Poesía Maori

•22 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Hinemoa’s Daugther (Charlie Ward) Poema recitado por Apirana Taylor

Pesca Ilegal en las Islas del Pacífico

•21 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Desde hace varios meses el Gobierno del País Vasco (España) mantiene contactos a través del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura & Pesca, con las autoridades de Kiribati con la intención de encontrar caladeros alternativos a los emplazados en el Océano Indico. El Ejecutivo vasco ha mantenido una primera toma de contacto con el Gobierno I-Kiribati y tiene previsto celebrar un encuentro en Euskadi.

La República de Kiribati está formada por 33 atolones que se extienden sobre una superficie de más de tres millones de kilómetros cuadrados de océano. Si se tiene en cuenta su Zona Económica Exclusiva (Economic Exclusión Zone), la extensión abarca aproximadamente cinco millones de kilómetros cuadrados. La pesca es el sector más importante de la economía de Kiribati y las capturas locales son el componente básico de la dieta de sus habitantes. Los recursos pesqueros permiten obtener ingresos a través de la concesión de licencias a los buques extranjeros. En el video de Greenpeace podéis ver como el buque Esperanza de la organización ecologísta se enfrentó el año pasado en aguas de las islas Phoenix ( Kiribati), a la tripulación del buque atunero vasco Albatun Tres miéntras izaba abordo las artes largadas para la pesca. Con este acto Greenpeace denuncia la sobreexplotación de los recursos pesqueros que se producen en el Pacífico Sur por parte de buques españoles y  de otros países. El Albatun Tres, con base en Bermeo (Euskadi) es uno de los atuneros más grandes del mundo, posee 116 metros de eslora y es capaz de cargar  hasta 3000  toneladas de pescado en un solo dia,  esto significa, casi doblar el total de la captura anual que llevan a cabo los países y territorios de las Islas del Pacífico. La compañía armadora Albacora afrima que  el buque atunero faena de acuerdo con los permisos de pesca emitidos por países como Kiribati y que pagan a las autoridades de esta nación micronesia por los derechos de explotación de sus aguas territoriales sin embargo Greenpeace y los Tangata O Te Moana Nui no creen que la actividad del buque español  actúe en ocasiones dentro del ambito de la legalidad.

Aqui podéis leer  la denuncia de Greenpeace con respecto a la pesca ilegal en las Islas del Pacífico: Las empresas Albacora, Calvopesca, Nirsa y Conservas Garavilla y las marcas Campos, Isabel, Garavilla, Atún Real y Calvo son sospechosas Continuar leyendo ‘Pesca Ilegal en las Islas del Pacífico’

Dua na siga vou … Give us a new day leaders of Fiji …

•21 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Volcanes de Vanuatu: Mt. Marum & Mt. Benbow (Ambrym)

•21 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Rapa Nui: La Creación del Hombre

•20 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Make Make tomó un crisol, se miró, vio su rostro  y exclamó:

El primogénito de Make Make.

Se colocó su hombro derecho.

Exclamó: Kuihi Kuaha te anga a Makemake

Make Make tomó tierra y le dio forma redonda.

Puso la mano en su centro para hacer un agujero.

Seguidamente sopló dentro del agujero.

Salió de el un hombre joven, He Repa.

 

Make Make dijo: No me acaba de gustar!

Hizo dormir a He Repa.

Make Make tomó un brote de plátano.

Abrió el tórax de He Repa, en la parte izquierda.

La sangre surgió  sobre el brote de plátano.

Entónces, Make Make sopló sobre el brote ensangrentado del plátano.

Nació Uka, la mujer.

Maka Make encontró una calabaza llena de agua.

Se masturbó y eyaculó en la calabaza. Sobre el agua, apareció carne roja. Pero nada ocurrió. Copuló entonces con una piedra, pero ello tampoco dio resultado. Hundió su pene en arcilla y se masturbó. Entóneces  nacieron Tive, Rorai, Hova y la noble mujer Arangi ko te kote.

