvia fina que se hace tempestad en el alto valle crea un ambiente sobrecogedor. Fue aquí donde Gauguin quiso acabar sus últimos días “… libre y tranquilo, lejos de la eterna lucha contra los imbéciles…”

Texto: Alexis de Vilar © Copyright 2005. Todos los Derechos Reservados

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