Tokelau Moetonga

•20 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

La belleza del joven Tokelau Moetonga era una extraordinaria y aquella bendición de la naturaleza obedecía al mismo capricho de esta y  la manera en que se empeño en que llegara a este mundo.  Tokelau Moetonga, “el viento del norte que duerme en brazos del viento del sur” así le llamaron, nació de dos madres. Si, dos madres tuvieron una criatura tan hermosa, que su fisionomía se dibujaba rozando casi ya la belleza de una mujer!

Navegando desde Samoa, la canoa de aquellas dos mujeres samoanas se hundió en el océano y para no ser tragadas por  aguas profundas,  nadaron con todas sus fuerzas hasta alcanzar  las islitas de Kelefesia y Tonumea en el archipiélago de Ha’apai. Y allí donde no vivía ningún hombre, ellas lo hicieron, Un  día se dieron cuenta de que  estaban en estado de buen esperanza. Así, sorprendidas , sin saber cómo aquello podía haberles ocurrido, dejaron acariciar sus nalgas por el viento esperando que este les diese  una respuesta. Si, estaban esperando una criatura… y tras meses de gestación una de ellas daría luz a Tokelau Moetonga.

Y aquel niño, con sus dos madres, creció feliz en mundo de corales y palmeras, y cuando se  convirtió en  muchacho, en joven valiente y decidido, navegó a Tongatapu, rumbo  a Tonga la Sagrada.  Cuando llegó a aquella isla, encontró a  todas sus gentes celebrando alegremente  el matrimonio del Tu’i Tonga con la hermosa Fatafehi.

Cuando la celebración  llegó a su fin, el Tu’i Tonga le dijo a sus amigos: Vamos a cazar zorros voladores! Y es así como  los hombres se unieron al jefe con arpones y redes y la novia permaneció en casa junto a las mujeres de alto rango. Aquel fue el momento en que Tokelau Moetonga envuelta su cabeza  con un bello turbante de siapo apareció, llegado desde la isla en la que vivía junto a sus madres.

Todo el mundo dormía agotado por el exceso de aquella gran fiesta no así  Fatafehi que intuyendo la presencia de un visitante inesperado, permanecía silenciosamente despierta. El joven tongano sin dudarlo, entró en casa de la muchacha y esta quedó enseguida prendada por la belleza de Tokelau Moetonga. Una  belleza jamás concedida a ningún otro hombre. Como no pudo haber ocurrido de una manera distinta, durmieron juntos y  después aquella  noche de amor obsequió  el  muchacho a su amante con  su turbante de corteza de morera que desprendía la más seductora de las fragancias; y Fatafehi se mostró agradecida  entregándole enamorada  su faja roja  delicadamente confeccionada con las fibras de los frutos del cocotero.

Cuando Tokelau Moetonga se quitó su tocado, el perfume que desprendió llego hasta el Tu’i Tonga y este embriagado por una extraña sensación de enamoramiento y desconfianza  dijo a sus amigos: Es hora de que nos vayamos, alguien a llegado a la aldea.  Cuando el recién esposado  regresó al hogar Tokelau Moetonga ya se había marchado y  Fatafehi sintiendo ya nostalgia del joven, recostada sensualmente en  su esterilla trenzada en finas hojas de pandano, ajena al último día de su existencia, cayó en la furia desatada por los celos de su marido. El Tu’itonga acabó con su vida sin mediar palabra y acto seguido llevó consigo su cuerpo.

Tokelau Moetonga había regresado ya  a Kelefesia pero el mismo día por la tarde le dijo a sus madres: Voy a regresar a Tongatapu algo  terrible ha ocurrido. Cuando alcanzó con su canoa la isla y puso pie en los dominios del Tu’i Tonga, sus ojos contemplaron las antorchas que ardían por la pérdida de Fatafehi. Fue entonces cuando el Tu’i Tonga, al ver a Tokelau Moetonga velando a su esposa,  pregunto a sus súbditos quien era aquel joven que lamentaba la pérdida de  aquella mujer. Es un hombre, le dijeron. Traérmelo aquí  grito con furia el Tu’i Tonga. Y así lo hicieron.

¿Fuiste tú quién estuvo con mi  esposa?

Tokelau Moetonga, levantó las cejas contestándole afirmativamente.

¿Cómo te llamas?

Soy Tokelau Moetonga.

 Entonces el Tu’i Tonga  contemplándole y sintiendo al mismo tiempo una inmensa tristeza  le dijo al joven extranjero: Fatafehi no hizo mal, eres tan hermoso que hasta yo mismo me siento morir ante esta  atracción tan grande que siento por ti. Me equivoque tanto al matar a mi esposa! Ven  conmigo Tokelau Moetonga, velaremos a nuestra mujer. Toda la noche  así lo hicieron, hasta que desapareciecieron las estrellas,  hasta que salió el sol y  con el nuevo día se  celebró el funeral de Fatafehi.  Allí estuvieron los dos juntos. No se separaron en un solo momento. Fue por su belleza y por el  amor que le  inspiró  al Tu’itonga que Tokelau Moetonga evitó la venganza  y con ella la muerte. Durante un tiempo estuvieron juntos luego, Tokelau Moetonga regresó a la tierra de sus madres. Aquellas dos mujeres samoanas que habían dado vida al hombre más hermoso que hubiese existido bajo el cielo de todas las tierras.

La leyenda de Tokelau Moetonga fue  narrada en 1920 por Mary Fifita de Pangai, en la isla de Lifuka en el archipiélago de  Ha’apai (Tonga) al antropólogo  y arqueólogo americano   Edward Winslow Gifford  (1887-1959).  Entre 1947 y 1956 como profesor y director del Museo de  Antropología de la Universidad de California, Gifford  llevó a cabo  las primeras expediciones  arqueológicas en Fiji (1947), Kanaky Nueva Caledonia (1952) y Yap en las islas Carolinas occidentales (Micronesia) en 1956. Sus viajes a Tonga  dieron lugar a la publicación de  Tongan Myths & Legends y Tongan Place Names.

Adaptación Texto: Javier R. Miró de Mesa
© Fotos Alexis de Vilar

Samoan Wedding Song (Jamoa Jam)

•20 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

For those joined in holy matrimony today
Jamoa Jam wish you both gods blessing
in your finest hour and days in to come
for today you will remember for the rest of your lives
the meaning of the samoan wedding song
Ia manuia le ugali’i fou( Blessings for the newlyweds)

standing by, in the isle of love
this is my finest hour honoring thy love
ua oo mai lau tautoga( the moment has come to pledge), fesiligia pe moni lou alofa (questioning if my love is real)
proclaim my love, at the altar of your dreams
in sickness and in health
my unconditional love for you

e o lau mama lea (Here is my ring), e tuuina i lou lima (putting it on your finger)
e faamanatu ai (In remembrance), o la ta aso
aso fiafia (of our special day) ua faapaiaina(that is blessed)

This is my samoan wedding song
to pledge my eternal love so straight from the heart

ua oo mai lau tautoga, fesiligia pe moni lou alofa
proclaim my love, at the altar of your dreams
in sickness and in health
my unconditional love for you

e o lau mama lea (here is my ring), e tuuina i lou lima (putting it on your finger)
e faamanatu ai (In remembrance), o la ta aso
aso fiafia(of our special day) ua faapaiaina (that is Blessed)

SAMOAN WEDDING SONG
Jamoa Jam

 

Canto Genital Hawaiiano

•20 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

 

NOSOTROS DOS HUAHUA’I

NOSOTROS DOS EN LA ESPUMA

ABRAZANDONOS ESTRECHAMENTE

EN LA CINTURA

HUAHUA’I climax sexual, espuma, brotar a chorros

Fiji: Pescadores de peces, pescadores de hombres

•20 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

 

 Dau ni ika
Dau ni tamata

Pescadores de peces
Pescadores de hombres

La expresión es también fijiana

Rupert Brooke y el Mito de los Mares del Sur

•20 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Acuestate en una estera en la tibia cabaña samoana
y mira hacia la blanca arena
bajo las altas palmeras y el apacible mar
y la negra línea del arrecife una milla al interior
y la luz de la luna sobre todo ello

En medio de esto está el más encantador pueblo del mundo
moviéndose y danzando como dioses y diosas
Y es tan clara y tan pura la belleza
que es difícil respirar en ella …

Rupert Brooke